miércoles, 16 de agosto de 2017

La migración estival por el Estrecho de Gibraltar alcanza ya un paso semanal de 40.000 aves
larazon.es

La cigüeña blanca y el milano negro son las especies ornitológicas que en mayor número siguen esta ruta migratoria
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La migración estival de aves por el Estrecho de Gibraltar, denominada postnupcial porque la realizan especies que se han reproducido en primavera en Europa y que ahora bajan a África para invernar, ha alcanzado en agosto su ritmo de crucero con el paso de unos 40.000 ejemplares a la semana.

La cigüeña blanca y el milano negro son las especies ornitológicas que en mayor número siguen esta ruta migratoria, una de las más importantes del mundo, pues suman en cada migración censos de más de cien mil individuos, según los datos que diariamente toman los observadores de la Fundación Migres desde 1997.

En la semana del 24 al 30 de julio se censó el paso de 28.365 cigüeñas blancas y de 12.139 milanos negros; entre el 31 de julio y el 6 de agosto, de 17.688 y de 22.813 ejemplares, respectivamente, y entre el 7 y el 13 de agosto, de 10.211 y de 24.720 ejemplares de cada especie, según los datos de la Fundación Migres analizados por Efe.

Águila calzada, con casi mil ejemplares en las tres últimas semanas, Águila culebrera, con más de quinientos y buitre leonado, con más de cuatrocientos individuos son otras de las especies con un mayor flujo migratorio hacia África en esta época del año.

Esta ruta migratoria es seguida dos ves al año -el paso migratorio prenupcial, para reproducirse en Europa, de febrero a mayo, y el postnupcial, para invernar en África, entre julio y octubre- por centenares de miles de ejemplares de medio centenar de especies ornitológicas, tanto de aves planeadores, las de gran tamaño que vuelan aprovechando las corrientes térmicas -cigüeñas, buitres y rapaces- como de pequeños pájaros paseriformes.

También una docena de aves marinas migran anualmente a través de Gibraltar, pero en vez de cruzar entre Europa y África, su ruta las lleva del Atlántico al Mediterráneo y viceversa.

La existencia de fuertes vientos en el Estrecho, que apenas dista 14 kilómetros entre África y Europa en su punto más corto, causa un efecto embudo que concentra miles de aves en la zona, lo que facilita su observación y censo.

Además de los cientos de miles de ejemplares de cigüeña blanca y milano negro, también se censan anualmente varias decenas de miles de abejeros europeos y de águilas culebreras y calzadas.

Cigüeñas negras, gavilanes, alimoches, buitres leonados, aguiluchos laguneros y cenizos, águilas pescadoras y cernícalos primillas completan la lista de principales especies ornitológicas que cubren esta migración.

Fue Francisco Bernis, considerado uno de los padres de la ornitología española, quien a mediados del siglo pasado comenzó a anotar el paso de aves por el Estrecho de Gibraltar desde diversos observatorios, que hoy día siguen siendo punto de observación de este fenómeno.

Estos conteos diarios del paso de miles de aves por el Estrecho de Gibraltar, empleando siempre los mismos observatorios y el mismo horario, se han consolidado como una de las mayores bases de datos ornitológicas del mundo y como una potente herramientas para el estudio de fenómenos como el impacto del cambio global, ya que las aves son muy sensibles a las alteraciones derivadas del cambio climático o de la alteración de hábitats.

Los observadores de la Fundación Migres disponen ya de series históricas que evidencian cambios en los patrones de la migración de casi todas las especies de aves, descontados los efectos de la variabilidad climatológica de cada año.

Y también han constatado en los últimos años la cada vez más frecuente observación de especies típicamente africanas que se adentran con mayor frecuencia y en mayor cantidad en la orilla española del Estrecho como el busardo moro, el buitre moteado o el halcón borní, de los que se han identificado cuatro, cinco y siete ejemplares en las res últimas semanas, respectivamente. EFE

miércoles, 9 de agosto de 2017

“La agroecología busca cambiar la pobreza y la inequidad en el campo”
sostenibilidad.semana.com

Un diplomado de la Universidad Nacional busca acercar esta ciencia ambiental a todos los ciudadanos. Este conocimiento podría solucionar los problemas estructurales de la ruralidad colombiana.

“La agroecología busca cambiar la pobreza y la inequidad en el campo”



Los problemas del campo colombiano son tan viejos como complejos. A pesar de que se han escrito miles de páginas tratando de entenderlos y proponiendo opciones para solucionarlos, lo cierto es que las condiciones de desigualdad, pobreza y atraso se mantienen casi intactas. Ahora, con la firma del acuerdo de paz con las Farc, se abre nuevamente una oportunidad para transformar esa realidad.

Según la bióloga y profesora universitaria Cindy Córdoba, esta ciencia ambiental puede brindar muchas claves para lograrlo. Como coordinadora del Diplomado en agroecología de la Universidad Nacional desde hace nueve años, Córdoba es una voz autorizada para analizar la situación del campo colombiano y las condiciones que permitirían transformarlo para bien. De eso se trata esta entrevista con Semana Sostenible.

SEMANA SOSTENIBLE: ¿Qué es la agroecología?

CINDY CÓRDOBA: La agroecología es una ciencia ambiental. A veces se entiende que la agroecología solamente tiene que ver con lo biológico o lo agronómico, pero lo cierto es que también tiene que ver con político, lo económico, lo cultural y lo simbólico. En suma, es una ciencia ambiental que estudia los agroecosistemas en sus interacciones complejas, teniendo en cuenta todos esos factores que mencioné anteriormente.

S.S.: ¿Cuál es el panorama de la agroecología en Colombia?

CINDY CÓRDOBA: Está muy poco desarrollada, entre otras cosas porque hay muy pocos incentivos estatales para la investigación y las facultades de agronomía aún manejan perspectivas muy convencionales. Además, hay poca credibilidad en la agricultura ecológica, somos tildados como yerbateros y cosas así. Sin embargo, hay un soporte cada vez más amplio, tanto científico como desde el vínculo con otros conocimientos indígenas y campesinos, que han fortalecido la agricultura ecológica. En países como Argentina, México, Brasil, España y Alemania hay una producción académica muy seria sobre la agroecología y los beneficios que trae frente al cambio climático, la fertilidad de los suelos, el manejo ecológico de plagas y la asociación de cultivos, entre otros aspectos. Aquí todavía estamos lejos de ese nivel.

S.S.: ¿Cómo analiza la situación de la agricultura en el país?

CINDY CÓRDOBA: La agricultura en Colombia ha perdido diversidad con el paso del tiempo. También autonomía. No se produce para las necesidades del país, sino para satisfacer intereses extranjeros. Estamos importando cerca del 30 por ciento de los alimentos, muchos de los cuales se podrían cultivar perfectamente acá mismo. Además, es una agricultura que se hace bajo relaciones de poder desiguales: pocas personas dueñas de gran cantidad de tierras que sueles ser las de mejor calidad y montones de personas con poca tierra en condiciones fisicas y ecosistemicas muy pobres, tierras de ladera, poco fértiles y de difícil acceso.






S.S.: ¿Y qué decir sobre el paquete tecnológico basado en insumos químicos?
CINDY CÓRDOBA: La agricultura convencional ha marginalizado los conocimientos tradicionales y ese es un factor muy importante, pero las condiciones económicas y políticas son las que están en la estructura de los problemas agrarios de este país. Eso es lo que hay que resolver, porque si seguimos pensando que solo con que las fincas sean diversas y cultiven utilizando fertilizantes orgánicos no va a cambiar nada. Las multinacionales ven en lo orgánico un gran campo de negocio y de hecho ya venden fertilizantes, humus y controladores biológicos de origen natural. El quid del asunto es lo que subyace a la desigualdad de este país.


S.S.: ¿Por qué dice que usted es una agroecóloga antiagroecólogos?
CINDY CÓRDOBA: Porque muchos agroecólogos que he leído hablan de las relaciones sociales y culturales, pero en los momentos de aplicar sus conceptos en campo solo miden factores ecosistémicos y agronómicos: cuán fértil es el suelo, cómo hacen el control biológico, cuánta biodiversidad tiene una finca, entre otros. Entonces cuando se ven solo esos factores, los otros se naturalizan y en parte se justifican porque no se cuestionan. En la agroecología hay que meter las cuestiones de poder, equidad y pobreza. Eso hay que discutirlo. Las prácticas en la agricultura ecológica son importantes, pero lo que está en el centro es lo político y lo económico.

S.S.: ¿Qué posibilidades le ofrece la agroecología a un país como Colombia?
CINDY CÓRDOBA: Podría ofrecer muchas posibilidades, pero sin políticas públicas, sin incentivos, sin acceso a tierra, pues van a ser limitadas. La agroecología podría servir para atenuar los efectos de la variabilidad y el cambio climático. Se puede cultivar diverso y al tiempo los conocimientos de la gente se mantienen vivos. La diversidad biológica y cultural van de la mano. También ayudaría a tener una producción de ganado más amigable en espacios menores. La agroecología ofrece posibilidades ecosistémicas impresionantes para un país con problemas de degradación de suelos, contaminación de aguas, de salud de la población, pero se va a ver restringida por los problemas estructurales que siguen sin resolverse. Puede que la gente cultive orgánicamente, pero si no tienen dónde venderlos a un precio justo porque se importan alimentos más baratos de otra parte, pues no se logra el objetivo.

S.S.: ¿Es posible que todo un país produzca orgánicamente?
CINDY CÓRDOBA: Un país puede dedicarse a eso perfectamente. Se piensa que como es a pequeña escala y se producen “cosas chiquitas” esto es imposible. Pero la agricultura campesina familiar produce el 70 por ciento de los alimentos que consume la gente en Colombia. Eso es con producción convencional, pero también podría ser ecológica. Si así fuera, se resolverían un montón de problemas. La agroecología aumenta la productividad, que no es lo único, pero sí es muy importante que la gente viva de eso, que no tenga que regalar sus productos. Además serviría para conservar semillas, para proteger la diversidad, para mantener la fertilidad de los suelos, para cuidar el agua. Existe la posibilidad, pero no la disposición política. Y los intereses económicos que no dejan que eso sea una realidad.

S.S.: Si el contexto es tan adverso para la agroecología, ¿cuál es el objetivo de su trabajo?
CINDY CÓRDOBA: Mi idea es vincular el conocimiento científico con las comunidades. Que las investigaciones no partan de la iniciativa del académico que se le ocurrió que un tema podría ser importante, sino ir a las comunidades y tratar de entender qué aporte se puede dar. No pensando en darles las soluciones a sus problemas, sino en un traspaso de conocimientos, desarrollando investigación participativa que no vea a la gente como un objeto, sino como la protagonista del proceso.

S.S.: ¿Qué puede aportar la agroecología en la adaptación y la mitigación del cambio climático?
CINDY CÓRDOBA: Hay muchas prácticas probadas que sirven para disminuir los efectos del cambio y la variabilidad climática sobre los cultivos. Prácticas como el manejo de la biodiversidad y el manejo orgánico de los suelos hacen que retengan más agua y eso hace que sean más fértiles. Estudios comparativos en fincas agroecológicas y convencionales muestran que las primeras resisten mejor la erosión, no se ven tan afectadas por las plagas y evitan que fluctúen demasiado la temperatura y la humedad.

martes, 8 de agosto de 2017

PLANTAN 66 MILLONES DE ÁRBOLES EN MENOS DE UN DÍA EN INDIA
naturahoy.com

66 millones de árboles

Ser el hombre más alto del mundo, o el más pequeño, aguantar el mayor tiempo sin respirar debajo del agua o tener la lengua más larga del mundo. Estos son solo algunos de los récords Guinnes más peculiares del mundo. Ahora bien, si hay un récord que se podría sumar a la larga lista de este famoso libro es el de plantar el mayor número de árboles en el menor tiempo posible. Esto es precisamente lo que ha ocurrido en India, donde se han plantado 66 millones de árboles en tan solo doce horas.

Esta iniciativa tiene como objetivo cumplir con los compromisos del Acuerdo de París. Hay que recordar que India es el tercer mayor emisor de dióxido de carbono del mundo. Por esto mismo, se han propuesto aumentar la reforestación y así disminuir la contaminación.

TRABAJANDO EN EQUIPO

Tanto las autoridades como los ciudadanos han querido formar parte de este proyecto. El evento fue promovido por el propio gobierno del estado de Madhya Pradesh, que consiguió reunir a más de 1.500.000 voluntarios. A todo esto hay que añadir también los esfuerzos económicos del país. Una gran suma de dinero será destinada a este acuerdo para que otros estados se unan a esta ecológica campaña.

UN CLARO EJEMPLO

Además de un contribuir a la reforestación de forma masiva, lo que ha ocurrido en esta nación debe servir como llamada de atención para otros países para que asuman responsabilidades. Por su parte, India ya se ha comprometido a aumentar la superficie de bosques a 95 millones de hectáreas para el año 2030.

A pesar de lo espectacular de la noticia, no es la primera vez que en el país asiático se lleva a cabo una misión tan ecologista. Ya el año pasado se plantaron 49,3 millones de árboles en 24 horas en el estado de Uttar Pradesh.

¿Serán capaces el resto de países de sumarse a una acción como ésta?


lunes, 7 de agosto de 2017

Agricultura y alimentación sin transgénicos 
ecoticias.com

Los organismos modificados genéticamente (OMG) o transgénicos no son una extensión de la agricultura tradicional, ya que sobrepasa las barreras entre especies. Además, los conocimientos científicos actuales no son suficientes para predecir su evolución e interacción con otros seres vivos fuera de un ambiente confinado.

Agricultura y alimentación sin transgénicos

¿Qué son los transgénicos? Los transgénicos se obtienen a través de la modificación de genes de plantas, animales y microorganismos con el fin de generar nuevos seres que nunca hubiesen existido en la naturaleza sin manipulación genética. 

Los organismos modificados genéticamente (OMG) o transgénicos no son una extensión de la agricultura tradicional, ya que sobrepasa las barreras entre especies. Además, los conocimientos científicos actuales no son suficientes para predecir su evolución e interacción con otros seres vivos fuera de un ambiente confinado. 

Desde su aparición hace más de 15 años, los cultivos y alimentos transgénicos no han demostrado los supuestos beneficios prometidos por la industria biotecnológica. Sin embargo han experimentado una rápida expansión en un número limitado de países, debido a las estrategias agresivas de su sector. Está ampliamente documentada la cercanía de esta industria con los centros de decisión política, por ejemplo en Europa. 


Impactos en el medio ambiente 

Los impactos sobre el medio ambiente de estos cultivos son cada día más evidentes: un aumento drástico del empleo de agrotóxicos en el campo, una creciente resistencia por parte de insectos y malezas, contaminación del suelo, contaminación genética de especies silvestres o pérdida de biodiversidad, entre otros impactos. En este sentido, la agricultura no transgénica se encuentra en riesgo: es muy difícil proteger los cultivos tradicionales y ecológicos de la contaminación por OMG. Los continuos casos de contaminación de cosechas disuaden a los agricultores de sembrar maíz ecológico y la dificultad de encontrar piensos ecológicos frena el avance de este tipo de ganadería. 


¿Qué cultivos son y dónde están? 

Los principales cultivos que se producen son cuatro: maíz, soja, colza y algodón. Ninguno de ellos se destina a la alimentación directa de las personas, sin embargo terminan en nuestra alimentación, ya que se destinan a piensos para animales, además de contar con otros usos industriales como agrocombustibles, textiles, etc. El 99% de los cultivos transgénicos existentes están modificados genéticamente para ser tolerantes a herbicidas o resistir plagas. Pese a la publicidad no existen transgénicos más nutritivos, más productivos o adaptados al cambio climático. Según los últimos datos solo seis países cultivan más del 90% de los transgénicos en el mundo: Estados Unidos, Brasil, Argentina, India, Canadá y China.


¿Quién se beneficia de los cultivos transgénicos? 

Unas pocas empresas acaparan el 100% del mercado de semillas transgénicas: Dupont, Bayer, Monsanto, Syngenta, BASF y Dow. Pero además, controlan casi toda la investigación en biotecnología y el 76% de las ventas de herbicidas y pesticidas a nivel mundial. 


España, el paraíso transgénico de Europa 

España es el único país de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala mientras la mayoría de nuestros vecinos han prohibido su cultivo. Sin embargo, la falta de información al respecto es tan grande que no se sabe cuántos transgénicos se cultivan en nuestro territorio ni dónde. Ya de por sí los datos de la administración estatal no coinciden con los de las Comunidades Autónomas. 

Por otro lado, España ha acogido durante años más de la mitad de los experimentos transgénicos en Europa. Además de ser las puertas de estos cultivos, somos su campo experimental. 


Transgénicos en la alimentación 

La rápida introducción de los transgénicos en la alimentación contrasta con la escasez de estudios científicos sobre sus impactos en la salud. Los transgénicos están presentes en nuestra alimentación ya que la mayoría del ganado se alimenta con piensos que contienen transgénicos. Además muchos productos preparados contienen lecitina, harina, almidón o aceite, la mayoría derivados de maíz y soja. Estos son los cultivos transgénicos más extendidos por lo que es probable que estos ingredientes sean también transgénicos. La aparición de nuevos tóxicos en los alimentos o de nuevas alergias son algunos de los riesgos. 

La mayoría de los estudios sobre transgénicos y salud son desarrollados por las propias empresas que los comercializan. Ninguno estudia los efectos a largo plazo. Algunos de estos cultivos llevan genes de resistencia a antibióticos, lo que disminuye la eficiencia de estos medicamentos. Diversas investigaciones realizadas en mamíferos demuestran cómo los transgénicos afectan a la fertilidad o aumentan la mortandad.


¿Son seguros los alimentos transgénicos?

No existen evidencias científicas de que los alimentos transgénicos sean inocuos para la salud humana o el medio ambiente. Durante años, la industria de los transgénicos y sus gobiernos afines han construido el mito de que los cultivos transgénicos son los alimentos más evaluados de la historia y tienen el visto bueno de comités científicos independientes y responsables. Sin embargo, al analizar la composición o el trabajo de estos comités, tanto a nivel español como europeo, se demuestra que las puertas giratorias y los conflictos de interés están muy extendidos y que la industria de los transgénicos tiene demasiado poder en las decisiones en torno a estos cultivos. 

Amigos de la Tierra con sus informes. Las Malas Compañías ha denunciado la falta de transparencia en las decisiones en torno a los cultivos transgénicos. No hay consenso científico en torno a la seguridad de los transgénicos. Multitud de científicos e instituciones científicas dudan de la seguridad de los transgénicos. La industria de los transgénicos y sus defensores promueven la idea de que el debate sobre su seguridad está superado. Sin embargo la mayoría de instituciones científicas reconocen importantes lagunas de conocimiento y la necesidad de seguir investigando sobre los efectos de los alimentos transgénicos en la salud. Informe: Scientific “Consensus” 

A nivel social y económico 

Muy lejos de aportar soluciones al hambre en el mundo, la introducción de la biotecnología en la agricultura incrementa las situaciones de pobreza, exclusión social e injusticia, como se ha demostrado por ejemplo en Argentina, Brasil y Paraguay con la soja, o en la India e Indonesia con el algodón. Avanzar hacia una agricultura más sostenible no pasa por la biotecnología, que en este caso está demostrando ser un instrumento en beneficio de unas pocas multinacionales que controlan buena parte de la agricultura y alimentación mundial. 

Desde un punto de vista económico, los transgénicos están siendo un fracaso. Estudios de Amigos de la Tierra demuestran que las prácticas agrícolas sostenibles, como la agricultura ecológica, estimulan en mayor medida la economía, crean empleo de calidad en el medio rural y cuentan con el apoyo de los consumidores. Desde la asociación llevamos denunciando los cultivos y alimentos transgénicos desde su introducción en España en 1998.

Fuente: Agricultura ecológica

viernes, 4 de agosto de 2017

Impulso de la bioeconomía
eltiempo.com.ec

Ecuador aspira a que la bioeconomía, ese concepto mediante el cual la gestión ambiental se inserta en la matriz productiva de una sociedad, represente “en unos cuantos años” el 20 por ciento de su Producto Interno Bruto, PIB, según el ministro de Ambiente, Tarsicio Granizo.

“Queremos llegar a que la bioeconomía, en unos cuantos años, sea el 20 por ciento del PIB, porque es una de las herramientas más importantes para salir del extractivismo”, comentó.
Ahora, la bieconomía solo representa en torno al 10-11 por ciento del PIB ecuatoriano.
Granizo, que lidera el Ministerio desde mayo pasado, dijo en una entrevista con EFE que quieren continuar y reforzar las gestiones de la administración anterior, pero “dar ese salto hacia la bioeconomía”.

El proceso ya está contemplado en la Estrategia Nacional de Biodiversidad y apuntó que lo que buscan es “darle impulso” e implementarlo.
“Es el momento de dar el salto hacia este nuevo tema de la bioeconomía porque (...) queremos ser el Ministerio que promueve y propone cosas nuevas y que se inserta en la matriz productiva del país”, dijo.

Entre los ejes de la bioeconomía está el reto a mediano y largo plazo, que es la biotecnología en todas sus formas: “esos análisis más a nivel molecular que permiten desarrollar productos biomédicos, cosméticos, alimenticios, colorantes, etcétera”.
En el eje de corto y mediano plazo, mencionó el utilizar productos de la biodiversidad, que no sean moleculares o genéticos y que puedan ser comercializados “de forma sostenible”.

De 55 años y biólogo de formación, Granizo añadió que la bioeconomía también puede aplicarse para convertir la basura en “un buen negocio” de forma que la gestión de residuos genere recursos en lugar de gasto.
En ese sentido, mencionó la fabricación de abonos orgánicos, o incluso, convertir el residuo orgánico del prensado de la caña de azúcar en “pellets”, es decir, pedazos de bagazo, que mediante un proceso físico-químico, se convierten en pequeñas bolas como de carbón para la combustión en calderas industriales.

Conocedor de que esta transformación requiere inversión, apuntó que, precisamente, el rol del Estado es identificar dónde se requieren inversiones y que estas, además, favorezcan a los más pobres.
“Los primeros objetivos de la bioeconomía tendrán que ser esas poblaciones pobres que viven en o alrededor de las áreas protegidas”, dijo.
“Aquí, para soñar hay mucho”, señaló Granizo que reconoció que aplicar completamente la bioeconomía es “difícil” porque requiere un cambio de mentalidad, empezar a repensar el modelo de desarrollo, los modelos productivos que se aplican, “empezar a realmente entender qué es esto de salir del extractivismo”.

El Ministro aseguró que “hay voluntad política” de parte del Gobernante para el desarrollo de la bioeconomía, y aseguró que “un montón” de organizaciones de la cooperación internacional “están absolutamente convencidas” de que “por ahí es el futuro”. (EFE) (O)

jueves, 3 de agosto de 2017

El delta del Ebro, una tierra de arrozales
elnacional.cat

Un marco de naturaleza incomparable, único y singular es el que ofrece el Delta del Ebro, un paisaje con una gran riqueza biológica que acoge una diversidad faunística y florística de un valor incalculable. Dispone de 320 km2 de superficie, constituyendo así el hábitat acuático mayor de Catalunya.

       El delta del Ebro constituye el hábitat acuático más extenso de las tierras catalanas

La profunda humanización y transformación agrícola de una gran parte de su superficie, contrasta con su gran riqueza biológica que lo identifica. La Generalitat de Catalunya, con el fin de hacer posible una armonía entre los valores naturales de la zona y su explotación por parte del hombre, constituyó en 1983 el Parque Natural del Delta del Ebro, un Parque que ocupa parte de las comarcas del Montsià y del Baix Ebre.

EL GARXAL MCEBOLLA

Francesc Vidal, director del Parque Natural del Delta del Ebro, explica que el rasgo característico de este lugar, es que "en Catalunya, la mayor parte de los Parques Naturales se encuentran en zonas de montaña, en cambio, el nuestro, es un pantanal en una zona litoral de interacción con el agua del mar, con una componente humana muy presente que modifica su biodiversidad".

Vidal: "La gran singularidad que tenemos es la elevada biodiversidad, el paisaje, las lagunas... ¡Es un lugar único"!


Paisaje y hábitats

Como resultado de la confluencia de dos medios tan opuestos como el marino y el continental, el Delta del Ebro presenta unas características fisicoquímicas diferentes y cambiantes. Un hecho que ha determinado que este espacio agrupe una diversidad de ambientes que lo hacen una zona de interés internacional.

      Los hábitats marinos del Delta del Ebro son las bahías de los Alfacs y del Fangar

Río, mar, bahías, playas, dunas, salobrales, bosque de ribera, lagunas costeras y colmillos forman el paisaje natural del Delta, acogiendo una gran diversidad de organismos adaptados a los diferentes ambientes que genera la gran riqueza de especies que tiene el Delta.

Con la fuerte humanización y la transformación de la mayor parte de la plana deltaica en terrenos de cultivos, se han añadido nuevos ambientes y hábitats que se han convertido en ecosistemas de gran relevancia para la diversidad de la flora y fauna: el arrozal y la huerta.

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El arrozal y la huerta son ecosistemas de gran importancia para la diversidad de flora y fauna
Los arrozales

Un 65% de la superficie del Delta del Ebro se dedica al cultivo del arroz. Este cultivo, necesita unas condiciones de inundación en agua dulce a lo largo del periodo de crecimiento de la planta, que va de abril a septiembre aproximadamente.

La inundación se asegura mediante una red de irrigación jerarquizada y compleja. El agua se capta al azud de Xerta y se va transportando por gravedad a través de dos canales, uno a cada lado del río, hasta que una vez ha alcanzado el Delta, se empieza a ramificar sucesivamente con el fin de llegar a todas las parcelas de cultivo.

   Los extensos arrozales, cambiantes segundos las estaciones, dominan la fisonomía del Delta

El cuadro, cada unidad básica de cultivo, tiene generalmente una forma cuadrangular y está separada del resto de parcelas por un margen denominado cordón. Por la bocana se produce la entrada del agua y sale por el extremo opuesto de la parcela, circulando permanentemente durante el periodo de crecimiento de la planta cultivada. Los desagües finales tiran las aguas en las bahías o en mar abierto.

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El agua vertida por los drenajes de los arrozales tiene efectos importantes sobre otros sistemas acuáticos como por ejemplo, las lagunas litorales y las bahías. Por otra parte, los drenajes agrícolas tienen también una notable incidencia sobre el flujo de agua en las zonas de colmillos, ya que interceptan parte de la descarga de agua dulce subterránea.

En términos ecológicos, los arrozales se pueden definir como pantanales temporales, con unas características fisicoquímicas y una dinámica temporal fuertemente influenciada por las actividades humanas. El hombre es el principal elemento regulador del sistema y lo hace con la finalidad de favorecer la producción de la especie cultivada.

PLANTACIÓN TRADICIONAL DEL ARROZ AUTOR MARIANO CEBOLLA

Vidal, director del Parque, explica que "los arrozales han cambiado lo regimos hidrológico". "Cuando es la época seca, en verano, aquí es cuando se inyecta agua a partir de los canales de acequia, por lo tanto, es cuando hay más agua". "En otoño, en cambio, se cierran los canales y para nosotros es la época más seca".

"El cultivo del arroz puede ser visto como un sistema agresivo por el medio, una zona inundada de 20.000 hectáreas que se compagina con los hábitats naturales, que acogen miles de especies", detalla Vidal.


La huerta

El paisaje de huerta, formado por hortalizas y fruteros, está integrado por pequeñas parcelas distribuidas dentro de una trama urbana bastante dispersa. Son unos terrenos que se encuentran en la zona de contacto con la plataforma continental, sobre las orillas fluviales donde la estructura del suelo es más elevada, menos salina y más productiva. La mayor parte de las plantas que se cultivan son americanas, como la patata o bien la tomatera. También asiáticas, como los cítricos y la melonera.

La fauna asociada a los cultivos de huerta, invertebrada, se alimenta de las especies cultivadas. Son ejemplos los caracoles, el escarabajo de la patata y la oruga de la col. El grupo de vertebrados más diversificado son los pájaros, donde destacan el mirlo, el jilguero y la vistosa abubilla.

BARRACA|CHABOLA DEL DELTA AUTOR MARIANO CEBOLLA archivo pnde


La fauna

Los invertebrados están muy presentes debido a la diversidad de hábitats y el clima húmedo y templado que propician su aparición. En expansión se encuentra el cangrejo de río americano (Procamburus sp.). Los mosquitos son los insectos más conocidos y característicos de la zona.

Se encuentran también lepidópteros, con una infinidad de especies que atacan los cultivos: Chilo supressalis, Borbo zelleri o varias especies de Danaus sp. En los arrozales son comunes numerosas especies de pequeños crustáceos como Apus cangriformis.

Los predadores también son bien representados: aranèids como el argiope de los arenales (Argiope lobata) o numerosos odonats como los caballos de bruja o rodadits (Libélula sp.) y toreros (Calopterix sp.).

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Los coleópteros tienen una numerosa representación y su papel en los diferentes ecosistemas resulta básico: los yayos (Hydrophilus) de los arrozales y sus agresivas larvas y miquels, el género Pimelia de los arenales, como Scarabeus, Anoxia, Amphimalon, Elenophorus, entre otros.

Son habituales las numerosas serpientes de agua, a diferencia de las tortugas, que son poco frecuentes, junto con las granotetes (Hyla meridionalis), casi extinguidas. Entre los sapos hay el común y el de espuelas. Las lagartijas se encuentran por todas partes (Podarcis hispanica) y en las playas corren las lagartijas del Psammodromus algirus, arenales y otros. Los tritones son escasos y los dragonets (Tarentola mauritanica y Hemidactylus turcicus) se encuentran básicamente a las edificaciones.

Flamencos APAISADA AUTOR MARIANO CEBOLLA
La avifauna del Delta es la fauna más característica con una importancia cuantitativa y cualitativa que sobrepasa el interés local, teniendo una máxima importancia a nivel internacional. En varias convenciones, el delta del Ebro aparece como una zona de máximo interés por las colonias de cría, anátidas, limícolas y pájaros marinos. También para el paso de pájaros migratorios invernantes.

En octubre y en noviembre los campos inundados son colonizados por miles de pájaros acuáticos

Los meses de octubre y noviembre, cuando el arroz ya es recogido y los campos quedan inundados, estos son colonizados por miles y miles de pájaros acuáticos que pasan en migración o inician su invernada. La situación habitual en otoño es de una media de 53.000 patos y 13.000 fochas y, en invierno, de 26.000 patos y 5.000 fochas. Estas cifras representan más del 90% de los patos de Catalunya en invierno.

2009 GAVIOTA DE AUDOUIN CAPTURANDO UNA SARDINA EN EL VUELO DURANTE LA SALIDA LASO AVES DE MAR ADENTRO STORBERG KLAUS
Especies de interés y habituales en la zona son el cucharón (Anas clypeata) y el pato silbador (Anas penelope) o bien los cuellos verdes o àdenes (Anas platyrhyncos). También se encuentran el pato blanco (Tadorna tadorna), el pato griset (Anas strepera), la cerceta común (Anas crecca) y la raya de cabeza-encarnado (Aythya ferina).

   El número de pájaros que se puede encontrar representan el 60% de las especies de Europa

El número de ejemplares de pájaros varía entre los 50.000 y los 100.000 distribuidos en unas 330 especies que representan el 60% de las especies de Europa, con una nomenclatura local que incluye unos 250 nombres y la convierte en una de las más ricas del mundo.

Ejemplos de estos son lo escarba (Circus aureginosus), el búho emigrante (Asio flammeus), el avetoro común (Botaurus stellaris), el martinete menudo (Ixobrychus minutus), el martinete de noche (Nycticorax nycticorax) la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), entre muchos otros.

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En el Delta, destaca también la presencia de los peces, abundantes por el importante papel que juega el agua en la zona y por los diferentes grados de salinidad, que va desde niveles insignificantes, a los colmillos, hasta el mar. De las especies más abundantes se destacan: mugílids, ciprínids y serrànids, entre otros. Las anguilas han constituido una pesca tradicional, de 30 a 50 toneladas anuales y más de 5 toneladas de angulas. Las especies marinas de moixarres, corvallos, corvinas y tenazas aportan también presencia en el litoral deltaico.

       Las anguilas han constituido una pesca tradicional, de 30 a 50 toneladas anuales

Finalmente, con respecto a mamíferos, la intensa humanización del Delta ha hecho que la presencia de grandes mamíferos sea esporádica, como el caso de los jabalíes y los tejones. Actualmente, quedan algunos conejos forestales y se crían zorros. Quedan pocos ejemplares de nutrias, erizos y comadrejas. Son muy frecuentes las ratas de agua, los ratones y los furanys (Crocidura sp).
La flora

La vegetación del Delta del Ebro es única en las tierras catalanas por sus características, con más de 700 especies, según los últimos catálogos.

Los salobrales se encuentran plantas muy adaptadas en la sal, que se concentra en sus tejidos y evita así la desecación. Son habituales en los puntos de contacto del Delta con el mar.

cañizo MARIANO CEBOLLA ARXIU PNDE

Los canyissars se encuentran en buena parte de la superficie deltaica, donde hay una capa freática muy elevada a menudo cubierta por el agua, con plantas muy características como el senill (Phragmites communis) y la caña vana (Phragmites communis chrysanthus). En los sitios con más profundidad y agua estable, aparecen las sisques bordes (Cladium mariscus), aneas (Typha sp.) y sisques (Carex sp.).

Dentro de las masas de agua de los estanques, hay macròfits (Najas, Ruppia, etc.), relacionados con la riqueza ornitológica y piscícola de estos hábitats.

La única comunidad forestal deltaica son los bosques de ribera, que aparecen a los bordes del Ebro donde el terreno es más elevado y la presencia del agua es siempre constante. La alameda ocupa los lugares más altos y en las partes más bajas aparece el salzerar (Salix alba), junto con los alisos, los fresnos, los olmos, las vimeneres y otros como los chopos, los eucaliptos, las robínies y los plátanos. El bosque se va empobreciendo el lado de influencia más marina hasta donde sólo quedan los tamariscos.

Los pequeños lagos de agua dulce, denominados colmillos, se encuentran la nimfea blanca (Nymphaea alba) y lenguas de oca (Potamogeton sp.), las cuales crean problemas a la agricultura por tal como invaden los canales y los arrozales.

MCEBOLLA ARXIUPNDE
Finalmente, los arrozales se comportan como pequeñas balsas buena parte del año, donde encontramos la anea, el llaponet de pato (Lemna sp.), la utriculària y otros como la presseguera (Ammania coccinea), el aufàbiga (Bergia aquatica) y el aufabigueta (Lindernia dubia).
Itinerarios y actividades para hacer con familia

El Parque pone a la disposición de sus usuarios y visitantes una serie de rutas y propuestas para hacer para conocer sus rincones con más encanto. Se encuentran itinerarios como los de:

Itinerario por el hemidelta norte
Itinerario por el hemidelta sur

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Para la observación de pájaros se pueden distinguir:
Observación de pájaros: Itinerario sur
Observación de pájaros: Itinerario norte

Otras opciones para pasar ratos entretenidos y divertidos dentro del Parque, son las actividades del ocio que este ofrece. Las características físicas propias del Delta, completamente plano y con varias masas de agua, lo hacen un espacio donde se permite disfrutar de la naturaleza yendo en bicicleta, haciendo rutas con caballo, yendo con canoa o excursiones y rutas a pie.

BICICLETA AUTOR M CEBOLLA ARCHIVO PNDE

Dentro del mismo Parque, se encuentran unos puntos de interés especial, como son:

La laguna del Encierro: un buen sitio para observar flamencos.
La Encañizada: una gran pradera sumergida
Los colmillos de Baltasar: cuando el agua surge del suelo
La punta del Cuerno: la joya del Parque
Buda: la última isla
El Viento del Sur: un brazo de río que no siempre llega al mar
La desembocadura del Ebro: la última frontera
La punta del Fangal: un desierto rodeado de agua
Las Ollas: la laguna más pequeña del Delta
La laguna del Canal Vell: el origen del Parque
El Garxal: la balsa más reciente

¿Cuándo visitar el Delta del Ebro?
El director del Parque Natural, Francesc Vidal, detalla que "se tiene que visitar 4 veces el año", una por estación, "cada estación tiene su encanto". Explica que "en invierno, todo es seco; en primavera, los campos se encuentran inundados; en verano todo el paisaje es verde y al otoño, el cultivo está maduro, amarillo, con otras tonalidades". Para los que les guste observar pájaros, asegura que en invierno hay unas especies y en verano encontrarán otras de bien diferentes.


            Vidal: "El Delta es un espacio que va cambiando el largo del tiempo"

Como recomendación personal, Vidal aconseja "pasear por las bahías, con el mar grueso y a la vez, con el mar más calmado, donde pueden jugar los niños y niñas, disfrutando del paisaje y la tranquilidad".

MIRADOR DEL PUENTE DEL TRABARA AUTOR MARIANO CEBOLLA

       Vidal: "Los visitantes del Parque buscan relajarse en el espacio natural que ofrece este lugar"

Por lo que hace el turismo, el papel que juega este es mucho importante. El director del Parque explica que "primero se trabajaba con la idea de regular a los visitantes ofreciendo estructuras, miradores y haciendo más accesible los espacios", ahora, en cambio, asegura que "somos más proactivos, el turismo que nos visita valora la convivencia entre las actividades humanas y la biodiversidad de la zona".

miércoles, 2 de agosto de 2017

El pulmón de las ciudades será vertical
lavozdegalicia.es

Desde el 2014, Milán cuenta con una bomba de oxígeno en forma de torres gemelas que ya replican Lausana y Nankín, segunda ciudad más contaminada de China

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En el centro de Milán, en los límites del barrio Isola, se yerguen desde el 2014 dos imponentes rascacielos abrazados por más de 2.000 especies vegetales. Diseñado por el arquitecto Stefano Boeri, el primer bosque vertical del mundo es, además de un ambicioso y espectacular proyecto -cambia de color con cada estación-, el ejemplo vivo de que una arquitectura sostenible es posible. 

El tema va en serio: Lausana, en Suiza, y Nankín, en China -mascarilla permanente encajada en la mandíbula-, ya le han comprado la idea a Boeri, acuciadas, especialmente la segunda, por sus altos niveles de contaminación y su pésima calidad del aire. Pronto -ya están en marcha- contarán con sus respectivas réplicas de este par de edificios capaces de respirar.

Lejos de las tradicionales fachadas con cobertura forestal, que no son más que muros con arbustos, enredaderas u otras plantas trepadoras incorporadas, los jardines verticales incorporan sustrato en su estructura. En ella, en toda su extensión, formada por múltiples recipientes, puede plantarse cualquier especie, lo que, al optimizar el espacio, contribuye a incrementar la biodiversidad vegetal.

Pero no solo eso. Las arboledas perpendiculares al horizonte atrapan el polvo, absorben 25 toneladas de dióxido de carbono al año y producen hasta 60 kilos de oxígeno al día. Si, según la Agencia de Protección del Medioambiente, un coche emite cerca de 4,7 toneladas de CO2 al año, el bosque vertical neutralizaría las emisiones de cinco vehículo al año.

Estos edificios ofrecen además rendimiento y funcionalidad (reducen el consumo de energía al albergar generadores eólicos en el techo y paneles fotovoltaicos en las paredes), amortiguan el impacto acústico y controlan la expansión urbana: si en lugar de a lo alto, se distribuyesen uniformemente a lo ancho, en forma de casas unifamiliares, cada uno de los bloques ocuparía una superficie de unos 50.000 metros cuadrados. Y por si todo lo anterior fuese poco, suponen un indiscutible y rentable atractivo turístico.

Más ventajas

Cada una de las torres equivale a 7.000 metros cuadrados de bosque horizontal, su frondosidad -cientos de árboles y miles de plantas y arbustos- genera un particular microclima que provee de humedad, se comporta como un filtro solar que protege de la radiación y funciona como un potencial hábitat para pájaros e insectos. Las italianas miden 78 y 110 metros de altura. La suiza, «la de los cedros», escalará hasta los 117 y las chinas, que estarán listas el año que viene, serán el doble de largas: 108 la más baja, 200 metros la otra. 

Albergarán oficinas, establecimientos comerciales, restaurantes, un hotel de 247 habitaciones, una discoteca, un museo y una escuela de arquitectura, todo un imán para los forasteros que, sin embargo, podría haberse exprimido todavía más si en lugar de pensar en los de fuera sus impulsores atendiesen a los de dentro: como apartamentos reducirían los desplazamientos de sus dueños por la ciudad y, con ellos, las cotas de polución.

Siguen la misma senda los proyectos de barrios, incluso ciudades, ecológicas y las granjas verticales, hijos todos de lo que se conoce como «agricultura vertical» (o framscraper), un enfoque no tradicional que, recurriendo a punteras tecnologías como la hidroponía (método de cultivo que en lugar de tierra usa soluciones acuosas) o la aeroponía (que recurre al aire y la niebla, prescindiendo del suelo) , hace de rascacielos urbanos auténticos invernaderos. Los hay que incluyen acuicultura y hasta ganadería.

Capaces de producir hasta 60 kilos de oxígeno al día, neutralizan las emisiones de cinco vehículos al año