Los tiburones son vulnerables a la sobreexplotación debido a que crecen lentamente, maduran tarde y producen pocas crías. El aumento rápido y en gran parte no regulado de la pesca selectiva y de capturas incidentales han agotado muchas poblaciones de tiburones y rayas en el mundo.
En la reunión los delegados presentes votaron de forma unánime para incluir en el Anexo I del Memorándum de Entendimiento de Tiburones Migratorios 22 especies de tiburones y rayas bajo amenaza de extinción.
Con esta firma, los países se comprometen a coordinar su trabajo en un contexto regional para detener la tendencia negativa que exhiben estas especies.
En el Pacífico Oriental Tropical se considera la sobrepesca y la falta de controles eficientes como las principales amenazas a la supervivencia de estas especies.
El presidente Solis. Críticas de las ONG
Durante la inauguración del evento el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, destacó que la conservación se debe realizar de una forma ordenada, supervisada y con acuerdos razonables.
“La política pública que proponemos es una que busca conservar y producir sobre la base de conocimiento y diálogo social con las comunidades. En la elaboración de acciones deben participar no solamente los técnicos, sino las comunidades que las administran, los pescadores”, expresó Solís.
El pasado 1 de febrero, 31 organizaciones ambientalistas internacionales nombraron como enemigo de los tiburones del 2016 al mandatario Solís, debido a que consideran que en su mandato ha habido retrocesos en la protección.
En su discurso Solís mencionó ese nombramiento y se defendió diciendo que el Gobierno realiza acciones de protección para los tiburones.
“Cómo no va a querer el presidente que las comunidades costarricenses de la costa, que son las más pobres, vivan mejor utilizando el recurso del mar. Lo que queremos es que la gente tenga la posibilidad de vivir, si eso es oponerse a la conservación, entonces nos vamos a continuar oponiendo, pero me parece que esa no es la política pública”, dijo Solís.
Ambientalistas
Por su parte, el ambientalista y pescador costarricense, William Flores, indicó que el problema de los tiburones son los mercados asiáticos que buscan las aletas por sus cualidades curativas y afrodisíacas.
“Aquí la guerra es contra el enemigo, no es contra los tiburones, el problema son los asiáticos que depredan el Océano Pacífico Oriental, pescan fuera de las 200 millas náuticas, donde no les dicen nada”, expresó Flores a Efe.
En la actividad participan un centenar de ambientalistas y representantes gubernamentales de países como Australia, Senegal, Sri Lanka, Estados unidos, Nueva Zelanda, así como integrantes de la Unión Europea y América Latina.
La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias, que está firmada por más de un centenar de países de los cinco continentes, tiene como fin el conservar las especies marinas, terrestres y de aves migratorias. EFEverde