sábado, 14 de marzo de 2020

¿La contaminación ambiental favorece la propagación del Coronavirus?
meteored.mx

Ayer 11 de marzo el director general de la Organización Mundial de la Salud proclamó cómo emergencia internacional el brote de Coronavirus (COVID-19), declarándola como pandemia. Esto con motivo de la rápida transmisión y el alcance internacional de propagación que ha tenido esta enfermedad.

Contaminación ambiental


Con casi 125,000 casos registrados, a lo largo de 118 países, durante estas dos últimas semanas; el número de casos ‎notificados fuera de China se ha multiplicado casi por 13 y el número de ‎países afectados casi se ha triplicado, declaró el Dr. Tedros Adhanom, director general de la OMS.‎

Como hemos hablado en publicaciones anteriores la contaminación del aire es una de las causas más frecuentes de mortalidad en la humanidad. Los altos índices de gases de efecto invernadero antropogénicos en el aire que respiramos, facilitan el transporte de virus y bacterias, de ahí la importancia de cuidar el medio ambiente.

Si bien, aún no existen estudios que hablen de la relación directa de la contaminación con el COVID-19,no es difícil deducir que uno de los países con mayor número de habitantes a nivel mundial, y con índices de contaminación altos, sea propenso a que se formulen o muten nuevas enfermedades, como ha sido el caso de los múltiples virus gripales registrados en países como China.

Los microbios mutan y se adaptan sin cesar, generando enfermedades emergentes y epidemias de impacto mortal, a esto sumemos el ambiente contaminado, medio perfecto para la sobrevivencia de nuevas bacterias. Es fácil aprender a cuidar nuestro planeta, con años de antelación se ha motivado a las personas a reciclar y hacer uso de otras medidas ecológicas que mantengan un ambiente óptimo para nuestra salud.


Nuestro planeta esta enfermo
La OMS en coordinación con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), reportan que el 92% de la población mundial habita en áreas en las que la contaminación atmosférica supera los límites recomendados. África, Asia, Europa del Este y Oriente concentran las mayores emisiones de dióxido de carbono y el 94% de las muertes asociadas a la contaminación del aire o contaminación atmosférica.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE, por sus siglas en inglés), indicó en un estudio reciente que Georgia país eurasiático encabeza la clasificación de los países con mayor mortalidad asociada a la contaminación ambiental, con 300 muertes por cada 100,000 habitantes.

Por otro lado, el incremento irregular de las temperaturas a nivel local y global, está científicamente comprobado que influyen en el desarrollo de bacterias. Y en otras circunstancias, como lo que sucede con el derretimiento de hielo tibetano, donde virus mortales alojados han sido descubiertos dentro de casquetes helados con 15 mil años de antigüedad.

contaminación y enfermedades



Aun cuando es un desafío enorme mantener a nuestro planeta totalmente limpio, debido a la relación estrecha que tiene el poder del mercado, sobre el poder político. De forma personal, podemos hacer que nuestro medio ambiente comience a sanar y desde casa formular rutinas diarias que contaminen menos.

Buscar alternativas orgánicas, ecológicas y sustentables, vivir en un entorno limpio funcionaria con nuestro día a día. Como el caso de Singapur, país asiático quien implementó una campaña de limpieza para evitar la propagación del COVID-19.

Otras de las consecuencias claras que favorecen la aparición y el refuerzo de muchas enfermedades, es la contaminación del agua. El derrame de múltiples residuos nocivos ya sean orgánicos o industriales y el acumulación de aguas residuales, incrementan el riesgo latente de enfermedades como el Dengue, Tuberculosis y muchas otras crónicas como el Cáncer.


miércoles, 29 de enero de 2020

Deforestación en Bolivia
noticiasdelaciencia.com

Desde los años ochenta, esta área ha sufrido una rápida deforestación debido a un gran esfuerzo de desarrollo agrícola que ha llevado a habitantes del Altiplano andino a asentarse en los llanos de Bolivia.

Las llanuras bajas y las abundantes precipitaciones hacen que la región resulte ideal para la agricultura. De hecho, el clima local permite a los agricultores disfrutar de dos periodos vegetativos. La región se ha transformado, pasando de un denso bosque a una gran extensión de terrenos agrícolas con un patrón regular. Este método de deforestación, común en esta región de Bolivia, se caracteriza por los motivos radiales que pueden verse claramente en la imagen.

Cada campo de cultivo mide unos 20 km2 y tiene unos 2,5 km de longitud por cada lado.

En el centro de cada uno de ellos pueden apreciarse pequeños asentamientos, que suelen tener una iglesia, una escuela y un campo de fútbol. Estas comunidades se hallan comunicadas por una red de carreteras que en la imagen se distingue por las líneas rectas que cortan los campos radiales y se conectan con áreas adyacentes.

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También se pueden apreciar ríos y arroyos que atraviesan los campos. Las franjas largas y delgadas en la parte superior derecha de la imagen son en su mayoría cultivos de soja.

Los bosques de todo el mundo están siendo destruidos a un ritmo alarmante. Esto es motivo de gran inquietud, ya que desempeñan un papel importante en el clima a nivel planetario y son el hogar de una amplia variedad de plantas y animales.

Gracias a su perspectiva única desde el espacio, los satélites de observación de la Tierra son instrumentales a la hora de proporcionar información completa sobre el alcance real y la velocidad de la deforestación, lo que resulta especialmente útil para vigilar áreas remotas.

Esta imagen compuesta se creó combinando tres imágenes del “índice de vegetación de diferencia normalizada” de la misión Sentinel-2 de Copernicus. La primera de ellas, tomada el 8 de abril de 2019, se ve en rojo; la segunda, del 22 de junio de 2019, en verde, y la tercera, del 5 de septiembre de 2019, en azul. Este índice se utiliza mucho en detección remota, ya que ofrece a los científicos un dato preciso de la salud y el estado de crecimiento de la vegetación. (Fuente: ESA)