lunes, 19 de octubre de 2020

Misiones tiene el primer ministro de Cambio Climático de América Latina: “Hay que empezar a ponerle valor a la biodiversidad argentina”

noticiasambientales.com


“El tema es difícil y está más conectado de lo que parece. Sé que asumo una causa compleja. Pero no es para trabajarla con miedo, sino para hacerlo con comunicación desde el amor. Porque es la única forma de mejorar este planeta”. Las palabras pertenecen a Patricio Lombardi, el primer secretario de Cambio Climático de Misiones, un cargo de avanzada en América Latina.

El ministerio fue creado para su provincia por el gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, en lo que se convierte en un hecho histórico para la política nacional y Latinoamericana. Lombardi, que hasta hoy cumplía su función como secretario de Exterior del gobierno misionero, será el encargado de levantar la bandera de una lucha global que se ha convertido en una causa pública motorizada por artistas, políticos e intelectuales. Lombardi asumió minutos antes de las 14 y se mostró “muy honrado y agradecido” ante el “enorme desafío”.

“Vine a esta provincia como parte de la sociedad civil y hoy juro como secretario de Cambio Climático, esto habla a las claras de que acá hay políticas de Estado. Misiones tuvo el primer ministerio de Ecología, hoy la primera secretaría de Cambio Climático. Asumo con compromiso y lealtad hacia Misiones”, destacó el flamante secretario.

El medio ambiente sano representa mejor calidad de vida y en poco tiempo representará un ingreso monetario a través de un plan para motorizar la economía verde, o la contabilidad verde, obteniendo recursos económicos mediante el cobro por las toneladas de oxígeno que la selva misionera envía al mundo. De calcular y lograr el cobro por esa tarea se encargará la flamante Secretaría de Cambio Climático, creada por ley del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira.

“Misiones tiene el 52% de la biodiversidad de toda la Argentina. Esto, en materia ambiental, la coloca en el puesto N° 1. Es la líder”, resalta Lombardi. Atrás dejó una carrera que lo llevó a estar en los poderes Ejecutivo y Legislativo, durante los años 90, como asesor en Relaciones Exteriores. También 12 años viviendo en Estados Unidos donde fue nombrado viceministro encargado de las Relaciones con América Latina en el estado de Florida, durante el gobierno local de Jeb Bush, hijo y hermano de los ex presidentes norteamericanos.

En 2007 regresó a la Argentina. Un año después fue invitado por el entonces gobernador misionero Carlos Rovira, para dar una charla sobre medio ambiente. En ese instante empezó a construirse la historia que lo depositará hoy en el flamante ministerio. Su acercamiento a Misiones y su intención clara de poner en agenda el cuidado del medio ambiente.


Lombardi vino a vivir a Misiones y se casó con una misionera. No tenía pensado volver a la administración pública pero, como definió, “esto no es político, esto es ambiente, y en el ambiente tengo el corazón”.

“Nosotros queremos empezar a ponerle valor a la biodiversidad argentina. Producimos servicios ecosistémicos en Misiones, donde está el 52% de la biodiversidad del país. Nadie nos paga por eso”, explicó Lombardi, que definió su objetivo advirtiendo que lo que buscan crear es “una criptomoneda verde”.

¿En qué consiste la criptomoneda verde? ¿Buscan cobrarle a los que dañan el ambiente? El nuevo ministro de Cambio Climático de Misiones brindó definiciones concretas para entender el plan de acción que tiene en mente y que buscará aplicar desde su nuevo cargo.

“Sos una petrolera, me estas dañando el ambiente. Estas modificando el clima con tus acciones. Tenés que comprar bonos. Con estos bonos compensás y mitigás el daño. Es una forma de compensar el daño ambiental o la huella ecológica que la empresa hace”, explicó.

“Un bosque produce oxígeno, captura carbono, es el hábitat de los animales, es medicina, fija los suelos y hace que llueva. Para monetizarlo, tenemos que valorizarlo. Lo que estamos proponiendo es revolucionario. Le vamos a poner un valor a esos bonos. Ya lo estamos trabajando con las Naciones Unidas y bancos europeos. Le vamos a poner valor a la selva misionera”, afirmó.

A lo largo de los años Lombardi comprendió que el cambio climático se genera por múltiples factores que están encadenados. Uno de esos eslabones, según definió, está vinculado a la alimentación y la producción de esos alimentos. “Soy vegetariano desde hace 32 años. Abrazo la causa ambiental también desde la alimentación. Tiene mucha relación el cambio climático con la forma en que nos alimentamos”, precisó

Lombardi dice que llegó a este ministerio para comunicar. Por eso profundizó su mensaje sobre el cuidado ambiental durante la charla. “Tenemos que tomar más conciencia, comer más orgánico, alimentos provenientes de la agricultura familiar. Hay que tener huerta, buenas practicas ambientales, querer al planeta y no creerse el tope de la cadena”, indicó.

“Somos acreedores. Voy a salir con el maletín bajo el brazo a decirles a nuestros deudores que nos paguen. Porque le están haciendo daño al planeta. Esa es mi meta N°1. La segunda es comunicar desde lo ambiental toda la enorme problemática que significa el cambio climático. Trabajar con los intendentes y las fundaciones. Visibilizar lo que está sucediendo”, explicó el nuevo funcionario.

Al momento de la toma del juramento, el Gobernador estuvo acompañado por el vicegobernador, Carlos Arce; el ministro de Ecología, Mario Vialey; el intendente de Posadas, Leonardo Stellato; la titular del Instituto Misionero de Biodiversidad, Viviana Rovira y el diputado provincial, Martín Cesino. A través de una videoconferencia también estuvo presente el secretario de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación de la Nación, Rodrigo Rodríguez Tornquist en representación de ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié.

Sobre el rol del nuevo ministro, Herrera Ahuad aseguró que “a partir del día de hoy se transforma en custodio del patrimonio de todos los misioneros, enfrentamos un enorme desafío qué tiene que ver con políticas públicas al tope de la agenda provincial que nos enfrenta a lograr un trabajo articulado y sinérgico con los tres poderes del Estado en favor de parar el cambio climático”. Al respecto, Lombardi agradeció la confianza recibida para ocupar el cargo y destacó que la creación del ministerio es una muestra clara de que en Misiones hay políticas de Estado para proteger el medio ambiente”.

Según la ley, aprobada el martes 9 de septiembre pasado, el Ministerio tendrá entre sus funciones asistir al Ejecutivo en el desarrollo e implementación de planes y monitoreo, como los planes estratégicos de disminución y emisión de gases de efecto invernadero y de mitigación, adaptación y resiliencia al cambio climático. Además, se trabajará en desarrollar e implementar los principales indicadores en lo relativo a las emisiones, calidad del aire y del agua, incendios, sequias, olas de calor, cambios de nivel de cursos de agua, efectos en la salud e impacto en la economía. Para ello se elaborarán planes de acción, mapas de amenazas, vulnerabilidades y riesgos hídricos, de incendios y sequías ante nuevos escenarios climáticos.

Para avanzar en este sentido se promoverá el desarrollo sustentable a partir del uso de energías renovables, el uso de ciclovías y el consumo de bienes locales. La actividad agrícola-ganadera también será un tema a abordar, invirtiendo en la asistencia para la reducción de emisiones con la captación de los mismos a partir de la forestación.

Articular el trabajo con otros actores es fundamental para avanzar con las metas propuestas por el ministerio. Por eso se ha resuelto la colaboración y trabajo conjunto entre el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, el Ministerio de Educación, el Instituto Misionero de Biodiversidad, el Consejo Federal del Medio Ambiente y los municipios para el desarrollo de políticas y asistencia técnica necesaria referidas al cambio climático fortalecerán los procesos de cambio a través de acciones, enseñanza y aprendizaje vinculados al cambio climático.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

ALEMANIA

¿Cómo conseguir una agricultura más ecológica?
dw.com
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¿Sembrar flores o papas? Un agricultor de una granja convencional está experimentando métodos de agricultura orgánica y muestra que la conservación de la naturaleza es compatible con su explotación agraria.




"Papas, deliciosas y saludables" se lee en el letrero de la puerta. Se podría agregar también "raras". El lema corresponde a la filosofía de Cornel Lindemann-Berk: la calidad antes que la cantidad. "No tenemos suficiente lluvia en el verano; como no queremos regar, hicimos de la necesidad una virtud". Así que apostó por variedades poco habituales como la papa Bergerac o la Bamberg.

El rendimiento es un 50% menor de lo podría ser, pero no tienen ese sabor acuoso, sino uno más fuerte, y son ricas en minerales como el potasio o el magnesio. De todas partes de la región vienen clientes para comprar estas deliciosas papas en la tienda de la granja.


Medidas que promueven la biodiversidad, a pesar de la agricultura

El verano pasado, sin embargo, a los clientes les encantaron las exuberantes y coloridas flores bordeando el campo frente a su granja bajo el zumbido de los insectos. "Las especies han aumentado y el número de insectos de cada especie se ha cuadruplicado", dice el agrónomo. Los científicos dieron cuenta de este crecimiento en la franja de flores sembrada específicamente para insectos y pájaros. Aquí los animales encuentran néctar, alimento y cobijo donde reproducirse.


Así se convierte la agricultura convencional en "orgánica"

Esta empresa familiar de Renania es una de las diez que integran F.R.A.N.Z. Son las siglas de "por unos recursos agrarios y naturales con futuro", iniciativa que busca probar e implementar medidas prácticas y económicamente viables de agricultura y conservación de la naturaleza en Alemania hasta 2027. "En el marco del proyecto, no tratamos las zonas con estiércol líquido o pesticidas, pero el rendimiento es a veces cero, porque las malas hierbas como el cardo y la bardana se descontrolan", indica el apasionado agricultor. En torno a un solo cultivo suelen crecer una treintena de malas hierbas y plantas no deseadas.

Lindemann-Berk lleva años perdiendo dinero con los cereales o la colza (Se ríe porque ya no vive de la agricultura, sino de alquilar apartamentos en su imponente granja de época.) Pero son importantes para la rotación de cultivos, como se hacía hace siglos. Eso regenera el suelo y reduce las enfermedades y plagas.

En una plantación de maíz se dejaron espacios de veinte metros cuadrados, por ejemplo, para que las alondras, unas aves muy diezmadas, pudieran posarse en el suelo sin dificultad. "Ventanas", las llama.


Alta tecnología y estiércol como en el pasado

En una emergencia, Lindemann-Berk usa fertilizantes y pesticidas en dosis homeopáticas: "demasiado fertilizante puede incluso hacer que se multipliquen las malas hierbas no deseadas". Afirma llevar cuarenta años calculando las dosis, usando muestras de suelo para examinar los nutrientes. Con un pulverizador digital geolocalizado por satélite se echa el herbicida allí donde hace falta.

Lindemann-Berk prefiere usar fertilizantes orgánicos, o sea, estiércol. "Viene de los Países Bajos porque aquí casi no hay ganadería". Su granja suministra grano para el ganado al país vecino. "Entonces, ¿por qué no traer las excreciones de los animales?" Con el uso de bacterias del ácido láctico, el agricultor pudo además reducir drásticamente los fungicidas químicos para combatir los hongos.

Después de la cosecha, vuelve a toma muestras. "Las mediciones hasta ahora no han mostrado residuos de glifosato en el cereal", dice Lindemann-Berk. El agricultor señala el estante lleno de archivadores detrás de él. Hay que guardar los registros durante cinco años. Las regulaciones de fertilizantes se han endurecido durante años, los aditivos se han reducido a la mitad, pero su presencia en el agua subterránea tarda treinta años en hacerse patente, porque demora mucho en infiltrarse.


No es una granja orgánica, sino una operación ecológica

Las granjas orgánicas solo pueden tratar sus plantas con preparados de cobre, que estimula el crecimiento y actúa contra los hongos. Es un metal pesado, pero en pequeñas dosis es necesario para el cuerpo humano. "Hacemos lo posible para hacer negocio de manera respetuosa con el medio ambiente y adoptar lo que las granjas orgánicas hacen bien", dice Lindemann-Berk. "Porque nadie quiere contaminar el medio ambiente; las empresas agrícolas han estado trabajando en el mismo lugar durante cientos de años", resume.

La sostenibilidad es una prioridad, pero para certificarse como granja orgánica se tienen que arrancar las malezas a mano y, como en tiempos prehistóricos, rastrillar regularmente el suelo alrededor de las plantas para arrancar las malas hierbas. "Nadie quiere hacer ese trabajo, ni siquiera los jóvenes que vienen en prácticas". En la era de la agricultura industrial en Alemania lo hacen grandes máquinas.

El agricultor deja más espacio entre sus plantas. Así absorben más nutrientes del suelo, que está mejor aireado y, por tanto, es menos propenso a las enfermedades por hongos. Cornel Lindemann-Berk también hace un llamamiento a los consumidores que aún prestan demasiada atención a la apariencia: "si ofrezco a mis clientes manzanas sabrosas y sin tratar del huerto, se quejan de algunas manchas". Eso de que la fruta sea orgánica al cien por ciento "no es compatible" con tener buen aspecto.



Agricultura ecológica para combatir el cambio climático y la pandemia

dw.com

La agricultura ecológica se plantea como una alternativa efectiva para alimentar a la población mundial sin poner en riesgo la salud del planeta, preservando la biodiversidad y los ecosistemas locales.



Hace 24 años Brasil vivió uno de los capítulos más oscuros de su historia agraria. Una veintena de miembros del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra fueron acribillados en el estado de Pará. Por este suceso, cada 17 de abril se celebra el "Día Internacional de las Luchas Campesinas". No obstante, el pasado sigue estando más presente que nunca: según el informe "Conflictos en el Campo Brasil 2019" de Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), y los conflictos y violencia en 2019, se produjeron 32 asesinatos y 201 amenazas de muerte.

Asimismo, en el año pasado se registró el mayor número de asesinatos de líderes indígenas de los últimos 11 años. Se trata de uno de los principales problemas que deben afrontar las organizaciones campesinas en América Latina, pero no la única. "No es posible pensar un futuro en los territorios de quienes producen la mayor parte de los alimentos mientras continúe el acaparamiento de tierras, la expansión de los monocultivos industriales, la contaminación masiva con agrotóxicos, la destrucción de los ecosistemas y el extractivismo", dijo a DW Carlos Vicente de GRAIN América Latina, una organización internacional que apoya a agricultores en pequeña escala y a movimientos sociales.

Reivindicaciones en tiempos de pandemia

A esta situación se une el hecho que este año la conmemoración coincide con la crisis mundial del coronavirus. En este contexto, la Vía Campesina, un movimiento social internacional de pequeños y medianos agricultores que aboga por la defensa de la agricultura campesina, reivindica más que nunca su papel de "alimentar los pueblos" en el sistema alimentario mundial, uno de los mayores responsables del calentamiento global.

Según datos de esta organización, entre el 44 y 57 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provienen de la cadena alimentaria industrial, entre las que se encuentran la deforestación, agricultura, procesamiento, embalaje, negocio minorista, transporte, refrigeración y desperdicios.

Ello se debe a las "grandes plantaciones de monocultivos como la palma africana, la caña de azúcar, la soja; utilizando grandes cantidades de químicos y semillas transgénicas", dijo a DW Nury Martínez, portavoz de La Vía Campesina en Sudamérica. A lo que hay que añadir "la ganadería extensiva y los comestibles ultraprocesados que no solo son dañinos para la salud si no que, a través de los tratados de libre comercio, importan millones de toneladas de alimentos utilizando muchísimo combustible", agregó.
  

                      



Según datos de la organización, mientras el sistema alimentario industrial provee alimentos al 30 % de la población mundial utilizando un 75 % de los recursos agrícolas, los agricultores a pequeña escala alimentan a más del 70 % de la población mundial utilizando el 25 % de los recursos agrícolas.

"El sistema industrial de alimentos es un fracaso frente a una crisis mundial como la que vivimos", criticó Martínez abogando por un cambio de modelo del agronegocio. "Mientras el sistema alimentario industrial no reconozca el derecho a la alimentación como un derecho humano y utilice los alimentos como una mercancía, no podrá nunca acabar con el hambre en el mundo", aseguró.

No obstante, "los productores familiares están produciendo los alimentos a lo largo de todo el continente que permiten que no haya un incremento del hambre durante esta pandemia", agregó Vicente.

La alternativa de un futuro más sostenible

"La pandemia va a pasar, pero el cambio climático sigue", alertó a DW Julia Lernoud de la Comisión Directiva de IFOAM Internacional, la organización paraguas mundial para el movimiento de agricultura ecológica, con sede en Bonn (Alemania). Así, además de la pandemia, "la agroecología de base campesina es una de las respuestas que tenemos para enfrentar la crisis climática", aseguró Vicente. "Cuidando los suelos podemos en las próximas décadas secuestrar casi un 50 % del dióxido de carbono que hoy se ha acumulado en exceso en la atmósfera", agregó.


Además del abandono del uso de agrotóxicos y monocultivos, otras medidas que propone la agricultura ecológica en la reducción de emisiones de carbono son "la diversificación de la producción, la utilización de bioinsumos y la interacción con la madre naturaleza", detalló Martínez, que destacó el uso de conocimientos ancestrales y la protección de la biodiversidad con el uso de las semillas criollas.

La situación actual "es una oportunidad de pensar en todos los actores de la cadena de valor incluyendo la naturaleza, la biodiversidad, la protección de nuestras aguas, de nuestros aires...", consideró Lernoud. "Tenemos una oportunidad de diseñar nueva economía, un nuevo sistema productivo y social", agregó.

Para ello, es necesario que "el poder que hoy ejercen las corporaciones del agronegocio sobre los Gobiernos y organismos internacionales sea desmantelado para que se privilegie hoy más que nunca el bien común por encima del interés de las corporaciones", concluyó Vicente. (few)


ARGENTINA

Acuerdos para fomentar la agroecología

diarioelargentino.com.ar

La Comisión de Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado (La Paz) Sergio Castrillón, se encuentra analizando el proyecto de Ley para fomentar, incentivar y desarrollar los llamados sistemas de producción agroecológica.



Se trata de una propuesta que en principio está reuniendo el apoyo –inusual, por cierto, pero bienvenido- de entidades ambientales como de las patronales vinculadas con la producción agropecuaria, además de organismos como el caso de Investigación Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El proyecto de ley tiene dos autores: Ángel Giano (que es el actual presidente de la Cámara de Diputados) y Mario Torres, pero lo elaboraron cuando eran senadores departamentales.

Los legisladores recibieron los aportes y perspectivas del intendente de Gualeguaychú, Esteban Martín Piaggio; y del director nacional de Agroecología, Eduardo Cerdá. En ambos casos, no sorprendió a nadie el apoyo que los dos dieron al fomento de la agroecología. Fue un apoyo coherente con lo que vienen proponiendo desde hace años.

Por su parte, el coordinador del INTA de la Chacra Experimental Integrada Barrow, Martín Zamora; como el delegado de la Federación Agraria Argentina (FAA), Alfredo Bel; y el titular del distrito Entre Ríos de la Sociedad Rural Argentina, Walter Feldkamp, también dieron un apoyo importante a la iniciativa.

Lo sorprendente es que en el paradigma de la agroecología puedan confluir tan diversos sectores tan unidos.

Expuesta esta situación, hay que entender entonces que la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados de la provincia no tendría mayores obstáculos para aprobar el proyecto que pretende “fomentar, incentivar y desarrollar sistemas de producción agroecológica mediante la regulación, promoción, capacitación e impulso de prácticas, actividades, procesos de producción, comercialización y consumo de alimentos saludables”.

Porque está claro que, así como se acuerda que la agroecología genera enormes beneficios para las generaciones presentes y para las futuras; hay que decir que el actual sistema extractivista, fomentador del monocultivo de exóticas, del desmonte nativo y de incendios de pastizales de manera intencional, es un modelo que agota los bienes naturales, y destruye toda posibilidad de diálogo entre el la cultura y la naturaleza.

La agroecología hay que comprenderla no solamente como la aplicación de una técnica sustentada en conocimientos científicos; sino fundamentalmente en un valor cultural como la defensa de la vida.


miércoles, 22 de julio de 2020

Dar la vida por el planeta: en un 13% de los conflictos medioambientales se asesina a algún activista
dw.com

Cientos de personas alrededor del mundo son asesinadas cada año por defender el planeta. Los líderes de pueblos originarios son los más perjudicados, según un nuevo estudio.

Brasilien l Schlammlawine nach Dammbruch (Reuters/Washington Alves)


A pesar de la crisis sanitaria mundial, el asesinato a defensores del medio ambiente en América Latina no cesa. El último caso es el de Marvin Damián Castro Molina, coordinador de la secretaria de la juventud del Movimiento Ambientalista Social el Sur por la Vida (MASSvida) de Honduras.

Según un nuevo estudio elaborado con los datos del Atlas de Justicia Ambiental, una plataforma online que, desde 2012, cartografía los conflictos medioambientales en el mundo, en el 13% de los casos alguno de los activistas que defienden el medio ambiente son asesinados, en un 18% son víctimas de violencia y en un 20%, de criminalización. "El 40 por ciento de los casos los protagonistas pertenecen a pueblos indígenas", dijo a DW Joan Martínez-Alier, coordinador de la plataforma colaborativa.

En el caso latinoamericano, que protagoniza una cuarta parte de los conflictos medioambientales en el mundo, "hay más indígenas muertos en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia, Venezuela, Perú y Brasil, pero también hay algunos en Ecuador, Chile y Argentina". La alta participación de los pueblos originarios en este tipo de conflictos es porque "se defienden más que las otras poblaciones contra las depredaciones ambientales".

El estudio analiza 2.743 casos, las características de los defensores ambientales involucrados, las estrategias de movilización exitosas y los resultados de conflictos, además de su asociación con movilizaciones indígenas o no indígenas. De este modo, el informe pretende cerrar la brecha de la falta de investigación de los conflictos ambientales a nivel global y entenderlos mejor.

Infografik Karte Wasserversorgungs Konfliktgebiete in Lateinamerika ES


América Latina, rica en recursos y en activistas
"La promoción del modelo económico extractivista ha permitido el hostigamiento y asesinato de un gran número de defensores sociales y ambientales", recordó a DW Erika Castro Buitrago, investigadora en Derecho Ambiental en la Universidad de Medellín (Colombia). "En este modelo no existe un especial interés por el diálogo y la mirada a concepciones alternativas del ambiente y los derechos humanos", agregó.

La existencia de grandes recursos y los intereses que estos generan han hecho proliferar movimientos locales, que pueden llegar a unos quinientos, contra conflictos por acceso a tierras, agua y minería. Martínez-Alier calculó que "quizás hay unos cinco mil activistas ecologistas activos en América Latina, más de la mitad mujeres".

El éxito de la resistencia
Según el estudio, los activistas medioambientales consiguieron detener el 11% de los 2.743 conflictos ambientales en todo el mundo a través de diversos tipos de acciones. "Lo más efectivo es mezclar varias formas de movilización y sumar fuerzas", agregó el coordinador de EJAtlas apuntando al apoyo que pueden prestar científicos, profesionales o grupos religiosos a las causas que defienden campesinos indígenas.

En el caso latinoamericano, Martínez-Alier destacó el uso de las consultas populares destacando el éxito de las de Esquel en Argentina, Tambogrande en Perú y La Colosa en Tolima (Colombia). "A veces se dan bajo la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que protege a poblaciones indígenas, y otras por pura democracia local, para decidir sobre un proyecto minero y de extracción de petróleo, etc.", recordó.

"América Latina es la región del mundo en la que más países han ratificado el Convenio 169 y, sin embargo, se observa que en la práctica los avances en su aplicación dejan aún mucho que desear", dijo a DW Georg Dufner, director del Programa de Participación Política Indígena de la Fundación Konrad Adenauer (KAS).

Dufner comparó esta situación con la de Canadá, donde, a pesar de no haber ratificado dicho convenio, "entre el 80% y el 90% de los procesos de consulta a pueblos indígenas logran sentencias favorables y medidas compensatorias justas para las comunidades". Así, consideró que "el principal problema que sufren los pueblos indígenas latinoamericanos es justamente la debilidad, la ausencia, la falta de acceso, o la corrupción del sistema judicial en el subcontinente".

Acuerdo de Escazú, que no llega
"Cuando los Estados de América Latina tomen en serio a sus pueblos indígenas, disminuirán en número e intensidad estos conflictos que tanto perjudican al desarrollo de los países así como a las inversiones", dijo el directivo alemán.

Por otro lado, la región está a la espera de la entrada en vigor del Acuerdo de Escazú, un tratado sobre el acceso a la información, participación y acceso a la justicia en asuntos ambientales. "Lo relevante aquí es su efectividad, su carácter vinculante y la sanción para aquellos países que no los cumplan. Incluso Costa Rica mantiene aún impune el asesinato de dos indígenas defensores de su territorio ancestral", recordó el coordinador del Atlas.

A pesar de ello, se trata de una herramienta que puede ser determinante en la reconstrucción de la región tras la pandemia, pues el coronavrius "aumenta la presión extractivista para pagar las deudas de cada país y hace la resistencia más difícil", concluyó Martínez-Alier.

martes, 21 de julio de 2020

ARGENTINA

Contaminación, ambiente y fauna
losandes.com.ar


La pandemia ha llevado a que se restrinja la movilidad y se decreten medidas como el aislamiento preventivo obligatorio.

Contaminación, ambiente y fauna


Las disposiciones de la restricción de la movilidad de las personas y junto a ello el aislamiento obligatorio, por el desplazamiento del peligroso virus del Covid 19, dispuesto en nuestra provincia, en consonancia con el resto del país, ha obligado a millones de personas a quedarse en sus casas para prevenir el riesgo de contagio ante la pandemia.

Como derivación de esa menor circulación de personas por las ciudades y las zonas deshabitadas y del campo, se han generado beneficios en el medio ambiente, situación que en Mendoza la observamos con el cielo más diáfano y el contorno de la montaña despojado de bruma o polvo en suspensión, como muchas veces apreciamos.

Ese menor desplazamiento de pobladores, especialmente muchas veces en operativos de caza furtiva, habituales en nuestro territorio, brindó mayor libertad a distintos animales componentes de la fauna mendocina y lo mismo ocurrió en otras provincias.

La reducción de los movimientos del ser humano no sólo generó beneficios para el medio ambiente, especialmente en el piedemonte y otros sectores descampados de los departamentos, sino que posibilitó una mayor libertad a distintos animales, muchos de los cuales se animaron a acercarse a sectores antes impensados, como la ciudad capital.

Es así que han vuelto a verse, en las jurisdicciones más pobladas, especies autóctonas que han reaparecido, como gavilanes y otras aves.

La experimentada ambientalista Jennifer Ibarra, de la Fundación Cullunche, ha explicado que algunos de estos depredadores bajan a nivel de suelo para cazar ratas y ratones en las acequias o palomas en otros sitios.

“Son nuestros vecinos, siempre están ahí”, dice la comprometida veterinaria, quien propende a que no se dispare con armas de aire comprimido a estos representantes de la fauna, como, inexplicablemente, ha ocurrido en muchas ocasiones.

En otros puntos del área capitalina se ha observado una mayor presencia de zorzales, tordos, horneros y pájaros carpinteros.

Una de las últimas novedades de estas reapariciones, vino de Neuquén, donde se fotografió por primera vez en el país al loro choroy, uno de los animales más inteligentes del mundo, según biólogos y zoólogos.

El ejemplar fue avistado mientras se alimentaba de manzanas silvestres junto a una bandada de cachañas (cotorras) en el Museo Municipal y centro de interpretación El Charrúa, de la localidad neuquina de Aluminé.

Los expertos de la Dirección de Recursos Naturales Renovables de la provincia y del programa de Conservación de la Biodiversidad Urbana, y los miembros de organizaciones ecologistas, manifiestan que la oportunidad que se presenta para defender el ambiente y la fauna existente, es única y deberíamos aprovecharla.

Por eso será importante seguir combatiendo a los cazadores furtivos, verdadero flagelo de nuestra fauna, porque no hay garantías de que no reaparezcan con sus prácticas que atentan contra la naturaleza, no bien las restricciones desaparezcan.

Inclusive, en plena temporada de aislamiento, hay individuos que han salido a cazar con total desaprensión.

El mal momento vivido por la pandemia puede conducirnos a una nueva dimensión de protección de los animales en general, no sólo los que están en peligro de extinción.

Para con ello empezar, una mejor relación con los lugares del campo y su flora, patrimonio natural que no podemos darnos el lujo de perder o poner en peligro.

Sería importante, entonces, que cuando volvamos a la normalidad, sea esta cualquiera que sea, el respeto al medio ambiente y a todas las criaturas que lo habitan, sea incorporado a la misma.

viernes, 12 de junio de 2020

Cada 6 segundos se pierde un área de bosque del tamaño de una cancha de fútbol
MuyInteresante.com

En 2019 se perdieron 11,9 millones de hectáreas de bosques en los trópicos, de acuerdo con un informe publicado en Global Forest Watch, una plataforma que proporciona datos y herramientas para el monitoreo de bosques. Casi una tercera parte de estas pérdidas tuvo lugar en bosques primarios tropicales húmedos, que son zonas de selva tropical madura especialmente importantes por su biodiversidad y almacenamiento de carbono. Hablamos de que cada seis segundos se destruye una superficie de este tipo de bosque que equivale a un estadio de fútbol.


Cada 6 segundos se pierde selva equivalente a un campo de fútbol

A pesar de los esfuerzos para detenerla, la deforestación de bosques primarios aumentó un 2,8 % con respecto al año anterior, y varios países sufrieron pérdidas récord, debido fundamentalmente a los incendios pero también a otras causas. Es el caso de Brasil, un país que concentró un tercio de la pérdida de bosques primarios tropicales del mundo.

Durante el último año, la pérdida de bosque debido a la deforestación para fines agropecuarios y otros usos del suelo ha aumento rápidamente en la Amazonia brasileña. “Los incendios por causas naturales son muy poco frecuentes en la Amazonia brasileña y en otras selvas tropicales. A menudo, los incendios indican una deforestación previa: los agricultores y hacendados a menudo prenden fuego a los suelos recientemente deforestados para limpiarlos de ramas y tocones. 

El fuego también desempeña una función en los ciclos agropecuarios, de modo que es posible que el terreno que ha sido deforestado en el pasado vuelve a quemarse para prepararlo para una nueva siembra o para eliminar la maleza de las tierras de pastoreo”, indica el informe.

Además, los datos de Brasil también indican nuevos puntos de deforestación muy preocupantes, pues se encuentran dentro de territorios indígenas. Además, hace pocos meses, la administración de Brasil propuso una nueva legislación que permitiría la explotación minera y la extracción de petróleo y gas con fines comerciales dentro de los territorios indígenas.

Incendios en Bolivia y Australia

A consecuencia de los incendios forestales, en Bolivia se sufrió una tasa de deforestación muy elevada. Los incendios generalizados de 2019 fueron resultado de una combinación de condiciones climáticas y actividad humana. Muchos incendios probablemente fueron iniciados por personas, como ocurre todos los años, para despejar suelos agrícolas para sembrar, pero debido a los vientos persistentes y al clima seco se propagaron fuera de control hacia los bosques.

El informe no recoge los datos de Australia, que se encuentran fuera del área tropical, pero un estudio publicado en la revista Nature Climate Change en febrero indicaba que los incendios del verano de 2019-2020 se llevaron por delante el 21 % de los bosques templados del país.

Además de la deforestación para usos agropecuarios, el cambio climático también está contribuyendo a intensificar las temporadas de incendios en todo el mundo.

Datos para la esperanza

Por otro lado, el informe también arroja datos de algunos países en los que la tendencia a la pérdida de cobertura arbórea se está reduciendo. Es el caso de Indonesia, cuya pérdida de bosques primarios se redujo en un 5 % en comparación con 2018, una tendencia a la baja que se mantiene por tercer año consecutivo.

África occidental experimentó tendencias descendentes prometedoras después de un gran aumento en la pérdida de bosques primarios el último año. Comparado con el año anterior, Ghana y Costa de Marfil redujeron la pérdida de bosques primarios en más de un 50 % en 2019.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por Naciones Unidas contemplan la protección y gestión sostenible de los bosques, ya que estos, “además de proporcionar seguridad alimentaria y refugio, son fundamentales para combatir el cambio climático, protegen la diversidad biológica y las viviendas de la población indígena. Al proteger los bosques, también podremos fortalecer la gestión de los recursos naturales y aumentar la productividad de la tierra”.