jueves, 11 de agosto de 2016

OCEANO INDICO

Cambio climático afecta arrecifes de coral de Maldivas
listindiario.com

Cambio climático afecta arrecifes de coral de Maldivas
Daño. El 60 % de los arrecifes, el mayor atractivo turístico de este archipiélago, se están quedando sin color por el cambio climático.


Al menos el 60 % de los arrecifes de coral de Maldivas, el mayor atractivo turístico de este archipiélago, se están quedando sin color debido al impacto que están sufriendo por el cambio climático, según los resultados de una evaluación científica publicados esta semana.

En algunos lugares específicos de esos arrecifes el blanqueo de corales afecta al 90 %, señaló la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), que colaboró con dos organismos nacionales para la realización del estudio.

El fenómeno climático de El Niño, que causa el aumento de las temperaturas de la superficie del mar, ha contribuido al blanqueo de los corales en todo el mundo este año.

“Los resultados preliminares de la investigación sobre la amplitud del blanqueo de corales son alarmantes, con un inicio de mortalidad que ya se observa, y creemos que esta mortalidad aumentará si los corales son incapaces de recuperarse”, explicó el jefe del equipo investigador y asesor de la UICN, Ameer Abdulla.

Maldivas contiene aproximadamente el 3 % de los arrecifes de corales del mundo y es uno de los países más vulnerables al cambio climático debido al aumento de el nivel del mar con respecto a un territorio que tiene una elevación media de 1.5 metros.

El estudio indagó sobre la situación de los corales tanto en zonas de Maldivas expuestas al turismo como en zonas más preservadas, así como entre los que se encuentran próximos a islas deshabitadas.

POR QUÉ OCURRE EL BLANQUEO DE CORALES

El blanqueo de los corales ocurre cuando estos se enfrentan a cambios extremos y constantes de temperatura, luz y nutrientes. El turismo, centrado sobre todo en las playas y en actividades acuáticas como el buceo, y la pesca, son los principales generadores de ingresos para Maldivas.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Abejas, guardianas del ecosistema mundial, están en peligro

critica.com.pa

La abeja cosecha en los árboles tanto el polen como el néctar. El néctar es un jugo azucarado que está en la flor, y es el principal alimento de la colmena. En tanto el polen es un reservorio de proteínas.

La crisis de las abejas es un problema mundial. En Francia se comprobó que la desaparición de los antófilos estaba asociado al imidacloprid, un agroquímico utilizado como fertilizante, cuyo componente principal es la nicotina. / Foto: EFE Archivo



Esenciales para la agricultura, indicadoras de la salud del medioambiente y promotoras de la diversidad biológica; y pese a que las abejas portan el título de guardianes del ecosistema mundial, cada día están más expuestas a peligros que las llevarían a la extinción.

"Un mundo sin polinizadores sería un mundo sin diversidad de alimentos, y a largo plazo, sin seguridad alimentario", señaló recientemente en un evento en Eslovenia el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva.

El agrónomo de profesión hacía alusión a los cambios de suelo, el uso de plaguicidas, la agricultura de monocultivo y el cambio climático, peligros a los que están expuestos las abejas y que están afectando la polinización de estos insectos.

Distintas organizaciones a nivel mundial están promoviendo métodos de producción agrícola para mejorar las funciones ecosistémicas, tales como el Manejo Integrado de Plagas, un mecanismo que fomenta la FAO y que consiste en reducir al mínimo el uso de productos químicos agrícolas para aumentar la producción de manera sostenible.

Para el ingeniero agrónomo Patricio Larrabe, quien hace 32 años trabaja con apicultores chilenos, esta actividad está muy complicada porque los volúmenes de producción han ido en descenso permanente.

"El cambio climático está asociado tanto a la expansión urbana la eliminación de especies y a los cambios fisiológicos de las mismas".

La abeja cosecha en los árboles tanto el polen como el néctar. El néctar es un jugo azucarado que está en la flor, y es el principal alimento de la colmena. En tanto el polen es un reservorio de proteínas.

"Lo que ocurre es que las sequías y los aumentos constantes de temperatura hacen que las plantas se estresen, con lo que cambia la fisiología de la especie. Esta se empieza a comportar de manera distinta, y por lo tanto, no produce el néctar", señaló el experto que trabaja con 27 apicultores que mantienen entre 7 a 400 colmenas.

La crisis de las abejas es un problema mundial. En Francia se comprobó que la desaparición de los antófilos estaba asociado al imidacloprid, un agroquímico utilizado como fertilizante, cuyo componente principal es la nicotina.

En Estados unidos se determinó una relación entre las abejas y el virus israelí de la parálisis aguda, al igual que en España, que se culpó al parásito nosema ceranae de la desaparición de este insecto.

En Chile, un estudio que realizó la Universidad Técnica Federico Santa María de Chile en 2012, descubrió productos cancerígenos en el polen de al menos un 70 % de las muestras de colmenas de la región de O'Higgins, una zona distante a una hora al sur de Santiago.

Una sola abeja melífera, es decir que porta miel, visita normalmente unas 7.000 flores en un día. Para producir un kilogramo de miel este insecto debe polinizar cuatro millones de flores.

Según los datos de la Plataforma Intergubernamental Científica-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicio de los Ecosistemas (IPBES, por su sigla en inglés), una ONG que trabaja al alero de las Naciones Unidas, 81 millones de colmenas producen 1,6 millones de toneladas de miel a nivel mundial.

Esta cifra representa un tercio de lo que se comercializa alrededor del planeta.

Pese a que las colmenas han aumentando en los últimos 50 años, el IPBES advierte que estas han disminuido en países de Europa y en América del Norte.

"Antiguamente a una colmena le sacabas 25 a 30 kilos, que era lo normal. Hoy esa cantidad en una colmena es muy raro. Este 2016 será un año malo en Chile porque no hubo la suficiente lluvia para la afloración, esto es por el cambio climático", aseveró Patricio Larrabe.

El presidente de la Red Nacional Apícola de Chile, Misael Cuevas señaló a Efe que el panorama no es catastrófico pero es un tema de preocupación.

"Estamos en un panorama distinto, mucho más complejo, pero creo que hay una crisis de las abejas y los polinizadores en general. El incremento de la mortalidad de las abejas es multifactorial, entre ellos se provoca por la utilización de pesticidas, parásitos propias de las abejas, la reducción de los espacios y el incremento del monocultivo, entre otros", detalló.

Cuevas agregó que hoy las abejas se tienen que trabajar de la misma forma que a un grupo pecuario. "Nuestras abejas son nuestro ganado alar, por lo tanto tenemos que tener un plan de trabajo y atenderlas día a día".

"En Chile tenemos un plan de gestión sanitaria, uno para la inocuidad de los productos, uno para la nutrición. También ver como se comporta el clima, la flora, y ver los efectos que tienen las sequías y las heladas".

"Sin abejas sería imposible alcanzar el objetivo principal de la FAO: un mundo sin hambre", enfatizó José Graziano da Silva en el día internacional de las guardianas del ecosistemas, que producto del cambio climático y el descuido humano, las abejas pese a ser las guardianes de nuestro ecosistema, cada día están en riesgo de desaparecer.

martes, 9 de agosto de 2016

ARGENTINA

Por la deforestación apareció un río nuevo
eldia.com

Un fenómeno hídrico, fruto de la deforestación, que gestó un nuevo río, cuya corriente permanente no se detiene, se inició en la cuenca del Morro, ubicada a 110 kilómetros de la capital de San Luis.



El Río Nuevo irrumpió en la geografía puntana en 1985, con la inundación de campos en Juan Jorba. En 2005 causó destrozos y cortó dos rutas nacionales afectando 220.000 hectáreas donde el ganado desapareció bajo el barro y los productores perdieron “en seis horas lo trabajado en veinte años”.

Los daños provocados por el agua alcanzaron también a los habitantes del barrio Eva Perón, en la ciudad de Villa Mercedes, donde las bases de las viviendas cedieron por acción del agua.

El investigador del Conicet Esteban Jobbagy, que encabeza uno de los equipos que estudia el Río Nuevo, sostuvo que “cuando a la ciencia se le queman los papeles de lo que entendemos que puede pasar y no lo podemos explicar, se encuentra también una oportunidad, porque las teorías que tenemos tocan su límite y tenemos que investigar y buscar explicaciones. Esto nos permite generar mejores herramientas para buscar soluciones que en este caso se trata de la apertura de nuevos cursos de agua de una velocidad y en una magnitud imposibles de explicar”.

El ingeniero agrónomo aclaró que se trata de “un paisaje que no tuvo cursos de agua que hoy presenta unos 40 a 50 kilómetros de recorrido, 50 metros de ancho y 25 metros de profundidad de zanjón que se abrió en un par de décadas”.

“La explicación que encontramos –dijo- es que toda esta cuenca que tenia originalmente bosques y pastizales y luego pasturas, hoy tiene una agricultura que deja escapar más agua de lluvia hacia las napas freáticas del subsuelo”.

Originalmente, la zona estaba cubierta por bosques de caldén y la más alta por pastizales, pero en la actualidad, la mayor parte de la cuenca esta bajo agricultura continua, que incluye maíz y soja. Como parte de sus efectos negativos, el Río Nuevo está aportando hoy agua salada al Río V, donde desemboca y en el que se diluye. El científico explicó que “como algunos de esos territorio eran bosques, debajo se acumularon sales por miles de años y el agua empezó a viajar y a moverlas”.

Si bien “la salinización no es suficientemente alta como para poner en riesgo la calidad del agua del Río V”, los productores reclaman obras de captación en la cuenca alta.

“Este problema no es solamente de la cuenca -aclaró-, ya que tenemos una llanura agrícola en Argentina que está inundada, pero lo raro, es que en San Luis el paisaje resuelve ese excedente con un río, y esto no pasa en el resto de las llanuras donde simplemente tenemos anegamientos”.

lunes, 8 de agosto de 2016

Las aves migratorias duermen mientras vuelan
diariouno.com.ar

Entran en breves periodos de sueño profundo y REM cada noche sin perder el control. En situaciones difíciles mantienen un hemisferio cerebral despierto y el ojo correspondiente abierto.

Las aves migratorias duermen mientras vuelan
Las fragatas son expertas en largos viajes. Englobadas en la familia Fregatidae, todas son de gran tamaño, superando los dos metros de envergadura alar. Sin embargo, pese a su tamaño, el esqueleto apenas supera los 100 gramos.

Esta combinación de tamaño y ligereza les permite planear sin esfuerzo sobre el mar, su área de campeo habitual para obtener alimento. De hecho, pueden volar durante más de dos meses sin posarse en sus migraciones transoceánicas y cubren, según una investigación publicada recientemente en Science, unos 410 kilómetros de media cada día. Y es que, a pesar de ser aves marinas, no tienen plumas preparadas para el agua, por lo que evitan el aterrizaje en el agua y se mantienen en el aire durante largos períodos de tiempo para encontrar comida.

Sorprendentemente, se encontró que los ejemplares jóvenes, se embarcan en viajes aún más largos que los de sus padres, y lo hacen solos, lo que sugiere que sus patrones de vuelo los llevan en los genes. Además, saben sacar el máximo partido a los vientos favorables. La mayoría de las aves se quedan a una altitud que requiere muy poco aleteo para permanecer planeando en el aire, entre 30 a 2000 metros.

Para ascender se sumergen en corrientes de aire para alcanzar los 1.600 metros sin batir sus alas, a veces ascendiendo a una velocidad de 4 a 5 metros por segundo.

Pero, por asombrosas que parezcan estas cualidades, no son las únicas. Aún hay más. Se sospechaba que las aves migradoras que recorren largas distancias pueden dormir en vuelo. Y por primera vez, un equipo internacional liderado por Niels Rattenborg, del Instituto Max Planck para la Ornitología, ha medido la actividad cerebral de fragatas para comprobarlo. Y ha encontrado que efectivamente duermen en vuelo, ya sea con uno de sus hemisferios cerebral o ambos al mismo tiempo. Lo han publicado en Nature Communications

A pesar de ser capaces de experimentar todos los tipos de sueño en vuelo, las aves dormían menos de una hora al día, apenas una fracción del tiempo dedicado a dormir cuando están en tierra. Sin embargo, cómo las fragatas son capaces funcionar con tan poco sueño sigue siendo un misterio.

¿Medio despiertas?

Y la pregunta es cómo puede dormir un pájaro en vuelo sin chocar con los obstáculos o sin caerse. Una solución sería que sólo desactivaran la mitad del cerebro a la vez, como hacen las ánades reales que duermen en lugares peligrosos en tierra. Cuando duermen en el borde de un grupo, mantienen un hemisferio cerebral despierto y el ojo correspondiente abierto y dirigido hacia el exterior del grupo para detectar una amenaza potencial. Los delfines también pueden nadar mientras duerme con uno de los hemisferios del cerebro, por lo que se asume que las aves también utilizan esta estrategia de "piloto automático" para mantener el control aerodinámico durante el vuelo.

Sin embargo, otra posibilidad es que las aves evolucionaran para saltarse "las reglas del sueño". El reciente descubrimiento de que los playeritos pectorales macho (Calidris melanotos) que compiten por las hembras pueden estar varias semanas durmiendo muy poco planteó la posibilidad de que las aves simplemente renuncian por completo al sueño en vuelo. Pero todas estas hipótesis, sin una medida directa del cerebro de las aves durant el vuelo no dejan de ser una mera especulación.

Siestas en vuelo

Para resolverlo, los investigadores necesitan registrar los cambios en la actividad cerebral y el comportamiento que distinguen a la vigilia de los dos tipos de sueño que se encuentran en las aves: sueño de ondas lentas y el movimiento ocular rápido (REM). Niels Rattenborg y Alexei Vyssotski, de la Universidad de Zurich y el Instituto Federal Suizo de Tecnología, desarrollaron un pequeño dispositivo para medir los cambios en la actividad electroencefalográfica (EEG) y los movimientos de la cabeza de los pájaros en vuelo.

El equipo se centró en las grandes fragatas que anidan en las Galápagos. Pusieron temporalmente una pequeña "caja negra de vuelo" en la cabeza de hembras de fragata. El aparato registro los la actividad cerebral durante sus vuelos en busca de alimento para sus crías, que duran hasta diez días y se extiende a lo largo de 3.000 kilómetros.

Durante este tiempo, se registró la actividad del EEG de ambos hemisferios y los movimientos de la cabeza, mientras que un dispositivo GPS registraba su posición y altitud. Y vieron que durante el día, las aves se mantienen despiertas durante la búsqueda activa de alimento. Pero a medida que el sol se puso, el patrón del EEG característico del cerebro despierto cambió a otro de ondas lentas, propio del sueño, por períodos que duraban varios minutos. Este sueño de ondas lentas, sorprendentemente podría ocurrir en un hemisferio sólo o ambos a la vez. Lo que significa que el sueño "monohemisférico" no es necesario para mantener el control aerodinámico. Sin embargo, cuando se compara con la forma en que duermen en tierra, el sueño de ondas lentas en vuelo era más a menudo de un solo hemisferio.

Cuando ascienden en círculos aprovechando las corrientes de aire, el hemisferio cerebral conectado con el ojo que coincide con la dirección del giro estaba despierto, mientras que el otro estaba dormido, lo que sugiere que las aves estaban viendo a dónde iban. "Las fragatas manteniendo un ojo abierto siguen la misma estrategia para evitar colisiones que los patos para evitar a los depredadores", explica Rattenborg.

Además de participar en ambos tipos de sueños de ondas lentas en vuelo, en raras ocasiones era interrumpido por breves episodios de sueño REM. Este hallazgo puede parecer sorprendente, ya que en mamíferos este tipo de sueño, durante el cual tenemos las ensoñaciones, va acompañado por una pérdida completa de tono muscular. Sin embargo, en las aves, el sueño REM solo dura varios segundos y aunque la reducción en el tono muscular puede causar que la cabeza se caiga, no pierden el tono totalmente y pueden incluso sostenerse sobre una pata. Por eso en las fragatas, aunque su cabeza cae momentáneamente, el patrón de vuelo se mantiene sin cambios.

Atención «24/7»

La mayor sorpresa fue que a pesar de ser capaces de experimentar todos los tipos de sueño, en promedio las fragatas dormían tan sólo 42 minutos por día, frente a las más de doce horas que duermen cada día cuando están en tierra. Además, los episodios de sueño eran más largos y más profundo en la tierra. En conjunto, esto sugiere que en realidad las fragatas tienen falta de sueño durante el vuelo. La escasa cantidad de sueño en vuelo sugiere que la tarea de buscar comida (forrajeo) requiere más atención que la que proporciona dormir con la mitad del cerebro. Lo que sugiere que en el aire las fragatas se enfrentan a demandas de plena atención "24 horas al día, 7 días a la semana" (24/7).

A largo plazo, Rattenborg espera determinar cómo fragatas son capaces de mantener un rendimiento adaptativo con tan poco sueño. "Por qué nosotros, y muchos otros animales, sufrimos dramáticamente la pérdida de sueño, mientras que algunas aves son capaces de realizar de rendir con mucho menos sueño sigue siendo un misterio", resalta Rattenborg. La conciliación de los resultados obtenidos en las fragatas con la gran cantidad de estudios que subrayan la importancia del sueño en otros animales puede proporcionar nuevas perspectivas sobre la comprensión del sueño y las consecuencias de su pérdida.

Fuente: abc.es

viernes, 5 de agosto de 2016

El Ártico lanza una llamada de socorro
elpais.com

Durante el primer semestre del año se han batido todos los récords de temperatura terrestre


El deshielo del Ártico afecta gravemente a la fauna.
El deshielo del Ártico afecta gravemente a la fauna. DENNIS BROMAGE


Una prueba evidente de que el cambio climático no es cosa de broma es el progresivo deshielo del Ártico. Los satélites de la NASA que vigilan la superficie de banquisa arrojan malas noticias: junio ha marcado la cuota mínima de extensión helada desde que comenzó el seguimiento monitorizado de este inclemente desierto helado. Durante el primer semestre del año se han batido todos los récords de temperatura terrestre. Han sido los más cálidos de la historia (en realidad desde 1880, cuando comenzó el registro global), con un aumento de 1,3 grados respecto a finales del siglo XIX. Y ya van 14 meses consecutivos en los que las temperaturas alcanzan cotas máximas.

El cambio climático hace que el Ártico se parezca cada vez menos a aquel que el explorador estadounidense Robert Peary dijo haber alcanzado en 1909, una hazaña puesta en duda al verificar que sus datos de navegación no eran correctos. De modo que el mérito de haber visto en primicia el polo Norte ha sido atribuido a la expedición liderada por el noruego Roald Amundsen —conquistador del Polo Sur— en 1926 desde el dirigible Norge. La capa de hielo que cubre el océano en el llamado Polo Norte de la Inaccesibilidad alcanza una profundidad de 5,5 kilómetros, pero el simbólico mar de Chukotka se está resquebrajando. La Agencia Espacial Europea ha examinado la evolución de la capa superficial de hielo en Groenlandia y ha observado una evolución inquietante: entre 2011 y 2014, la isla perdió alrededor de un billón de toneladas de hielo, es decir, casi el doble del volumen que se destruyó en esta zona en las dos décadas anteriores.

El casquete ártico es el termómetro más preciso para medir el impacto del calentamiento. La superficie congelada en el pico de fusión del verano es en estos momentos un 40% menor que hace cuatro décadas. No obstante, la cota estacional más baja se alcanzará en septiembre y las perspectivas son muy pesimistas: el hielo merma en torno a un 13,4% por década. A la preocupante situación de este año ha contribuido los coletazos de El Niño, un fenómeno que se inicia en el océano Pacífico tropical y provoca cambios en la dirección y la velocidad de los vientos desatando fuertes precipitaciones y episodios de sequías extremas.

Precisamente los desastres medioambientales desencadenarán en las próximas décadas masivos desplazamientos. Si no se frena el cambio climático, en 2050 los huracanes, las inundaciones o las sequías provocarán que hasta 250 millones de personas abandonen sus tierras en busca de un hogar en un ecosistema habitable. Aunque ya se habla de refugiados climáticos, tales migraciones no están amparadas jurídicamente en el ámbito internacional. Muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus casas en el archipiélago de Tuvalu, en medio del Pacífico, por la subida de las aguas, o en Senegal por culpa de la sequía. Pero este tipo de peticiones de asilo son sistemáticamente denegadas. Por ahora.

jueves, 4 de agosto de 2016

La sequía en África austral hace necesaria ayuda agrícola urgente para 23 millones de personas
cinu.mx

Foto: FAO/Desmond Kwande
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A tan sólo unas semanas de iniciar a preparar la tierra para la próxima temporada agrícola, unos 23 millones de personas en África austral necesitan con urgencia ayuda para producir alimentos suficientes y evitar por tanto depender de la ayuda humanitaria hasta mediados de 2018, según advirtió hoy la FAO.

Un plan de respuesta preparado por la FAO tiene como objetivo garantizar que se provee a los pequeños campesinos, pastores y grupos agropastoralistas de semillas, fertilizante, aperos y otros insumos y servicios - incluyendo apoyo a la ganadería - para hacer frente a los efectos devastadores en la región de la sequía provocada por El Niño.
Se necesitan al menos 109 millones de dólares EEUU para proporcionar este apoyo con urgencia.
Los agricultores deberían ser capaces de plantar antes de octubre y de no hacerlo, habrá otra cosecha reducida en marzo de 2017, lo que afectará gravemente a la seguridad alimentaria y nutricional y a los medios de subsistencia en la región, según la FAO.


La peor sequía en 35 años

Dos temporadas consecutivas de sequía - incluyendo la peor en 35 años que se ha vivido en 2016 - han golpeado con especial fuerza a las familias vulnerables de las zonas rurales, haciendo subir los precios del maíz y otros alimentos básicos.

Como resultado, se espera que casi 40 millones de personas en la región se enfrenten a la inseguridad alimentaria en el punto álgido de la próxima temporada de carestía, a principios de 2017. Todos los países de África austral se ven afectados.

"Los altos niveles de desempleo y el estancamiento económico significan que la principal forma que tiene la gente de acceder a alimentos es a través de los que ellos mismos producen. Ayudarles a ello es vital en una región en la que al menos el 70% de las personas dependen de la agricultura para su sustento", aseguró David Phiri, Coordinador Subregional de la FAO para África austral.

"Debemos aprovechar al máximo esta pequeña ventana de oportunidad y asegurarnos que los campesinos están preparados para plantar de aquí a octubre, cuando comiencen las lluvias", añadió.

El plan de respuesta de la FAO comprende 10 países - Lesotho, Madagascar, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Swazilandia, Tanzania, Zambia y Zimbabwe - que solicitaron asistencia específica.


Responder a El Niño, prepararse para la Niña

El impacto de El Niño se sigue haciendo notar, y se espera que los efectos de la sequía lleguen a su nivel máximo durante la temporada de carestía, entre enero y marzo de 2017, según la FAO.

Las malas cosechas generalizadas han agravado la malnutrición crónica en la región. Se señala que solo en Botswana, Swazilandia, Sudáfrica, Namibia y Zimbabwe han muerto más de 640,000 cabezas de ganado por la sequía, que ha originado falta de pastos y agua y brotes de enfermedades.

La FAO insta a realizar inversiones para equipar a las comunidades con capacidad de producir semillas y forraje tolerantes a la sequía, junto con las tecnologías agrícolas climáticamente inteligentes como la agricultura de conservación. El objetivo es permitir a las familias rurales aumentar su resiliencia y prepararse ante crisis futuras.

Se espera que a finales de este año se produzca la contraparte del fenómeno de El Niño, La Niña, que podría traer abundantes lluvias que serían positivas para la agricultura, pero que obligan a tomar medidas para contrarrestar el riesgo de inundaciones que pueden destruir los cultivos en pie y amenazan a la ganadería, haciéndola más vulnerable a las enfermedades. Entre las medidas clave figuran reforzar los márgenes de los ríos, construir pequeñas presas para reducir las riadas y almacenar variedades de cultivos de ciclo corto que puedan plantarse tras la retirada de las aguas y que permitan obtener una cosecha suficiente.

La complejidad y la magnitud de la crisis a la que se enfrenta la región exige una estrecha colaboración entre los organismos humanitarios, las autoridades regionales y los gobiernos nacionales. La FAO colabora estrechamente con la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC), así como con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros organismos de las Naciones Unidas en el marco del Comité Permanente Regional interorganismos (RIASCO, por sus siglas en inglés).

La petición de la FAO para obtener más financiación se produce después del llamamiento humanitario regional de la SADC, lanzado en Gaborone el 26 de julio de 2016 por el Presidente de Botswana, Seretse Khama Ian Khama, que también preside la SADC. Esta entidad evaluó el coste de ayudar a todos los sectores de la economía regional a recuperarse de las consecuencias de El Niño en 2016 en 2,700 millones de dólares EEUU, de los cuales deben todavía encontrarse donantes para 2,400 millones.

miércoles, 3 de agosto de 2016

EUROPA

Restos de podas agrícolas para producir energía
noticiasdelaciencia.com

El proyecto EuroPruning ha desarrollado y demostrado nuevas maquinarias y herramientas logísticas para superar las barreras que existen a la hora de utilizar podas agrícolas con fines energéticos. El proyecto, que comenzó en abril de 2013 y finalizó la semana pasada, ha puesto en práctica estos avances tecnológicos en tres regiones europeas donde también se han investigado las implicaciones ambientales y socio-económicos del uso de la poda para la obtención de energía, demostrando el importante potencial que suponen estos residuos biomásicos.

La iniciativa, financiada por la Comisión Europea a través del 7º Programa Marco, ha estado coordinada por el Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE) (España) y ha contado con la participación de 17 socios de España, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Suecia y Bélgica. Junto a CIRCE, otros socios españoles han tomado parte también en EuroPruning: Cooperativas Agro-alimentarias de España y Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón, quienes han ejercido como nexo de unión con los agricultores y cooperativas, facilitando la realización de los trabajos de investigación en campo. También la empresa Gruyser S.L., que ha llevado a cabo en las tareas de transporte de la biomasa durante las actividades de demostración realizadas en España.

En la Unión Europea se generan, cada año, más de 13 millones de toneladas de poda (base seca), pero solo una cantidad muy limitada se utiliza como materia prima para la obtención de energía (biomasa). Una serie de barreras técnicas y no técnicas, como la complejidad de la cadena de valor o una limitada concienciación y preocupación por la sostenibilidad, impiden el uso masivo de este recurso. Sin embargo, tal y como explica Fernando Sebastián, investigador de CIRCE y coordinador del proyecto, "EuroPruning ha demostrado que, si se dan las condiciones adecuadas en el lugar de actuación, el aprovechamiento energético de los residuos de poda puede merecer la pena desde el punto de vista técnico, ambiental y económico."

El ámbito del proyecto ha estado centrado en los restos de podas agrícolas de frutales, olivos y viñedos. Para superar las barreras identificadas en cuanto a la utilización de estos residuos, el proyecto ha desarrollado nuevas maquinarias específicas de cosecha, como una empacadora y una astilladora. Estas maquinarias permiten en un solo paso hilerar y recoger las podas y realizar un primer tratamiento (empacado, astillado) que mejoran su aprovechamiento final.


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Empacadora. (Foto: CIRCE)


Además del desarrollo de estas máquinas, EuroPruning ha creado una herramienta y plataforma informática (SmartBoxTool) que permite optimizar la logística tanto de recogida en campo como de entrega en lugares de almacenamiento. Así se evitan recursos innecesarios y se optimizan los transportes, reduciendo el coste de la cadena logística. La herramienta también permite realizar un seguimiento de la calidad de la poda (trazabilidad), con el fin de satisfacer en todo momento los requisitos establecidos por el mercado.

Para validar estas soluciones garantizando su extensión a otras regiones, las nuevas tecnologías se han puesto a prueba en tres zonas con climas europeas diferentes. En España ha sido la región de Aragón donde se ha probado su eficacia para determinar así las mejores prácticas para el mantenimiento de la calidad del suelo y el almacenamiento de la poda. En el proyecto también han participado la región alemana de Brandenburgo y la francesa de Aquitania.

Gracias a dichos ensayos, se ha llegado a la conclusión de que el uso de restos de poda con fines energéticos no es incompatible con una gestión sostenible, ni compromete la fertilidad del suelo a largo plazo. Por otro lado también se ha demostrado que las podas pueden lograr los requisitos de calidad que el mercado exige a este tipo de biomasa.


Adicionalmente, se han realizado evaluaciones medioambientales, económicas y sociales para mostrar los beneficios que puede aportar a las regiones que cuenten con este tipo de recurso. Los resultados finales no son idénticos para cada especie evaluada pero en todos los casos han demostrado que desde el punto de vista social, medioambiental y económico la nueva cadena de valor generada con las podas puede suponer la puesta en mercado de productos competitivos suponiendo grandes ventajas desde el punto de vista social y medioambiental. La nueva cadena logística permite obtener valor a partir de un residuo, generando nuevos negocios y empleos a nivel local, promoviendo al mismo tiempo el uso de una fuente renovable. Finalmente, estas evaluaciones han permitido diseñar modelos de negocio para impulsar la cadena de valor e incorporar estos productos al mercado en el corto y medio plazo.


A lo largo de su ejecución, el proyecto ha despertado un gran interés entre la comunidad científica y empresarial del sector de la biomasa, habiendo llegado a ser presentado en más de 50 eventos internacionales. La semana pasada, durante la celebración de la clausura del mismo en Bruselas, EuroPruning fue presentado en el Parlamento Europeo donde expuso sus resultados, así como las necesidades que se han identificado para vencer barreras normativas y legislativas que ayuden a aprovechar estos residuos de forma generalizada.

Aunque el proyecto ha finalizado, EuroPruning permitirá el surgimiento de nuevas sinergias y ya ha dado lugar a otros proyectos para continuar sus investigaciones y seguir promoviendo el uso de restos de poda como fuente de energía.


Fuente: CIRCE