martes, 13 de noviembre de 2018

¡Cuidar nuestros bosques!
La Razón 

El agua dulce es esencial para la vida. A su vez, los bosques son esenciales para la producción de agua dulce. De hecho, un gran porcentaje de este vital elemento proviene de zonas boscosas, y millones de personas dependen del agua dulce de buena calidad que fluyen de estos espacios naturales. Por ejemplo, las áreas protegidas como el Parque Nacional Amboró son las que nos proporcionan ese vital elemento a la ciudad de Santa Cruz y a otros centros urbanos del oriente. Además, otras áreas protegidas de carácter municipal (como el Curichi la Madre) y los parques urbanos distribuidos por toda la ciudad también contribuyen en la provisión de agua y la regulación del clima.

En resumidas cuentas, los bosques desempeñan funciones fundamentales dentro de nuestro ecosistema, como la amortiguación, filtración y limpieza del agua, entre otras. Por caso, los doseles de los bosques interceptan una gran parte de la lluvia que cae sobre ellos. De no ser así, las precipitaciones caerían directamente sobre el suelo, erosionándolo gradualmente. El bosque evita que suceda esta erosión. Posteriormente, el agua se filtra en las capas subterráneas del suelo, donde son retenidas. De esta manera se crean los bolsones de agua, las cuales mantienen el nivel de los ríos en épocas de sequía. El resto del agua que no es infiltrada, transporta nutrientes disueltos y los distribuye por todo el suelo. De esta manera los bosques actúan como “esponjas”, capaces de recoger y almacenar grandes cantidades del agua de lluvia.

Asimismo, el agua circula a través del árbol, lo que contribuye en la fotosíntesis; luego se evapora desde las hojas. En este ciclo, los árboles también son una “fuentes de agua” viviente, que redistribuye este vital elemento: la humedad, que se quedaría atrapada en forma subterránea si no fuera por los árboles, es liberada a través de sus hojas hacia el aire, donde luego se condensa formando nubes y cae de nuevo en forma de lluvia.

Sin árboles que distribuyan el agua, el clima en muchas regiones sería mucho más seco. Esta reserva subterránea y constante de agua es liberada lenta y gradualmente por los árboles según la necesidad de nuestro ecosistema, ayudando a evitar las inundaciones y sequías estacionales. Por ello, resulta fundamental que protejamos nuestros bosques, evitando que gente inescrupulosa tale y degrade los árboles en las reservas forestales principalmente. La calidad de vida y el futuro de las ciudades pasa por cuidar nuestras áreas protegidas nacionales, departamentales y municipales; espacios naturales que cumplen funciones muy importantes para la vida en el planeta.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Haití se está quedando sin bosque
elpais.com

Las selvas vírgenes ocupan apenas el 0,32% de la isla lo que amenaza con una extinción masiva

El color de la tierra desnuda ya domina las colinas del Macizo de la Hotte, al suroeste de Haití

Haití se está quedando sin bosques y, sin árboles, el resto de la vida salvaje está condenada. Son las dos principales conclusiones a la que ha llegado un grupo de científicos tras revisar imágenes por satélite de la isla desde finales del siglo pasado y visitar los últimos reductos de selva. La cobertura forestal, ya escasa tras siglos de deforestación, se ha reducido a una cantidad exigua: apenas queda el 0,32% de sus bosques primarios. El porcentaje, según el estudio, hace inviable la supervivencia de muchas de las especies que ya eran endémicas de Haití. Sin embargo, otros investigadores consideran exageradas las cifras.

Los bosques primarios o primigenios están de retirada en todo el planeta. Tras ellos quedan, en el mejor de los casos, paisajes tan alterados que, aunque haya árboles, la biodiversidad es más reducida en cantidad y variedad de especies. Haití quizá sea el extremo. Por posición geográfica y clima (llueve un 30% más que en la húmeda Galicia) debería ser tan verde como Cuba, Puerto rico y otras islas del Caribe.


Solo ocho de las 50 montañas más altas conservan parte del bosque originario
Sin embargo, el trabajo, publicado en PNAS, estima que los bosques primarios ocupaban apenas el 4,4% de Haití en 1988. Tres décadas más tarde, en 2016, último año analizado, la superficie se había reducido al 0,32%. En términos absolutos, un país con un área de 27.750 km2, conserva solo unos 85 km2 de su bosque original.Y hay cifras que muestran además la fragilidad del estado de la parte occidental de la isla La Española: Hasta el 75% del bosque de los dos parques nacionales haitianos, Pic Macaya y La Visite, ha desaparecido desde que fueran protegidos, hace solo 35 años.
"Los bosques más bajos de la isla fueron los primeros en ser cortados (por su mayor accesibilidad), hace cientos de años, así que no queda nada en las llanuras", comenta en un correo el principal autor del estudio, el biólogo de la Universidad Temple (EE UU) Blair Hedges. Así que analizaron las montañas: de las 50 cumbres más altas que conservaban selvas vírgenes en 1988, solo quedan ocho con una cubierta vegetal significativa. Tres únicas montañas conservan un tercio del bosque primario (ver fotografía). Al ritmo actual, los autores del estudio estiman que en 2036 ya no habrá bosques primigenios en Haití. Esto no significa que no haya árboles en la isla, pero ya no cumplen su función original, casi son decorado.
"No hemos examinado específicamente la composición de los bosques no primarios, pero nuestros datos muestran que están degradados, siendo en su mayoría dosel muy abierto, más cerca del 10% que del 70% [de porcentaje de cobertura forestal] y, por tanto, más seco y mucho menos capaz de soportar la biodiversidad original", explica Hedges. Lo comprobaron realizando trabajo de campo en una decena de montañas, tanto con bosque como deforestadas. En estas observaron un 83% de reducción en la riqueza de especies de anfibios y reptiles, los dos grupos de vertebrados analizados.

La mayor parte de Haití debió ser una selva como la que se conserva en la zona montañosa de Macaya.
Sin embargo, científicos no relacionados con la investigación, pero sí con Haití, cuestionan sus conclusiones, en particular el alcance de la deforestación. Uno de ellos es el geólogo de la Universidad Grand Valley State (EE UU), Peter Wampler. En 2014, publicó un análisis de la cubierta forestal de Haití usando los mismos datos: las imágenes de la misión Landsat de la NASA. Sus resultados indicaban que casi el 30% de Haití estaba cubierto de verde, lo que supone 10 veces más de lo que se creía hasta entonces y muchísimo más del bosque primario estimado ahora. La discrepancia puede estar en la definición de bosque. Para la ONU, toda extensión de más de media hectárea con árboles de más de cinco metros de altura y un dosel forestal mayor del 10% es bosque. Mientras, primario es aquel que aún se ha librado de la acción humana.

"No discrepo de las principales conclusiones de los autores de que la cubierta forestal y la biodiversidad han descendido en su periodo de estudio, en especial en los sitios que han estudiado, pero extrapolar sus trabajos sobre el terreno usando el análisis de detección remota de Landsat como lo han hecho es potencialmente sesgado y subjetivo", sostiene Wampler. Lo que le inquieta es el uso que se pueda hacer de sus conclusiones. "Una de las razones por las que me preocupa el posible sesgo y la subjetividad de esta investigación es que las erróneas estimaciones de cobertura forestal anteriores se han utilizado para propagar una narrativa negativa sobre los agricultores de subsistencia haitianos, como unos ignorantes que destruyen su entorno".

Investigadores ajenos al estudio cuestionan el alcance y causas de la deforestación
En cuanto a las causas de la deforestación, independientemente de su grado, hay que diferenciar entre la histórica, iniciada ya en tiempos precolombinos, y la actual. Aunque esta deforestación histórica está más relacionada con la expansión de la agricultura esclavista, la aceleración observada ahora tiene otras causas. Según datos del Banco Mundial, casi el 80% de las necesidades energéticas del país las cubre la madera y el carbón vegetal.


Sin embargo, un estudio de marzo pasado muestra que el grueso de la producción de carbón vegetal y leña procede del mezquite (Prosopis juliflora), un árbol de rápido crecimiento y que aguanta las podas más abusivas. Según el investigador del Instituto Ambiental Estocolmo y coautor de esta investigación, Robert Bailis, Haití ha perdido mucho bosque primario, pero "la mayor parte de esas pérdidas sucedieron hace mucho tiempo", lo que descartaría la obtención de carbón como causa. carbón no está estaba entre las principales causas. En la actualidad, concluye Bailis, "el paisaje de Haití está muy degradado, pero hay más cubierta forestal de lo que piensa la mayoría".

miércoles, 31 de octubre de 2018

ARGENTINA

Semáforo climático: luz roja por menos suelos y tropicalización, verde en energías renovables
ambito.com

Por segundo año consecutivo, el Gobierno presentó el Informe del estado del ambiente, que en base a estadísticas oficiales y datos de organismos internacionales, privados, de círculos académicos y de la sociedad civil, se propone arrojar una fotografía en primer plano de los distintos parámetros medioambientales del país.

Pensado a la vez como un termómetro sobre la vulnerabilidad de Argentina frente al calentamiento global, que provocó un aumento en la temperatura promedio de entre 0,5 y 1° en casi todo el territorio nacional, fundamentalmente en la denominada "diagonal árida" (Noroeste, Centro, Cuyo y Patagonia), aunque también en la región de la Pampa Húmeda. El dato coincide con otros dos incrementos: el número de días con extremo calor y el promedio de las precipitaciones, lo que acentúa la tendencia hacia la "tropicalización" de algunas partes del país.

Algunos de los aspectos más salientes son los capítulos dedicados a la degradación de los suelos y las modificaciones en la matriz energética, solo una muestra de un vasto informe que incluye relevamientos específicos sobre agua, atmósfera, biodiversidad, humedales, bosques, minería, industria y residuos.

El secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, sostuvo durante la presentación que "no hay satisfacción total en todos los temas, pero hay avances" y advirtió que una de las claves es "migrar de una economía lineal a una circular", sobre todo "porque la Argentina está a punto de ser aceptada por la OCDE, donde un tercio del protocolo de aceptación es ambiental".

• Luz roja: degradación de suelos 

Según consigna el informe, de las 270 millones de hectáreas del territorio argentino más de 100 millones están afectadas por la erosión, que avanza a una velocidad de casi dos millones de hectáreas por año.

De acuerdo a las estimaciones, la pérdida de suelo trae aparejada un impacto negativo sobre la productividad de los cultivos como soja, maíz y trigo de unos u$s 30 millones anuales. Ese valor, de naturaleza acumulativa, en una década podría escalar a u$s 1.645 millones. "Este factor es el problema nodal que condiciona la sustentabilidad de todos los sistemas productivos de Argentina", señala el documento.

Es un problema mundial: alrededor de un cuarto del territorio de América Latina está constituido por tierras secas, concentradas en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Perú. Unos 5 millones de km2 de la región, de los cuales 3,5 millones presentan grados avanzados de desertificación, que se traduce en disminución o agotamiento productivo, pobreza y marginalidad extrema. A escala global, 12 millones de hectáreas de tierra se transforman cada año en nuevos desiertos.

Los impactos son variados: erosión hídrica y eólica, compactación, sellado, acidificación, salinización, inundaciones y anegamientos, pérdida de biodiversidad, disminución de la producción, fragmentación del paisaje, desaparición de bosques, alteraciones del hábitat de la fauna y contaminación de las aguas.

• Luz verde: crecen las renovables

Durante 2017, casi la totalidad de la oferta interna de energía provino de los hidrocarburos, con un 53,6 % de gas natural, 32 % de petróleo y 1,3 % de carbón, mientras que el 13 % restante fue aportado por otras fuentes: hidroeléctrica 4,1 %, nuclear 2,8 % y renovables 6,3 %.

En las últimas décadas se ha dado un proceso de sustitución en el uso relativo de los hidrocarburos. Según se reseña en el trabajo, la participación del petróleo en 1960 representaba el 70% de la matriz y a 2017 se redujo a menos de la mitad. Como contraparte, el gas natural tuvo un incremento significativo en el mismo lapso, de menos del 10% al 54% actual.

Los combustibles fósiles proveen el 66,1 % de la producción de energía eléctrica; el resto es aportado por la energía nuclear, la hidroeléctrica y renovables. Entre las fuentes naturales, la generación es liderada por la eólica.

En este punto se destaca la "revolución" que tuvo lugar en el mercado de las energías renovables, donde el plan RenovAR adjudicó hacia fines de 2017 unos 147 proyectos de generación de energía, con una potencia de 4.466,5 MW.

Algo optimista, el informe todavía mantiene como meta alcanzable el objetivo de que las energías renovables contribuyan para 2025 con el 20 % del consumo de energía eléctrica del país. Algo que, desde distintos sectores, se considera cada vez más lejano.


OTROS DATOS INTERESANTES: 

Glaciares. Se completó el Inventario Nacional, que muestra que Argentina tiene 16.968 cuerpos de hielo que ocupan 8.484 km2.

• Humedales. Se amplió la lista y sumó un nuevo sitio Ramsar (es decir, considerado de importancia internacional): la Reserva Natural Villavicencio, en Mendoza.

Áreas naturales protegidas. Se contabilizaban 483 áreas naturales protegidas, alcanzando una superficie terrestre de 366.851,81 km2. Respecto a los espacios marítimos, abarcan 2.404.000 km2, su superficie protegida es de un 3%.

Bosques. La pérdida de tierras forestales fue de 172.639 hectáreas

Biodiversidad. Se publicó la categorización de aves de Argentina según su estado de conservación, encontrándose 18 especies "en peligro crítico de extinción".

Cambio climático. Se creó el Observatorio de Cambio Climático y se aprobaron y presentaron tres planes sectoriales relacionados al tema: bosques, transporte y energía.

Residuos. Los residuos sólidos urbanos estuvieron compuestos de 43% de material orgánico, 14% de papel y cartón, 13% de plásticos, 6% de textiles, 4% de vidrios, 2% de metales y 18% de otros materiales.

Forestoindustria. Las plantaciones forestales alcanzaron 1.350.442 hectáreas, en su mayoría especies exóticas de crecimiento rápido.

Agroindustria. Según las cifras, Argentina es el segundo país con mayor superficie bajo producción orgánica, luego de Australia.


martes, 30 de octubre de 2018

ARGENTINA

Subió la deforestación y preocupa la baja partida a la protección de bosques en el nuevo Presupuesto
infobae.com

El Presupuesto para el año 2019, que esta semana obtuvo media sanción del Congreso, asigna apenas 595 millones de pesos para la protección de bosques nativos, lo que representa apenas el 4,75% de lo estipulado por la Ley de Bosques. Según números oficiales, el año pasado desaparecieron 172.639 hectáreas



Un peso por hectárea por mes. Ese es el presupuesto que el gobierno nacional asignó a la protección de este recurso natural que no para de perder frente al avance de la frontera agropecuaria. El ejercicio financiero, que esta semana obtuvo media sanción del Congreso, asigna apenas 595 millones de pesos para la protección las 53.645.545 hectáreas de bosque nativo de la Argentina, lo que representa apenas el 4,75% de lo estipulado por la Ley de Bosques.

A este panorama se suma un dato que preocupa: el año pasado volvió a subir la deforestación en el país. Según el Informe del Estado del Ambiente, presentado por la secretaría que conduce Sergio Bergman, en 2017 desaparecieron 172.639 hectáreas o el 0,38% de los bosques. En 2016, los desmontes habían bajado a 155.851 ha y se había detenido una tendencia que ya llevaba 10 años. Los desmontes en Chaco, Santiago del Estero, Salta y Formosa significaron el 72% de la deforestación.

"Las presiones del bosque están fundamentadas en la expansión de la frontera agropecuaria, la ganadería, la urbanización e infraestructura, la extracción de madera y los incendios forestales. Las áreas desmontadas son usadas para el cultivo de diferentes especies agrícolas, principalmente el cultivo de la soja, a causa de sus elevados precios internacionales y la incorporación de nuevos países a la demanda", sostiene el reporte que la actual gestión presenta por segunda vez.

La reactivación del cultivo de los commodities por la baja de retenciones es una de las razones de este cambio en los usos del suelo. Sin embargo, existe una ley, conocida como la Ley de Bosques, precisamente para proteger el bosque nativo que crea un fondo para compensar a las provincias por no permitir esa deforestación. Pero no se cumple.

La norma es clara: en su artículo 31 estipula que el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos estará integrado por las partidas presupuestarias que no podrán ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional. Ese fondo para 2019 debería ser de $12.500 millones. El monto se completaría con el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.

"Lo único que estamos pidiendo es que se cumpla la ley. Sin el adecuado estímulo financiero previsto, las provincias se ven imposibilitadas de fortalecer, de manera apropiada, su capacidad de fiscalización, control y vigilancia. Por otro lado los propietarios de áreas con bosques nativos no reciben estímulos para desarrollar el uso sustentable o compensaciones por las áreas que deben destinarse exclusivamente a la conservación. Mientras el gobierno de turno desoye el pedido de la sociedad, la deforestación continúa, se pierden bosques, biodiversidad, servicios ambientales y oportunidades de un real desarrollo sustentable" explica Manuel Jaramillo, director General de Fundación Vida Silvestre Argentina.



El Gran Chaco es una de las principales ecorregiones del país y se encuentra seriamente amenazada. Lamentablemente, es uno los 11 sitios con mayor deforestación del mundo y niveles más altos de degradación. Desde hace más de un siglo esta región enfrenta la pérdida sostenida de su patrimonio natural y cultural a causa del uso no planificado de los recursos y el avance de la frontera agropecuaria.

En Argentina, durante los últimos 35 años se perdieron 12 millones de hectáreas de zonas boscosas en la región chaqueña, lo que significa aproximadamente un 20% de sus ecosistemas naturales. La mayor proporción de esta transformación ocurrió durante los últimos quince años y se concentró principalmente en las provincias de Chaco, Salta y Santiago del Estero.

"En el mundo existen cerca de 3.710 millones de hectáreas de bosques nativos, a las que Argentina contribuye con el 1,4%. Esa extensión equivale al 93% de la superficie de bosque del planeta, siendo el 7% de bosques implantados. Dentro de América del Sur, los bosques nativos de Argentina representan un 6,5 por ciento", sostiene el reporte oficial.

La conexión con el cambio climático

La conservación de los bosques es una herramienta central a la hora de hablar de la lucha contra el cambio climático. En la Argentina la deforestación provocó el 22% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según consta en el último inventario de emisiones.

Un reciente estudio presentado en conjunto entre el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y Fundación Vida Silvestre Argentina, realizado en el marco del proyecto Collaboration for Forest and Agriculture demuestra que, continuando con la tendencia actual, la emisión de gases de efecto invernadero por deforestación al 2028 sería de un total aproximado de 800 millones de toneladas de CO2 (57 millones por año). Una correcta aplicación de la Ley de Bosques permitiría que esas emisiones se redujeran a la mitad: 400 millones de toneladas de CO2 (28 millones por año).

"El compromiso argentino frente al Acuerdo de París habla de no exceder las 483 millones de toneladas de CO2 al 2030. Si mantenemos el escenario actual, con nuestros bosques descuidados y desfinanciados, este compromiso será imposible de cumplir. La Ley de Bosques es la herramienta para poder comenzar a cumplir estos compromisos y, ¿por qué no? pensar en ampliarlos", detalló Jaramillo.

Por su parte, Diego Moreno, secretario de Política Ambiental en Recursos Naturales de la Nación indicó: "Un instrumento que desarrollamos con el Conicet y la CONAE y lanzaremos en breve es un sistema de alerta temprana de deforestación. A través de imágenes satelitales, cada 15 días se emitirán alertas de posibles focos de deforestación".

Otra herramienta es la plataforma Forestar 2030 que el gobierno nacional lanzó en el marco del Gabinete de Cambio Climático, del que participan varios ministerios y secretarías y se basa en construir sobre los avances logrados en forestación por cada uno de los sectores para crear un nuevo mercado competitivo, sustentable y posicionar a la Argentina en el contexto forestal internacional.

lunes, 29 de octubre de 2018

Terrible récord de deshielo en la Antártida
ambientum.com

La extensión del hielo marino en la Antártida durante el mes pasado fue la segunda más baja desde que el registro histórico por satélite comenzara en 1979, con una media de 17,88 millones de kilómetros cuadrados, lo que supone 0,61 millones de kilómetros cuadrados menos que el promedio entre 1981 y el 2010.



Así lo asegura la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) en su último resumen climatológico mensual de hielo y nieve en la Tierra, a partir de datos del Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve (NSIDC, por sus siglas en inglés).

El informe, recogido por Servimedia, indica que la cobertura de hielo marino antártico del mes pasado fue la segunda más pequeña de septiembre en 40 años de toma de datos, solo por detrás de la de septiembre de 1986, que promedió 17,68 millones de kilómetros cuadrados.

El hielo marino antártico se expandió de forma errática durante septiembre, cuando tendió a fundirse en la primera mitad del mes y a expandirse después. La extensión del hielo marino de septiembre en el hemisferio sur está aumentando a una tasa media del 0,5% por década.
El hielo ártico

Por otro lado, la superficie de hielo marino en el Ártico promedió el mes pasado 4,71 millones de kilómetros cuadrados, esto es, 1,70 menos que la media entre 1981 y 2010. Se trata de la séptima extensión más pequeña del registro histórico.

El hielo marino ártico se contrajo a un ritmo más rápido a principios de septiembre y alcanzó su mínimo anual los días 19 y 23. Esa doble fecha se debe el hielo se fusionaba en partes de los mares de Siberia Oriental, Laptev y Chukchi, mientras se expandía en los de Beaufort, Kara y Barents. La extensión del hielo ártico en septiembre está disminuyendo a una tasa media del 12,5% por década.

Fuente: El Periódico

viernes, 26 de octubre de 2018

La India tiene el aire más tóxico del mundo
eldictamen.mx

China quien ostentara el titulo ha pasado a un segundo lugar en comparación.



China ha luchado en los años recientes por purificar sus cielos de smog, por su mala calidad del aire es que china ostentaba el título del aire más contaminado del mundo. Sin embargo, recientemente India ha reportado casos de contaminación mucho mayores. Diez de las ciudades más contaminadas del mundo pertenecen a India.

India lleva un largo tiempo tratando de adoptar el tipo de enfoque nacional coordinado que ayudó a China a reducir la contaminación. Gobierno de la India, en vista de los graves problemas de contaminación que enfrentan, está impulsando nuevas iniciativas que empiezan a reducir el aire peligroso.

Los problemas respiratorios, alérgicos e incluso enfermedades como el cáncer de pulmón son uno de los derivados de la contaminación que impera en India.

Más del 90% de las marcas de sal están contaminadas Trump asegura que caravana de migrantes es “emergencia nacional”

Algunos medios internacionales incluso aseguran que si se implementaran con éxito políticas estrictas para combatir el smog, los ciudadanos de la India serían más ricos. Pues según los cálculos del Banco Mundial, los gastos en atención médica y las pérdidas de productividad causadas por la contaminación le cuestan a India hasta el 8.5 por ciento del PIB. Con su tamaño actual de 2.6 billones de dólares, eso significa cerca de 221 mil millones de dólares por año.

Tan solo en 1988 el 90 por ciento de sus pacientes con cáncer de pulmón eran fumadores varones de mediana edad, ahora el 60 por ciento de sus casos son no fumadores y la mitad son mujeres.

Según el Health Effects Institute, las diminutas partículas transportadas por vía aérea provocan enfermedades como el asma, las dolencias cardíacas y el cáncer de pulmón. Estas microparticulas contribuyeron a la muerte de más de 1.1 millones de indios en 2015.

jueves, 25 de octubre de 2018

Bosques naturales y monocultivos forestales, su rol en el equilibrio del planeta y su importancia para la humanidad
misionesonline.net

“Para la humanidad, tanto los bosques naturales como los monocultivos son importantes, pues ambas forman parte del único proceso existente en el Planeta Tierra para revertir cualquier desequilibrio, y mantener con planificación un ambiente ecológico y económico a través de los árboles”, sostiene el Dr. Roberto Tuyoshi Hosokawa, prestigioso académico de la Universidad Federal de Paraná (UFPR), Brasil.

En una generosa entrevista con ArgentinaForestal.com, quien fue bautizado en la Argentina como el “maestro de generaciones” de profesionales de las Ciencias Forestales en Misiones y América Latina, se refirió a los grandes desafíos de la humanidad en la materia, marcó el proceso de evolución del manejo forestal en los últimos 50 años y reflexionó sobre algunas de las enseñanzas que le dejó la ciencia tras varias investigaciones en manejo y economía forestal.

El Dr. Hosokawa también compartió sus emociones, y como influyó en su trayectoria profesional los vínculos con sus maestros, el reconocido Dr. Gerhard Speidel, de Alemania, y el Dr. Michael Prodan, un gran científico rumano. Ambos, durante su posgrado le brindaron las recomendaciones que finalmente lo orientaron en toda su vida dedicada a la ciencia e investigación científica.

Por otra parte, en el reportaje el investigador reflexiona en profundidad sobre el rol que cumplen para la humanidad las ciencias forestales, donde sustenta científicamente que “tanto los bosques naturales como los monocultivos forestales son importantes para el equilibrio del planeta”.

Por su trayectoria académica, semanas atrás la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) realizó en la sede de la Facultad de Ciencias Forestales de Eldorado un acto de reconocimiento en el que se distinguió al Dr. Hosokawa con el título “Doctor Honoris Causa”, oportunidad en la que el especialista expuso una conferencia magistral sobre componentes aleatorios de la ley sobre los efectos de la entropía.

Por definición, en origen la entropía es una magnitud de la termodinámica como la temperatura, la densidad, la masa o el volumen. Se representa mediante la letra S y sirve para explicar por qué algunos procesos físicos suceden de una determinada manera midiendo el grado de desorden de un sistema a nivel molecular.


Conciencia forestal
Sobre sus inicios y los motivos que lo llevaron a elegir la carrera de Ingeniería Forestal, relató una síntesis de su historia personal pero con significativos pasajes: “Cuando terminé los estudios básicos y me preparaba para el éxamen de ingreso en la Universidad, observé la preocupación de mi padre en diseminar reforestación con eucaliptos en el Municipio de Nova Fátima, en Paraná. Me quedé intrigado del porqué de la preocupación, si en aquella época se deforestaba para obtener áreas para la agricultura (mi padre estaba formado en Agricultura e inmigró a Brasil a causa de la crisis económica en Japón que se involucró en sucesivas guerras)”, explicó.

A su interrogante, la respuesta de su padre fue: “Hijo, yo desmonté y planté café para criarlos a ustedes (era cafecultor en una pequeña propiedad rural). Los bosques son propiedad de las futuras generaciones. Soy apenas un usuario del momento, por eso necesito reforestar, para compensar lo que hice”, fueron sus palabras, según recordó Hosokawa. Ante la respuesta, “en ese momento no dije nada más. Pero en mí había quedado un sentimiento de haber sido beneficiario y deudor de la deforestación”, admitió.

“Mi sueño era ser un Ingeniero Electrónico. Pero hoy, creo que ya estaba predestinado para cursar Ingeniería Forestal. Las sucesivas heladas que dificultaban a los cafecultores y las enfermedades como la malaria, la ancylostomiase, la tuberculosis y la meningitis que enfermaron a mi padre, me obligaron a mantenerme en el cultivo de café, frustrando mi perspectivas”, continuó su relato.

Sin embargo, en la época en que los profesores, el Dr. Speidel y el Dr. Heinz Oedekoven, de las Naciones Unidas (FAO), estaban transfiriendo la Escuela Nacional de Bosques a Curitiba (Brasil), fue cuando reapareció la voz de su padre y se decidió a ingresar a la carrera de Ingeniería Forestal. Después, terminó la especialización en Chile y fue agraciado con una beca del DAAD (Deutsche Akademische Austauchdienst) para realizar un posgrado en Alemania.

De orientadores y maestros
Su referente académico fue el reconocido alemán Dr. Gerhard Speidel y su co-referente el Dr. Michael Prodan, un gran científico rumano, conocido como el biometrista y modelador matemático estadístico de los eventos globales del siglo. Era una personalidad que hacía los cálculos globales sobre los límites de crecimiento de la humanidad para las Naciones Unidas, como catástrofes climáticas, agotamiento de los recursos naturales, perforación de la capa de ozono, saturación de dióxido de carbono en la atmósfera, etcétera.

“El tema de mi doctorado era desarrollar ecuaciones para la optimización de cuando cosechar la reforestación, eligiendo criterios como maximización de la biomasa, rentabilidad bruta, rentabilitad neta de la tierra, rentabilidad neta del bosque, rentabilidad y generación total de valores. Serían cálculos de rotación de biomasa y de período de retorno de inversión, que son instrumentos de planificación de corto, mediano y largo plazo para dimensionar la base de producción sostenida y continua de materia prima para industrias forestales”, precisó el profesor.

“Sin embargo, en esta época ya se hablaba de la crisis de los recursos genéticos para las industrias farmacológicas en Europa y resonaba en los medios académicos la necesidad de preservar la biodiversidad, principalmente en los bosques naturales”, relató.

Se inició entonces la confrontación de la economía con la ecología, surgiendo varias entidades ambientalistas como Greenpeace, World Wildlife, entre otras, y en el medio forestal el choque entre bosques cultivados o productivos económicamente (monocultivo) y bosques nativos o naturales para la preservación de los recursos genéticos.

En ese contexto, como doctorando quedó una paradoja en su mente: “Hubo un padre que deforestó bosques naturales para criar hijos y buscando sanar la deforestación con reforestación; y en contrapartida, una parte de la sociedad que clama por la preservación de biodiversidad condenando plantíos y formación de asentamientos forestales puros. Decidí, entonces, llevar el tema a un foro multidisciplinario de la Universidad. Hubo discusiones homéricas y nada de aclaración concreta”, recuerda Hosokawa.

Seguido, habló con su orientador Speidel, quien recomendo discutir el tema con el Prof. Prodan que tenía más experiencia concreta sobre asuntos globales del planeta. Fue entonces, cuando terminada la presentación del dilema, el Dr. Prodan le respondió: “En el equilibrio del ambiente económico y ecológico a través del bosque, sólo no valen árboles de plásticos”.

Y a continuación le aconsejó: “Herr Hosokawa, si usted quiere comprender racionalmente el problema tendrá que estudiar e investigar profundamente la entropía (la segunda ley de la termodinámica), y principalmente sus efectos”. Estas palabras quedaron grabadas para el investigador de la UFPR. “En este momento se tiene la exposición de algunos físicos teóricos, y algunos procesos cuantitativos de entropía calculados: Por Gabor, sobre el consumo de energia; Meadows sobre contaminación ambiental, la producción de clorofluormetano que destruyó la capa de ozono por Junge, Gesten y Flohn; y la producción de dióxido de carbono por Meadows con efectos marcados en el calentamiento global. Sin embargo, para la solución técnica del problema y fundamentada científicamente, usted (Hosokawa) tendrá que desarrollar una ecuación que cuantifique efectos de la entropía, asunto que aún no se hecho nada por la sociedad científica global (Club de Roma)”, le dijo Prodan.

Finalmente, su co-referente le agregó: “Pero no se preocupe mucho, Hosokawa. Termine su doctorado según lo programado, y la Ley sobre los efectos de la entropía considere como una investigación que probablemente le llevará toda la vida. Usted tendrá que estudiar astrofísica teórica, que le demandará mucho tiempo”, le vaticinó. Y le recomendó tres libros: F. Capra, Wendezeit, editada por Schertz Verlag; J. Perlin; “A forest journey, the role of Wood in the development of civilization (Un viaje por el bosque, el papel de la madera en el desarrollo de la civilización)”, editada por W. W.Norton. Y los autores F. Rifkin, T. Howard, que escribieron sobre “Entropía hacia el mundo invernadero. Editada por Urano.

“Recuerde sí señor Hosokawa: Hemos estudiado el bosque desde el punto de vista microcósmico. Es necesario estudiar la relación macrocósmica. El bosque sigue siendo la cuarta masa más significativa del Planeta Tierra, después de la atmósfera, hidrosfera y litosfera. Ver el ruso Ustinov sobre la atmósfera del sol”, le sugirió en aquel momento el Dr. Prodan.

Tiempo después, Hosokawa regresó a Brasil. Y a medida que estudiada, recuerda que desarrollaba sentimientos alarmistas. “Comencé a saber que las bacterias desarrollan resistencia al anhelo de sobrevivir contra los antibióticos. Virus con rápidas mutaciones a las vacunas; hongos que se asocian para perpetuar contra fungicidas y finalmente, el hombre como el mayor depredador del Planeta, contra sí y contra todos. A lo último, la parte más cómica, es que ya comencé a oír murmullos de los alumnos: Profesor economista nadador de mayonesa o investigador ambientalista apocalítico”, bromeó el profesor.

De esta manera, admitió que se tomó el tiempo suficiente para estructurar la teoría de la Ley de los efectos de la entropía y desarrollar la fórmula para el cálculo matemático estadístico. Este descubrimiento se publicó en la revista científica Floresta Vol. 31, año 2001 (ISSN 0015-3826).



Manejo y recuperación
Por ello, el Dr. Hosokawa decidió compartir en la FCF-UNaM durante su estadía en Misiones los aspectos más valiosos de su investigación. “La conferencia sobre componentes aleatorios en la Ley de los efectos de la entropía es una aplicación práctica para dimensionar confort ambiental tanto para la recuperación y manejo de bosques nativos degradados como para reforestaciones monocultivas o mixtas”, sintetizo el especialista.

“Recién hoy comprendo lo que el Prof. Prodan dijo: Sólo no valen árboles de plástico”, repitió el investigador.

“Los bosques naturales son muy importantes, ya que son fuentes de información de biodiversidad. Deben ser preservados y tocados solamente para fines de investigación”, agregó Hosokawa. Por ello, los bosques naturales degradados deben ser recuperados, o para preservación permanente o manejadas para producción de maderas para fines más nobles (reserva legal, por ejemplo). En tanto, las reforestaciones de monocultivos o mixtos son eficientes productores de madera y almacenaje de procesos químicos, carbonos y otros como cauchos, resinas, etcétera”, precisó.

“Ellos son sustentables, si fueran instalados en estructuras de base forestal en rendimiento sostenido”, acotó Hosokawa.

A su vez, su mayor certeza en la entrevista fue que “para la humanidad, tanto los bosques naturales como los monocultivos son importantes, pues ambos forman parte del único proceso existente en el Planeta Tierra para revertir la entropía (energía que no hace trabajo mecánico)”.

Su mensaje, no deja se ser posiblemente para muchos, polémico. Representa la contracara del debate que se sustenta desde los sectores ecologistas o defensores del ambiente vs. las plantaciones forestales, debate del cual no está ajena la sociedad en general de la región NEA. La actividad forestal o el monocultivo de árboles enfrentan cuestionamientos por considerarse una producción que tienen un impacto negativo en el medio ambiente.

Al ser consultado al respecto, el investigador reflexionó en que la sociedad debe entender que “tanto los bosques naturales como los de monocultivos (reforestación y cultivos agrícolas) son importantes para la supervivencia de la especie humana. Todos resultan del proceso de fotosíntesis, único elemento que viabiliza el equilibrio entre la energía que hace trabajo, con la que no hace trabajo”, explicó.

En esta línea, consideró que una de las soluciones sería realizar gestión en ordenación forestal: “una zonificación espacial con destino de actividades para áreas urbanas, industrias, logística y comunicación (transportes), bosques naturales, monocultivos forestales, agricultura, ganadería, ocio (parques, lagos, jardines, etcétera)”.

Finalmente, agregó que “la proporción de cada espacio debe ser definida por la sociedad, pero basadas en conocimientos técnicos y científicos bajo la coordinación de los académicos multidisciplinarios”, concluyó el reconocido profesor.

Trayectoria profesional
El Dr. Hosokawa tiene una especialización con énfasis en Manejo Forestal, Economía Forestal, determinación de rotación, y Criterios Económicos. Dirigió a estudiantes de postgrados de toda Latinoamérica en tesis de maestría, doctorado y posdoctorado, entre ellos a profesores de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Misiones y de la Universidad Nacional de Santiago del Estero. Posee numerosas publicaciones científicas, libros y capítulos de libros.

El profesional se graduó en Ingeniería Forestal en la Universidad Federal de Paraná-UFPR en 1969, y se especializó en Ingeniería Forestal por la Universidad Nacional de Chile, realizó la maestría en Forstwirtwissensschaft por la Universität Freiburg, se doctoró en Economía y Manejo Forestal por la Universität Freiburg y postdoctorado por la Universidad de Friburgo.

En la actualidad es Consultor AD HOC del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Profesor Senior de la Universidad Federal de Paraná-Brasil(PR-BR), Presidente del Instituto de Economía y Tecnología Paraná-BR & Hyogo-JP, Miembro de cuerpo editorial de la SBPN (São Paulo, UFPR), Miembro del cuerpo editorial del Instituto Hyogo-Japón, Miembro del cuerpo editorial de la Revista Ciencias Agrárias (UFRAM), Editor Jefe de la Editora Instituto Hyogo-Japón y Revisor del periódico de Anais Symposium Brazil – Japón.

Por Patricia Escobar