martes, 16 de agosto de 2016

ARGENTINA

Buscan proteger el hábitat de los flamencos en Campo Andino
ellitoral.com

Durante el invierno, los observadores de aves contaron entre 4.000 y 6.000 flamencos rosados en las lagunas cercanas a este pequeño pueblo. También hay especies hermosas como la espátula rosada y el cisne de cuello negro, entre otras. Analizan cómo preservar un ecosistema muy valioso.

En los humedales de Campo Andino se juntan miles de flamencos. Vienen desde la cordillera, entre otras regiones, a pasar el invierno. Juan Muñoz de Toro / COA Santa Fe Sirindá
Foto:Juan Muñoz de Toro / COA Santa Fe Sirindá
En los humedales de Campo Andino se juntan miles de flamencos. Vienen desde la cordillera, entre otras regiones, a pasar el invierno.


Hay gente que hace 1.500 kilómetros y sube a 4.000 metros de altura para ver de cerca, en las ventosas lagunas salinas de la Cordillera de los Andes —por ejemplo en Laguna Brava en La Rioja—, a los mismos flamencos rosados que están “pasando el invierno” en los humedales cercanos a Campo Andino, unos 50 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe.

Los observadores de aves, que quieren proteger este ecosistema que forma parte de la laguna San Pedro —al norte de la Setúbal—, llegaron a contar más de 6.000 flamencos en un solo día y es habitual que vean miles de ejemplares de un ave elegante en vuelo y también cuando se posa con sus interminables patas en el agua o en el barro de la laguna, en donde se alimenta de crustáceos y algas.

Desde los tiempos del conquistador Juan de Garay, que tuvo uno de sus primeros campos de cría de ganado “cimarrón” aquí, la zona se conoce como Añapiré. “Es una palabra de aparente origen guaraní que significa piel o cáscara (piré) de diablo (aña). Si Añapiré se escribiera con y en lugar de i (Añapyré) sería dentro del diablo”, explicó Gaspar Borra, integrante del Club de Observadores de Aves (COA) Santa Fe Sirindá, en una entrevista con El Litoral.




Hoy pasear hacia Añapiré —se pueden tomar caminos de tierra en Arroyo Aguiar o Laguna Paiva— supone hacer la transición desde un típico camino rural a lo que podría ser un “santuario” para observar miles de aves. Cuando se dobla hacia la laguna después de Campo Andino, aparecen flamencos australes y también espátulas rosadas, cisnes de cuello negro y coscorobas, entre otras especies (la concentración de aves depende del horario y los que madrugan suelen tener su premio). También hay muchos cartuchos, un indicio de que hay gente que disfruta aniquilando lo que para otros es un inesperado paraíso.

“Creemos que el relativo aislamiento del lugar, porque solo se llega por caminos de tierra, ha contribuido a que los flamencos elijan pasar el invierno en Añapiré, pero es necesario proteger este espacio y estamos trabajando para certificar que es un Área Importante de Conservación de Aves (Aica), un paso clave para avanzar hacia una posible reserva”, contó Borra, que vino a El Litoral junto a Claudia Gottig, que también es integrante del COA Santa Fe.


Una oportunidad

La protección de esta zona no solo debería ser una prioridad en una provincia que protege muy pocos espacios naturales y que genera enormes recursos por la competitividad de su agroindustria, también representa una oportunidad para la gente de Campo Andino y de las localidades cercanas.

Los programas de turismo sostenible, articulados con las cabañas del corredor costero de la ruta 1 —que está conectado por la ruta 62S— y el resto de la oferta turística de Santa Fe abren muchas posibilidades para atraer turistas, que un día pueden ir a fotografiar y observar aves a Campo Andino, otro visitar los tambos y queserías de La Ruta de la Leche y otro dedicarlo a recorrer las arroyos y lagunas de la cuenca del Paraná. “La forma en que el turismo ecológico cambio el pueblo de Carlos Pellegrini en Los Esteros del Iberá (Corrientes) es un buen ejemplo del desarrollo que pueden generar estas iniciativas”, destacó Borra.

Es un eje que también pueden utilizar las escuelas de la zona y así generar la conciencia ambiental y la educación que es clave para cambiar “la gomera” —que luego puede ser la mira de la escopeta— por los binoculares y la cámara fotográfica. Un paso que también se da cuando alguien se da el tiempo para mirar en detalle un pájaro con el lente de una cámara o un largavista (hay más de 380 especies en la provincia) y descubrir un mundo que fascina a millones de personas en todo el mundo.

El desafío, además, es que en caso de avanzar con la protección de esta zona —un proceso que puede llevar varios años— luego no se convierta en una “reserva de papel”, como sucede en tantos espacios naturales supuestamente preservados —en la provincia y en el país—, que no cuentan con guardiaparques, controles efectivos ni programas de aprovechamiento sustentables.


La historia de Añapiré

En un artículo que escribió hace algunos años, Gaspar Borra, miembro del COA Santa Fe Sirindá, recopiló la historia de los campos cercanos a Campo Andino, una zona que se conoce como Añapiré. Lo hizo a partir de documentos del Archivo General de la Provincia de Santa Fe, libros de Bernardo Aleman, Federico Cervera, Agustín Zapata Gollán y Jorge Reynoso Aldao, entre otros.

Borra recuerda que en Añapiré, por donde está convencido que pasaba el Camino Real hacia Córdoba y Santiago del Estero, estuvo uno de los primeros campos de cría y pastoreo para el ganado cimarrón y las caballadas del fundador de Santa Fe Juan de Garay. Eran pastizales, montes de espinillos y humedales en los que se desparramaba la hacienda, con algunos corrales (los alambrados recién aparecieron en el siglo XIX). Para los pueblos aborígenes, eran lugares de caza y recolección.

Luego de la muerte de Garay, el campo pasó por varias manos y también fue una frontera caliente entre los malones y los pobladores de Santa Fe. Incluso a principios del siglo XVIII, se construyó el Fortín de Añapiré para contener a “la indiada”.

A mediados de la década de 1810, desde este fuerte el teniente Estanislao López encabezó la sublevación de Añapiré, con la Compañía de Blandengues, que provocó la caída del gobernador Tarragona.

Durante esos años turbulentos, hubo batallas en la zona y recién a fines del siglo XIX, con la llegada de los inmigrantes, se profundizó la explotación agropecuaria y se dividieron los campos de Añapiré entre distintos propietarios.

Los flamencos, que al final del otoño migran de las lagunas salinas de la cordillera a la laguna de Mar Chiquita y de Melincué, entre otras, comenzaron a llegar en los últimos años, y le dieron una nueva identidad a una zona con mucha historia.


En la Reserva del Oeste


Los miembros del Club de Observadores de Aves (COA) de Santa Fe también están participando del relevamiento de las especies que hay en los reservorios de la Circunvalación Oeste, en donde el municipio lleva adelante el proyecto de la Reserva del Oeste, con financiamiento francés. “Vamos una vez por mes, con acompañamiento de los equipos del municipio. Estamos investigando y registrando la cantidad y la variedad de aves que hay en la zona. Sabemos que en el Departamento La Capital hay 250 especies de aves”, contó Claudia Gottig, integrante del COA Santa Fe, en una entrevista con El Litoral.

viernes, 12 de agosto de 2016

Población de leones en África ha disminuido un 43% en 21 años
lavanguardia.com

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Santa Cruz de Tenerife,- La población de leones africanos ha disminuido un 43 por ciento en los últimos 21 años hasta 2014 al tratarse de una especie que soporta mucha presión y que, como consecuencia de la actividad humana, cada vez tiene menos espacio para establecer sus poblaciones.

En la actualidad se estima una población superviviente de leones silvestres de 20.000 ejemplares cuando antes había más de un millón, según los estudios realizados por Loro Parque Fundación y otras organizaciones, en Angola, Botswana, Namibia, Zambia y Zimbabwe con el objetivo de obtener información de la distribución y tamaño de la población de estos felinos.

El director de la Loro Parque Fundación, David Waugh, ha explicado en una entrevista con Efe que esta entidad colabora con Futouris, la asociación medioambiental de turoperadores de Alemania, en un proyecto que sigue los desplazamientos de las poblaciones de leones y promueve que los alojamientos turísticos de la zona sean más sostenibles.

Todo el mundo piensa que el león es una especie común y que es el rey de la selva, sin embargo, según los estudios de campo realizados hasta el momento, a lo largo de 1.222 kilómetros han encontrado más de 45 hienas manchadas y más de 22 leopardos por cada león, datos que demuestran la escasez de leones que hay en estos cinco países del sur de África.

No obstante, la investigación continúa rastreando especialmente en Angola los parques nacionales de Mavinga y Luengue-Luina, de 84.000 kilómetros cuadrados, y las áreas circundantes de la región de Cuando-Cubango con la esperanza de encontrar mayores concentraciones de leones y de adquirir y usar de forma inteligente la información necesaria para conservar este icono de la naturaleza.

Por este motivo, Loro Parque Fundación trabaja con Futouris, y con Pantera, organización especializada en la conservación de especies felinas, con el objetivo de obtener información sobre la población de leones en el área de conservación transfronteriza Kavango Zambezi - KAZA, que comprende un área de 519.000 kilómetros cuadrados.

Para conocer la distribución de los leones y conocer el tamaño de las poblaciones, los investigadores identifican huellas y otros rastros que tienen que ver con sus presas durante la estación seca.

La otra parte del proyecto, la dedicada a mejorar las condiciones socioeconómicas de las poblaciones locales, persigue promocionar el turismo sostenible e implicar a las comunidades en el beneficio de esta actividad económica.

El objetivo, ha indicado David Waugh, es ofrecer a las poblaciones locales un incentivo, como que los operadores turísticos paguen a la comunidad para que los turistas puedan entrar a sus tierras para ver a los leones, para que así quieran convivir con los animales.

En definitiva, ha continuado, los leones constituyen un valor añadido para el ecoturismo, una práctica turística que a la vez que respeta el medio ambiente no agota los recursos naturales y que, bien gestionada, puede aportar beneficios socioeconómicos.

Ha recordado que Loro Parque Fundación ha destinado 100.000 dólares para asegurar la población de leones y evitar su clasificación como especie en peligro de extinción. EFE


jueves, 11 de agosto de 2016

OCEANO INDICO

Cambio climático afecta arrecifes de coral de Maldivas
listindiario.com

Cambio climático afecta arrecifes de coral de Maldivas
Daño. El 60 % de los arrecifes, el mayor atractivo turístico de este archipiélago, se están quedando sin color por el cambio climático.


Al menos el 60 % de los arrecifes de coral de Maldivas, el mayor atractivo turístico de este archipiélago, se están quedando sin color debido al impacto que están sufriendo por el cambio climático, según los resultados de una evaluación científica publicados esta semana.

En algunos lugares específicos de esos arrecifes el blanqueo de corales afecta al 90 %, señaló la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), que colaboró con dos organismos nacionales para la realización del estudio.

El fenómeno climático de El Niño, que causa el aumento de las temperaturas de la superficie del mar, ha contribuido al blanqueo de los corales en todo el mundo este año.

“Los resultados preliminares de la investigación sobre la amplitud del blanqueo de corales son alarmantes, con un inicio de mortalidad que ya se observa, y creemos que esta mortalidad aumentará si los corales son incapaces de recuperarse”, explicó el jefe del equipo investigador y asesor de la UICN, Ameer Abdulla.

Maldivas contiene aproximadamente el 3 % de los arrecifes de corales del mundo y es uno de los países más vulnerables al cambio climático debido al aumento de el nivel del mar con respecto a un territorio que tiene una elevación media de 1.5 metros.

El estudio indagó sobre la situación de los corales tanto en zonas de Maldivas expuestas al turismo como en zonas más preservadas, así como entre los que se encuentran próximos a islas deshabitadas.

POR QUÉ OCURRE EL BLANQUEO DE CORALES

El blanqueo de los corales ocurre cuando estos se enfrentan a cambios extremos y constantes de temperatura, luz y nutrientes. El turismo, centrado sobre todo en las playas y en actividades acuáticas como el buceo, y la pesca, son los principales generadores de ingresos para Maldivas.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Abejas, guardianas del ecosistema mundial, están en peligro

critica.com.pa

La abeja cosecha en los árboles tanto el polen como el néctar. El néctar es un jugo azucarado que está en la flor, y es el principal alimento de la colmena. En tanto el polen es un reservorio de proteínas.

La crisis de las abejas es un problema mundial. En Francia se comprobó que la desaparición de los antófilos estaba asociado al imidacloprid, un agroquímico utilizado como fertilizante, cuyo componente principal es la nicotina. / Foto: EFE Archivo



Esenciales para la agricultura, indicadoras de la salud del medioambiente y promotoras de la diversidad biológica; y pese a que las abejas portan el título de guardianes del ecosistema mundial, cada día están más expuestas a peligros que las llevarían a la extinción.

"Un mundo sin polinizadores sería un mundo sin diversidad de alimentos, y a largo plazo, sin seguridad alimentario", señaló recientemente en un evento en Eslovenia el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva.

El agrónomo de profesión hacía alusión a los cambios de suelo, el uso de plaguicidas, la agricultura de monocultivo y el cambio climático, peligros a los que están expuestos las abejas y que están afectando la polinización de estos insectos.

Distintas organizaciones a nivel mundial están promoviendo métodos de producción agrícola para mejorar las funciones ecosistémicas, tales como el Manejo Integrado de Plagas, un mecanismo que fomenta la FAO y que consiste en reducir al mínimo el uso de productos químicos agrícolas para aumentar la producción de manera sostenible.

Para el ingeniero agrónomo Patricio Larrabe, quien hace 32 años trabaja con apicultores chilenos, esta actividad está muy complicada porque los volúmenes de producción han ido en descenso permanente.

"El cambio climático está asociado tanto a la expansión urbana la eliminación de especies y a los cambios fisiológicos de las mismas".

La abeja cosecha en los árboles tanto el polen como el néctar. El néctar es un jugo azucarado que está en la flor, y es el principal alimento de la colmena. En tanto el polen es un reservorio de proteínas.

"Lo que ocurre es que las sequías y los aumentos constantes de temperatura hacen que las plantas se estresen, con lo que cambia la fisiología de la especie. Esta se empieza a comportar de manera distinta, y por lo tanto, no produce el néctar", señaló el experto que trabaja con 27 apicultores que mantienen entre 7 a 400 colmenas.

La crisis de las abejas es un problema mundial. En Francia se comprobó que la desaparición de los antófilos estaba asociado al imidacloprid, un agroquímico utilizado como fertilizante, cuyo componente principal es la nicotina.

En Estados unidos se determinó una relación entre las abejas y el virus israelí de la parálisis aguda, al igual que en España, que se culpó al parásito nosema ceranae de la desaparición de este insecto.

En Chile, un estudio que realizó la Universidad Técnica Federico Santa María de Chile en 2012, descubrió productos cancerígenos en el polen de al menos un 70 % de las muestras de colmenas de la región de O'Higgins, una zona distante a una hora al sur de Santiago.

Una sola abeja melífera, es decir que porta miel, visita normalmente unas 7.000 flores en un día. Para producir un kilogramo de miel este insecto debe polinizar cuatro millones de flores.

Según los datos de la Plataforma Intergubernamental Científica-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicio de los Ecosistemas (IPBES, por su sigla en inglés), una ONG que trabaja al alero de las Naciones Unidas, 81 millones de colmenas producen 1,6 millones de toneladas de miel a nivel mundial.

Esta cifra representa un tercio de lo que se comercializa alrededor del planeta.

Pese a que las colmenas han aumentando en los últimos 50 años, el IPBES advierte que estas han disminuido en países de Europa y en América del Norte.

"Antiguamente a una colmena le sacabas 25 a 30 kilos, que era lo normal. Hoy esa cantidad en una colmena es muy raro. Este 2016 será un año malo en Chile porque no hubo la suficiente lluvia para la afloración, esto es por el cambio climático", aseveró Patricio Larrabe.

El presidente de la Red Nacional Apícola de Chile, Misael Cuevas señaló a Efe que el panorama no es catastrófico pero es un tema de preocupación.

"Estamos en un panorama distinto, mucho más complejo, pero creo que hay una crisis de las abejas y los polinizadores en general. El incremento de la mortalidad de las abejas es multifactorial, entre ellos se provoca por la utilización de pesticidas, parásitos propias de las abejas, la reducción de los espacios y el incremento del monocultivo, entre otros", detalló.

Cuevas agregó que hoy las abejas se tienen que trabajar de la misma forma que a un grupo pecuario. "Nuestras abejas son nuestro ganado alar, por lo tanto tenemos que tener un plan de trabajo y atenderlas día a día".

"En Chile tenemos un plan de gestión sanitaria, uno para la inocuidad de los productos, uno para la nutrición. También ver como se comporta el clima, la flora, y ver los efectos que tienen las sequías y las heladas".

"Sin abejas sería imposible alcanzar el objetivo principal de la FAO: un mundo sin hambre", enfatizó José Graziano da Silva en el día internacional de las guardianas del ecosistemas, que producto del cambio climático y el descuido humano, las abejas pese a ser las guardianes de nuestro ecosistema, cada día están en riesgo de desaparecer.

martes, 9 de agosto de 2016

ARGENTINA

Por la deforestación apareció un río nuevo
eldia.com

Un fenómeno hídrico, fruto de la deforestación, que gestó un nuevo río, cuya corriente permanente no se detiene, se inició en la cuenca del Morro, ubicada a 110 kilómetros de la capital de San Luis.



El Río Nuevo irrumpió en la geografía puntana en 1985, con la inundación de campos en Juan Jorba. En 2005 causó destrozos y cortó dos rutas nacionales afectando 220.000 hectáreas donde el ganado desapareció bajo el barro y los productores perdieron “en seis horas lo trabajado en veinte años”.

Los daños provocados por el agua alcanzaron también a los habitantes del barrio Eva Perón, en la ciudad de Villa Mercedes, donde las bases de las viviendas cedieron por acción del agua.

El investigador del Conicet Esteban Jobbagy, que encabeza uno de los equipos que estudia el Río Nuevo, sostuvo que “cuando a la ciencia se le queman los papeles de lo que entendemos que puede pasar y no lo podemos explicar, se encuentra también una oportunidad, porque las teorías que tenemos tocan su límite y tenemos que investigar y buscar explicaciones. Esto nos permite generar mejores herramientas para buscar soluciones que en este caso se trata de la apertura de nuevos cursos de agua de una velocidad y en una magnitud imposibles de explicar”.

El ingeniero agrónomo aclaró que se trata de “un paisaje que no tuvo cursos de agua que hoy presenta unos 40 a 50 kilómetros de recorrido, 50 metros de ancho y 25 metros de profundidad de zanjón que se abrió en un par de décadas”.

“La explicación que encontramos –dijo- es que toda esta cuenca que tenia originalmente bosques y pastizales y luego pasturas, hoy tiene una agricultura que deja escapar más agua de lluvia hacia las napas freáticas del subsuelo”.

Originalmente, la zona estaba cubierta por bosques de caldén y la más alta por pastizales, pero en la actualidad, la mayor parte de la cuenca esta bajo agricultura continua, que incluye maíz y soja. Como parte de sus efectos negativos, el Río Nuevo está aportando hoy agua salada al Río V, donde desemboca y en el que se diluye. El científico explicó que “como algunos de esos territorio eran bosques, debajo se acumularon sales por miles de años y el agua empezó a viajar y a moverlas”.

Si bien “la salinización no es suficientemente alta como para poner en riesgo la calidad del agua del Río V”, los productores reclaman obras de captación en la cuenca alta.

“Este problema no es solamente de la cuenca -aclaró-, ya que tenemos una llanura agrícola en Argentina que está inundada, pero lo raro, es que en San Luis el paisaje resuelve ese excedente con un río, y esto no pasa en el resto de las llanuras donde simplemente tenemos anegamientos”.

lunes, 8 de agosto de 2016

Las aves migratorias duermen mientras vuelan
diariouno.com.ar

Entran en breves periodos de sueño profundo y REM cada noche sin perder el control. En situaciones difíciles mantienen un hemisferio cerebral despierto y el ojo correspondiente abierto.

Las aves migratorias duermen mientras vuelan
Las fragatas son expertas en largos viajes. Englobadas en la familia Fregatidae, todas son de gran tamaño, superando los dos metros de envergadura alar. Sin embargo, pese a su tamaño, el esqueleto apenas supera los 100 gramos.

Esta combinación de tamaño y ligereza les permite planear sin esfuerzo sobre el mar, su área de campeo habitual para obtener alimento. De hecho, pueden volar durante más de dos meses sin posarse en sus migraciones transoceánicas y cubren, según una investigación publicada recientemente en Science, unos 410 kilómetros de media cada día. Y es que, a pesar de ser aves marinas, no tienen plumas preparadas para el agua, por lo que evitan el aterrizaje en el agua y se mantienen en el aire durante largos períodos de tiempo para encontrar comida.

Sorprendentemente, se encontró que los ejemplares jóvenes, se embarcan en viajes aún más largos que los de sus padres, y lo hacen solos, lo que sugiere que sus patrones de vuelo los llevan en los genes. Además, saben sacar el máximo partido a los vientos favorables. La mayoría de las aves se quedan a una altitud que requiere muy poco aleteo para permanecer planeando en el aire, entre 30 a 2000 metros.

Para ascender se sumergen en corrientes de aire para alcanzar los 1.600 metros sin batir sus alas, a veces ascendiendo a una velocidad de 4 a 5 metros por segundo.

Pero, por asombrosas que parezcan estas cualidades, no son las únicas. Aún hay más. Se sospechaba que las aves migradoras que recorren largas distancias pueden dormir en vuelo. Y por primera vez, un equipo internacional liderado por Niels Rattenborg, del Instituto Max Planck para la Ornitología, ha medido la actividad cerebral de fragatas para comprobarlo. Y ha encontrado que efectivamente duermen en vuelo, ya sea con uno de sus hemisferios cerebral o ambos al mismo tiempo. Lo han publicado en Nature Communications

A pesar de ser capaces de experimentar todos los tipos de sueño en vuelo, las aves dormían menos de una hora al día, apenas una fracción del tiempo dedicado a dormir cuando están en tierra. Sin embargo, cómo las fragatas son capaces funcionar con tan poco sueño sigue siendo un misterio.

¿Medio despiertas?

Y la pregunta es cómo puede dormir un pájaro en vuelo sin chocar con los obstáculos o sin caerse. Una solución sería que sólo desactivaran la mitad del cerebro a la vez, como hacen las ánades reales que duermen en lugares peligrosos en tierra. Cuando duermen en el borde de un grupo, mantienen un hemisferio cerebral despierto y el ojo correspondiente abierto y dirigido hacia el exterior del grupo para detectar una amenaza potencial. Los delfines también pueden nadar mientras duerme con uno de los hemisferios del cerebro, por lo que se asume que las aves también utilizan esta estrategia de "piloto automático" para mantener el control aerodinámico durante el vuelo.

Sin embargo, otra posibilidad es que las aves evolucionaran para saltarse "las reglas del sueño". El reciente descubrimiento de que los playeritos pectorales macho (Calidris melanotos) que compiten por las hembras pueden estar varias semanas durmiendo muy poco planteó la posibilidad de que las aves simplemente renuncian por completo al sueño en vuelo. Pero todas estas hipótesis, sin una medida directa del cerebro de las aves durant el vuelo no dejan de ser una mera especulación.

Siestas en vuelo

Para resolverlo, los investigadores necesitan registrar los cambios en la actividad cerebral y el comportamiento que distinguen a la vigilia de los dos tipos de sueño que se encuentran en las aves: sueño de ondas lentas y el movimiento ocular rápido (REM). Niels Rattenborg y Alexei Vyssotski, de la Universidad de Zurich y el Instituto Federal Suizo de Tecnología, desarrollaron un pequeño dispositivo para medir los cambios en la actividad electroencefalográfica (EEG) y los movimientos de la cabeza de los pájaros en vuelo.

El equipo se centró en las grandes fragatas que anidan en las Galápagos. Pusieron temporalmente una pequeña "caja negra de vuelo" en la cabeza de hembras de fragata. El aparato registro los la actividad cerebral durante sus vuelos en busca de alimento para sus crías, que duran hasta diez días y se extiende a lo largo de 3.000 kilómetros.

Durante este tiempo, se registró la actividad del EEG de ambos hemisferios y los movimientos de la cabeza, mientras que un dispositivo GPS registraba su posición y altitud. Y vieron que durante el día, las aves se mantienen despiertas durante la búsqueda activa de alimento. Pero a medida que el sol se puso, el patrón del EEG característico del cerebro despierto cambió a otro de ondas lentas, propio del sueño, por períodos que duraban varios minutos. Este sueño de ondas lentas, sorprendentemente podría ocurrir en un hemisferio sólo o ambos a la vez. Lo que significa que el sueño "monohemisférico" no es necesario para mantener el control aerodinámico. Sin embargo, cuando se compara con la forma en que duermen en tierra, el sueño de ondas lentas en vuelo era más a menudo de un solo hemisferio.

Cuando ascienden en círculos aprovechando las corrientes de aire, el hemisferio cerebral conectado con el ojo que coincide con la dirección del giro estaba despierto, mientras que el otro estaba dormido, lo que sugiere que las aves estaban viendo a dónde iban. "Las fragatas manteniendo un ojo abierto siguen la misma estrategia para evitar colisiones que los patos para evitar a los depredadores", explica Rattenborg.

Además de participar en ambos tipos de sueños de ondas lentas en vuelo, en raras ocasiones era interrumpido por breves episodios de sueño REM. Este hallazgo puede parecer sorprendente, ya que en mamíferos este tipo de sueño, durante el cual tenemos las ensoñaciones, va acompañado por una pérdida completa de tono muscular. Sin embargo, en las aves, el sueño REM solo dura varios segundos y aunque la reducción en el tono muscular puede causar que la cabeza se caiga, no pierden el tono totalmente y pueden incluso sostenerse sobre una pata. Por eso en las fragatas, aunque su cabeza cae momentáneamente, el patrón de vuelo se mantiene sin cambios.

Atención «24/7»

La mayor sorpresa fue que a pesar de ser capaces de experimentar todos los tipos de sueño, en promedio las fragatas dormían tan sólo 42 minutos por día, frente a las más de doce horas que duermen cada día cuando están en tierra. Además, los episodios de sueño eran más largos y más profundo en la tierra. En conjunto, esto sugiere que en realidad las fragatas tienen falta de sueño durante el vuelo. La escasa cantidad de sueño en vuelo sugiere que la tarea de buscar comida (forrajeo) requiere más atención que la que proporciona dormir con la mitad del cerebro. Lo que sugiere que en el aire las fragatas se enfrentan a demandas de plena atención "24 horas al día, 7 días a la semana" (24/7).

A largo plazo, Rattenborg espera determinar cómo fragatas son capaces de mantener un rendimiento adaptativo con tan poco sueño. "Por qué nosotros, y muchos otros animales, sufrimos dramáticamente la pérdida de sueño, mientras que algunas aves son capaces de realizar de rendir con mucho menos sueño sigue siendo un misterio", resalta Rattenborg. La conciliación de los resultados obtenidos en las fragatas con la gran cantidad de estudios que subrayan la importancia del sueño en otros animales puede proporcionar nuevas perspectivas sobre la comprensión del sueño y las consecuencias de su pérdida.

Fuente: abc.es

viernes, 5 de agosto de 2016

El Ártico lanza una llamada de socorro
elpais.com

Durante el primer semestre del año se han batido todos los récords de temperatura terrestre


El deshielo del Ártico afecta gravemente a la fauna.
El deshielo del Ártico afecta gravemente a la fauna. DENNIS BROMAGE


Una prueba evidente de que el cambio climático no es cosa de broma es el progresivo deshielo del Ártico. Los satélites de la NASA que vigilan la superficie de banquisa arrojan malas noticias: junio ha marcado la cuota mínima de extensión helada desde que comenzó el seguimiento monitorizado de este inclemente desierto helado. Durante el primer semestre del año se han batido todos los récords de temperatura terrestre. Han sido los más cálidos de la historia (en realidad desde 1880, cuando comenzó el registro global), con un aumento de 1,3 grados respecto a finales del siglo XIX. Y ya van 14 meses consecutivos en los que las temperaturas alcanzan cotas máximas.

El cambio climático hace que el Ártico se parezca cada vez menos a aquel que el explorador estadounidense Robert Peary dijo haber alcanzado en 1909, una hazaña puesta en duda al verificar que sus datos de navegación no eran correctos. De modo que el mérito de haber visto en primicia el polo Norte ha sido atribuido a la expedición liderada por el noruego Roald Amundsen —conquistador del Polo Sur— en 1926 desde el dirigible Norge. La capa de hielo que cubre el océano en el llamado Polo Norte de la Inaccesibilidad alcanza una profundidad de 5,5 kilómetros, pero el simbólico mar de Chukotka se está resquebrajando. La Agencia Espacial Europea ha examinado la evolución de la capa superficial de hielo en Groenlandia y ha observado una evolución inquietante: entre 2011 y 2014, la isla perdió alrededor de un billón de toneladas de hielo, es decir, casi el doble del volumen que se destruyó en esta zona en las dos décadas anteriores.

El casquete ártico es el termómetro más preciso para medir el impacto del calentamiento. La superficie congelada en el pico de fusión del verano es en estos momentos un 40% menor que hace cuatro décadas. No obstante, la cota estacional más baja se alcanzará en septiembre y las perspectivas son muy pesimistas: el hielo merma en torno a un 13,4% por década. A la preocupante situación de este año ha contribuido los coletazos de El Niño, un fenómeno que se inicia en el océano Pacífico tropical y provoca cambios en la dirección y la velocidad de los vientos desatando fuertes precipitaciones y episodios de sequías extremas.

Precisamente los desastres medioambientales desencadenarán en las próximas décadas masivos desplazamientos. Si no se frena el cambio climático, en 2050 los huracanes, las inundaciones o las sequías provocarán que hasta 250 millones de personas abandonen sus tierras en busca de un hogar en un ecosistema habitable. Aunque ya se habla de refugiados climáticos, tales migraciones no están amparadas jurídicamente en el ámbito internacional. Muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus casas en el archipiélago de Tuvalu, en medio del Pacífico, por la subida de las aguas, o en Senegal por culpa de la sequía. Pero este tipo de peticiones de asilo son sistemáticamente denegadas. Por ahora.