miércoles, 3 de mayo de 2017

Así es la torre ultratecnológica y más sustentable de Buenos Aires
tn.com.ar

Está ubicada en la zona de Catalinas, es el mayor proyecto en torres corporativas del país y plantea una nueva experiencia en espacio de trabajo y tecnología.

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Cuando uno piensa en un edificio corporativo se imagina un lugar gris, de ambiente frío y con reglas estrictas para cumplir a rajatabla por todos sus empleados y visitantes. Pero esto cambió, y cada vez son más las empresas que eligen renovarse y apostar a nuevas tecnologías y mejorar la experiencia de quienes lo transitan día a día.

Un ejemplo de eso es BBVA Francés, que decidió unir en un sólo lugar a sus más de dos mil empleados distribuidos en diez edificios por toda la Ciudad de Buenos Aires. La torre mide casi 150 metros y está ubicada en la zona de Catalinas, en Retiro.

De sus 33 plantas, 23 son propiedad de la empresa en donde pueden encontrarse un auditorio para más de doscientas personas, cocheras con espacio para bicicletas, gimnasio y vestuarios. También tiene una sucursal del banco con espacio Premium.

Las oficinas fueron pensadas bajo el concepto de Open Space, sin límites ni espacios que dividan a los equipos de trabajo, lo que favorece el intercambio de conocimiento y experiencias.
El edificio también se destaca por otro aspecto: tiene uno de los más altos estándares de sustentabilidad de la región gracias al aprovechamiento de los recursos naturales. Por ejemplo, utiliza el agua de lluvia para el riego por goteo, hay colectores de agua en la terraza para alimentar las duchas con agua caliente y hasta cuenta con un sistema de control que regula la iluminación en función de la luz natural.

Además, es un edificio cardioprotegido, ya que cuenta con desfibriladores y todo el personal está capacitado en maniobras de RCP y DEA en caso de emergencias.

Todos estos diferenciales le valieron la certificación LEED Gold (Leadership in Energy & Environmental Design) que garantiza que nuestro edificio es ambientalmente responsable y un espacio sano donde trabajar.

jueves, 27 de abril de 2017

En el Día Mundial del Pingüino la Antártida pide ayuda
sostenibilidad.semana.com

Los pingüinos son muy buenos embajadores para comprender la necesidad de proteger los recursos del océano Antártico.

Pingüinos en la Antártida (Foto: 123rf)
 Pingüinos en la Antártida


El mundo tiene que hacer más para proteger el océano Antártico y su fauna, alertaron científicos este martes, en el Día Mundial del Pingüino.

Estas aves marinas no voladoras --favoritas de los niños, con sus torpes y divertidos andares-- ofrecen a los investigadores una indispensable referencia para evaluar la situación de su hábitat.

“Los pingüinos son muy buenos embajadores para comprender la necesidad de proteger los recursos del océano Antártico” declaró a la AFP Christian Reiss, un biólogo de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

“Son especies emblemáticas de este ecosistema y el futuro de su población dependerá de una gestión eficaz de su ecosistema y de la comprensión del papel del calentamiento global y de los impactos humanos”, añadió.

Un estudio de 2015 del Pew Charitable Trust, una organización estadounidense, afirma que las dos terceras partes de las 18 especies de pingüinos del planeta, de las Galápagos hasta la Antártida, están en declive.

Los pingüinos de la Antártida son particularmente vulnerables al cambio climático porque la pérdida de hielo marino afecta a su hábitat (las crías están acostumbradas a la nieve pero no a la lluvia) y porque el calentamiento del agua influye en la abundancia de sus alimentos.

También están amenazados por la sobrepesca de kril antártico, un pequeño crustáceo del que se alimentan los pingüinos, así como por la contaminación y la degradación de sus lugares de reproducción.

Según la lista roja de las especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), solamente dos tipos de pingüinos -- Adelie y King -- logran incrementar su número.

Luchar para adaptarse

Los pingüinos pasan la mayor parte de su vida en el mar, aunque regresan a tierra para reproducirse y encargarse de sus crías, lo que los convierte en muy accesibles a los investigadores.

“Sabemos que el calentamiento global modifica radicalmente el medioambiente en la Antártida y que los animales de los ecosistemas de este océano luchan por adaptarse”, explica Cassandra Brooks, especialista en pingüinos de la universidad de Stanford.

“Los científicos deben seguir trabajando para estudiar las complejas interacciones entre cambio climático y población de los pingüinos”, añade.

Tras años de negociaciones, los 25 miembros de la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Antárticos (CCRVMA) logró un acuerdo en octubre para crear el mayor santuario marino del mundo en el continente.

Según el proyecto, presentado por Estados Unidos y Nueva Zelanda, la zona protegida abarcará el mar de Ross, una inmensa bahía junto al Pacífico.

La zona tendrá más de 1,55 millones de km2, más o menos el triple de la superficie de España, o el equivalente de las superficies sumadas de Perú y Ecuador.

Este mar es uno de los últimos ecosistemas intactos en el mundo, hogar de pingüinos, focas, ballenas, merluzas antárticas y gran cantidad de kril, principal alimento de numerosas especies.

Los científicos consideran crucial estudiar cómo funcionan esos ecosistemas, así como comprender el impacto del cambio climático en el océano.

"La red de zonas marinas protegidas", donde están prohibidas la pesca o captura "puede ayudar a la supervivencia de pingüinos en el futuro" afirma Brooks.

La CCRVMA celebrará el próximo mes de octubre su reunión anual, en Hobart (Australia).

miércoles, 26 de abril de 2017

Los radares meteorológicos sirven para analizar la migración nocturna de aves
agencias.abc.es

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Una investigación de la Universidad del País Vasco y la Sociedad de Ciencias Aranzadi ha demostrado que los radares meteorológicos sirven también para analizar la migración nocturna de aves.

Así lo pone de manifiesto el primer estudio a gran escala llevado a cabo en el Golfo de Bizkaia por la investigadora Nadja Weisshaupt, que ha utilizado radares meteorológicos, cámaras térmicas y observaciones lunares para analizar las migraciones de aves.

De hecho, su investigación ha roto con la creencia de que las migraciones en el Golfo de Bizkaia se producían fundamentalmente en otoño, cuando había un desplazamiento masivo de aves entre sus áreas de cría y los entornos a los que se desplazan para pasar el invierno.

"Se pensaba que la migración se realiza como un frente amplio en otoño, pero en mi estudio he visto que no es así", señala la autora de la tesis doctoral, que asegura que las migraciones en el Golfo de Bizkaia se dan por mar y tierra en primavera y por tierra en otoño, hacia los Pirineos, al contrario de lo que se creía.

Por otro lado, las observaciones lunares han permitido establecer que las aves paseriformes, entre las que se incluyen los pájaros cantores, son los principales migrantes nocturnos, aunque también hay un pequeño porcentaje de aves acuáticas.

El departamento de Matemáticas Aplicadas de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha recordado en un comunicado que la migración de aves ha sido objeto de múltiples estudios científicos en Euskadi sobre todo mediante el anillamiento de aves capturadas, y que los datos recogidos por la Sociedad de Ciencias Aranzadi han servido de base para este estudio.

A partir de esos datos se recurrió a diversos métodos de observación: radares, cámara térmica y observaciones lunares.

Los radares meteorológicos fueron una herramienta clave para este estudio y se utilizaron de dos tipos: uno de ellos es el perfilador de Euskalmet que se encuentra en Punta Galea, que hace mediciones de viento y que en épocas de migración registra señales que no corresponden a vientos, sino a las aves que pasan, y el segundo es un radar que mide las precipitaciones.

Este último, ubicado en Kapildui, también de Euskalmet, tiene una onda más corta que la del perfilador, aunque también registra aves.

Pero no todos los radares son válidos, ya que los de la Agencia Española de Meteorología (Aemet) no permiten recoger información biológica, algo que sí hacen los radares franceses.

Con los radares válidos se utilizó un algoritmo para automatizar la extracción de datos de aves de los radares meteorológicos, desarrollado por el doctor Adriaan Dokter de la Universidad de Ámsterdam, quien colaboró con el proyecto dentro de la iniciativa europea Cost Enram (European Network for the Radar Surveillance of Animal Movement).

El segundo tipo de herramienta, la cámara térmica, registra la radiación de infrarrojos que emiten las aves, cuya temperatura, entre 40 y 41 grados centígrados, contrasta claramente con la temperatura ambiente.

Además, la cámara permite especificar si las aves observadas son paseriformes, si van solas o en grupos, la dirección que llevan y la intensidad de la migración del espacio de tiempo analizado.

Finalmente, la observación lunar se realizó desde dos días antes hasta dos días después de la luna llena, lo que ha permitido complementar la información obtenida de los otros sistemas y especificar la composición de las aves migratorias.

martes, 25 de abril de 2017

El día después del Día Internacional de la Tierra
lavozdegalicia.es

Tras las manifestaciones, los actos, los conciertos, los reportajes, los mensajes de concienciación sobre el impacto del hombre en el planeta, ¿qué queda?



El pasado sábado 22 de abril se celebraba en todo el mundo un nuevo Día Internacional de la (Madre) Tierra. Designado como tal por Naciones Unidasen 2009 “para recordar que el planeta y sus ecosistemas nos dan la vida y el sustento. Con esta celebración admitimos la responsabilidad colectiva de fomentar la armonía con la naturaleza y la Madre Tierra para alcanzar el equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y medioambiental de las generaciones presentes y futuras. Este día nos brinda la oportunidad de concienciar a todos los habitantes de planeta acerca de los problemas que afectan a la Tierra y a las diferentes formas de vida que en él se desarrollan”.

Amén. Pero, una vez pasado el día, y con él las manifestaciones, los desfiles, los actos, conciertos, discursos, actividades, etc.; los reportajes en medios de comunicación, los millones de tweets y retweets,…¿Qué queda?¿De verdad sirve de algo dedicar -de boquilla y para la galería- un día al año a la madre Tierra? ¿Ofrece los frutos -nunca mejor traído-, los resultados deseados? O metiendo el dedo en la llaga: ¿sirve para concienciarnos?, ¿qué tengamos siempre presente el recuerdo de lo vitales que para nuestra supervivencia son el planeta y sus ecosistemas?

Lo dudo mucho..

Ya en la segunda década del. s. XIX el reputado, admirado y hasta reverenciado Alexander von Humboldt, en su obra Personal Narrative (1814-1829), explicaba como

Cuando los bosques se destruyen, como han hecho los cultivadores europeos en toda América, con una precipitación imprudente, los manantiales se secan por completo o se vuelven menos abundantes. Los lechos de los ríos, que permanecen secos durante parte del año, se convierten en torrentes cada vez que caen fuertes lluvias en las cumbres. La hierba y el musgo desaparecen de las laderas de las montañas con la maleza, y entonces el agua de lluvia ya no encuentra obstáculo en su camino; y en vez de aumentar poco a poco el nivel de los ríos mediante filtraciones graduales, durante las lluvias abundantes forma surcos en las laderas, arrastra la tierra suelta y forma esas inundaciones repentinas que destruyen el país.

La actividad incesante de grandes comunidades humanas despoja poco a poco la faz de la Tierra.

Apenas veinte años después, Ernest Haeckel, el padre y fundador de la ecología, escribía que los hombres antiguos habían talado los bosques en Oriente Próximo y al hacerlo habían transformado el clima de la región. Con el tiempo en Europa sucederá lo mismo. Los suelos estériles, el cambio climático y el hambre acabarán provocando un éxodo masivo de Europa a tierras más fértiles. Europa y su hipercivilización desaparecerán pronto.

Y sólo una década más tarde, en su obra Man and Nature de 1859, el naturalista estadounidense y padre del movimiento conservacionista, George Perkins Marsh, advertía de los excesos cometidos por el hombre y de los peligros latentes listando numerosos ejemplos, hechos y datos que lo atestiguaban: Lagos, estanques y ríos que antes rebosaban de peces tienen ahora una quietud siniestra. La culpa es de la pesca excesiva, pero también de la contaminación provocada por la industria y las fábricas cuyas sustancias químicas envenenan a los peces. Las presas de los molinos les impiden remontar los ríos. Y el serrín obstruye sus agallas. Cuando París puso de moda los sombreros de seda y los de piel cayeron en desuso, esto repercutió en las diezmadas poblaciones de castores en Canadá, que empezaron a recuperarse. Los agricultores matan gran cantidad de aves para proteger sus cosechas que luego se ven asoladas por enjambres de insectos que antes servían de alimento a los pájaros. Durante las guerras napoleónicas, los lobos habían reaparecido en gran parte de Europa porque los cazadores estaban en los campos de batalla. Hasta los organismos acuáticos más diminutos son esenciales para el equilibrio de la naturaleza: la limpieza excesiva del acueducto de Boston los había eliminado y el agua se había vuelto turbia. Toda la naturaleza está unida por lazos invisibles. El hombre hace mucho que ha olvidado que la Tierra no es para su consumo y explotación: el ganado salvaje es sacrificado sólo por su piel, las avestruces por sus plumas, los elefantes por sus colmillos y las ballenas por su aceite. La irrigación intensiva disminuye el caudal de los grandes ríos y hace que los suelos se vuelvan salinos y estériles. Los seres humanos representan la extinción de los animales y plantas. Si nada cambia el planeta acabará desolado con su superficie destrozada y afectado por excesos climáticos que podrían llegar a conducir a la extinción de la especie humana

Y desde entonces, han sido muchas las (respetadas) voces que han clamado el mismo mensaje - aunque visto lo visto sería más acertado decir que lo han predicado en el desierto-.

¿No deberíamos estar más que concienciados a estas alturas? Y no sólo eso, sino haber tomado, adoptado o incluso impuesto YA medidas en consonancia. Porque nos va en ello la supervivencia.

lunes, 24 de abril de 2017

Ante el cambio climático, no podemos mirar a un costado
huffingtonpost.es

Imagen de la recientes inundaciones en Piura, Perú


Al escribir este blog, me preguntaba qué tienen en común la avalancha en Mocoa, en Putumayo, Colombia, que arrojó un saldo de 254 muertos, con las inundaciones de la ciudad de Comodoro Rivadavia, en Argentina, y las que se registraron en Piura y otras regiones de Perú con miles de damnificados.

No cabe duda de que hay un elemento, un hilo conductor que amplifica los fenómenos climáticos que en el pasado se percibían solo como variabilidad climática. Es el cambio climático.

En mi reciente participación en la Reunión Anual del BID, en Paraguay, coincidí con organismos de desarrollo de Europa, Asia, Estados Unidos y, por supuesto, de América Latina. Independientemente de los temas tratados en mis conversaciones, en todas parecía estar como constante la preocupación por el calentamiento global y el cumplimiento con los Acuerdos de París.

Es que cada inundación, cada lluvia torrencial se potencia con el cambio climático y acarrea la pérdida de vidas, infraestructuras y bienes, que nos obligan a invertir muchos años y cuantiosos recursos económicos en reparar los daños.

Fenómenos como "El Niño", "La Niña", junto a los efectos del cambio climático, nos hacen reconsiderar las políticas de desarrollo para que las mismas sean amigables con el medio ambiente y consecuentes con el cambio climático.

Las políticas de mitigación, es decir, reducir en la medida de lo posible las causas del efecto invernadero y el calentamiento global, tienen en la región un desarrollo histórico de avanzada. Es la región con mayor uso de fuentes alternativas de energía (solar, eólica, hidroeléctrica), por lo que es la que menos contribuye también a la generación de los gases que afectan el medio ambiente. Los países miembros de FONPLATA son claro ejemplo de ello.

El cambio climático y sus efectos estarán con nosotros un largo tiempo. Ojalá que esta voluntad de hacerles frente sea cada vez mayor.


Bolivia, por ejemplo, tiene una matriz energética diversificada, que aprovechando la producción de gas natural incorporó termoeléctricas. Así se produce el 70 por ciento de la generación eléctrica y el 30 restante proviene de energía hidroeléctrica junto a otras alternativas.

Según cifras oficiales de Paraguay, el 57% de su energía es hidroeléctrica, mientras que más del 20 por ciento es biomasa, siendo el resto petróleo y derivados, aunque hay espacio para renovar la matriz, dado el potencial del país para sostener energía eólica, solar y gas natural.

En Uruguay, la matriz energética está compuesta casi en su totalidad por energías renovables, en un modelo inédito incluso a nivel mundial. La energía eólica provee un 25% de la energía eléctrica de ese país, mientras que casi el 60 por ciento es hidroeléctrica y el 15 restante es una mezcla de solar y biomasa.

La matriz energética en Argentina está dominada en más de un 50% por el gas natural. El petróleo está en segundo lugar, con un 37 por ciento, y el resto son fuentes alternativas de energía. La energía eólica tiene un tremendo potencial para incorporarse a la matriz.

Brasil, el gigante latinoamericano, tiene un 50% de energía renovable, donde el etanol es protagonista principal.

También en la región se han logrado diseñar y poner en práctica políticas que privilegien el uso del transporte público sobre los automóviles particulares.

En materia de políticas de adaptación, es decir, aceptar que el cambio climático es una realidad y ajustarnos a los impactos que sabremos que tendrá en el desarrollo de los países, vamos más atrasados, en parte porque muchos fondos prometidos por los países desarrollados aún no llegan.

La adaptación implica ajustes sistémicos de importancia. Se trata entonces de, por ejemplo, modificar las regulaciones para la infraestructura crítica de manera que sea resistente al cambio climático, la generación de nuevas redes de alcantarillado que puedan contener un mayor volumen de agua o implementar planes de reforestación para evitar o minimizar los deslaves en las laderas de las montañas.

Pero los fenómenos meteorológicos no conocen fronteras, y el efecto invernadero que producen los gases emanados por un país genera desastres naturales en otro. Se trata, por lo tanto, de una tarea mundial en la que todos debemos estar involucrados.

El cambio climático y sus efectos estarán con nosotros un largo tiempo. Ojalá que esta voluntad de hacerles frente sea cada vez mayor y que en el futuro las duras realidades que hoy viven los sobrevivientes y los damnificados de Mocoa, Piura y Comodoro Rivadavia queden como duras lecciones aprendidas en el camino hacia una relación más armónica con el planeta.

viernes, 21 de abril de 2017

ARGENTINA

Los humedales, barreras contra las inundaciones, están amenazados
lanacion.com.ar

Así se desprende de un informe del Ministerio de Ambiente de la Nación; sostiene que la expansión inmobiliaria y la extensión de las tierras para la agricultura son las principales causas


Los Esteros del Iberá, uno de los humedales más importantes del país
Los Esteros del Iberá, uno de los humedales más importantes del país. Foto: Archivo / Fernando Gutiérrez


La presión sobre los humedales, la deforestación, el aumento de la temperatura y las lluvias provocadas por el cambio climático son los problemas ambientales más acuciantes que sufre la Argentina. Así se desprende de un extenso y detallado informe presentado ayer por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. El área potencial que ocupan los humedales es de cerca del 23% de la superficie del país y es uno de los ecosistemas más degradados. Estas extensiones de agua sirven como grandes amortiguadores ambientales, por ejemplo, para las inundaciones.

"En las últimas décadas, la principal causa de la pérdida de humedales continentales fue la conversión o el drenaje para el desarrollo de la agricultura, en tanto que para los humedales costeros, específicamente, la amenaza más grave es la conversión asociada a la expansión urbana y suburbana", se sostiene en el Informe del Estado del Ambiente, que debe ser presentado anualmente. Sin embargo, el último había sido presentado en 2012.

La región más afectada del país, según se desprende del diagnóstico oficial, es el corredor fluvial de los ríos Paraná y Paraguay, en donde se encuentran emplazadas grandes obras hidráulicas y viales y centros urbanos.

"Las intervenciones para la generación de electricidad, el abastecimiento de agua, el control de inundaciones y la construcción de vías de transporte pueden generar efectos como la fragmentación, la pérdida de conectividad, la destrucción de hábitats, cambios en la dinámica hidrológica, de flujos geoquímicos y la pérdida de especies, tanto en los sitios donde se emplazan las obras como en los que están aguas abajo", se lee en el trabajo.

Y detalla que el secado de humedales por la construcción de terraplenes, endicamiento y drenado, para su conversión en tierras agropecuarias o forestales, constituye un claro ejemplo de su transformación en sistemas con propiedades terrestres.

"Este verdadero incumplimiento de las obligaciones del Estado privó a la ciudadanía de información vital durante más de una década", explica el ministro Sergio Bergman en el prólogo del estudio. "Esta decisión estratégica dio inicio a una verdadera política de Estado en materia ambiental, inexistente hasta entonces, que posibilita hoy, en nuestro primer año de gestión, no sólo dar cumplimiento en tiempo y forma al mandato establecido por la ley marco de la política ambiental nacional, sino también para transparentar e informar debidamente a la sociedad sobre la situación del ambiente en la Argentina", agrega.

Críticas

En la presentación hubo referentes de la sociedad civil, representantes políticos y se destacó la presencia del vicejefe del gabinete nacional, Mario Quintana.

Varios ONG, como la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), ante el incumplimiento del Estado, comenzaron a hacer sus propios relevamientos.

"Celebramos que se presente este informe. Pero en este año de gestión del nuevo gobierno uno de los principales obstáculos es la ausencia de un actor institucional que lidere la agenda ambiental. Vale decir que pueda obrar como garantía de control de aquellas políticas que puedan afectar al ambiente", dijo Andrés Nápoli, director ejecutivo de la FARN. La ONG se refiere a la tensión que existe entre las carteras productivas como Energía, Agricultura y Minería. Esos ministerios enviaron a funcionarios de segunda línea porque los titulares acompañaron al presidente Mauricio Macri en otra presentación, según la explicación oficial.

El trabajo hace hincapié en el estado del agua. Además de los humedales incluye el estado de las cuencas hídricas y los glaciares. "En la Argentina se registra una tendencia a un consumo creciente de agroquímicos, algunos de los que contienen sustancias químicas como los clorados y fosforados, nitritos, nitratos y fosfatos." Por primera vez hay un intento de comenzar a medir la cantidad de agroquímicos que se usan porque, hasta el momento, se desconoce.

"El uso indebido de agroquímicos puede generar efectos no deseados sobre diversos ecosistemas, los cursos de agua y la salud de la población. Por ello, desde hace ya muchos años, se reclamó la necesidad de contar con un marco regulatorio integral que considere la responsabilidad de los distintos actores que actúan en la cadena de producción, comercialización y aplicación de dichos productos", indicó Nápoli.

Respecto de la deforestación, el informe da cuenta de la emergencia. "El porcentaje de la superficie del país cubierto con bosque nativo (tierras forestales) era de 11,26% en 1998 y bajó al 9,77% en 2015. En términos de área absoluta, el país pasó de contar con 31,4 millones de hectáreas en 1998 a 27,3 millones en 2015. Esto representa una disminución de 4.150.000, a una tasa anual de deforestación de 0,83%." La buena noticia es que el año pasado la tasa de deforestación bajó un 16%, aunque no hay detalles de ese relevamiento.

jueves, 20 de abril de 2017

Un impresionante iceberg sorprende a una pequeña ciudad en Canadá
cnnespanol.cnn.com

El iceberg Alley está atrayendo a los turistas a la pequeña ciudad de Ferryland, en Canadá, para ver al gigante de hielo que apareció en la costa

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El iceberg se eleva sobre la pintoresca ciudad, que está aproximadamente una hora al sur de St. John's en la costa este de Terranova y Labrador. Las autoridades canadienses lo clasificaron como "grande", lo que significa que tiene una altura de entre 45 y 70 metros y una longitud de entre 120 y 200 metros.

Kaelam Power practicaba ciclismo a lo largo de la costa el martes y se detuvo para tomar fotos del enorme iceberg.

"Es muy poderoso verlo", dijo. "Oyes las olas romperse contra la línea de agua. De vez en cuando, puedes oír un crujido".

Esta está siendo una temporada de icebergs particularmente buena.Las autoridades dijeron que 648 icebergs fueron vistos en los carriles transatlánticos hasta esta semana. Normalmente, en un año típico, se ven un promedio de 212 icebergs durante ese período.