viernes, 7 de abril de 2017

Cuando el mar se ‘come’ la biodiversidad
elpais.com

El parque nacional de Cahuita, en Costa Rica, es un ejemplo de cómo el cambio climático ya afecta a las costas


El mar avanza sobre el Parque Nacional de Cahuita, en el Caribe costarricense.
El mar avanza sobre el Parque Nacional de Cahuita, en el Caribe costarricense. PABLO LINDE


El camino que recorre Marcos Sánchez mientras explica los tipos de árboles que habitan el parque nacional de Cahuita (Costa Rica) va a desaparecer. El guía lo cuenta con la misma naturalidad con la que lo asume. El mar se le viene encima, como ya hizo con caminos y playas por las que los turistas transitaban hace solo unos años y de los que hoy solo queda el recuerdo y vestigios como una toma de alcantarilla que se asoma a la superficie del agua o los pilares de un antiguo muelle en medio del mar que sirven de lugar de descanso a unas gaviotas.

Aunque los más viejos del lugar cuentan que el mar siempre avanzó y retrocedió sin motivo aparente, las mediciones y los modelos climáticos dicen que este caso es distinto. La costa de Cahuita, en el Caribe sur costarricense, ha perdido entre 30 y 50 metros (según el lugar) en las últimas cuatro décadas. La mayoría de ellos, en solo 10 años. “Y cada vez avanza más rápido”, asegura Mario Cerdas, administrador del parque. “Es cierto que las costas evolucionan de forma natural y el mar se lleva arena de unos sitios para depositarlo en otros, pero aquí solo hemos perdido terreno”, continúa este profesional que lleva más de 20 años trabajando en Cahuita.

Los eventos climáticos, cada vez más extremos y seguidos, han dejado en el litoral un reguero de árboles derribados. Incluso los más poderosos, que hacían de contención a las olas, han sucumbido a su potencia y van dejando cada vez más al descubierto las 1.067 hectáreas de bosque inundable de este parque, que además comprende 22.300 marítimas y 600 de arrecife de coral. No es solo que todo ello esté en peligro, sino que ya está cambiando. “La pérdida de la playa conlleva a la reducción de hábitat de las tortugas marinas para su desove, cambio de los ecosistemas, sedimentación en los arrecifes, acidificación y el calentamiento del mar”, explica Gina Cuza, directora de áreas protegidas del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) de Costa Rica.


La costa de Cahuita, en el Caribe sur costarricense, ha perdido entre 30 y 50 metros (según el lugar) en las últimas cuatro décadas. La mayoría de ellos, en solo 10 años.

El fenómeno es global. De acuerdo con el informe Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica, ya se ha observado en todo el mundo un cambio en la periodicidad de la floración y los patrones de migración, como también en la distribución de las especies. “Estas variaciones pueden alterar las cadenas alimentarias y crear desequilibrios dentro de los ecosistemas donde las distintas especies han desarrollado una interdependencia sincronizada, por ejemplo entre la época de anidación y la disponibilidad de alimento, los polinizadores y la fertilización.




Los hábitats de agua dulce, los humedales, manglares, arrecifes de coral, tierras secas y subhúmedas y los bosques nublados, son especialmente vulnerables a los impactos del cambio climático”, explica Alfred Hansj Grunwaldt, de la división de Cambio Climático y Sostenibilidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que está trabajando junto al gobierno costarricense en tratar de mitigar estos efectos.

La lucha contra el calentamiento no es, sin embargo, una batalla que pueda librar en solitario un país; y menos uno de 4,6 millones de habitantes y el tamaño aproximado de Aragón. El freno a la subida de la temperatura requiere un compromiso mundial como el que se alcanzó en la COP 21 de París en 2015. Lo que sí se puede hacer en los ámbitos locales y nacionales, más allá de poner un granito de arena en esta estrategia global, es hacer planes puntuales que, por un lado traten de mitigar al máximo las consecuencias del cambio climático y, por otro, se adapten a lo que les viene irremediablemente encima.
Esta culebra amarilla venenosa es abundante en el parque nacionald e Cahuita.
Esta culebra amarilla venenosa es abundante en el parque nacionald e Cahuita. PABLO LINDE
En Cahuita, que es según Cuza, el parque más afectado del país, ya están actuando. Hay algunos proyectos en estudio, como construir un malecón que contenga el mar y retrase el deterioro de la jungla o la construcción de arrecife de coral artificial con cemento —donde el propio coral crecería— con este mismo fin. Pero el avance del mar ya les ha obligado a actuar. Los restos del antiguo edificio administrativo, por ejemplo, están ahora bajo el agua. Tuvieron que construir uno más metido en la selva y ya hay proyectado otro nuevo porque saben que en no mucho tiempo este dejará de estar accesible. También se han anticipado construyendo una pasarela de madera que atraviesa el centro del bosque y que da una nueva perspectiva del parque que los visitantes antiguamente no tenían. “Sabemos que la ruta por la que ahora van será intransitable en unos años. Vienen 100.000 cada temporada y no son solo el motor económico de esta área, sino clave para la conservación: quien crea que la comunidad puede vivir sin el parque, o al contrario, se equivoca; tenemos que buscar fórmulas para seguir manteniendo el atractivo a la vez que luchamos por su buen mantenimiento”, explica el administrador mientras camina por esta pasarela para la que ha hecho falta talar un centenar de árboles. A través de ella se pueden ver monos capuchinos y congo, serpientes amarillas, enormes arañas y tucanes, entre otras muchas especies animales. Bajo la pasarela, el agua estancada que hace al bosque intransitable sin este puente, la que le da su belleza y biodiversidad y, también, la que con el avance del mar se salará y destrozará paulatinamente a especies de árboles más próximas al litoral.


La interdependencia entre la selva y la comunidad en la que se asienta ha provocado que haya un consejo integrado por vecinos que tiene voz y voto en las decisiones que se toman


El sistema de gobernanza del parque es peculiar dentro del país. Esta interdependencia entre la selva y la comunidad en la que se asienta ha provocado que durante años haya un consejo integrado por vecinos que tiene voz y voto en las decisiones que se toman. En el pueblo que queda en el costado norte de la selva hay un asentamiento de unas 2.000 personas, de las cuales aproximadamente la mitad son afrodescendientes, según Enrique Joseph, presidente del consejo local del parque.




“En Cahuita hay una particularidad, nosotros somos los ecologistas, los que defendemos la biodiversidad, pero a la vez que velamos por el bienestar de los habitantes. Entendemos la comunidad y el parque como una misma cosa”, explica. Un ejemplo de este equilibrio ha sido la lucha que han mantenido con las autoridades estatales para mantener la pesca artesanal. Cuando lo declararon zona protegida, en los años setenta, se trató de eliminar por completo, pero el consejo ha logrado que se mantenga de forma controlada para los alrededor de 30 pescadores que hay en la zona.

Uno de ellos es Manuel Mairena, de 72 años, que lleva medio siglo en la comunidad. “Se puede aprovechar el recurso marino racionalmente, respetando las temporadas y pescando solo a punta de anzuelo”, explica este veterano que ahora combina su actividad con el turismo, llevando a los visitantes a hacer snorkel al arrecife de coral. Esta maravilla natural es otra de las amenazadas por el cambio climático. La subida de la temperatura del mar y la acidificación del agua, produce el blanqueamiento del arrecife por la desaparición del protozoo que lo pigmenta.

Mairena es uno de los que no se inquietan con estos fenómenos climáticos. “Ya volverá a crecer la playa otra vez”, dice convencido frente a un litoral de árboles derrumbados por el mar. Es lo que ha visto siempre, y así se lo indica su instinto. Lo que no había vivido hasta ahora es el efecto de un calentamiento global que no respeta las tradiciones ni las costumbres.

jueves, 6 de abril de 2017

63% de glaciares andinos se perdió en sólo 50 años
lostiempos.com

El 63 por ciento del área glacial de los Andes tropicales, que abarcan partes de Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Bolivia, se perdió a lo largo del último medio siglo por el cambio climático, dijeron expertos reunidos ayer en Bogotá.

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El dato fue divulgado en la presentación de las conclusiones del programa “Monitoreo de glaciales tropicales andinos en un contexto de cambio climático”, que fue financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El director del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), Omar Franco, dijo que de las nieves perpetuas de los Andes colombianos se pierde por año entre el 3 y el 5 por ciento “y se presume que entre 30 y 40 años se extinguirán del todo”.

Franco destacó también que el 99 por ciento de los glaciares tropicales en el mundo está en los Andes y Colombia posee el 2 por ciento de esos heleros.

El funcionario enfatizó que Sierra Nevada de Santa Marta, en el departamento caribeño de Magdalena, ha perdido “el 92 por ciento de su área (glacial) en el último siglo y medio”.

“De los 6,7 kilómetros cuadrados de glacial que hay en la Sierra Nevada de Santa Marta, se ha perdido el 5,5 por ciento en el ultimo año y se presume que se extinguirá en 30 años”, agregó.

En el “Monitoreo de glaciales tropicales andinos en un contexto de cambio climático”, que se hizo durante los dos últimos años, el BID invirtió 1,5 millones de dólares.

Además de la Sierra Nevada de Santa Marta, se estudiaron a lo largo del proyecto las regiones de Carihuayrazo, Cotopaxi y Chimborazo en Ecuador, la Cordillera Central en Perú y el glaciar Ulla Khaya en la Cordillera Apolobamba, en Bolivia.


OBJETIVOS

El objetivo de la iniciativa fue consolidar una de las redes de monitoreo de actividad glacial “más importantes a escala global” con el fin de documentar el proceso de retroceso que han tenido los heleros debido al cambio climático.

Las entidades que participaron fueron la ONG Conservación Internacional de Colombia, el Ideam, el Ministerio de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, el Instituto Nacional de Meteorología en Hidrología de Ecuador y otras.

miércoles, 5 de abril de 2017

ESPAÑA

Un joven naturalista pide ayuda para salvar a las golondrinas
blogs.20minutos.es

Aitor Mora es un joven de 18 años de Binéfar (Huesca) empeñado en salvar a las golondrinas, las benéficas aves que en este mes están comenzando a llegar después de haber pasado casi medio año en sus cuarteles africanos de invierno. Las protege en su pueblo y en toda España, preocupado por el declive cada vez más generalizado de estas especies de aves ligadas a medios agrícolas y urbanos.



Él mismo lo explica así: “Hace casi dos años, alarmado por el descenso poblacional de la golondrina común, decidí tomar cartas en el asunto. Así nació el Proyecto AvIn (Aves Insectívoras), al que se sumaron colaboradores de todo el país. Gracias a ellos, golondrinas, aviones y vencejos ya cuentan con planes a escala local para su conservación, al que esperamos se incorporen más amigos de las aves”.

En poco tiempo AvIn se ha extendido a ocho provincias -Huesca, Segovia, Zaragoza, Cáceres, Sevilla, Ceuta, Ávila, Castellón y Madrid-, implicando a trece personas en el desarrollo de diferentes acciones de protección local para la especie. “Evitamos la destrucción de sus nidos, les proporcionamos lugares para anidar, censamos sus poblaciones y recuperamos y liberamos pollos caídos, además de ofrecer información a los vecinos sobre la importancia de estas aves y su situación”, destaca Mora.Todo surgió en el año 2015, al enterarse de que la golondrina había sido elegida Ave del Año 2014 por SEO/BirdLife ante su alarmante descenso poblacional. “Esto me preocupó y a la vez me animó a desarrollar AvIn, con el fin de proteger esta ave tan familiar y cercana al ser humano”, señala el naturalista a través de una nota de prensa difundida por la entidad conservacionista.


Pequeños pasos de gigante

Tras llegar al público a través de las redes sociales y varios vídeos difundidos por el canal YouTube, estos jóvenes empiezan a cosechar sus primeros grandes éxitos. Aitor está feliz. “Hemos conseguido que ayuntamientos como el de Cabañas de Polendos (Segovia) y Binéfar (Huesca) incorporen el proyecto en la gestión local, que se realice el primer seguimiento de nidos de avión y vencejo en la ciudad de Zaragoza o el primer censo de avión común en Ceuta y en la comarca oscense de La Litera. También hemos enviado cartas informativas a edificios con nidos y entregado mil folletos didácticos sobre estas aves”.

Dice Naciones Unidas que es tiempo de escuchar a los líderes jóvenes. Aitor Mora no para de pedir ayuda y colaboración pues, señala, “queda mucho por hacer”. Quien quiera aportarla solo tiene que escribir a proyectoconservacionavin@gmail.com

martes, 4 de abril de 2017

ARGENTINA

Forestación entrerriana: con una gestión eficiente, logran triplicar la renta ganadera
lanacion.com.ar

En Gualeguaychú, el Grupo Bermejo produce madera de eucaliptus con un modelo de negocios que incluye el manejo por ambientes y el sistema de plantación directa

Marco Mendoza, Ariel González, Agustín Dranovsky, Marcos Pereda, Gustavo Cetrángolo, Matías Krumrick y Bruno Acevedo
Marco Mendoza, Ariel González, Agustín Dranovsky, Marcos Pereda, Gustavo Cetrángolo, Matías Krumrick y Bruno Acevedo. Foto: Marcelo Manera


Es una apuesta fuerte. "La Argentina tiene ventajas naturales para la forestación, pero está muy atrasada respecto de otros países sudamericanos. Como empresa, llevamos diez años en la producción y comercialización de madera de eucaliptus y tenemos una amplia experiencia. Por eso, nos gustaría contribuir al crecimiento del sector", dijo Marcos Pereda, presidente del Grupo Bermejo, un holding especializado en la gestión y administración de empresas agropecuarias familiares. Y subrayó: "Lo más interesante es la renta, que triplica a la ganadera y en muchas zonas duplica a la agrícola".

En 2007, el grupo adquirió el establecimiento El Potrero de San Lorenzo, ubicado a 20 km de Gualeguaychú, Entre Ríos. "Con nuestro perfil, lo que nos atraía del campo era el potencial ganadero. Había 2300 hectáreas forestadas, pero estaban deterioradas por décadas de extracción sin manejo adecuado. Al poco tiempo, vimos la oportunidad de orientarnos a maderas de alto valor y el rubro se convirtió en el driver del negocio", contó.

Para Agustín Dranovsky, CEO del grupo, un paso clave para el éxito fue la puesta en marcha de un plan maestro. "Conocimos a Gustavo Cetrángolo, consultor forestal, quien nos presentó distintos modelos de negocios. Uno era producir maderas finas para pasteras y fábricas de tableros, que requiere unos ocho años para la tala rasa. El otro apuntaba a maderas aserrables para la construcción y la industria de palets, que demanda diez a once años, pero cuyos mejores precios justifican la espera", recordó.

Otra cuestión que se consideró es que en la Mesopotamia argentina, excelente para el eucaliptus, hay numerosos aserraderos, pero no se cuenta con un mercado de pulpas desarrollado como en Brasil, Uruguay y Chile. En ese sentido, en los últimos 20 años hubo grandes inversiones en plantas celulósicas en los países vecinos, pero las crisis económica de 2001 y el conflicto de las pasteras ahuyentaron los capitales del territorio nacional. "Finalmente, decidimos producir rollos para aserraderos y destinar las partes finas del árbol, un 20%, para pulpa o tableros", afirmó Dranovsky.

Expertos en árboles

La firma debió sortear varios desafíos para aprovechar a pleno la aptitud forestal del campo, ubicado en el límite sur de la región agroecológica del eucaliptus. "Fue necesario desarrollar genética propia adaptada a la zona. Es algo en lo que no puede haber errores porque cualquier inversión es a diez años", apuntó.

A esto se sumó el manejo por ambientes, que maximizó la producción por hectárea, además de un sistema de "plantación directa" que dejó atrás la tradicional quema de residuos, ganando sustentabilidad. "Decidimos plantar entre los gruesos tocones de eucaliptus que quedaban del monte anterior, porque sacarlos era muy costoso. Para ello, utilizamos un despejador, que separa las ramas del suelo y lleva atrás una rastra que hace el laboreo simultáneamente. Así, ahorramos tiempo y bajamos costos", detalló.

Otro reto fue la lejanía del cluster forestal de Concordia. "No había contratistas cerca, se traían incluso desde Corrientes. Hubo que desarrollarlos y capacitarlos para llevar adelante las nuevas técnicas de manejo, de modo de contar con madera de calidad homogénea", subrayó.

Todos estos avances permitieron estabilizar la oferta y pasar de la comercialización del monte en pie a puesto en camión o destino. "Desde la compañía, coordinamos las tareas entre contratistas, transportistas y clientes, todo ello mediante acuerdos de largo plazo", enfatizó el CEO.

Esta estrategia contribuyó a que en menos tiempo de lo previsto se duplicaran las ventas a 80.000 toneladas al año, además de triplicarse la cartera de clientes. "Los aserraderos son pymes, no es como vender a cerealeras, hubo que analizar el riesgo crediticio y aprender a gestionar la cobranza. Por nuestra parte, nos especializamos en producir el árbol que ellos precisan, hasta qué diámetro debíamos engrosarlo: un beneficio para todos", indicó.

Una de las fortalezas de la diversificación de El Potrero se demostró cuando cayeron los precios internacionales de los granos. "Aun cuando la forestación no había llegado a su potencial, nos sostuvo todo el esquema", aseguró Dranovsky. Como contrapartida, en el último año hubo un freno en la construcción, que afectó a la madera. "El sector se está empezando a reactivar. De cualquier modo, el eucaliptus sigue creciendo, se pueden postergar las ventas y la cuestión pasa a ser sólo financiera", señaló.

En vista del aumento de producción que tendrá el establecimiento en el corto plazo, el próximo paso será exportar a China, un mercado enorme para maderas, inaugurando los envíos argentinos del rubro al gigante asiático. "Uruguay ya lo está haciendo. Los importadores chinos piden la base del rollo, que es la de mayor diámetro, mientras que sólo algunos aserraderos locales cuentan con tecnología para procesar ese tipo de materia prima", aseguró Dranovsky.
Crecer con el sector

Pereda piensa que es hora de darle mayor escala al rubro forestal. "Estamos armando un fondo para hacer plantaciones en Corrientes, donde el crecimiento del eucaliptus es de los más altos de la región y, por ende, se maximizaría la renta. Se puede participar con campos y con capital, con retornos de entre 15 y 20% en dólares. Es una inversión muy sólida, a prueba de inflación y devaluación, que está muy difundida en el mundo. Queremos impulsar esta movida en el país", planteó.

Desde 2000, la superficie forestada argentina se estancó en 1,1/1,2 millones de hectáreas, mientras que Uruguay no alcanzaba las 650.000 y hoy posee prácticamente la misma que nuestro país. La balanza comercial nacional es deficitaria en US$ 600 millones, básicamente por la importación de papel y cartón, cuando hay potencial para ser exportadores netos, con ingresos por 2000 millones de dólares.

"Podríamos triplicar el área forestada, generando 350.000 nuevos puestos de trabajo en el interior", finalizó Pereda.


Generaron una red de contratistas

En pleno conflicto por las pasteras, cuando muchos forestadores paralizaban sus inversiones, el Grupo Bermejo lanzó un plan maestro para obtener madera de eucaliptus.

"La estrategia se orientó al mercado. El Potrero no produce el árbol de manual, lo hace a medida del cliente", dijo el Ing. Agr. Gustavo Cetrángolo, consultor forestal. Y explicó que "muchos se enfocan al eucaliptus de gran diámetro, pero cuando llega al aserradero, no es lo que se esperaba ni se dispone de máquinas para trabajarlo. El principal destino son los pallets, que requiere rollos medianos".

La cuenca del eucaliptus cuenta con 340 aserraderos, la mayoría pymes familiares a las que no les resulta fácil acceder a la tecnología. "El Potrero incorporó prácticas de avanzada, desarrolló contratistas y clientes y logró productos diferenciados", aseveró.

Para Cetrángolo, la clave es la gestión. "No es lo mismo plantar en septiembre que en noviembre, porque hubo problemas operacionales. Se producen pérdidas de calidad. El sector opera en áreas marginales, generalmente con mano de obra poco calificada", advirtió.
Con estrategia y buena ejecución logran los objetivos

Plantearon el negocio forestal mirando las necesidades del mercado. Así definieron el producto para después implementar un manejo novedoso en la plantación con una estricta coordinación de las tareas


Plantan en directa

Implementaron un sistema de plantación directa en lugar de la tradicional quema de residuos. Plantan entre los tocones que quedaban del monte anterior, porque sacarlos es muy costoso. Utilizan un despejador. Así ahorran tiempo y bajan costos
80%


Para rollos

Del árbol del eucaliptus destinan el 80% para producir rollos para aserradero. El 20% restante, las partes finas del árbol, es destinado para pulpa o tableros. En la Mesopotamia argentina no se cuenta con un mercado de pulpa desarrollado como en Brasil


Prueba genética

Para aprovechar a pleno la aptitud forestal del campo, ubicado en el límite sur de la región agroecológica del eucaliptus, desarrollaron genética propia adaptada a la zona. Cualquier error en la elección de plantines sale caro porque son inversiones a diez años
20%


Renta forestal

El retorno calculado para las plantaciones en Corrientes, donde el crecimiento del eucaliptus es de los más altos de la región, es del 15 al 20% en dólares. Prueba ser una inversión muy sólida frente a la inflación y la devaluación, que está difundida en el mundo


Contratistas

Por la lejanía del cluster forestal de Concordia y no tener contratistas cerca, tuvieron que desarrollarlos por su propia cuenta. Los capacitaron para llevar adelante las nuevas técnicas de manejo, de modo de contar con madera de calidad homogénea.

viernes, 31 de marzo de 2017

Alarma por la disminución de colonias de abejas y el impacto fatal que podría provocar su extinción
infobae.com

Son las principales encargadas de polinizar. Si bien, actualmente, no están en serio peligro de extinguirse, es necesario comenzar a observar qué podría pasar sin ellas

“La finalidad de las abejas, como colonia, es la de preservarse y sobrevivir cada temporada” (iStock)
“La finalidad de las abejas, como colonia, es la de preservarse y sobrevivir cada temporada” (iStock)


Desde hace algunos años se puso el acento en la posibilidad de que estos insectos sean extintos y de las consecuencias que su desaparición pueda generar. Ante la alarmante reducción de colonias de colmenas como producto de la intervención humana y el excesivo consumo de miel ¿qué tan lejos estamos de que eso suceda y qué pasaría si ese día llegase?

Para despejar dudas, Infobae consultó a Walter Farina, investigador del Conicet y especialista en polinización, que sostuvo: "Yo no sería tan drástico en considerar que puede haber una extinción de abejas porque la apicultura, el arte de generar nuevas colmenas para el manejo humano, ha evolucionado tanto que, en realidad, cada vez hay más colmenas. Pero lo que pasa es que esas colmenas cada vez viven menos que lo que vivían antes producto del manejo no adecuado para las colmenas, producto de un proceso de agriculturización muy fuerte y con más cantidad de monocultivo con presencia de agroquímicos cada vez más considerables… 

Todo eso ocasiona el aumento de la tasa de recambio de colmenas. No estaría tan seguro en afirmar que se van a extinguir, pero en el hipotético caso que pase, si tendría una consecuencia problemática porque un tercio de la producción agrícola global depende de polinizadores y la abeja es el 95% de esos polinizadores".



La producción de miel para consumo humano genera la muerte de cientos de abejas. (iStock)

Lo que sí hubo es una notable reducción de las colonias de abejas, fundamentalmente en países donde las usan para el 'servicio de polinización', como en los Estados Unidos, por ejemplo. "Allí hubo un drástico número de pérdida de colmena porque no tratan a las abejas con las mínimas ideas básicas de la apicultura como lo hacen en Europa e incluso en Argentina. La usan como una caja llena de abejas que van a trasladar a un cultivo, van a polinizar y después la posibilidad de sobrevida de esa colmena es casi nula. Ahí si es realmente serio el problema, pero no quiere decir que no haya mortalidad en nuestro entorno con la agriculturización que existe, pero no puedo dejar de remarcar que la apicultura adecuada puede llegar a prevenir esta situación".


En Argentina hay, al menos, 1.100 especies de abejas silvestres identificadas y pertenecientes a cinco familias de esos insectos. Además, más del 70% del cultivo actual a nivel mundial depende de la polinización que ellas realizan. Justamente por eso la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas puso el foco en este tema e informó en 2014 que "hay 100 especies de cultivos que proporcionan el 90% de los alimentos en todo el mundo y 71% de ellos se polinizan con las abejas. Sólo en Europa, el 84% de las 264 especies de cultivo y 4.000 variedades vegetales existen gracias a la polinización por abejas".


La finalidad de la abeja es preservar su colonia, no generar miel para consumo humano



La finalidad de la abeja es preservar su colonia, no generar miel para consumo humano. (iStock)

Una colmena de abejas suele generar pánico a quienes la ven de lejos o pasan cerca, pero las incansables obreras están allí simplemente haciendo su tarea y ésta no es miel para la alacena. "La finalidad de las abejas, como colonia, es la de preservarse y sobrevivir cada temporada, para ello necesita obtener recursos y esos recursos los va a consumir fundamentalmente en las etapas donde no los hay (otoño/invierno); por lo tanto, la sobrevida que tengan dependerá de cuán bueno sean los recursos que obtengan. Eso ocurriría solamente si no se toca en lo más mínimo ni se extrae ningún producto de la colmena durante una temporada (de un verano a otro), o sea, la vida de una colmena es de una temporada porque las abejas obreras van a vivir mucho menos y la abeja reina vivirá muchos años. Entonces si la colonia tiene buenos recursos, y su reina, pueden vivir varias temporadas", explicó Farina.


Esto debe generar un foco de atención en la gran cantidad de productos que las distintas industrias comenzaron a producir con miel y la consecuente disminución de las colonias de abejas. Algo superlativo de observar es el incremento en la cantidad de agroquímicos utilizados en todas las plantaciones en las que las abejas realizan su natural polinización y consiguiente traslado de esos pesticidas a sus colmenas generando serias consecuencias para ellas y también en lo que se haga con esa extracción. "Como producto de la agriculturización, las abejas llevan todos esos productos que encuentran en los cultivos y en las floras nativas a las colmenas y esas trazas van a estar presentes en los productos de abejas… El año pasado una partida de miel de Uruguay tuvo que ser devuelta de Alemania porque contenía seis veces más de glifosato que lo permitido como mínimo en la unión Europea, por ejemplo".


Más allá de la miel: la interesante vida y organización social de las abejas


La abejas se organizan en colonias y en ella conviven la reina con sus obreras. Los zánganos son utilizados sólo para aparearse desde el fin de la primavera hasta el fin del verano. (iStock)

Las colonias de abejas están organizadas en comunidad, reconocida como colonia, y respetan un "sistema de castas", compuesto por la reina, obreras y zánganos. En algunos casos especiales pueden aparecer las llamadas "abejas ponedoras" que aparecerán con el objetivo de de salvar la colonia que se queda huérfana (sin abeja reina). La reproducción para mantener la especie también responde a un proceso extraordinario.



Abeja y zángano: la hembra utilizará al macho a simple efecto de copulación, lo que puede suceder hasta con 15 zánganos. Una vez terminado el apareo, el macho muere.

Explicó Farina: "La reproducción se produce a partir de una reina virgen que ha sido criada como larva con una dieta diferencial, la jalea real, y cuando eclosiona como adulto empezará a hacer vuelos nupciales, a finales de primavera, principios de verano. La reina virgen saldrá a buscar a los zánganos y ambos tratarán de aparearse en vuelo. Cuando los zánganos se aparean les pasa lo mismo que cuando la abeja pica y clava el aguijón: el endofalo que contiene el semen queda adherido en el oviducto de la hembra y el macho se desgarra y muere dejando el semen en el cuerpo de la abeja en vuelo, eso genera que la reina tenga bien visible la glándula y llama la atención de otros machos que la pueden copular en vuelo. El que se posa para sacar la glándula del macho anterior pondrá la suya y así sucesivamente… Puede ocurrir hasta quince veces. 

El zángano siempre va a morir y una vez que la hembra termine el vuelo nupcial guardará la glándula espermatista y el semen de todos esos machos (puede preservarse hasta 4 años en el interior de la reina). Una vez que la reina es fecundada regresa a la colmena para poner los huevos: éstos pueden ser fecundados o no. Si usan el semen del macho dan lugar a una hembra que puede ser obrera o una nueva reina, de los huevos que no son fecundados nacerán zánganos. El zángano estará en contacto con las hembras durante el fin de la primavera y el verano, luego éstas lo expulsarán de las colonias porque cumplió su rol de distribuidor de la meta masculina. Los que nazcan en esa colmena tiene que dispersar su esperma a reinas de otras colonias".



Cuando la abeja pica la piel humana, muere porque pierde en la dermis la glándula digestiva. (iStock)

Cada colmena de abejas melíferas tiene que tener una única reina, por lo tanto, la reina que eclosiona se va a tener que quedar a vivir en la colonia donde nació sino va a morir. Pero para que eso ocurra, antes tuvo que ocurrir la enjambrazón: la reina madre se va de la colonia con un séquito de obreras, se posa en una rama de árbol y comienza a buscar una nueva cavidad para fundar una nueva colonia. La colonia anterior queda huérfana y allí eclosionarán las reinas vírgenes recién emergidas como adultas. Cuando eso sucede pueden matarse entre ellas porque tiene que quedar una única reina virgen es la que empieza los vuelos nupciales para copular con distintos zánganos y después poner huevos en esa colonia preexistente. ¿Qué pasa cuando una colonia queda huérfana? Si eso ocurre tomará el rol la abeja obrera que tenga el aparato reproductor un poco desarrollado para poder poner huevos. Esos huevos serán siempre de hembras y por la manera caótica en que serán puestos la colonia no tendrá mucha vida útil.

Por ultimo, es importante saber por qué no hay que ahuyentar ni querer dar un manotazo a una abeja y evitar que pique. "Cuando la abeja melífera pica en la piel humana, el aguijón queda en la dermis y se desgarra toda una parte de la glándula del tubo digestivo, por lo tanto, va a morir después de ese aguijonazo. No es lo mismo para una avispa o un abejorro que cuando pica mantiene el aguijón en el cuerpo", finalizó el investigador.

En 2007, los estudios Viacom DreamWorks presentó la película animada Bee movie, que muestra la vida de las abejas.

jueves, 30 de marzo de 2017

Se encuentra en marcha la creación del Geoparque binacional de Áreas Protegidas
misionesonline.net

En el marco del acuerdo bilateral realizado entre la provincia de Misiones y el estado de Río Grande do Sul en Brasil, comenzaron a planificar la creación del primer Geoparque de Áreas Protegidas de Argentina. Contará con alrededor de 17 mil hectáreas y tiene como principal objetivo contribuir con la conservación geológica de la región, al respecto el subsecretario de Energía, Juan Manuel Díaz, dio algunos detalles.

Se encuentra en marcha la creación del Geoparque binacional de Áreas Protegidas


En este momento se encuentran reuniendo toda la documentación técnica científica para comenzar los estudios batimétricos y emprender el diseño de la estructura de funcionamiento del área binacional.

“En primer lugar quiere decir que hay una clara visión estratégica que parte de nuestro gobernador, el licenciado Hugo Passaluacqua, que procura la integración con alcance binacional, no solamente lo que respecta al Mercosur, sino considerar la visión estratégica que tiene la provincia en términos de la vinculación que puede tener con sus vecinos, aspecto que no había sido muy explorado anteriormente”, sostuvo Juan Manuel Díaz, subsecretario de Energía, en diálogo con Canal 12.

“Geoparque” es una categoría de protección auspiciada por la UNESCO que desde el año 2015 empezó a promover este tipo de iniciativa. Hasta el momento existen solamente dos en Sudamérica, uno en Brasil y otro en Uruguay, este sería el primero en Argentina como una propuesta entre Misiones y el estado de Río Grande do Sul pretendiendo conservar las características geológicas de la tierra, su fauna, flora y todos sus componentes sociales y culturales para que puedan desarrollarse de forma sostenible.

Con respecto a la unificación de la biodiversidad sostuvo: “Ese es el desafío de generar el primer Geoparque Binacional de las Américas en el cual que se deben establecer principios y políticas de carácter común, unificado, ya que la naturaleza no responde a un límite geopolítico”.

“Ya se avanzó en la intervención del Ministerio de Ecología de Misiones en el Consejo Gestor del Parque Estadual do Turbo que es un órgano de acompañamiento de autoridades brasileras del Río Grande para el manejo del Parque, tiene cerca de 17 mil hectáreas, en el cual el Ministerio de Ecología, como la provincia de Misiones, forman parte de ese consejo en un programa puntual que es el de Gestión y Fiscalización. Este proceso de integración y análisis conjunto ya arrancó”, explicó.

En cuanto a las normativas, estas son similares para ambos países en lo que respecta a gestión para el manejo de áreas protegidas, señaló finalmente

miércoles, 29 de marzo de 2017

Una grieta en la Antártida equivale 30 veces a la superficie de la ciudad de Buenos Aires
perfil.com

Un grupo de científicos argentinos sobrevoló la zona y analizó la evolución de una extensa abertura registrada en los últimos meses. Qué advirtió la NASA.

Grieta en la Antártida.


Un grupo de científicos argentinos analizó la evolución de una extensa grieta en la Antártida registrada en los últimos meses, y se comprobó que la superficie desprendida "sería de unos 5.900 kilómetros cuadrados, unas 30 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires".

La observación se hizo desde un avión de la Fuerza Aérea en el marco de la Campaña Antártica de Verano 2016/2017, así lo informó el Ministerio de Defensa.

"Los científicos del Instituto Antártico Argentino (IAA) sobrevolaron la Barrera de Hielo Larsen C, para registrar y analizar la evolución de una extensa grieta", explicaron.

En un comunicado, la cartera puntualizó: "El reconocimiento aéreo permitió detectar que restan unos 20 kilómetros de grieta para que la masa de hielo se fracture totalmente y se desprenda hacia el mar y, según estimaciones realizadas por el IAA, la superficie desprendida sería de unos 5.900 kilómetros cuadrados, unas 30 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires".

Esta dinámica de fractura y desprendimiento de enormes masas de hielo alteran el balance entre el agua contenida en el hielo continental de la Antártida y el océano circundante, motivo por el cual los científicos siguen con preocupación la estabilidad de las plataformas de hielo, principalmente en la región de la península antártica.

Asimismo, analizan sus causas y evolución ante la posibilidad de que pueda estar vinculado al cambio climático global, aunque aún no hay conclusiones.

El vuelo se realizó hacia la grieta que evoluciona en la región oriental de la Península Antártica, a unos 500 kilómetros al sur de la base Marambio. La comitiva de científicos fue trasladada en un avión bimotor DHC-6 Twin Otter matrícula T-87, según consignó la agencia DyN.

La palabra de la NASA. En diciembre de 2016, la agencia espacial de los Estados Unidos difundió la imagen de una gigantesca grieta de una plataforma de hielo de la Antártida que se puede apreciar en el polo Sur. La misma mide unos 112 kilómetros de largo, algo más de 90 metros de ancho y 530 metros de profundidad y muchos expertos lo atribuyen como una consecuencia más del cambio climático.

"La grieta atraviesa completamente la plataforma de hielo pero no llega a toda ella, pero una vez que lo haga, producirá un iceberg aproximadamente del tamaño del estado de Delaware -un estado de EE.UU. con una extensión de casi 6500 metros cuadrados-", comentó en un texto de prensa difundido en esa ocasión.