viernes, 6 de octubre de 2017

La Ciudad de Buenos Aires ya cumplió el 30% de su objetivo contra el cambio climático para 2020
noticiasambientales.com.ar

La ciudad desarrolló una serie de políticas ambientales que permitió evitar la emisión de 469 mil toneladas de dióxido de carbono durante 2017




El Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, a través de la Agencia de Protección Ambiental y diferentes áreas del Gobierno, desarrolló una serie de políticas ambientales que permitió evitar la emisión de 469.145 toneladas de dióxido de carbono equivalente durante 2017.

Este número representa el 30% de la reducción prevista para 2020 en el Plan de Acción frente al Cambio Climático 2016-2020 que propone una reducción del 10% del total de las emisiones proyectadas para ese año.

"Impulsamos políticas ambientales para mitigar los efectos del cambio climático. Realizamos grandes progresos en los sectores con mayor incidencia como es la energía, los residuos, el arbolado y el transporte" explicó Eduardo Macchiavelli, Ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad.

En lo referido a energía, se desarrollaron diversos proyectos apuntados tanto a eficiencia energética (reemplazo de semáforos tradicionales y luminarias del alumbrado público por LED, y recambio de lámparas LED en autopistas urbanas); como en energías renovables (instalaciones fotovoltaicas en distintos lugares de la Ciudad, como en edificios públicos y el Metrobus). La reducción del sector ha sido de 28.965 tnCO2eq.

En adelante, se sumarán el recambio de luminarias en edificios públicos, el canje de lámparas de poca eficiencia por LED a los vecinos de barrios vulnerables, y la colocación de nuevas instalaciones fotovoltaicas. El objetivo es que para el 2019, la ciudad sea 100% LED.

jueves, 5 de octubre de 2017

ARGENTINA

Armstrong genera su propia energía renovable
airedesantafe.com.ar

La ciudad estrenó una planta fotovoltaica con una potencia instalada de 200 kw para abastecer la energía de sus viviendas, que se suma a la red inteligente de esta localidad.


La ciudad de Armstrong, ubicada a unos 250 kilómetros de Santa Fe y 90 al oeste de Rosario, estrenó una planta fotovoltaica con una potencia instalada de 200 kw para abastecer la energía de sus viviendas, que se suma a la red inteligente de esta localidad.

La red convencional convivirá con la red inteligente y esta última será la encargada de administrar la inyección de energía renovable, integrando la energía eólica y solar en el tendido eléctrico. El proyecto apunta a promover la participación activa de los usuarios en pos de acercar la generación al consumo.

El emprendimiento piloto involucra estudios técnicos y normativos para replicar el proyecto en otras distribuidoras eléctricas del país, estudiando tecnologías de comunicación de las redes inteligentes y parámetros de calidad de energía ante la inyección en fuentes renovables distribuidas.

“Si bien ya existen algunas experiencias de generación renovable en el país, el aspecto inédito de esta iniciativa es que integra en un solo proyecto una serie de aspectos que permiten aspirar a una proyección a mayor escala: redes inteligentes con energías renovables para generación distribuida con participación de los usuarios e integración del medio productivo local, ya que se priorizaron equipos nacionales y se llevó a cabo un complejo proceso de integración y compatibilización que sienta las bases para la replicabilidad”, explicó Marcos Politi, integrante del Centro INTI-Energías Renovables.

Para llevarlo a cabo se creó un consorcio asociativo público-privado conformado por el INTI, la Universidad UTN Regional Rosario y la Cooperativa de Provisión de Obras y Servicios Públicos y Crédito de Armstrong, y fue parte del Proyecto de Redes Inteligentes con Energías Renovables (PRIER).

En Argentina más de 590 cooperativas que distribuyen energía eléctrica, entre otros servicios, a más de 2 millones de clientes. Sólo en la provincia de Santa Fe existen 59 cooperativas eléctricas, que con un marco normativo técnico adecuado, serán objeto de los resultados del proyecto.

Fuente: Rosarioplus

miércoles, 4 de octubre de 2017

Agricultura de conservación para frenar la erosión y disminuir las emisiones de CO2
diariosur.es

La agricultura de conservación suprime el laboreo del suelo.


La Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos defiende este modelo frente al laboreo intensivo del terreno


El riesgo por plagas agrícolas y malas hierbas aumenta en Andalucía con el cambio climático. Así lo asegura la Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEAC.SV), que ha presentado este año el estudio 'Beneficios de la Agricultura de Conservación en un entorno de cambio climático'. El informe resalta la importancia de la agricultura de conservación como alternativa al laboreo intensivo del suelo, por contribuir a «un mayor control de la erosión del suelo, a un aumento de la materia orgánica y a una disminución de las emisiones de CO2».

La asociación ha precisado en un comunicado que en este estudio se analiza el impacto positivo que la agricultura de conservación, técnica agrícola consistente en evitar el laboreo del suelo y en la preservación de una cubierta vegetal sobre la superficie, tiene para el medio ambiente y la agricultura en un entorno de cambio climático.

Según datos oficiales del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Andalucía es, después de Canarias, la región que mayor superficie destina a agricultura de conservación, de forma que esta modalidad supone el 23,85% del total de la superficie destinada a agricultura, un porcentaje que duplica el de la media de España (11%).

La técnica agrícola consiste en evitar el laboreo del suelo y en la preservación de una cubierta vegetal Sus defensores aseguran que contribuye a un aumento de la materia orgánica en el sueloAndalucía es, tras Canarias, la región que mayor superficie destina a agricultura de conservaciónLa modalidad supone el 23,85% de la agricultura andaluza, casi el doble de la media de España (11%)

Práctica agrícola

La generalización de esta práctica agrícola, basada en la siembra directa, el mantenimiento del suelo con una cubierta protectora de forma permanente así como la rotación y diversificación de cultivos «puede llegar a compensar el 112% de las emisiones de CO2 en la agricultura española».

Este aspecto resulta especialmente relevante, si se tiene en cuenta que el 9% de los Gases de Efecto Invernadero emitidos por la UE provienen de la agricultura.

El informe indica que las regiones agrícolas mediterráneas se verán especialmente impactadas por el incremento de temperaturas y la disminución de lluvias, las cuales se producirán cada vez más de forma torrencial.

Esto supone «un riesgo para la superficie de suelo apta para cultivo, debido a las consecuencias que estos fenómenos conllevan en el incremento de la erosión y en la pérdida de calidad del suelo».

Así, como prueba del impacto del clima en la agricultura, el informe indica que «la variabilidad climática afecta entre un 32% y un 39% a la variabilidad en el rendimiento agrícola».

Siembra directa

Dado que la agricultura de conservación suprime el laboreo, se aplican ciertas herramientas que son necesarias para poder sembrar en condiciones apropiadas con la presencia de restos vegetales. Así, maquinaria como las sembradoras de siembra directa y sus accesorios, o productos fitosanitarios como el glifosato para controlar las malas hierbas y preparar el lecho de siembra son esenciales.

A diferencia del modelo de agricultura convencional, que ha contribuido, entre otros aspectos, a que actualmente el 16% de la superficie europea se encuentre afectada por la erosión hídrica, según señala el informe presentado por la AEAC.SV, la agricultura de conservación «contribuye al secuestro de carbono en el suelo al tiempo que favorece la biodiversidad en los ecosistemas agrarios».

Además, el mantenimiento de la cubierta vegetal sobre el suelo, característica propia de la agricultura de conservación, «permite frenar la erosión del mismo, pudiendo llegar a verse reducidas las pérdidas del suelo hasta un 90%, dependiendo de la superficie cubierta».

Según el presidente de la la Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEAC.SV), Jesús Gil Ribes, «estos sistemas basados en la reducción de laboreo han llevado a un mayor secuestro del carbono en el suelo, necesario porque mejora su estructura, la fertilidad y la capacidad de almacenamiento del agua en el suelo, evitando la degradación del mismo, además de suponer un mecanismo para mitigar el cambio climático».

En España, en términos de CO2, la cantidad fijada por la superficie manejada mediante técnicas de agricultura de conservación es de más de nueve millones de toneladas de CO2 al año, con un potencial de fijación cercano a los 53 millones de toneladas de CO2.

El informe añade que la adopción de prácticas alternativas de agricultura de conservación «permite un incremento de la cantidad de materia orgánica del suelo, un dato importante si se tiene en cuenta que diez años de laboreo continuado provoca un descenso en el contenido materia orgánica del suelo del 18% en los 20 centímetros más superficiales de un vertisol, conclusión que señala el informe y que se recoge en un estudio llevado a cabo por Ordóñez en la Vega de Carmona».

Ahorro energético

Asimismo, en comparación con el laboreo convencional, la agricultura de conservación «lleva asociada una mayor eficiencia energética si se tiene en cuenta que este sistema agrícola puede alcanzar de media un ahorro energético del 20%, llegando hasta el 50%, según la región y el cultivo considerado, y con el consecuente impacto positivo sobre la huella de carbono de la actividad agrícola».

En cuanto a sus beneficios económicos, el estudio señala que la agricultura de conservación «aumenta la competitividad de las explotaciones al reducir los costes y mejorar la rentabilidad de los cultivos».

La adopción de prácticas agrícolas como la agricultura de conservación, alternativa al laboreo intensivo del suelo, «ha contribuido a un mayor control de la erosión del suelo, a un aumento de la materia orgánica y a una disminución de las emisiones de CO2», lo que, como se evidencia en el estudio, «supone un paso más para poder alcanzar los compromisos de acuerdos internacionales, como el COP21 de París 2015 y la Estrategia 4 por 1000 que la reconocen como clave para frenar el cambio climático».

martes, 3 de octubre de 2017

Petricor, el famoso olor a tierra mojada cuando llueve
adslzone.net

¿Qué cosas extrañas han caído del cielo?


Cuando llueve después de mucho tiempo sin hacerlo, siempre surge un olor a tierra mojada que alegra a casi todos. Seguro que lo has olido en alguna ocasión, ya que es inconfundible y, por qué no, agradable. Ahora bien, ¿sabes cómo se forma? Os vamos a contar en este artículo cómo es el fenómeno denominado petricor.

Allá por la década de 1960, un par de geólogos australianos descubrieron una especie de aceite oloroso que impregnaba las piedras y que, a su vez, era responsable del olor a tierra mojada que acompañaba a la lluvia. A esa sustancia se le puso el nombre de “petricor”, una palabra que proviene de los vocablos griegos petra (piedra) e ikhôr (compuesto etéreo). Dado que el ikhôr era la esencia que corría por las venas de los dioses griegos según la mitología, petricor se podría traducir como “esencia de roca“.

¿Quién produce entonces esta sustancia que da el característico olor? 

Pues una bacteria llamada Streptomyces coelicolor que, una vez secretada por las plantas, tiene su hábitat natural en el suelo. “¿Pero está en todas partes?”. Sí, podemos hallarla en los cinco continentes y se adapta a casi todos los terrenos, de ahí que puedas olerla en Tokio, Madrid, Nueva York, Sevilla o el pueblo más escondido de la geografía china.
Petricor y su multiplicación exponencial

Estas bacterias siempre están presentes, pero no se suelen manifestar. ¿Por qué sí cuando llueven? 

Precisamente por esa razón: estas bacterias se disparan cuando caen las primeras gotas de agua. Al mojarse el suelo liberan millones de esporasque cumplen con la función reproductora. El golpeteo del agua contra el suelo hace saltar a las esporas, que se mezclan con el aire y dan el olor tan famoso.

Hay que recalcar que este petricor se puede oler incluso antes de que llueva, ya que las propias corrientes de aire transportan el olor desde zonas donde ya ha caído el agua.

La próxima vez que llueva después de un largo periodo ya sabéis a quién le tenéis que echar las culpas: a esa bacteria que libera esporas de agradable olor (y que deja el suelo como si fuera aceitoso). Por cierto, la detección del petricor en los desiertos por parte de los camellos les permite localizar agua a grandes distancias. En otras palabras: el petricor tiene una función de supervivencia vital para el animal. Su olfato también es importante, todo sea dicho.

lunes, 2 de octubre de 2017

Energía Undimotriz o energía de la olas
renovablesverdes.com

Energía de las olas


Las olas de los océanos contienen una gran cantidad de energía derivada de los vientos, de modo que la superficie del océano puede verse como un inmenso colector de energía eólica.

Por otro lado, los mares absorben enormes cantidades de energía solar, que también contribuye al movimiento de las corrientes marinas y de las olas.

Las olas son ondas de energía generada, como ya he dicho, por los vientos y el calor solar, que se transmiten por la superficie de la superficie de los océanos y que consiste en un movimiento tanto vertical como horizontal de las moléculas del agua.

El agua próxima a la superficie no sólo se mueve de arriba abajo, con el paso de la cresta (es su parte más alta, generalmente coronada de espuma) y el seno (la parte más baja de la ola), sino que, en un oleaje suave, también se mueve hacia delante en la cresta de la ola y hacia atrás en el seno.

Las moléculas individuales, por tanto, tienen un movimiento aproximadamente circular, subiendo cuando la cresta se aproxima, luego hacia adelante con la cresta, abajo cuando se atrasa y hacia atrás en el seno de la ola.

Estas ondas de energía en la superficie de los mares, las olas, pueden desplazarse millones de kilómetros y en algunos lugares, como Atlántico Norte, la cantidad de energía almacenada puede llegar a los 10 KW por cada metro cuadrado de océano, lo que representa una cantidad enorme si se tiene en cuanta el tamaño de la superficie del océano.

Las zonas del océano con mayor cantidad de energía acumulada en las olas son aquellas regiones más allá de los 30º de latitud y sur, en que los vientos son más fuertes.

En la imagen siguiente puedes ver como varía la altura de una ola en función del fondo marino según su acercamiento a tierra.

cambios de amplitud olas

Aprovechamiento de la energía undimotriz

Este tipo de tecnología fue inicialmente trabajada e implementada en la década de 1980, y ha ido teniendo gran acogida, debido a sus características renovables, y su enorme viabilidad de implementación en un futuro próximo.

Su implementación además, se hace aún más viable entre las latitudes 40° y 60° por las características del oleaje.

Por esta misma razón, desde hace mucho tiempo se ha intentado convertir el movimiento vertical y horizontal de las olas en energía aprovechable por el ser humano, generalmente energía eólica, aunque también se han realizado proyectos para convertirlo en movimiento mecánico.

Proyecto energía undimotriz


Existen una gran variedad de ingenios diseñados para tales fines, que pueden estar ubicados en las costas, en alta mar o sumergidos en el océano.

Actualmente, esta energía ha sido implementada en muchos de los países desarrollados, logrando así grandes beneficios para las economías de dichos países, esto es debido al alto porcentaje de energía que suple con relación al total de energía que demandan al año.

Por ejemplo:

En Estados Unidos se estima que alrededor de 55 TWh por año son reemplazados por energías provenientes del movimiento de las olas. Dicho valor es un 14 % del valor total energético que demanda el país al año.
Y en Europa se sabe que alrededor de 280 TWh son provenientes de energías generadas por el movimiento de las olas en el año.

Acumuladores en tierra de la energía de las olas

En zonas en que los vientos alisios (estos vientos soplan de manera relativamente constante en verano, hemisferio norte, y menos en invierno. Circulan entre los trópicos, desde los 30-35º de latitud hacia el ecuador. Se dirigen desde las altas presiones subtropicales, hacia las bajas presiones ecuatoriales.) proporcionan un movimiento continuo a las olas, se puede construir un embalse con una pared inclinada de hormigón de cara al océano, sobre la que se pueden deslizar las olas para acumularse en el embalse situado entre 1,5 y 2 metros por encima del nivel del mar.

Esta agua podría ser turbinada, al permitirla volver al mar, para producir electricidad.

La subida y bajada de las mareas, en algunas zonas donde sería aplicable esta tecnología son muy pequeñas, por lo que no producirá interferencia alguna.

En las zonas costeras en la que las olas tienen mucha potencia acumulada, las olas pueden ser orientadas mediante bloques de hormigón amarrados en mar abierto, que pueden concentrar casi toda la energía de un frente de olas de 10 kilómetros de ancho en una pequeña zona de 400 metros de anchura.

Las olas poseerían en este caso una altura de 15 a 30 metros al desplazarse hacia la costa, por lo que podría fácilmente acumularse el agua en un embalse situado a cierta altura.

Al liberarse esta agua hacia el océano se podría producir electricidad utilizando equipos hidroeléctricos convencionales.


Utilización del movimiento de las olas

Existen diversos dispositivos de este tipo.

En la imagen siguiente puedes ver uno que se ha empleado prácticamente y que ha dado unos resultados bastante satisfactorios.

presión y depresión de la ola

Es un sistema de aprovechamiento de la energía undimotriz cuyo funcionamiento es bastante sencillo y consiste en lo siguiente:

La ola al subir genera presión en el aire que hay en el interior de la estructura cerrada. Exactamente igual que si presionamos una jeringuilla.
Las válvulas “obligan” a pasar el aire por la turbina de manera que esta se gira y mueve el generador produciendo energía eléctrica.
Cuando la ola baja produce depresión en el aire.

Las válvulas vuelven a “obligar” a pasar el aire por la turbina en el mismo sentido que en el caso anterior, con lo que la turbina reanuda su giro, mueve el generador y se sigue produciendo electricidad.

Este mismo principio se aplicó en el buque Kaimei accionado por turbina de aire comprimido, proyecto conjunto del gobierno japonés y del Organismo Internacional de Energía.

Los resultados de este proyecto fueron muy productivos, aunque no se ha generalizado su uso.

Recientemente se ha aplicado la misma tecnología, pero usando grandes bloques flotantes de hormigón, en un proyecto construido en Escocia.

Existen otros dispositivos que también convierten el movimiento ascendente y descendente de la ola para producir electricidad como son:La balsa de Cockerell

Este dispositivo consiste en una balsa articulada que se dobla con el paso de las olas, aprovechándose así el movimiento para impulsar una bomba hidráulica.

balsa energía olas


El pato de Salter

Otro más conocido es el pato de Salter, que está formado por una serie continua de cuerpos de perfil ovalado que se mueven alternativamente hacia delante y hacia atrás, al ser “azotados” por las olas.


movimiento olas


La bolsa de aire de la Universidad de Lancaster

La bolsa de aire consta de un tubo de compartimento de caucho reforzado de 180 metros de longitud. A medida que suben y bajan las olas, se introduce aire en los compartimentos de la bolsa para impulsar una turbina.

El cilindro de la Universidad de Bristol

Este cilindro posee una configuración similar a la de un barril colocado de lado que flota inmediatamente debajo de la superficie. El barril gira con el movimiento de las olas, tirando de cadenas conectadas a bombas hidráulicas situadas sobre el fondo del mar.

Utilización directa del movimiento de las olas
Se han probado otros sistemas para utilizar directamente el movimiento ascendente y descendente de las olas.

Uno de ellos, basado en el movimiento de los delfines y las ballenas, lo puedes ver en este esquema.


simulación delfín


El principio de funcionamiento es muy simple y consiste en lo siguiente:

Cuando la ola sube y empuja una aleta, que se puede desplazar entre 10 y 15º.
A continuación, la aleta llega a su final de recorrido y la ola sigue subiendo, aquí se produce un empuje hacia arriba por parte de la ola que la aleta transforma en empuje hacia atrás.
Después, cuando la ola baja, mueve la aleta hacia abajo y se produce el mismo fenómeno que en el caso anterior.

Si el barco dispone de unos sistemas de este tipo se propulsa por efecto de las olas sin consumir la más mínima cantidad de energía.

Las pruebas experimentales de este sistema han resultado satisfactorias, aunque como en el caso anterior, tampoco se ha generalizado su uso.

Ventajas e inconvenientes de la energía undimotriz

La energía undimotriz tiene grandes ventajas como:
Es una fuente de energía renovable e inagotable a escala humana.
Su impacto ambiental es prácticamente nulo, si exceptuamos los sistemas de acumular energía de las olas en tierra.
Muchas instalaciones costeras pueden ser incorporadas a complejos portuarios o de otro tipo.

Frente a estas ventajas tiene algunas desventajas, algunas más importantes son:

Los sistemas de acumulación de la energía de las olas en tierra pueden tener un fuerte impacto ambiental.
Es casi exclusivamente utilizable en los países industrializados, debido a que raramente se encuentra en el Tercer Mundo un régimen de olas favorables; la energía undimotriz exigen inversiones elevadas de capital y una base tecnológica altamente desarrollada que no poseen los países pobres.
La energía undimotriz o de las olas no puede predecirse con exactitud, ya que las olas dependen de las condiciones meteorológicas.
Muchos de los dispositivos mencionados tienen todavía problemas de funcionamiento y se enfrentan con dilemas tecnológicos complejos.
Las instalaciones costeras tienen un gran impacto visual.
En las instalaciones situadas en alta mar es muy complejo transmitir la energía producida a tierra firme.
Las instalaciones tienen que soportar condiciones muy extremas durante largos periodos de tiempo.
Las olas tienen un alto par y baja velocidad angular, que debe ser transformado en un par bajo y alta velocidad angular, utilizados en la casi totalidad de las maquinas. Este proceso tiene un rendimiento muy bajo, utilizando tecnologías actuales.

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿Por qué hay tanta biodiversidad en los bosques tropicales?
noticiasdelaciencia.com

Quien visite los trópicos queda asombrado por la enorme variedad de criaturas coloridas, complejas y a veces feroces que viven cerca del ecuador. Los científicos y colegas de Smithsonian en 24 países que han estudiado más de 2 millones de árboles, observaron un fenómeno simple que puede explicar por qué los bosques tropicales son mucho más ricos que los bosques ubicados más cerca de los polos. Su explicación, publicada en Science, es un paso significativo a la respuesta a una interrogante que durante siglos se han hecho los historiadores naturales: "¿Por qué hay tanta biodiversidad en los bosques tropicales?"

"Los 50 autores de 12 países que contribuyeron a este hallazgo, hicieron una pregunta enormemente importante que ha estado en las mentes de científicos desde Darwin", comentó David J. Skorton, Secretario de la Institución Smithsonian. "Hasta ahora, no había una respuesta satisfactoria a la pregunta de por qué hay tantas especies de árboles en los bosques tropicales. La Red de Observatorios Globales de Bosques del Smithsonian convocó a expertos de todo el mundo y proporcionó los datos para abordar esta interrogante a escala mundial. 

La respuesta puede ser simplemente que depredadores voraces y patógenos especializados en especies arbóreas tropicales particulares las debilitan, haciéndolas menos vulnerables a enemigos más comunes, resultando en bosques con muchas más especies de las que tenemos aquí".

En el taller de ForestGEO del 2016 celebrado en Hainan, China, ecologistas de sitios de monitoreo forestal a largo plazo desde Gabón hasta Borneo abordaron una interrogante formulada por Jonathan Myers, profesor asistente, y por Joe LaManna, investigador de post doctorado, de la Universidad de Washington, autores del artículo publicado.

"Analizaron datos de 3,000 especies arbóreas y descubrieron que un fenómeno denominado Dependencia de Densidad Negativa Conspecífica, o CNDD por sus siglas en inglés, un proceso donde las tasas de crecimiento poblacional disminuyen cuando las especies individuales están en alta densidad local, es mucho más fuerte en los trópicos", comentó Stuart Davies, director del Centro de Ciencias Forestales del Trópico-Red de Observatorios Globales de Bosques del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.

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"Muchos estudios han observado que hay muchas más especies poco comunes en bosques tropicales que en bosques templados", comentó Davies. "El hallazgo de que el CNDD es más fuerte para las especies poco comunes en los trópicos es una contribución importante para explicar este patrón".

Cuando un gran número de individuos de la misma especie arbórea crecen en la misma área, su número disminuye o aumenta más lentamente que el número de especies poco comunes, porque son más fáciles de encontrar y porque pueden competir entre sí por el espacio y por recursos.

Si es menos probable que las plántulas de árboles crezcan cerca de otros individuos de la misma especie en los trópicos que en los bosques templados, debería haber más espacio para que otras especies crezcan en las mismas áreas. Saber que este fenómeno, el CNDD, es más fuerte en los trópicos, ayuda a explicar por qué hay más especies en los bosques tropicales que en los bosques templados.

Los investigadores todavía no están seguros de por qué esto es cierto. Quizás las enfermedades que afectan a los árboles tropicales y sus plántulas son más contagiosas o severas que la producción de semillas y las enfermedades de los árboles en las regiones templadas.

"La red ForestGEO de Smithsonian es un grupo internacional de científicos y sitios de investigación que surgieron de un proyecto para entender la biodiversidad tropical en Panamá hace alrededor de 40 años", comentó Matthew C. Larsen, director del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales.

"Es maravilloso ver cómo ha crecido esta red. Facilitamos la investigación y fomentamos la capacidad científica mediante la formación, subvenciones y asociaciones con universidades y organizaciones de investigación de 25 países de todo el mundo, además acogemos con satisfacción las nuevas ideas que se puedan estudiar a esta escala". (Fuente: STRI/DICYT)

jueves, 28 de septiembre de 2017

Los contadores de pájaros que buscan las claves del cambio climático
elpais.com

Más de 60.000 aves han cruzado el Pirineo aragonés hasta agosto en busca de un invierno cálido



“¡Son las primeras grullas del año!”, exclama Marta Medrano mientras señala un grupo de aves que cruzan los cielos del Pirineo aragonés. Las cuenta y lo apunta en su cuaderno de campo. Esta joven es técnica del proyecto Lindus-2 y su trabajo consiste en pasar 10 horas al día en las montañas del Somport y el Portalet contando aves migratorias. Con esta iniciativa se busca saber más sobre el comportamiento de los pájaros para predecir y mitigar los efectos del cambio climático.

Medrano ha atravesado a pie un sendero que pasa por Francia y por España para llegar a ese punto de observación. Se encuentra a 1.800 metros de altura en las montañas de Somport, que están cubiertas de pizarra roja y hojas secas y tapizadas con brecina y matorrales. La joven vigila el cielo constantemente: hace barridos con los prismáticos tomando como referencia las montañas y cuando un ave está demasiado lejos, usa un telescopio o un catalejo. Para identificar la especie, se fija en el tamaño, la cola, las alas y la forma de volar.

El delegado de SEO/BirdLife en Aragón, Luis Tirado, afirma que las modificaciones en las rutas de las aves o las fechas en las que migran son indicadores para evaluar cómo afecta el cambio climático a la naturaleza. En los últimos años especies norteafricanas como el ratonero moro han empezado a criar en España y pájaros que antes se iban a África en invierno como las golondrinas han empezado a quedarse. La sequía también afecta a las migraciones. Por ejemplo, Tirado afirma que en la Laguna Gallocanta (Aragón) o La Mancha Húmeda (Castilla-La Mancha) "no se ve ni un solo pájaro en los años secos".

Lindus-2 está dotado con 1.400.000 euros y financiado en un 65% por fondos europeos. La idea de esta parte del proyecto, que comenzó en 2016 y acabará en 2018, es probar cuál es el mejor punto del Pirineo aragonés para visionar la migración de las aves y construir un refugio que sirva para la observación científica y turística.

Como Medrano, otros tres técnicos de campo trabajan desde el 15 de julio hasta el 15 de noviembre observando pájaros. Con los datos que están recopilando, se pretende asesorar a las administraciones públicas sobre cómo mitigar el cambio climático. Tirado sostiene que todavía es pronto para sacar las primeras conclusiones sobre sus observaciones y considera que lo ideal es que los hábitats se encuentren en el mejor estado de conservación posible cuando los efectos de la subida de temperaturas se produzcan.

Por ejemplo, las temporadas de esquí son cada vez más cortas debido a la disminución de las nevadas. El turismo ornitológico, según Tirado, puede ser una alternativa. En algunos países como Austria hay varias pistas de esquí donde ya no cae nieve y han sido transformadas en lugares de ocio y ecoturismo de alto standing.

Especies más comunes.
Desde que el proyecto empezó esta temporada, el 15 de julio, los técnicos han contado más de 60.000 aves migratorias que van desde el norte de Europa al sur de España o a África en busca de alimento y cobijo durante los meses de invierno. Las más abundantes han sido los vencejos comunes, los milanos negros y las golondrinas. Medrano asegura haber contado 4.883 vencejos en un mismo día y el récord de su compañero Héctor Bintanel está en los 5.500 milanos negros. “Después de cuatro horas seguidas mirando por los prismáticos me escocían los ojos”, asegura.

Para medir las condiciones meteorológicas, los técnicos llevan consigo un hidrómetro, un anemómetro y un termómetro. “Ahora sopla una brisa de 12,6 kilómetros por hora, pero hay días de 60 en los que casi te tienes que agarrar a cualquier sitio para no salir volando”, afirma Bintanel. Para ellos, lo más difícil es soportar las temperaturas extremas. En los Pirineos las máximas llegan a los 32 grados y la sensación térmica de las mínimas es de menos 10. Medrano explica que en noviembre, cuando todo está cubierto de nieve y hace muy malo, dicen que "toca un día de mordor”. A pesar de que a veces pasan días duros, para los técnicos contar pájaros durante diez horas al día tiene su encanto. “No solo vemos aves, también hay jabalíes, ardillas, corzos… Para mí esto no es trabajo, es algo mucho mejor”, concluye Medrano.