lunes, 9 de junio de 2014

Los científicos urgen a España a reforzar su defensa frente al mar
 Madrid | sociedad.elpais.com
Adaptación. Es la palabra que define el cometido de los científicos del Grupo II del IPCC (panel de expertos de cambio climático de la ONU), que ayer presentaron en Japón la segunda de las tres partes del mayor informe de revisión sobre la ciencia del calentamiento. Su trabajo consiste en explicar cómo adaptarse al cambio climático. Ayer, en rueda de prensa en Yokohama, urgieron a los líderes mundiales a que también hagan suya esa palabra. El mundo tiene que adaptarse, y debe hacerlo cuanto antes, puesto que sus impactos ya se están notando en todos los continentes y en los océanos. Europa no se salva de las malas noticias que enumera el informe de la ONU. Los expertos predicen más sequías y más incendios en el sur y más inundaciones en el centro y el norte. Las zonas costeras, afectadas por la subida del nivel del mar y la mayor frecuencia de las tormentas, están en peligro. Y si algo tiene España son kilómetros de costa. La recomendación del IPCC es clara: va a necesitar fortalecer sus defensas costeras.

Íñigo Losada, profesor de la Universidad de Cantabria y autor principal del capítulo de costas del informe del IPCC recuerda que las proyecciones globales —más estudiadas que las regionales— sobre el aumento del nivel del mar, “ya hablan de que, para el caso más desfavorable, a final de este siglo el nivel medio global subirá en torno a un metro”. “Pero no hace falta llegar a un metro; en el caso más favorable hablamos de una proyección de 43 centímetros de subida, y con eso ya tendríamos problemas importantes”, añade. “Tenemos que empezar ahora con medidas de mitigación”, subraya.La predicción no es a largo plazo: “El incremento del riesgo ocurrirá en la segunda mitad de este siglo”, señala el texto. Las poblaciones de la costa noroccidental de Europa serán las más afectadas, mientras varios países como Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca, España e Italia tendrán que fortalecer sus defensas costeras, señala. La combinación de mayores defensas y la erosión del litoral “pueden derivar en zonas costeras más estrechas” en el Mar del Norte, la Península Ibérica y el Golfo de Vizcaya. También habrá que adaptar viviendas y edificios comerciales frente a inundaciones ocasiones, añade el texto.
Fuente: Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC). / EL PAÍS
Losada explica que el informe actual contiene mucha más evidencia científica que el anterior, de 2007, sobre los riesgos derivados del aumento del nivel del mar. “La peligrosidad está garantizada”, asegura. Se prevé que sea mayor en la costa atlántica que en la mediterránea. Pero en todas serán necesarias las defensas costeras que el texto recomienda a España. Se trata de distintos tipos de actuaciones que deberían reducir la exposición y la vulnerabilidad. “No se trata solo de construir más obras de ingeniería. Hay otras opciones como la regeneración de playas, conservar o restaurar ecosistemas que dan protección —humedales, marismas, praderas de posidonia, dunas...— e introducir aspectos legales o herramientas de tipo financiero o seguros”, señala Losada.
Las playas son el principal mecanismo de defensa de la costa: generan disipación del oleaje y protegen de las inundaciones, recuerda el científico. Que estén en buen estado es básico para evitar los temporales dañinos como los que ha vivido este invierno la costa del norte de España pues favorece la recuperación del sistema antes eventos extremos. “¿Por qué los últimos temporales han sido más destructivos? Porque habíamos perdido capacidad de defensa; las playas ya estaban muy erosionadas”, ejemplifica. Proteger la costa consiste, por tanto, en una combinación de soluciones.
El impacto será mayor en el Atlántico que en el Mediterráneo
La recientemente aprobada Ley de Costas del Gobierno español recoge parámetros vinculados al cambio climático. Sin embargo, ni organizaciones ecologistas ni expertos en dinámicas del litoral consideran que sean suficientes ni que tengan base científica.
El informe del IPCC, el quinto de su historia, se detiene en el coste que supondría para las arcas europeas que se produjeran inundaciones costeras tanto en ciudades como en puertos y otras infraestructuras. Sin adaptación, señala el texto, estas inundaciones afectarían en la década de 2080 a entre 775.000 y 5,5 (según el mejor y el peor escenario) millones de personas al año en la Europa de los 27. Las regiones más afectadas: las atlánticas, del norte y del sur de Europa. En términos monetarios, “los costes directos del aumento del nivel del mar en la Europa de los 27 sin adaptación podrían alcanzar los 17.000 millones de euros al año en 2100”, recoge el informe. Algunos estudios han calculado incluso costes indirectos para países sin acceso al mar. Sin embargo, son Holanda, Alemania, Francia, Bélgica, Dinamarca y España los que tendrán que hacer frente a los mayores costes directos. A menos que mejoren sus sistemas de defensa de la costa.
Los expertos hablan de ingeniería y de regenerar las playas y los ecosistemas
El litoral no es la única fuente de preocupación para los científicos del IPCC. Europa se enfrenta a otros muchos impactos, que afectarán de manera desigual al sur y al norte. España y sus países vecinos tendrán que lidiar con la mayor restricción de agua debido a la “significativa reducción de la extracción de los ríos y de acuíferos subterráneos”, señala el texto. A esa pérdida se sumará la mayor evaporación natural. Una vez más el sur de Europa se enfrentará a un aumento de las olas de calor, que afectarán de forma negativa a “la salud, la agricultura, los bosques, la producción y el uso de energía, el transporte, el turismo, la productividad y el medio ambiente”, precisa el informe.
Asociado a este último peligro, la enumeración del IPCC se detiene en los incendios: “En el sur de Europa, la frecuencia y la extensión de los fuegos se incrementaron de forma significativa después de la década de los setenta en comparación con décadas anteriores por acumulación de combustible, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos”.
España tendrá que prepararse para adaptarse a impactos muy diversos. “Está previsto que después de 2050 la actividad turística descenderá en el sur de Europa”, señala por ejemplo el informe. Los cambios se verán en la agricultura y la ganadería. Mientras las cosechas de cereal aumentarán en el norte, se reducirán en el sur. La producción de lácteos podría verse afectada en el sur “debido al estrés del calor en vacas lactantes”. Algunos de esos cambios ya se están produciendo: en el noreste de España, las cosechas de uva han disminuido por déficit de agua desde los años sesenta del pasado siglo.

domingo, 8 de junio de 2014

Los Molles, la otra gran reserva que está por debajo de Vaca Muerta

Las reservas que pueden transformar la economía argentina

Es la formación geológica que se encuentra a unos 5.000 metros de profundidad y que esconde gas y petróleo entre la roca. Se podría comenzar a explotar dentro de cinco años. Tercera y última nota y videos de esta serie.
clarin.com
Informe Vaca Muerta / parte 3 (Gustavo Sierra - Cámara: Ricardo Cárcova)
El índice del ingeniero Gustavo Nagel, el presidente de la compañía estatal neuquina GyP, va bajando por el gráfico hasta lo que aquí ya se conoce como "la roca prometida": la formación de los Molles, a unos 4.000 o 5.000 metros por debajo de la superficie de la planicie patagónica, entre el río Negro y la cordillera de Los Andes. 

"Hablamos de Vaca Muerta, pero Los Molles es tan o más importante como reserva de gas y petróleo", explica Nagel mientras señala en el gráfico que cuelga de la pared en su oficina detrás del supermercado Vital, en la capital neuquina. "La perla de Vaca Muerta es Los Molles", dice la diputada provincial del CC-ARI, Beatriz Kreitman, "es el secreto mejor guardado. La verdad es que tenemos dos Vaca Muerta en su volumen de reservas". Y el gobernador Jorge Sapag cree que hay que estudiar con mucha precisión la situación porque la explotación de Los Molles podría alargar en muchos años los contratos. "El primer paso es Vaca Muerta; el segundo paso será Los Molles", dice.
En el campo de Loma Campana, un pequeño sector de la formación de Loma la Lata, trabaja un equipo de la empresa alemana Schlumberger. Es una especie de Naciones Unidas en el desierto patagónico. Hay mexicanos, dominicanos, polacos y argentinos de todas las provincias. Hay que vestirse con un mameluco antiflama, botas de puntera de metal, casco, lentes y guantes protectores. La torre Nabors ya está trabajando. Para estar al pie del trepanador y su cabeza de carburo de tungsteno, el metal más resistente que hay en la Tierra, se sube por una escalera de escalones amarillos. Ahí ya se siente el temblor de la perforación que se acentúa a medida que uno se acerca a la máquina que da vueltas. Todo está controlado por ingenieros que manejan el equipo a través de computadoras ubicadas en un trailer a unos 50 metros y otro operador que hace las maniobras manuales desde una cabina al pie del pozo. Las pantallas indican que se está avanzando a seis o siete metros por hora. Podrían acelerarlo pero corren el peligro de una rotura en el caño de perforación. 

Ya están a unos mil metros pasando la primera capa de mil metros denominada Grupo Neuquén, luego vendrá la Formación Centenario hasta los 2.000 metros, allí aparece la roca denominada Quintuco que va hasta unos 3.000 metros en la que aparece la roca esponjosa que encierra el petróleo de Vaca Muerta. Más abajo, entre 4.000 y 5.000 metros está Los Molles. Pero por ahora, la máquina hará una curva a 90 grados para comenzar una trayectoria horizontal sobre la roca que allí tiene un espesor de unos 400 metros, lo que le permite fracturar tanto en forma vertical como horizontal. "Para llegar al horizonte geológico que está abajo del shalle, el de Los Molles, nos faltan unos años, pero para entonces vamos a tener mejor tecnología y en una de esa ni necesitamos hacer pozos, llegamos en forma virtual", dice riendo uno de los ingenieros que tiene experiencia de trabajar en pozos petroleros alrededor del mundo.
#Los Molles guarda al menos una reserva de 272 trillones de pies cúbicos (TCF en su sigla en inglés). Vaca Muerta tiene unos 308 TCF.
#Los Molles tiene una superficie de 15.913 kilómetros cuadrados. Vaca Muerta, unos 30.000 kilómetros cuadrados.
#Los Molles se encuentra en una superficie comprendida entre Zapala y el yacimiento Borde Montuoso, pasando por Lindero Atravesado. Sus superficies generadoras van de los 500 a 700 metros, de acuerdo con los estudios realizados por Hidrocarburos de Neuquén.

viernes, 6 de junio de 2014

La temporada de deshielo marino en el Ártico aumenta en cinco días cada década
Un océano Ártico sin hielo durante el verano podría darse este siglo, apuntan los científicos
abc.es
La temporada de deshielo marino en el Ártico aumenta en cinco días cada década
NSDIC
La duración de la temporada de deshielo marino del Ártico está aumentando en cinco días cada década. El inicio más temprano de la temporada de deshielo hace además que el océano Ártico absorba suficiente radiación solar adicional en algunos lugares como para derretir hasta 1,20 metros de espesor de la capa de hielo del Ártico, según un nuevo estudio realizado por la Nasa y el NSIDC, el centro estadounidense especializado en la evolución del hielo polar.
El hielo del Ártico ha estado en franco declive durante las últimas cuatro décadas. La cubierta de hielo marino se está reduciendo y adelgazando, haciendo a los científicos pensar que un océano Ártico sin hielo durante el verano podría darse este siglo. Los siete septiembres con menores extensiones de hielo en los registros por satélite se han producido en los últimos siete años.
«El Ártico se está calentando y esto está causando que la temporada de deshielo dure más tiempo», dijo Julienne Stroeve , científica principal del NSIDC en Boulder, y autora principal del nuevo estudio, que ha sido aceptado para su publicación en la revista Geophysical Research Letters.
«La prolongación de la temporada de deshielo está permitiendo que más energía del sol se almacene en el océano y aumente el derretimiento del hielo durante el verano, debilitando en general la capa de hielo del mar», añadió.
Para estudiar la evolución del hielo marino, se analiza el inicio y fin del periodo de congelación desde 1979 hasta la actualidad, para lo que el equipo de Stroeve utilizó datos del satélite Nimbus-7 de la Nasa así como de Satélites Meteorológicos de Defensa.
Los resultados muestran que, aunque la temporada de fusión se está alargando en ambos extremos, con un comienzo de la fusión a principios de la primavera y un posterior congelamiento en el otoño, el fenómeno predominante que extiende la fusión es el comienzo más tardío de la temporada de heladas.
Algunas áreas, tales como las de los mares de Beaufort y Chukchi se están congelando entre seis y 11 días más tarde por década. Pero mientras que las variaciones de comienzo de fusión son más pequeñas, el momento del inicio de la temporada de fusión tiene un mayor impacto en la cantidad de radiación solar absorbida por el océano, debido a que su fecha coincide con cuando el sol está más alto y más brillante en el cielo ártico.
La temporada de deshielo marino en el Ártico aumenta en cinco días cada década
NSIDC
A pesar de las grandes variaciones regionales en el comienzo y el final de la temporada de deshielo, la temporada de fusión del hielo en el Ártico se ha alargado en un promedio de cinco días por década 1979-2013. Para medir los cambios en la cantidad de energía solar absorbida por el hielo y el océano, los investigadores analizaron la evolución de las temperaturas superficiales del mar y datos del albedo (la cantidad de energía solar reflejada por el hielo y el mar ), junto con la entrada la radiación solar durante los meses de mayo a octubre.

jueves, 5 de junio de 2014

Únete al Día del Medio Ambiente 2014
05/06/2014 | noticias.universia.es
Hoy jueves 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente 2014 y en esta ocasión,  tiene como objetivo concienciar a la población mundial acerca de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. 



Autor: Eduardo Trage  |  Fuente: Stock Xchng
Celebra el Día Mundial del Medio en tu ciudad, uniéndote a las actividades en conmemoración de un mundo más limpio y protegido
El cambio climático ha comenzado a afectar seriamente nuestro entorno, y los científicos estiman que esto solo empeorará en los años venideros, a menos que tomemos acción enseguida. Pese a los avances que Europa, y en particular España, ha logrado en el último año, los esfuerzos necesitan aumentar. Por ello, bajo el lema "Alza tu voz, no el nivel del mar", el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP)pone en marcha un nuevo Día Mundial del Medio Ambiente (DMMA), en el que los organizadores promueven la concienciación y la necesidad de proteger nuestro entorno natural. 


Greenpeace: En el futuro España puede hundirse bajo el mar
Publicado: actualidad.rt.com



Ecólogos de todo el mundo siguen intentando adivinar qué nos espera en un futuro próximo. Los especialistas internacionales de estudios climáticos del Planeta advierten de grandes cambios. Sin embargo, las conclusiones de unos y otros difieren.

Según el análisis de los especialistas de Greenpeace, España puede hundirse bajo el mar. Precisamente España podría ser el país que más sufra las consecuencias del efecto invernadero. Los cálculos de la organización mundial ecológica demuestran que el nivel del mar irá creciendo hasta el año 2100. Los barrios residenciales de la costa se encuentran solo a 700 metros de la playa, lo que los pone bajo el riesgo de inundación.

Greenpeace recordó que un solo centímetro de incremento en el nivel del agua significa la pérdida de un metro de playa. En primer lugar en España se hundirán avenidas y barrios litorales de ciudades famosas como Marbella, Benidorm y San Sebastián, donde se celebra un conocido festival de cine.

Para las Islas Baleares y las Islas Canarias la situación es aún más peligrosa. En las regiones centrales del país la temperatura ha crecido ya 3 grados Celsius, lo que convertirá lentamente ese territorio en un desierto.

Según los ecólogos, los huracanes frecuentes que estallan en primavera en la costa norte de España son ya señas preventivas. El agua ahoga las ciudades litorales y derrumba bares, tiendas y casas de piedra.

Tales problemas volverán a repetirse cada vez más, afirma Greenpeace, si los gobiernos de la mayoría de los países no limitan la emisión de los gases invernadero a la atmósfera.

A su vez, científicos miembros de organizaciones para la defensa de la naturaleza y representantes del sindicato Unión General de Trabajadores llegaron a la conclusión de que en un futuro España se convertirá en una especie de Sáhara europeo, una llanura sin vida cubierta por dunas de arena y abandonada por la gente.

La preocupación de los españoles se confirma por los resultados de las investigaciones científicas, según las cuales el 27% de los territorios del país ya se consideran un desierto. Basándose en el estudio del clima de la Tierra, los científicos concluyeron la ampliación de la zona tropical de nuestro planeta.

De ese modo, en los últimos 27 años esa zona climática se amplió en 1 grado de la latitud, o sea más de 100 kilómetros.


miércoles, 4 de junio de 2014


CAMBIO CLIMATICO
La rara mariposa que desafía al cambio climático

Los biólogos predijeron que habría desaparecido a estas alturas. Pero la mariposa Quino ha sobrevivido eligiendo hábitats más elevados y otras plantas para alimentarse y sobre las que depositar sus huevos
abc.es
La mariposa Quino desafía al cambio climático. Hace tiempo que algunos biólogos apuntaban a que ésta sería una de las especies de mariposa candidata a desaparecer, dado el dramático colapso que comenzaron a experimentar en 1990 sus ya de por sí reducidas poblaciones en México y, sobre todo, en Baja California como consecuencia del cambio global, laagricultura intensiva y el desarrollo urbano.
Varios expertos apostaron hace un lustro por «ayudar» a la mariposa Quino, «dirigiéndola» hacia hábitats más propicios para su supervivencia. Pero no ha hecho falta la intervención del hombre. La mariposa Quino, demotu propio y por sus propios medios, ha decidido «cambiar de aires»ascendiendo a más altura. También ha modificado su dieta y la puesta de sus huevos, eligiendo otras plantas como alimento y hospedadoras.
Una «feliz» e «inesperada» adaptación que han celebrado los más de 200 científicos de todo el mundo que han participado en el recientemente clausurado Séptimo Congreso Internacional para la Conservación de la Mariposa, que ha tenido lugar del 2-6 de abril en la Universidad de Southhampton (Reino Unido).

Otros ejemplos de supervivencia

martes, 3 de junio de 2014

Un clima cada vez más extremo

Los científicos alertan de que sequías, inundaciones y otros fenómenos radicales se acentúan 13 de los 14 años más cálidos se han producido en lo que va de siglo

 Madrid | sociedad.elpais.com



Olas de calor, sequías, ciclones, inundaciones… 
El año 2013 ha sido un buen ejemplo de cómo los fenómenos meteorológicos extremos impactan en comunidades y regiones enteras. El tifón Haiyan arrasó zonas del centro de Filipinas, Oklahoma (EE UU) sufrió el mayor tornado jamás observado, nevadas sin precedentes azotaron Israel, Jordania y Siria. La declaración anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre el estado del clima mundial, presentada ayer en Ginebra, alerta de que se acentúan los episodios climáticos extremos e insiste: la influencia de la actividad humana sobre el clima explica algunos de los cambios que se están observando.
Una experta dice: “Vemos que muchos episodios ocurren como se previeron”
La tendencia al calentamiento mundial a largo plazo sigue plasmándose en las estadísticas. El 2013 ha sido, junto con 2007, el año más cálido desde que se tienen registros. Pero, además, según destaca el informe de la OMM, 13 de los 14 años más cálidos se han producido en el siglo XXI. Cada uno de los tres últimos decenios ha sido más cálido que el anterior (el récord lo tiene 2001-2010). El promedio de la temperatura registrada en la tierra y en la superficie de los océanos fue el año pasado de 14,5 grados centígrados, es decir, aumentó en medio grado respecto a la media de los años sesenta, setenta y ochenta. Datos que se traducen en récords: Australia registró el año más caluroso de la historia; Argentina, el segundo.
¿Pueden todos o parte de estos fenómenos atribuirse al calentamiento global? Jessica Blunden, científica de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y una de las autoras del estudio, señala que “siempre ha habido, y siempre habrá, fenómenos meteorológicos y climáticos extremos y variaciones naturales debidas a factores como El Niño o La Niña”, pero recuerda que el Panel Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en sus siglas en inglés) dijo en septiembre que el calentamiento es “inequívoco” y que “la influencia humana está clara”.
“Vemos muchos casos en los que los episodios extremos se producen tal y como los científicos habían proyectado en función del cambio climático”, explica Blunden por correo electrónico. “Por ejemplo, en distintas zonas por todo el mundo se han predicho olas de calor más extremas, chubascos copiosos y sequías más intensas, y ahora estamos viendo que esos fenómenos ocurren. 
El trabajo, realizado por científicos de la Universidad de Melbourne (Australia), utilizó nueve modelos climáticos para estudiar si los cambios en la probabilidad de que se registraran temperaturas extremas durante el verano australiano se debían a la influencia humana. Demostraron que el récord de 2013 como año más caluroso “hubiera sido prácticamente imposible sin los gases que retienen el calor de origen humano, lo que demuestra que algunos fenómenos extremos es mucho más probable que se produzcan debido al cambio climático”. En este caso, señala Blunden, “el estudio establece un vínculo directo entre el cambio climático y ese calor sin precedentes”.
También el secretario general de la OMM, Michel Jarraud, precisó ayer durante la presentación del informe que, “muchos de los fenómenos meteorológicos extremos que se produjeron en 2013 se correspondían con las consecuencias que se esperaban que tuviera el cambio climático provocado por la actividad humana”. Ejemplos: “Precipitaciones más fuertes, un calor más intenso y un mayor número de daños causados por mareas de tempestad e inundaciones costeras como resultado del aumento del nivel del mar”. El tifón Haiyan sería el mejor ejemplo de ello, añadió.
Manuel de Castro, catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha y uno de los autores españoles del informe del IPCC, asegura que hay algunos fenómenos extremos que se relacionan con mayor seguridad con el cambio climático, “sobre todo cuando hablamos de olas de calor, puesto que se tiene evidencia clara de que hay una tendencia creciente”, señala. En otros episodios, como lluvias torrenciales o ciclones tropicales, “hay menos evidencia, aunque eso no quiere decir que no se puedan achacar al calentamiento global”. “Es una explicación plausible pero no se puede asegurar al cien por cien hasta que no tengamos más evidencia”, añade.
Con un escenario así, los sistemas de predicción meteorológica serán esenciales, asegura Blunden. “Especialmente por el crecimiento de megaciudades muy pobladas, generalmente situadas en zonas costeras vulnerables a ciclones, crecidas e inundaciones”. Y añade: “Gracias a las predicciones, India pudo evacuar a cerca de un millón de personas antes del ciclón tropical Phailin, y redujo enormemente la pérdida de vidas”.

Los olivareros saldrán beneficiados

ALICIA RIVERA
El aumento de la temperatura media de la Tierra en 1,8 grados centígrados, hacia mediados de siglo, hará más rentable el cultivo del olivo en la cuenca del Mediterráneo, especialmente en el norte de África, donde los beneficios obtenidos pueden aumentar un 41%. El incremento medio de la cosecha en la zona será de un 4,1%, pero habrá ganadores y perdedores a escala regional y local.
En España, la tendencia global será positiva, hacia una mayor rentabilidad de este cultivo histórico y tolerante a la sequía (solo limitado por las heladas fuertes y las temperaturas excesivamente altas), aunque en algunas zonas del centro de la península Ibérica el impacto será negativo. Un grupo de científicos ha examinado la evolución previsible de los olivares en las condiciones impuestas por el cambio climático en el Mediterráneo, de donde procede el 97% de la producción mundial.
La investigación, publicada esta semana en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense, tiene en cuenta tanto la respuesta de la planta (Olea europea) a las condiciones del calentamiento, como la de la mosca de olivo (Bactrocera oleae), su principal plaga, y la interacción entre ambas, ya que una y otra tienen diferente tolerancia a la temperatura. Es decir, que en una región puede no aumentar mucho la cosecha pero, si se reduce notablemente la infección de la mosca que deteriora la aceituna y reduce la productividad del árbol, los beneficios pueden subir notablemente. No hay que olvidar que los modelos de proyección climática indican que el Mediterráneo, debido al incremento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, sufrirá una subida notable de las temperaturas, pero el olivo tiene unos límites dentro de los cuales puede sobrevivir o incluso ganar productividad, mientras que la mosca que lo infecta está condicionada por márgenes diferentes.
La floración del olivo se adelantará en toda la cuenca mediterránea sobre la estacionalidad media actual, y llegará 18 días antes en áreas de la península Ibérica, norte de África y Grecia.
Los beneficios del cultivo de la explotación del olivo aumentarán en zonas de España e Italia debido al incremento de las cosechas, que compensarán con creces los niveles de infección de la mosca, el coste mayor de su prevención y eliminación así como una menor calidad del aceite, concluyen Luigi Ponti (Agencia Nacional de Nuevas Tecnologías, Energía y desarrollo Económico Sostenible, en Roma) y sus colegas. Sin embargo, en algunas zonas del centro de la península Ibérica y del norte de Portugal los beneficios decrecerán debido a los altos niveles de infección y sus costes asociados.
En el norte de África, sin embargo, los beneficios aumentarán, aunque se reduzcan ligeramente las cosechas, debido al menor nivel de infección de la mosca, la reducción de costes para hacerle frente y la mejora calidad del aceite. En Oriente Próximo, las cosechas disminuirán.
Los cambios que cabe esperar de la productividad en cada lugar se deben, sobre todo, a los diferentes efectos del aumento de la temperatura en la mosca y en el olivo. Así, pese al aumento medio total de las cosechas en la cuenca Mediterránea del 4,1%, los científicos anticipan una reducción del nivel de infección del 8% y un aumento de los beneficios netos obtenidos por la explotación del cultivo de un 9,6%. Las poblaciones de mosca disminuirán en zonas altas y con inviernos fríos, así como en áreas donde las temperaturas estivales rozan o superan el máximo tolerable por esta especie.
Ponti y sus colegas advierten de que los olivares de bajo beneficio probablemente se abandonarán en muchos lugares, con el consiguiente mayor riego potencial de incendios, la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad.