martes, 3 de julio de 2018

Dónde es más saludable vivir: ¿en el campo, en la ciudad, en la costa o en la montaña?
lanacion.com.ar



Si te preocupan problemas como la contaminación o el estrés, puede que pienses que cambiar la ciudad por el campo podría mejorar tu vida no solo en términos de felicidad, sino también de salud. Pero sorprendentemente, no abundan los estudios científicos que puedan ayudarnos a determinar cuáles son realmente los entornos más saludables para vivir.

Y a medida que los investigadores comienzan a deshilvanar las relaciones entre el bienestar y el ambiente, descubren que muchos factores contribuyen o reducen los beneficios de un entorno determinado, de una metrópolis con millones de habitantes a una playa desierta.

"Lo que estamos intentando hacer un grupo de investigadores de todo el mundo es no difundir información sobre esto a la ligera, sino encontrar pruebas de los pros y los contras de cómo los entornos naturales, y nuestra cada vez mayor separación de ellos, puede estar afectando a la salud y al bienestar", dice sin embargo Mathew White, un psicólogo ambiental de la Escuela de Medicina de la Universidad de Exeter, en Inglaterra.

White y otros investigadores están revelando que un número aparentemente infinito de factores determinan cómo influye en nosotros lo que nos rodea. Y estos pueden incluir el pasado de una persona y las circunstancias que le toca vivir, la calidad y el tiempo que está expuesto a un entorno, y las actividades que realiza en él.


La investigación muestra que los espacios verdes son buenos para los habitantes de las ciudades

Espacios verdes

En términos generales, sin embargo, los resultados sugieren que los espacios verdes son buenos para quienes vivimos en áreas urbanas. Quienes residen cerca de parques o árboles tienden a gozar de menores niveles de contaminación en el aire, menor contaminación acústica producida por la actividad humana y de su capacidad para refrescar el ambiente (algo que cada vez será más útil a medida que el planeta se calienta).

Además, los espacios naturales favorecen las actividades físicas y sociales y ya de por sí ambas están asociadas a un sinnúmero de beneficios.

El tiempo que pasamos en la naturaleza ha sido vinculado con la reducción de los niveles de estrés. Cuando salimos a dar una vuelta o simplemente nos sentamos bajo los árboles, nuestro ritmo cardíaco y nuestra presión sanguínea tienden a bajar. También producimos más "células asesinas" naturales: linfocitos que recorren el cuerpo a la caza de células cancerosas o infectadas con algún virus.

Y aunque los investigadores todavía intentan dilucidar el porqué, aunque ya cuentan con algunas hipótesis."Nuestra teoría predominante es que los espacios naturales actúan como un telón de fondo tranquilizador frente al estimulante ajetreo de la ciudad", explica Amber Pearson, una geógrafa de la salud de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos.

"Desde una perspectiva evolutiva, también asociamos lo natural a los recursos que necesitamos para sobrevivir, así que los favorecemos", agrega.

Esto no significa necesariamente que todos los citadinos deban mudarse al campo, pese a que tiendan a sufrir de niveles más altos de asma, alergias y depresión. De hecho, quienes viven en una ciudad también suelen ser menos obesos, presentar un menor riesgo de suicidio y menos probabilidades de morir en un accidente. Son más felices en la vejez y, en general, viven más.


Los habitantes de la ciudad viven más que los del campo y, de mayores, son más felices
Los problemas del campo

Efectivamente, si bien solemos asociar la contaminación, el crimen y el estrés a las urbes, la vida en el campo también tiene sus desventajas. Hay insectos y arácnidos portadores de enfermedades que pueden contrarrestar los beneficios a la salud que tendría residir en una cabaña idílica. Y hay lugares donde el campo registra una contaminación que supone un peligro mayor que la de la ciudad.

En India, por ejemplo, la contaminación en el aire contribuyó a la muerte de 1,1 millones de personas en 2015. De ellas, el 75% eran habitantes de áreas rurales. Esto se debe a que corren mayor riesgo de respirar aire contaminado por la quema de tierras de cultivo, madera o estiércol de vaca, que se usa como combustible para cocinar y calentarse.

En Indonesia, la costumbre de la tala y quema causa un manto de niebla que dura meses y que a veces se extiende a los vecinos países de Singapur, Malasia y Tailandia. En Sudamérica y el sur de África, se sabe que el humo contaminante provocado por fuegos ha conseguido hacerse camino por todo el hemisferio sur. (Aún así, el aire en el hemisferio del sur suele estar más limpio que en el norte, simplemente porque hay menos gente allí).

Pero esto no solo sucede en los países en desarrollo: los incendios forestales al oeste de Estados Unidos causan caos en la calidad del aire, mientras que la contaminación de los fertilizantes que se usan en granjas también está dañando la calidad del aire en EE.UU., Europa, Rusia y China.


No siempre es cierto que cuanto mayor es la altitud, más saludable es el lugar
Desventajas de la montaña

¿Y el aire puro de las montañas? Es verdad que las emisiones de carbono negro y el material particulado tienden a ser menores a mayor altura. Pero intentar atajar la contaminación así puede traer otras consecuencias.

Por un lado, la gente que vive en lugares a 2500 metros o más de altura parece registrar una menor mortalidad debida a enfermedades cardiovasculares, infartos y algunos tipos de cáncer. Pero, por otro, presentan un riesgo elevado de muerte por enfermedad pulmonar o por infecciones de las vías respiratorias bajas.

Esto se debe, en parte, a que los vehículos funcionan de manera menos eficiente en altitud, así que emiten más hidrocarburos y monóxido de carbono. Y el daño que estos producen se incrementa con la radiación solar que hay a esas alturas.

Así que vivir entre los 1500 y los 2500 metros sobre el nivel del mar podría ser la opción más saludable.

También hay buenas razones para mudarse a la costa o, al menos, a algún lugar cercano a cualquier tipo de agua. Como explica White, la forma en que hemos evolucionado demuestra que nos atraen los altos niveles de biodiversidad que encontramos en el océano (algo que en el pasado hubiera sido un indicador útil de fuentes de alimento). Además, las playas ofrecen oportunidades para ejercitarse a diario y producir vitamina D.

Luego están los beneficios psicológicos. Un estudio de 2016 que Pearson y sus colegas realizaron en Wellington, Nueva Zelanda, arrojó que quienes tenían vista al mar registraban menores niveles de trastornos psicológicos.

Por cada 10% más de azul que la gente podía ver, los investigadores descubrieron que disminuía en un tercio la puntuación promedio de una población en la escala de malestar psicológico de Kessler, que se usa para predecir trastornos de ansiedad y de humor. Algo que se daba sin importar su estatus socioeconómico.

"Uno podría esperar entonces que un aumento del 20% o del 30% en la cantidad de azul que se ve podría hacer que un trastorno moderado pasase a una categoría menor", dijo Pearson.

Un estudio que realizó en los Grandes Lagos, en Estados Unidos, para hacer un seguimiento dio resultados similares. El artículo está en revisión. Lo mismo concluyó White en una investigación en Hong Kong que pronto será publicada.


Cuánto nos beneficiamos de una sola visita a la costa depende de una variedad de factores, incluyendo cuánto cuidamos la piel

¿Nos mudamos?

Sin embargo, no todos podemos vivir en la costa. Así que Simon Bell, responsable de arquitectura paisajística en la Universidad Estonia de Ciencias de la Vida y director adjunto del Centro OPENspace de la Universidad de Edimburgo, está haciendo experimentos junto a sus colegas para ver si los acuíferos inutilizados en Europa pueden ser de ayuda.

Están entrevistando a los residentes antes y después de restaurar los acuíferos. Entre ellos hay una playa en ruinas a las afueras de Tallin, en Estonia, y un canal industrial cerca del complejo de apartamentos de estilo soviético en Tartu, en el mismo país. También hay proyectos en España, Portugal, Suecia y Reino Unido.

Un segundo análisis de casi 200 acuíferos recién renovados permitirá al equipo dilucidar cómo factores como el clima, los niveles de contaminación, los olores, las estaciones, la seguridad o la accesibilidad influyen en el atractivo de ciertos acuíferos.

Su objetivo principal, según Bell, es definir lo que hace tan bueno a un espacio azul. Los resultados permitirán desarrollar una herramienta de evaluación de calidad para quienes quieran restaurar canales urbanos, lagos crecidos, antiguas zonas portuarias o ríos de una manera más efectiva para mejorar la vida de las personas.

Los investigadores descubrieron que cuanto más azul veía en su vida cotidiana la gente, menos angustia y ansiedad experimentaban.


Los investigadores descubrieron que cuanto más azul veía en su vida cotidiana la gente, menos angustia y ansiedad experimentaban
Aún así, en lo que concierne a bienestar, los investigadores no saben cómo se comparan los lagos con los océanos o los ríos con los mares. Tampoco han estudiado cómo las playas en, por ejemplo, Islandia se diferencian con las de Florida.

Lo que sí saben es que factores complejos como la calidad del aire y del agua, las aglomeraciones, la temperatura e incluso las mareas altas y bajas afectan la forma en que algo tan aparentemente simple como una visita a la playa puede influir en nosotros. "Puede haber un millón de otras cosas importantes además del clima y la luz del día que influyen en alguien en Hawai en oposición a Finlandia", dice White.

En términos de salud, los datos también sugieren que, contrariamente a lo que se piensa, las personas que viven en lugares donde hay sol de manera intermitente en vez de todo el tiempo tienden a tener ratios más altos de cáncer de piel, probablemente porque el protector solar no suele ser parte de la rutina diaria de uno.

Y así como algunos espacios verdes y azules pueden ser más beneficiosos que otros, los investigadores también se están dando cuenta de que la influencia del medio ambiente en el bienestar no está distribuida uniformemente.

Las personas que viven en condiciones socioeconómicas más bajas tienden a obtener más beneficios de los espacios naturales que los residentes ricos, dice White. Eso puede deberse a que las personas más pudientes disfrutan de otros privilegios que mejoran la salud, como tomar vacaciones y llevar vidas generalmente menos estresantes, un hallazgo con implicaciones importantes en el mundo real.

"Aquí en el Reino Unido, las autoridades locales tienen la obligación legal de reducir las desigualdades en salud. Una forma de hacerlo es mejorar el sistema de parques", afirma White. "Los más pobres serán los más beneficiados".


Una vista de Sydney
También es importante señalar que simplemente mudarse a una costa relativamente prístina o a un bosque no resolverá todos nuestros problemas. Otras circunstancias de la vida, como perder o conseguir un trabajo, casarse o divorciarse, tienen un impacto mucho mayor en nuestra salud.

Como dice White, no importa en qué entorno te encuentres: "Es más importante tener una casa que ser un indigente en un parque".

Bell agrega que la cercanía a la naturaleza en realidad tiende a ocupar un lugar bajo en las listas de los factores más importantes cuando elegimos un lugar para vivir. Suele venir después de elementos como la seguridad, la tranquilidad y la proximidad a lugares clave como escuelas y trabajo.

Pero aunque los beneficios de los espacios verdes y azules no deben exagerarse a nivel individual, son importantes para la escala en la que funcionan. E incluso así, hay una conclusión que parece obvia: aquellos que viven en una ciudad limpia, costera y con un acceso fácil a la naturaleza, como Sydney o Wellington, pueden haberse sacado la lotería de los lugares más saludables para vivir.

Por: Rachel Nuwer


lunes, 2 de julio de 2018

Ámsterdam estrena el primer pasillo de supermercado 100% libre de plástico
laverdadnoticias.com

La capital de los Países Bajos estrena el primer pasillo de supermercado 100% libre de plástico.

Ámsterdam estrena el primer pasillo de supermercado 100% libre de plástico.

El primer pasillo de supermercado 100% libre de plástico es al fin una realidad en Ámsterdam, pues lo acaba de inaugurar la cadena Ekoplaza y, aunque se trate de un único lineal, el hecho marca el paso en un universo, el de las superficies comerciales, infectado por la epidemia del plástico que se extiende por todo el mundo.

Considerada como punto representativo en la lucha global contra este material, esta iniciativa puede señalar el camino a otros competidores del sector, además de ofrecer a los clientes algo que, hasta ahora, se resistía: una opción de compra libre de plásticos.


Aunque suene difícil de creer, se extiende en este supermercado a hasta 700 productos que van desde la carne a los lácteos, pasando por los cereales, el chocolate e incluso las salsas. En todos estos casos, se reemplazará el envase plástico por opciones más sostenibles, a base de nuevos biomateriales compostables o de clásicos como el cristal, el metal o el cartón.

También se desprenderán de envoltorios plásticos otros productos gracias a la alianza entre Ekoplaza y A Plastic Planet, como las frutas y verduras. La medida, aún lejana en lo geográfico, responde así al malestar creciente que está generando el sobre envasado de alimentos en fresco.


Prueba de ello, la campaña #DesnudaLaFruta, activada en España para la denuncia pública de esta cuestión, así como para la concienciación y la reivindicación. Lo que se pretende es que los pasillos libres de plástico que ahora estrena Holanda se extiendan, también aquí.

Este primer paso no se quedará simplemente en lo simbólico, sino que irá a más. De hecho, esta superficie comercial especializada en productos orgánicos prevé implantar el pasillo sin plásticos en todos y cada uno de los 74 establecimientos con los que cuenta en Holanda a lo largo de 2018. 

El próximo se inaugurará en junio en La Haya, cuyos consumidores tendrán también desde entonces la opción de no contribuir a la proliferación de residuos plásticos con sus compras del día a día.


jueves, 28 de junio de 2018

Perú es el cuarto país con mayor extensión de bosques tropicales
elcomercio.pe

En el marco de la celebración por el Día Internacional de los Bosques Tropicales, recordamos que nuestro país es el cuarto a nivel mundial con mayor extensión de estas áreas

Bosques Tropicales: razones para conservar la superficie boscosa del Perú


Cada 26 de junio se conmemora el Día Internacional de los Bosques Tropicales y el Perú es uno de los países a nivel mundial que tiene mucho que celebrar.

El 60% del territorio peruano está cubierto por bosques, lo que lo convierte en el noveno país con mayor superficie forestal en el planeta y el cuarto como poseedor de bosques tropicales.

La extensa superficie boscosa del Perú le garantiza una gran biodiversidad que se expresa en que el 70% de las plantas alimenticias y el 80% de las medicinales proceden de los bosques. También alberga una gran diversidad de especies animales, muchas de las cuales son endémicas, es decir, que viven solo en nuestro territorio.

Asimismo, en los bosques del país viven más de 50 pueblos originarios, quienes junto al Programa Nacional de Conservación de Bosques del Ministerio del Ambiente (Minam) y otras autoridades, trabajan para preservar y aprovechar de manera sostenible este patrimonio natural, a fin de reducir el calentamiento global a través del control de la temperatura del planeta.

Sin bosques no se podría contener las emisiones del dióxido de carbono (CO2), así como sería imposible la vida en el planeta, ya que no habría ríos. Vale precisar que el Perú es el país de América Latina con mayor disponibilidad de este recurso vital; el 97% de agua dulce se encuentra en nuestra Amazonía.

La conservación de bosques también evita la erosión de los suelos, que a su vez origina deslizamientos de tierra afectando a la infraestructura vial, energética y a las poblaciones que viven en las inmediaciones y zonas bajas.

-Protección de bosques-

Los bosques amazónicos del Perú están organizados en un conjunto de categorías territoriales, lo que otorga a cada área boscosa un responsable de su gestión. Una de estas categorías es custodiada por las comunidades indígenas y campesinas.

Otras categorías son las áreas naturales protegidas, así como las concesiones forestales. Sin embargo, alrededor de una cuarta parte de los bosques aún no están categorizados, lo que los vuelve más vulnerables a su mal aprovechamiento y destrucción.

En el año 2010, el Minam creó el Programa Nacional de Conservación de Bosques para la mitigación del cambio climático, a fin de contribuir a la preservación y desarrollo sostenible de este recurso.


viernes, 22 de junio de 2018

Grenergy entra en Argentina con un proyecto para producir energía eólica en la Patagonia
baenegocios.com

El financiamiento aprobado por el banco alemán es por 40 millones de dólares




La empresa española Grenergy, productora de energía a partir de fuentes renovables, alcanzó un acuerdo de financiamiento con el banco alemán KfW IPEX-Bank para la construcción y desarrollo de un parque eólico en la provincia de Chubut, con una inversión de u$s40 millones.

La compañía, que opera bajo su filial Grenergy Argentina y abrió este mismo año una oficina en Buenos Aires, dio así un paso firme en su consolidación en el país, que el año pasado se convirtió en el segundo del mundo en el que más crecieron las inversiones en energías renovables, con un aumento cercano al 800%.

"Este nuevo proyecto en la Argentina es una muestra clara de la apuesta a largo plazo que hacemos por este mercado con un enorme potencial de crecimiento en Latinoamérica, tanto a nivel de recursos como por su regulación", aseguró a Télam el presidente ejecutivo y consejero delegado de Grenergy, David Ruiz de Andrés.

En 2017 Argentina se convirtió en el segundo país del mundo en el que más crecieron las inversiones en energías renovables, con un aumento cercano al 800%

El proyecto, que se localiza en Chubut, provincia que cuenta con unas condiciones meteorológicas excepcionales para la generación eólica ya que disfruta de más de 5.000 horas netas de viento al año, será construido por el fabricante alemán Senvion, y su puesta en marcha se espera para el final del segundo trimestre de 2019.

Esta iniciativa forma parte de la cartera de proyectos solares y eólicos de más de 1.500 megavatios, listos para construir o en diferentes fases de desarrollo, que Grenergy tiene diversificada en Chile, Perú, México, Argentina y Colombia.

Precisamente, este proyecto por el que Grenergy apostó en julio del año pasado como impulso a su plan de expansión internacional, forma parte del programa RenovAr, puesto en marcha por el Gobierno para cumplir con el objetivo de cubrir el 20% de la demanda energética del país utilizando energías renovables para el año 2025, un porcentaje que actualmente sólo se sitúa en el 2%.

El financiamiento aprobado por KfW IPEX-Bank incluye la financiación de la deuda senior sin recurso que va ligada únicamente al activo y limita el riesgo para el deudor- a través de un crédito a la exportación a 15 años, garantizado por la compañía de seguros de crédito Euler Hermes, que proporciona una cobertura del 95%.

Además, el Banco Mundial apoyará al Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables (Foder) como garantía para respaldar las obligaciones de pago.

El parque eólico, por su parte, venderá su producción por un período de 20 años a un precio, en su primer año, de u$s69,50 por megavatio por hora.


jueves, 21 de junio de 2018

Volvo quiere que el 25 % de sus plásticos sean reciclados para 2025
noticias.coches.com

La sostenibilidad es un problema que preocupa a todos. Los fabricantes de coches también buscan soluciones para estar en armonía con el medio ambiente y por eso vemos acciones como la que os traemos hoy. Volvo pretende que el 25 % de los plásticos que utilizan sean de material reciclado de cara a 2025. Con esta medida quieren minimizar su impacto medioambiental a nivel global y realzar los valores y el compromiso de la marca sueca.


Aumentar el porcentaje de plásticos reciclados en sus vehículos de nueva generación puede parecer complicado, pero el fabricante ha querido demostrar su viabilidad. Para ello ha presentado una versión especial del Volvo XC60 T8. Como se aprecia en las imágenes, su estética apenas varía respecto al de serie. Sin embargo, algunos de los componentes plásticos han sido sustituidos por otros de material reciclado.




En el interior de este singular Volvo XC60 se distingue por una consola central hecha de fibras y plásticos obtenidos de redes de pesca y cabos marítimos desechados. Por seguir con otros ejemplos, la moqueta está hecha con fibras de botellas de plástico y algodón de recortes de fábricas de ropa, los asientos también utilizan botellas de plástico y el material insonorizante de debajo del capó utiliza asientos usados de vehículos antiguos.

Volvo ya está negociando con algunos proveedores y socios que les puedan proveer de un mayor número de plásticos reciclados para su aprovechamiento. La popular regata, Volvo Ocean Race, también ayudará a esta causa gracias a la campaña “Mares Limpios” de Naciones Unidas. Se une a otra medida tomada por la marca sueca el pasado mes, por la que se comprometían a eliminar los plásticos de un solo uso en sus eventos e instalaciones para el año que viene.


martes, 19 de junio de 2018

La deforestación de la Amazonia
losandes.com.ar

La tala que se produce en la Amazonia está llegando a límites preocupantes. Los investigadores advierten que se está en punto de no retorno.

La deforestación de la Amazonia


El mundo se encuentra convulsionado y son muchas y muy variadas las noticias que ganan las portadas de los principales medios de comunicación.

Los peligros de una confrontación nuclear entre Estados Unidos y Corea del Norte mantuvieron en vilo a gran parte del mundo, mientras alternativamente la atención se fue centrando en algunos hechos concretos, como Cuba y el nuevo presidente que no lleva el apellido Castro; las diferencias políticas en España o la continuidad de los problemas en Venezuela. En el plano de la economía, los argentinos nos encontramos a la cabeza de la atención general.

En ese marco, pareciera ser que uno de los graves problemas que está afectando al mundo, como es el calentamiento global va quedando en un segundo plano ya que, por ejemplo, muy poco se dice sobre la deforestación permanente que está sufriendo la Amazonia y que constituye un hecho global mucho más grave que los temas puntuales y coyunturales que nos marcan las agendas periodísticas.

Días pasados, Los Andes se hizo eco de una información que calificaba a la deforestación como una especie de cáncer que está afectando a la Amazonia peruana, destacando que en los últimos 15 años esa zona del mundo perdió casi dos millones de hectáreas de bosques, lo que equivaldría a unas 123 mil hectáreas menos cada año.

Atribuye la situación a nuevas actividades que se desarrollan en la región, tales como la agricultura, la ganadería, la tala ilegal de árboles, la minería ilegal y el narcotráfico y asegura que si no se toman decisiones en concreto la deforestación podría alcanzar las 300 a 400 mil hectáreas por año.

Los expertos aseguran además que en 2015 Perú tenía 69 millones de bosques tropicales, los que permitían absorber el carbono del medio ambiente, uno de los principales causantes del calentamiento global.

Otros dos investigadores de primer nivel internacional ampliaron los estudios hacia toda la región, quienes advirtieron que "la Amazonia está acercándose a su punto de no retorno", expresando que en los últimos 50 años la deforestación ha acabado con el 17% de la selva y asegurando que "en caso de llegar al 20%, lo más probable es que ese gran bosque deje de ser sostenible".

En una de sus publicaciones, advierten que si el clima cambia por la deforestación o el calentamiento global, existe el riesgo de que “la selva amazónica derive en un paisaje degradado, de baja biodiversidad, tipo sabana".

Destacan que de continuar la situación resultará difícil que el Amazonas siga cumpliendo su ciclo hidrológico, lo que puede traducirse en una fuerte disminución de lluvias, situación que afectará al sur de Paraguay, sur de Brasil, Uruguay y el centro oriente de la Argentina. Toman como base las fuertes sequías que ha afrontado Brasil en la última década, lo que sumado a las graves inundaciones entre 2009 y 2012, "muestran que el sistema está cambiando por completo".

Otra de las preocupaciones de los expertos se centra en el hecho de que los países involucrados han manifestado su preocupación por lo que está sucediendo pero no adoptan medidas concretas para terminar con el problema y a modo de ejemplo señalan lo que ocurre con Colombia, donde el ministro de Ambiente confesó que la intención es cumplir la meta cero de deforestación, "pero para 2020 será imposible, porque allí se centra el 70% de la tala en el país", por lo que propuso extender el plazo de dos o cinco años más.

Los países mencionados, incluyendo la Argentina, tienen la obligación de iniciar acciones concretas tendientes a terminar con el flagelo de la tala indiscriminada en el Amazonas. Que no pueden concentrarse sólo en pedidos de "buena voluntad", sino en llegar a hechos concretos que eviten que el beneficio de unos pocos (los que generan la deforestación) vaya en detrimento de toda la humanidad.

miércoles, 13 de junio de 2018

ATRAVESANDO DOS VECES EL SAHARA

La mariposa que recorre una ruta migratoria como la de las aves
lavanguardia.com

El Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona documenta la migración de la vanesa de los cardos que recorre 12.000 kilómetros en un circuito circular
Esta migración, similar a la de las aves, es la más larga que se conoce por ninguna especie de mariposa

La mariposa que recorre una ruta migratoria como la de las aves


La cardera o vanesa de los cardos (Vanessa cardui) es una de las mariposas más comunes en nuestro planeta. Hace menos de dos años un grupo de expertos del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelonadocumentaron la extraordinaria migración de 4.000 kilómetros de esta pequeña mariposa. Pero estos expertos se quedaron cortos en su afirmación, concretamente 8.000 kilómetros cortos.

Los expertos de IBE demostraron que a finales de verano la mariposa de los cardos emprendía un viaje desde Europa hasta el África tropical, cruzando el mar Mediterráneo y el desierto del Sahara. El destino de las poblaciones que colonizaban el África tropical era, a partir de entonces, incierto.

”Quedaba la duda de si los descendientes de las mariposas que llegaban al África tropical emprendían nuevas migraciones de retorno y constituían, por tanto, un ciclo migratorio regular”, ha explicado Roger Vila, autor del estudio. “Nuestra principal hipótesis era que volvían hacia Europa al inicio de la primavera cruzando de nuevo el Sahara”, ha señalado.

Las alas revelan el origen de la mariposa

Para confirmar esta hipótesis, estudiaron el origen de las mariposas que al inicio de la primavera llegaban a la región mediterránea, y lo hicieron a partir de muestras obtenidas en Marruecos, Andalucía, Catalunya, Creta, Egipto e Israel. Para hacerlo, analizaron los isótopos estables del hidrógeno presentes en las alas de las mariposas.


"Descubrir dónde creció una mariposa antes de hacer la metamorfosis mediante isótopos presentes en las alas resultó ser muy útil. Parece magia"
GERARD TALAVERA
Autor del estudio / Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona

Los isótopos son formas de un elemento químico que se caracterizan por tener un número diferente de neutrones en el núcleo y cuya proporción de hidrógeno varía en función de la localización geográfica. Al absorber el agua, dichas proporciones se mantienen en las plantas, más tarde en las orugas que se alimentan de ellas y, finalmente, en las mariposas adultas. De esta forma, analizando los isótopos de las alas de las mariposas los investigadores identificaron el lugar en el que éstas se habían desarrollado como orugas.

La cardera o vanesa de los cardos es una de las mariposas más comunes en nuestro planeta

Gerard Talavera, líder del estudio, asegura que “es muy complicado estudiar el movimiento de los insectos a partir de observaciones, marcajes y radioseguimientos, porque hay millones de insectos y son muy pequeños. Por ello, descubrir dónde creció una mariposa antes de hacer la metamorfosis mediante isótopos presentes en las alas resultó ser muy útil. Parece magia”.
Resultados del estudio

El grueso de la población de la mariposa de los cardos se instala en África tropical durante los meses de invierno, y que los individuos que retornan son muy probablemente los descendientes de los que colonizaron la región subsahariana en otoño

Los resultados apuntan que el grueso de la población de la mariposa de los cardos se instala en África tropical durante los meses de invierno, y que los individuos que retornan son muy probablemente los descendientes de los que colonizaron la región subsahariana en otoño. Por tanto, el ciclo migratorio de la Vanessa cardui es cerrado y la distancia anual que recorren las sucesivas generaciones puede llegar a los 12.000 kilómetros.

Resultados del estudio

El ciclo migratorio de la Vanessa cardui es cerrado y la distancia anual que recorren las sucesivas generaciones puede llegar a los 12.000 kilómetros. Una distancia tan extrema que por ahora solo se asociaba a la de las aves migratorias

El estudio publicado en ‘Biology Letters’ demuestra que este circuito migratorio de la vanesa de los cardos es el más largo conocido de una especie de mariposa, una distancia tan extrema que por ahora solo se asociaba a la de las aves migratorias.