martes, 8 de mayo de 2018

ARGENTINA

Jóvenes fabrican duchas solares con material reciclado para familias de bajos recursos
lagacetasalta.com.ar

La iniciativa la tuvo una joven de Mendoza, quien sueña con llevar su proyecto a lo largo de todo el país. Conocé de qué se trata.



Una joven mendocina empezó un proyecto que consta en brindarles una ducha a familias de bajos recursos. Lo llamativo es que las duchas están construidas a partir de material reciclado.

Ana Giménez, de 22 años, es estudiante de abogacía y la creadora del proyecto de calefones solares. "En el país hay un 40% de personas que no tienen acceso a la red de gas, con las dificultades que eso conlleva, sobre todo cuando se acerca la época invernal", afirma la joven emprendedora.

Las duchas ya se encuentran funcionando en cuatro viviendas de un asentamiento cercano a la ciudad de Mendoza y Ana planea avanzar con cinco por mes.

Las familias beneficiadas por lo general viven en casas precarias y calientan agua en un aparato a leña, para poder bañarse con jarritos.

El sistema “Duchas de Sol” consiste en un calefón hecho a partir de materiales reciclables, que se colocan en el techo de la vivienda para aprovechar los rayos solares. Este proyecto contó con la ayuda del padre de Ana, Ángel Giménez, quien cursó tres años de ingeniería y colaboró con sus conocimientos técnicos.

Este calefón solar se construye con dos tachos de pintura de 20 litros, nueve botellas de plásticos de dos litros, caños de PVC, mangueras, polietileno negro y silicona para sellar los distintos elementos. En un día se pueden calentar hasta 160 litros de agua, con una temperatura que puede alcanzar los 40 grados.

Ana sueña con expandir su colaboración a lo largo de todo el país, pero para eso señala que “necesita más ayuda de particulares, dependencias oficiales o empresas” para conseguir los "elementos necesarios a la hora de montar los artefactos".

Hoy en día son 60 los voluntarios y esperan que más personas se sumen a esta causa, para “devolverle una sonrisa bajo la ducha a quienes esperan desde hace años tener un baño con agua caliente", asegura Ana según publica el diario La Nación.

Giménez ganó el primer puesto del concurso Mentes Transformadoras de 2017 por su idea nombrada “Ducha de Sol”. Esta premiación es una iniciativa que destaca a los mejores proyectos de innovación social del país. A partir de julio se abrirá la inscripción para la edición 2018 en su página web.

lunes, 7 de mayo de 2018

ESPAÑA

El biogás, clave para fomentar la economía circular en la ganadería
efeagro.com

Ya hay plantas en España que obtienen biogás a partir del estiércol y sirve para el autoconsumo energético en las granjas. Una práctica llamada a generalizarse en tiempos de la economía “verde”.

Vista aérea de una planta de biogás adosada a una explotación de vacuno diseñada por Genia Global Energy. EFEAGRO/Cedida por GGE


La generación y aprovechamiento de biogás procedente de residuos orgánicos en la ganadería con emisiones contaminantes, como el purín, se consolida como una de las apuestas clave para potenciar la economía circular en este sector primario.

Aunque aún no es una práctica generalizada en España, sí que hay realidades y proyectos emergentes que apuntan a una importante revalorización de estos subproductos, según señalan a Efeagro fuentes relacionadas con este aprovechamiento energético.

Uno de ellos se encuentra en Navia (Asturias), donde la planta de la empresa Biogastur utiliza en más de un 80 % residuos procedentes de la ganadería, según detalla a Efeagro su consejero delegado, Marcos Quevedo.

Ganado vacuno de leche en la vaqueriza "La Alegría, de Añora (Córdoba). EFEAGRO/Juan Javier Ríos

Dichos residuos -normalmente purín- reciben un tratamiento de digestión anaerobia para obtener biogás (principalmente metano), que posteriormente es purificado y transformado en energía eléctrica que se pone a disposición de los ganaderos y fábricas.

Una vez extraído el gas del purín, la planta separa la parte líquida de la sólida: la primera puede limpiarse de impurezas para verterlo descontaminado al mar o reutilizarse como fertilizante líquido para utilizar; la segunda, se utiliza como fertilizante orgánico en el campo. El nivel de reciclaje en esta planta es tal que, según Quevedo, la energía usada en el proceso de secado del purín procede del propio gas obtenido anteriormente.

A finales de este año, Biogastur quiere incorporar un proceso más: obtener gas natural de dicho biogás (lo que requiere una mayor purificación para conseguir más metano) y que pueda ser empleado por los camiones que transportan el purín desde las explotaciones a la planta.
El proyecto “Small Biogás”

Sería completar todo un proceso de economía circular como el que quiere potenciar en España la empresa valenciana Genia Global Energy con el proyecto “Small Biogás”. Su director general, Gabriel Butler, detalla a Efeagro que esta iniciativa relacionada con el sector agroalimentario tiene por objeto construir pequeñas plantas adosadas a las explotaciones para producir gas a partir del estiércol y transformarlo en energía eléctrica o calor de autoconsumo para la granja.

 Una planta pequeña de biogás junto a una explotación de 500 vacas puede suponer una inversión que ronde los 300.000 euros.

En España, aún no han instalado ninguna, pero sí han participado en el diseño de una en una vaqueriza de Palestina. El objetivo ahora, según Butler, es implementar estas instalaciones en la ganadería ante su potencial aprovechamiento, ya que este sector genera cada año cerca de 130 millones de toneladas de purín.

De acuerdo a sus datos, suponen una inversión de entre 300.000 y 400.000 euros para una vaquería con 500 animales. Según Butler, hay líneas de financiación activas y de que el retorno de la inversión está garantizado.
En su opinión, dichas plantas colaboran en una gestión más eficiente, económica y sostenible de las explotaciones ganaderas y los propios clientes de los ganaderos -es decir, la industria transformadora- está cada vez más interesada en adquirir materia prima obtenida con procesos sostenibles.

La generación de biogás es una práctica que está llamada a ganar terreno en la carrera por la economía circular en el sector ganadero, donde ya hay ejemplos de este concepto “verde” de la economía, como es la reutilización de desechos de alimentos humanos para fabricar piensos compuestos.

viernes, 4 de mayo de 2018

Abre sus puertas la primera escuela sustentable de Argentina
comunicarseweb.com.ar

Construida en Mar Chiquita con materiales reciclados y tradicionales, el edificio se autoabastece de agua, energía y calefacción. En el acto de presentación participó el ministro de Ambiente, Sergio Bergman, junto al intendente Carlos Ronda.





La primera escuela pública autosustentable de Argentina fue presentada en Mar Chiquita por el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, junto al intendente Carlos Ronda y otras autoridades, en la zona del balneario Parque. Se trata de una escuela modelo que minimiza costos operativos, facilita el aprendizaje sobre innovación y sustentabilidad y contó con apoyo financiero de la cartera nacional de Ambiente.

“Esto es un hito histórico. Es el primer edificio público que tiene este sistema constructivo, por iniciativa de la sociedad civil, la Municipalidad, el Gobierno de la Provincia y el Ministerio de Ambiente de la Nación”, aseguró Bergman.

El edificio, de más de 300 m2, inició su construcción el 1° de marzo y se ejecutó en 45 días. Integra unas 25 toneladas de materiales reciclados -como cubiertas de autos, latas, botellas y cartón- con materiales tradicionales. En las instalaciones funcionará la actual Escuela Primaria N° 12. Allí más de 70 chicos de entre 6 y 12 años podrán participar de experiencias de sustentabilidad que incorporarán a los adultos, mediante capacitaciones y talleres destinados a docentes y alumnos, la creación de proyectos con impacto social y la formación en construcción sustentable para 150 personas, como parte de los 18 meses de acompañamiento posteriores a la construcción.

“Fundamentalmente, lo que pasó acá fue un cambio de hábito para pasar a reciclar, reutilizar, construir y poner en valor un lugar fantástico”, explicó Bergman. “Creo que el Estado tiene que estar presente para multiplicar, acompañar y que no sea solamente Mar Chiquita pionera (y la provincia de Buenos Aires), sino todo lugar y toda comunidad del país, de manera conjunta, porque esto lo hacemos juntos, logrando algo mejor para que nuestros hijos vivan en un entorno sustentable”, agregó el ministro.

El edificio se autoabastece de agua, energía y calefacción, en él se producen alimentos y se maximiza el uso de los recursos, permitiendo la transmisión de nuevos conocimientos y valores sobre la convivencia con el entorno. En concreto, incorpora la cosecha de agua de lluvia para disposición de otros usos; la reutilización de agua al interior de la escuela —como las consideradas “grises” del lavamanos—; el uso de paneles fotovoltaicos que llevarán a cero el costo energético; el acondicionamiento térmico pasivo con temperaturas promedio de entre 18 y 25º C; y la producción orgánica con huerta interior y exterior.

La construcción estuvo a cargo del equipo del arquitecto Michael Reynolds, director de Earthship Biotecture y creador del método constructivo utilizado, con la participación de más de 200 profesionales y voluntarios de todo el mundo.

Cabe señalar que el Ministerio de Ambiente de la Nación, a través de la Unidad Ciudades Sustentables y de la Dirección de Educación Ambiental, incorporó la terminación de la obra como una de las metas componentes del Plan de Sustentabilidad que ese municipio comprometió ante la cartera de Ambiente. Gracias a esta asistencia financiera, se pudo completar la última etapa de la construcción referida a la adquisición de componentes asociados al sistema de gestión del agua del edificio y dispositivos de medición del sistema de acondicionamiento pasivo de verano e invierno.

El proyecto también fue posible gracias a un esfuerzo que involucró a la organización uruguaya Tagma —que en 2016 construyó la primera escuela pública autosustentable del continente—, en asociación con Michael Reynolds. Contó con financiamiento público y privado, además del compromiso de la sociedad civil.


miércoles, 25 de abril de 2018

¿Cuántos árboles caen en América por la carne que se come en Europa?
elpais.com

La ONG Mighty Earth denuncia que el pienso del ganado europeo incluye soja procedente de tierras deforestadas en Argentina y Paraguay

Tierras deforestadas y quemadas en El Chaco.


La carne que llega a las mesas europeas tiene un vínculo oculto con la deforestación del extremo sur de Latinoamérica: la soja de los piensos animales. Cerdos, pollos y vacas criados en granjas de Europa tienen en su dieta a esta oleaginosa, fuente básica de las proteínas vegetales que consumen, cultivada a más de 10.000 kilómetros de distancia.

La ONG Mighty Earth denuncia que la demanda global de soja promueve la deforestación del segundo pulmón de América del Sur, el Gran Chaco, repartido entre el norte de Argentina, el oeste de Paraguay y el sureste de Bolivia. Cada año decenas de miles de hectáreas de bosque chaqueño son arrasadas para convertirlas en tierras cultivables.

"La etiqueta de 'origen local' representa tan sólo una verdad a medias sobre los orígenes de esa carne", sostiene la ONG ecologista en su investigación La crisis evitable: la catástrofe medioambiental de la industria europea de la carne, publicada este lunes. España importó casi dos millones de toneladas de soja procedentes de Argentina y Paraguay en 2016, la mayoría destinadas a piensos animales.

Ese mismo año, las importaciones totales de Europa de este grano y sus derivados ascendieron a 46,8 millones de toneladas, de los que la mitad procedieron de América Latina. "Se requieren 8,8 millones de hectáreas para cultivar ese volumen de soja, lo que equivale a un área más grande que Austria", señala el documento.

Un tractor limpia las tierras quemadas para poder cultivarlas.



Presionadas por la opinión pública, las grandes empresas comercializadoras de granos -Cargill, Bunge, ADM y Louis Dreyfus, entre otras-, se comprometieron hace una década a no comprar a agricultores que deforesten el corazón verde americano, la Amazonia. Pero no hay una iniciativa conjunta similar para el Gran Chaco, una ecorregión casi desconocida para los europeos pese a la gran biodiversidad que albergan sus bosques subtropicales y las reservas de agua de su subsuelo.

Sólo en Argentina, según cifras oficiales, en la última década han sido deforestadas más de 2,2 millones de hectáreas de los bosques chaqueños(una superficie cercana a la de la isla de Cerdeña) y convertidas en tierras agrícolas y ganaderas.

La Ley de Bosques aprobada por el Congreso argentino en 2007 no ha logrado protegerlos y sólo a partir de 2014 comenzó un descenso significativo de la deforestación. En el último año el Gobierno ha puesto en marcha planes oficiales para frenar la pérdida de bosques y ha crecido también el interés de las empresas por certificar ante los mercados más exigentes, como el francés, que sus granos son "sustentables", es decir, que proceden de tierras que no han sufrido desmontes desde antes de enero de 2008. Pero son iniciativas aún minoritarias. Además, el principal destino de la soja sostenible son las fábricas de biocombustibles, no la industria cárnica.

"En los últimos años las empresas ofrecen incentivos en el precio a los productores que presenten la certificación sustentable para destinarla a la fabricación de biodiésel. Sin embargo, se sigue comprando soja proveniente de tierras deforestadas a menor precio cuyos destinos son otros", responde a EL PAÍS Sofía E. Corina, analista de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Corina destaca que el 85% de las tierras cultivables en Argentina cumplen con el requisito de sustentables, pero para que los granos obtengan la certificación debe declararse con precisión su origen y mantener su curso diferencial desde la cosecha hasta el embarque.

Mientras, las que permanecen en lugares cercanos denuncian problemas de salud provocados por el uso de potentes agroquímicos, como el glifosato, en las áreas sembradas. "La soja es para los grandes fondos de dinero, no para nosotros", dijo la campesina chaqueña Catalina Cendra al equipo de Mighty Earth que se desplazó al norte de Argentina. "Vienen, siembran, envenenan, cosechan y se van", continuó Cendra, antes de señalar que tanto su familia como sus animales se enfermaron tras el paso de aviones fumigadores sobre los campos de soja transgénica vecinos a sus tierras.

La mayoría de tierras agrícolas del norte argentino está entre el restante 15%: hace 20 años aún no eran monocultivos de soja ni de maíz sino bosques. El desmonte se realiza con máquinas y cadenas que arrasan todo a su paso y a lo poco que queda en pie después se le prende fuego. Acaba con la fauna y flora nativas y las comunidades que habitan esos montes son expulsadas con dinero, con violencia o por decisión propia tras la pérdida de su hábitat, del que dependen.

La localidad chaqueña de Avia Terai está rodeada por inmensos campos de cultivos transgénicos y su población asocia el aumento de las enfermedades respiratorias, cancerígenas y las malformaciones genéticas al uso de agroquímicos. Una de las denunciantes es Silvia Achaval, madre de Camila, una niña de seis años que nació con graves defectos congénitos.

Recuerda que fumigaron sobre ella cuando estaba embarazada y no tiene dudas de que está relacionado con los graves problemas de salud su hija. "A [los políticos y las empresas] sólo les interesa el dinero", dijo Achaval. "No les preocupa que la gente se ponga enferma, que los niños nazcan sanos. Los presidentes y los alcaldes tienen que alzar la voz y decir basta ya, dejen de envenenar".

Tras la siembra, las grandes extensiones cultivadas con soja se convierten en territorios fantasma. No hay agricultores en ellas salvo en momentos muy puntuales, como la aplicación de fertilizantes y agroquímicos, algún control periódico y el momento de la cosecha. En su mayoría, la producción queda a manos de grandes empresas que alquilan la tierra a los propietarios, subcontratan la escasa mano de obra y al final del ciclo reparten los beneficios obtenidos. Cuando cae la rentabilidad, buscan nuevas tierras fértiles, pero el bosque no tiene la misma suerte: tarda décadas en regenerarse.

630.000 viajes de camión al año

Hay entre 700 y 1.000 kilómetros entre los cultivos de las provincias de Salta, Santiago del Estero y el Chaco y los puertos de Rosario desde donde se exportan los granos. La Bolsa de Comercio de Rosario calcula que se realizan cerca de 630.000 viajes de camión por año para trasladar la producción agrícola del norte hasta allí, que incluye también maíz, trigo y algodón, entre otros.

Las grandes distancias provocan que algunos productores no vendan directamente a las grandes comercializadoras sino que negocien con transportistas que hacen de intermediarios entre ambas partes, lo que complica aún más saber si la soja procede de tierras deforestadas o no.

Consultadas por el diario, la comercializadora estadounidense Cargill no respondió y Bunge se desmarcó de las acusaciones de Mighty Earth al destacar que cuenta con un sistema que permite trazar el 100% de las compras directas que realiza en Paraguay y en las provincias de Salta y Tucumán y está ampliando las actividades de seguimiento para las demás.

"La deforestación es un problema complejo y depende de un esfuerzo de múltiples actores o partes interesadas. Será necesario que el Gobierno, la industria, los productores, las comunidades locales y la sociedad civil desarrollen nuevos sistemas de control", señaló Bunge. La presión de los consumidores europeos puede ser clave para lograr salvar los bosques suramericanos.


martes, 24 de abril de 2018

EL ROL DEL SECTOR AGROPECUARIO EN EL G20
eleconomista.com.ar

La seguridad alimentaria y los sistemas alimentarios sostenibles ocupan un lugar relevante en el debate del G20


Argentina es el primer país latinoamericano en presidir el G20, el principal foro internacional para la cooperación económica, financiera y política que trata los grandes desafíos globales y busca generar políticas públicas que los resuelvan. Por lo cual, el desafío es aún mayor.

A diez años de la primera cumbre de líderes, Argentina plantea tres prioridades clave en su presidencia: el futuro del trabajo, la infraestructura para el desarrollo, y un futuro alimentario sostenible. Esta última, se encuentra estrechamente vinculada al sector agroindustrial, y al respecto, el documento oficial de la presidencia argentina del G20, resalta: “La seguridad alimentaria es un eslabón importante para lograr estabilidad y paz. En ningún otro caso la seguridad y el desarrollo están tan evidentemente interconectados y se refuerzan mutuamente como en los alimentos. Satisfacer las necesidades nutricionales de las poblaciones futuras requiere una manera sostenible de aumentar la productividad agrícola”.

En este sentido, bueno es recordar que hasta 2011, la cuestión agrícola no había estado presente en la agenda del G20. Tan es así, que la presidencia francesa decidió incorporarla debido a los altos niveles de los precios y a partir de ese año, se le empezó a otorgar importancia dentro de la agenda.

Mirada del T20

Con respecto al tratamiento agropecuario, desde la Fundación INAI (Instituto para las Negociaciones Agrícolas Internacionales), participan del grupo de afinidad Think 20 (T20), más precisamente realizan su aporte en el task force tres el cual tiene que ver con seguridad alimentaria y agricultura sostenible. Al respecto, El Economista consultó a Nelson Illescas de INAI sobre las líneas de discusión. “Estamos trabajando en lo que es la contribución del agro a la reducción de gases de efecto invernadero en pos de una producción más sustentable; en disminuir los conflictos entre los países importadores y exportadores netos y en buscar una especie de acuerdo o al menos, lograr un intercambio de información más fluida”, relató. 

Otra de las preocupaciones gira en torno al desperdicio de alimentos tanto en lo que se refiere a la pérdida en cosecha y post cosecha, como así también en lo que tiene que ver con el desperdicio desde el rol del consumidor. A esta lista, Illescas agregó que “también se está abordando la utilización de los fertilizantes, porque el uso sustentable del suelo es una de las prioridades que tiene este año Argentina”.

Haciendo un repaso de la cuestión agrícola en el G20 y las prioridades de cada país, según comentó Illescas, en el 2016, la presidencia China tuvo como prioridad la contaminación del aire; luego, la presidencia alemana consideró el agua y Argentina, cierra el ciclo con el uso del suelo. Para la presidencia argentina, los suelos son un componente clave del medio natural en el que se produce la mayor parte de los alimentos consumidos por la humanidad. En este sentido, advierten que “aproximadamente diez millones de hectáreas de cultivos se pierden anualmente debido a la erosión del suelo”.

Aporte del B20

En tanto, Daniel Pelegrina, titular de Sociedad Rural Argentina (SRA), es copresidente del Bussiness 20 (B20) y del grupo de trabajo sistemas alimentarios sostenibles. Al ser consultado por El Economista , Pelegrina detalló los ejes de la problemática y en primer lugar, se refirió a la producción sustentable: “Ante la necesidad de incrementar la producción de alimentos por el aumento de la población mundial, tratamos de definir una mirada sobre como sostener esta producción de manera sustentable en todo lo que tiene que ver con el cuidado del suelo, de la biodiversidad, y también sobre la responsabilidad de todos los eslabones de la cadena en como ser más sustentables”. 

En relación al eje del comercio global, Pelegrina, comentó: “Se trabaja sobre cómo minimizar y tender a eliminar los efectos distorsivos de estas políticas que a veces se aplican al comercio, reforzar el multilateralismo, y optimizar aspectos de logística que tiene que ver con el comercio de alimentos”. Otro de los ejes que trabajan tiene que ver con el consumo responsable. Según Pelegrina, así como existe problema de hambruna, hay gente que no come adecuadamente. “Se estima que 1.900 millones de personas tienen sobrepeso”, informó el titular de la SRA.

Hacia la cumbre

Mediante reuniones presenciales y virtuales, cada grupo prepara una serie de recomendaciones con el objetivo de fijar la posición de los principales referentes de la sociedad civil en cada una de las cuestiones abordadas. Cada documento se presenta previo a la Cumbre de Líderes, la cual se realizará el 30 de noviembre y 1 de diciembre en Buenos Aires, donde los jefes de Estado y Gobierno más importantes del mundo firman una declaración final con la que se comprometen a abordar y colaborar en los temas tratados. El año pasado, en la cumbre de Hamburgo, los líderes acordaron limitar el proteccionismo, comprometerse con un sistema de comercio internacional regulado, y favorecer políticas que repartan los beneficios de la globalización.


lunes, 23 de abril de 2018

PERU

El corazón del mundo sufre deforestación
es.aleteia.org

Así está afectando la minería aurífera a la Amazonía peruana

Deforestada. Así luce la Amazonía peruana en más de 1.32 mil hectáreas de bosques. Las imágenes fueron captadas gracias al Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina. El área arrasada es equivalente a 1800 campos de futbol en la región Madre de Dios en la selva del Perú.

La Pampa y Alto Malakowski, son dos zonas afectadas por la minería aurífera en la Amazonía peruana. Por primera vez satélites con sensores de radar monitorean el lugar y los efectos de la minería ilegal en la zona.

La utilización de tecnología de punta de los dos satélites de radar Sentinel 1, de la Agencia Espacial Europea controla esta pérdida de superficie boscosa entre enero de 2017 y febrero de 2018.
Niveles de deforestación

Según las imágenes los niveles de deforestación se incrementan en el sector denominado La Pampa. Al parecer es la zona más golpeada por la minería, pues presenta niveles de deforestación que alcanzan las 438 hectáreas durante todo el año.

En la cuenca de Madre de Dios del Alto Malakowski la pérdida de bosque es de 178 hectáreas. Según un informe anterior esta zona de la Amazonía se encontraba altamente deforestada con una pérdida de hasta 1570 hectáreas de bosques, equivalente a 2150 campos de futbol entre los años 2015 y 2017.

Sin embargo un dato alentador es que hasta el momento se detuvo la expansión de la minería ilegal al interior de la Reserva Nacional Tambopata desde junio de 2017.
¿Cómo funciona el radar?

Las variaciones en el clima y la presencia de nubes ya no serán más un detrimento en la labor de captación de imágenes. “ahora con la utilización del radar podremos lograr un análisis más preciso a pesar de la presencia de nubes o el mal tiempo”, explicó Matt Finer, científico especialista en el tema, quien lleva adelante la investigación en el proyecto de la Amazonía Andina.

Gracias a esta nueva tecnología se puede lograr un análisis cada 12 días. La presencia de nubes ya no son un obstáculo para distinguir las imágenes buenas de las que no lo son, a diferencia de los resultados de los satélites con sensores ópticos estas imágenes advierten sobre el avance de la deforestación en la Amazonía con mayor detalle.

Con éxito se logró documentar la deforestación por actividad minera de 650 hectáreas, entre octubre y febrero época con muchas nubes. De este modo la Agencia Espacial Europea proporciona imágenes gratuitas de sus dos satélites de radar, Sentinel 1 desde 2014.

Este instrumento proporciona una serie única de observaciones de la superficie de la tierra durante cualquier condición meteorológica sea de día o de noche.

Gracias a esta tecnología de punta la pérdida de los bosques, considerados los pulmones del mundo, estará mejor monitoreada. Francisco colocó a la Amazonía en el centro del mundo. En 2019 la Amazonía será nuevamente el centro del mundo en el Sinodo Panamazónico que se realizará en Roma en octubre próximo.

viernes, 20 de abril de 2018

ARGENTINA

Mariposas a cielo abierto: La iniciativa del Botánico para volver a verlas en la ciudad
lanacion.com.ar

Por los caminos internos del Botánico, un pequeño cartel interrumpe el recorrido: "Jardín de Mariposas", dice. A cielo abierto, en el predio de Palermo, revolotean libremente ejemplares de unas 90 especies que parecen poco interesados en la presencia humana. Una puerta baja de rejas y un sendero de piedras abren paso a ese universo diseñado en forma circular en el que, con suerte, hasta se puede disfrutar de la presencia de algún colibrí. 

El sol cae sobre esos 500 metros cuadrados donde las plantas de los canteros no crecieron ahí por azar. Son, justamente, el secreto para que las mariposas no abandonen este espacio abierto: plantas nectaríferas y hospederas que ellas usan para alimentarse y reproducirse.



"Las especies registradas son las que vinieron solas al jardín. No hay especies introducidas ni criadas en el sitio con huevos o crisálidas. Eso es algo que le aporta mucha información de los lepidópteros a este proyecto de reintroducción en la ciudad de Buenos Aires", cuenta Soledad Mesía Blanco, encargada de este mariposario abierto que visitan vecinos, investigadores y escuelas.

Hace ocho años, cuando aún no se había implementado esta iniciativa, en el relevamiento de la población de mariposas del Botánico se identificaron solo ocho especies. Ahora, hay registradas unas 90, incluidas algunas polillas. Por eso, con los buenos resultados obtenidos en los cinco años que lleva el proyecto, la idea es promover algo así como un "corredor de voluntarios" en los barrios y las escuelas para que cultiven las plantas adecuadas (pasionarias, aristolochias, margaritas, lantanas, chilcas, verbenas, sen del campo, vara de oro o asclepias, entre otras) para volver a sembrar de mariposas la ciudad.



"Podemos agregar más plantas para aumentar la población en el Jardín Botánico, pero si la reintroducción solo se reduce a este espacio no funcionará tanto como si contamos con más puntos en varios lugares de la ciudad", dice Gabriela Benito, curadora de este pulmón verde que diseñó el paisajista Carlos Thays hace 120 años. Hasta ahora, hay por lo menos dos escuelas (ver aparte) y varios vecinos que aprendieron cómo colaborar.

"Las mariposas son importantes en los ecosistemas porque, como otros insectos, son agentes polinizadores que permiten la subsistencia de ciertas plantas en el tiempo. Están en la base de la cadena alimentaria y muchas veces no se les reconoce el valor que tienen para la subsistencia de otros animales", explica Mesía Blanco. "Hay que generar nuevos espacios como este, mejores y más grandes, para que las mariposas puedan vivir. También espacios verdes en red para que puedan volar libremente en la ciudad y cumplir su ciclo".

La disminución de la presencia de mariposas en la ciudad es evidente: influye el desconocimiento, el crecimiento urbano por sobre los espacios verdes -que reduce su hábitat-, y la contaminación del ambiente.

"Cuando se ven orugas en las plantas, la gente las mata o usan productos químicos para eliminarlas porque destruyen los parques o los jardines. Y al contrario, mientras más diversidad hay en un espacio verde, mayor es su riqueza", indica.

La metamorfosis de la oruga en mariposa consta de cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y mariposa
Esa reducción de la población de mariposas impulsó al equipo técnico del Botánico a instalar el mariposario. "Hay plantas en las que solo se acercan a poner los huevos", señala Mariela Pérez, del área educativa del jardín durante una recorrida.

Pérez cuenta que las mariposas pueden vivir donde el aire está más limpio. "Su presencia o su ausencia nos habla de la calidad del aire que estamos estudiando -amplía Mesía Blanco-. Cuando se hacen relevamientos en reservas naturales, es uno de los primeros animales que se ve y eso indica una buena calidad ambiental".

De ahí el valor científico de este proyecto a cielo abierto presentado en enero, en el VI Encuentro de Lepidoptera Neotropicales, en Chile. "Aporta información a la ciudad sobre el potencial que tiene este tipo de jardines para atraer fauna, y abre un camino de investigación sobre las áreas artificiales aptas para crear biodiversidad, como lo hacen las reservas naturales urbanas -afirma Mesía Blanco-. El Botánico es el primer espacio público del país con un espacio al aire libre diseñado para atraer mariposas".

Cómo observar mariposas

Movimientos lentos: moverse lentamente y, de ser posible, acercarse por detrás de los ejemplares.
Evitar la sombra: evitar que la sombra del cuerpo cruce por encima de una mariposa para que no haya un cambio brusco de iluminación.
A dos metros: mantener una distancia de por lo menos dos metros. Usar binoculares para obtener más detalles.
Agacharse: se recomienda agacharse para evitar que el cuerpo se recorte contra el cielo.
Voz baja: hablar en voz baja.