martes, 28 de diciembre de 2021

Cambio climático: Estados Unidos endurece normas de emisiones para automóviles

lanacion.com.ar

El Gobierno estadounidense anunció este lunes que los automóviles que se venderán en el país a partir de 2023 tendrán que consumir mucho menos combustible que los que se comercializan actualmente, en la última apuesta del presidente Joe Biden para combatir el cambio climático.

”Hemos seguido a la ciencia, hemos escuchado a las partes interesadas y establecemos normas sólidas y rigurosas que reducirán enérgicamente la contaminación que daña a las personas y a nuestro planeta, y al mismo tiempo ahorrarán dinero a las familias”, informó la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

Las nuevas medidas aprobadas por el gobierno de Biden revierten las menos estrictas respaldadas por su predecesor, el republicano Donald Trump.

El anuncio se ha hecho público justo cuando el enorme plan de gasto social Build Back Better (Reconstruir Mejor) de Biden puede haber recibido un golpe mortal después de que un senador demócrata clave dijera que no apoyaría el proyecto, de un coste de 1,75 billones de dólares y en el que se incluye la financiación de nuevas iniciativas para luchar contra el cambio climático.

Según las nuevas reglas de la EPA, los coches (incluidos SUV y camionetas) deberán ser capaces de recorrer 55 millas o 88,5 kilómetros a una velocidad continua con un galón de combustible (casi 4 litros) para 2026, o sea 40 millas o 64,4 kilómetros en condiciones reales de circulación.

Para conseguirlo, el gobierno cuenta con la capacidad de los fabricantes de automóviles para mejorar el desempeño técnico de los motores, pero también con el aumento de las ventas de vehículos eléctricos.

”Para mediados de 2026, la EPA predice que se pueden cumplir las normas finales, con alrededor de un 17% de vehículos eléctricos vendidos y una adopción más amplia de la tecnología avanzada de motores de gasolina disponible en la actualidad”, dijo.

La agencia estima que “los conductores estadounidenses ahorrarán entre 210.000 y 420.000 millones de dólares para 2050 en costos de carburante”.

La reglamentación actual en emisiones, aprobada en marzo de 2020 por la administración de Trump, pide a los fabricantes que mejoren el rendimiento energético de sus modelos en un 1,5% anual entre 2021 y 2026, en comparación con el 5% exigido por el gobierno de su predecesor, el demócrata Barack Obama.

domingo, 12 de diciembre de 2021

¿Cómo será 2060? El mapa con nuestros posibles futuros climáticos
elpais.com

En los peores escenarios, los días de 40 grados se multiplicarán por ocho en el Mediterráneo. Explore las predicciones de los científicos del IPCC sobre el calentamiento global región por región


Escenario pesimista. Si seguimos como hasta ahora, con el mismo ritmo de emisiones de gases efecto invernadero, las predicciones dicen que para 2060 habremos elevado la temperatura unos 4 grados.

La cumbre del clima afronta su segunda y última semana de negociaciones. Los representantes de los casi 200 países reunidos en Glasgow discuten sobre en qué mundo tendrá que vivir el ser humano en las próximas décadas. El objetivo es romper con la trayectoria creciente de emisiones de gases de efecto invernadero, para que el calentamiento no se encamine hacia los 4 grados y se pueda mantener dentro del margen de seguridad fijado por los científicos, entre los 2 y los 1,5 grados. ¿El problema? Eso exige que las naciones reduzcan de forma drástica y urgente su consumo de combustibles fósiles, el alimento fundamental del crecimiento económico.

Las negociaciones de Glasgow se están desarrollando en un contexto de alerta científica. El último gran informe del IPCC —el grupo de científicos que radiografía el calentamiento bajo el paraguas de la ONU— advertía de que los fenómenos climáticos extremos son cada vez más intensos y frecuentes. Pero recordaba que el calentamiento todavía se puede contener. Para ese informe del IPCC se elaboró un atlas con las consecuencias del calentamiento en diferentes escenarios de emisiones. Es decir, un mapa de los “futuros mundos posibles”, como explica José Manuel Gutiérrez, director del Instituto de Física de Cantabria y coordinador de ese proyecto en el que participan el CSIC y la empresa tecnológica Predictia.

Partiendo de los datos de ese trabajo, EL PAÍS ha elaborado un mapa que permite explorar las predicciones de los científicos de temperatura, sequía y lluvia, en cada región del planeta, y en los tres escenarios: pesimista, intermedio y optimista. Aquí puede navegar por los posibles futuros posibles.


El futuro si las cosas siguen igual

En un escenario pesimista, con emisiones que no se frenan y continúan con el ritmo creciente actual, lo que auguran las predicciones de los modelos del IPCC es un calentamiento acelerado que llevaría a un incremento medio de la temperatura mundial de 4 grados. Es útil imaginar una niña y a su abuelo, los dos de España o Italia.

A lo largo de su vida, el abuelo ha visto subir la temperatura en uno o dos grados desde 1950. En cambio, en el escenario pesimista de emisiones, su nieta vería una subida de 4 grados desde 2010 a 2080. El abuelo ha visto como el calor extremo pasaba de 4 a 10 días anuales; la nieta los verá llegar a 33. Los periodos de sequía no han cambiado mucho durante la vida del anciano, pero su nieta podría verlas pasar de 80 a 96 días de media.

El futuro si actuamos


El escenario optimista consiste en aplicar planes drásticos y rápidos de reducción de emisiones de efecto invernadero, hasta su práctica eliminación a partir de la segunda mitad de siglo. Ese es el objetivo del Acuerdo de París, que busca que el calentamiento global se quede entre los 1,5 y los 2 grados respecto a los niveles preindustriales (ahora ya estamos en 1,1 grados).

Porque, tras dos siglos de emisiones crecientes de unos gases que permanecerán durante muchas décadas en la atmósfera, a lo que puede aspirar la humanidad en estos momentos es a limitar el aumento de la temperatura, pero no a revertirlo.

La lucha contra el cambio climático es cuestión de justicia territorial y generacional. Territorial porque a los que más daño les hará el calentamiento es a los que menos responsabilidad tienen: los países más pobres y que menos han emitido. Y generacional porque las peores consecuencias de ignorar sistemáticamente las alertas científicas sobre los gases de efecto invernadero las afrontarán las generaciones futuras.

Aunque el cambio climático es imparable, todavía es posible decidir las dimensiones de nuestra herencia. Por ejemplo, en un mundo con un calentamiento moderado —de dos grados de aumento medio global—, los días de calor extremo que sufriría en 2070 esa nieta de la que hablábamos pasarían de los 33 del escenario pesimista a 14.

Lo mismo ocurriría con las sequías: esa niña padecería algunas de 80 días en el escenario optimista, una cifra como la actual, frente a los 96 del mundo alternativo en el que la humanidad prefirió seguir ignorando las alertas y quemando combustibles fósiles.

¿Y hacia dónde nos encaminamos ahora?

Si se atiende a los planes a corto y medio plazo de los países, el ritmo que llevarán las emisiones durante esta década conducirá a un calentamiento de unos 2,7 grados, según la última evaluación realizada por Naciones Unidas. Es decir, se necesita que los países endurezcan más sus planes de recorte de emisiones. Sin embargo, si se tienen en cuenta las metas a largo plazo que se están fijando las naciones —para mediados de siglo— y a las promesas hechas en la cumbre en la primera semana, la Agencia Internacional de la Energía sostiene que se podría estar en la senda de los 1,8 grados.

El problema es que esas promesas y metas de futuro no casan en muchos casos con los planes concretos de recorte de emisiones de aquí a 2030. Anne Olhoff, la economista que coordina desde hace más de una década los informes de análisis de los programas nacionales de recorte de gases de efecto invernadero para la ONU, lo resumía esta semana así a EL PAÍS: “Lo que realmente importa es que las promesas estén respaldadas con medidas a corto y medio plazo que proporcionen confianza en que se pueden lograr”.

Metodología

Fuentes. Los datos provienen del Atlas del IPCC, un proyecto en el que participan el CSIC y la empresa tecnológica Predictia. Para su tratamiento nos han ayudado Maialen Iturbide y José Manuel Gutiérrez, del Instituto de Física de Cantabria.

Escenarios 

Hemos considerado tres escenarios de emisión de gases de efecto invernadero. El SSP1-26 es un escenario ambicioso, que permitiría limitar el nivel de calentamiento global por debajo de 2 grados (como recogía el Acuerdo de París). El SSP2-45 es un escenario intermedio, y el SSP5-85, es el peor, con el mayor nivel de emisiones, que elevaría la temperatura del planeta en 4 o 5 grados. Se puede leer sobre los escenarios en los documentos del IPCC.

Variables climáticas

Hemos usado cuatro métricas: la temperatura media, el número de días al año con temperaturas que superan los 40 grados, la precipitación media anual en mm/día, y los días consecutivos de sequía (menos de 1 mm).

Incertidumbre

Hemos resumido cada métrica con una predicción puntual: la mediana de predicciones de la batería de decenas de modelos que usa el Atlas del IPCC.


¿Podría volver a ser verde el Sáhara?Hace miles de años, las dunas arenosas del Sáhara estaban repletas de vegetación
muyinteresante.es




En algún momento de la historia (entre 11 000 y 5 000 años después de la última Edad de Hielo) la vegetación creció sobre el desierto del Sáhara. Las dunas arenosas estaban repletas de plantas, y las precipitaciones favorecieron que las cuevas más populares del Sáhara se convirtieran en lagos. De hecho, sus 9 millones de kilómetros cuadrados se volvieron verdes y algunas especies, como los hipopótamos, los elefantes o los antílopes se alimentaban de los pastos y arbustos que crecían en el desierto.

Aunque esto ocurrió hace miles de años, lo cierto es que el Sáhara podría volver a teñirse de verde. Según Kathleen Johnson, profesora de sistemas terrestres en la Universidad de California, el Periodo Húmedo Africano (también conocido como el Sáhara Verde) se produjo por la rotación de la Tierra alrededor de su eje, pues la Tierra, cada 23 000 años, sufre un bamboleo en su órbita y en su eje.

Este bamboleo de la Tierra provoca que el viento y la lluvia se desplacen a otras latitudes. En este caso, los monzones (vientos estacionales que producen el desplazamiento de grandes cantidades de agua) descargarían más al norte de África, sobre el Sáhara, en lugar de caer sobre el África subsahariana. Sin embargo, debido al cambio climático y los gases de efecto invernadero, los científicos no saben cuándo el Sáhara, (actualmente el desierto cálido más grande del mundo), se transformará en un bosque fluvial.


Inclinación de la Tierra

Hace unos 8 000 años, la inclinación de la Tierra cambió de unos 24,1 grados hasta los 23,5 actuales. Esta variación provocó una enorme diferencia, pues ahora el hemisferio norte se inclina más lejos del sol durante los meses de invierno. No obstante, durante el Sáhara Verde el hemisferio norte estaba más cerca del sol en verano.

Esto provocó un aumento de la radiación solar (es decir, calor) en el hemisferio norte de la Tierra y, en consecuencia, aumentó el monzón africano. El aumento de humedad transformó el Sáhara, anteriormente arenoso, en un terreno cubierto de hierba y arbustos.

Sin embargo, la órbita de la Tierra volvió a reacomodarse, por lo que este clima no duró más de dos siglos. Y, aunque el cambio en la radiación solar fue gradual, el paisaje cambió de forma repentina. Actualmente los científicos esperan que el Sáhara Verde vuelva a reaparecer dentro de unos 10 000 años, aunque no pueden predecir cómo afectarán los gases de efecto invernadero a este ciclo climático natural.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Un tercio de los árboles silvestres del mundo están al borde de la extinción (y cuáles corren más peligro)
lanacion.com.ar


Las especies amenazadas van desde robles y magnolias hasta árboles tropicales

Miles de especies de árboles se encuentran en peligro 

Al menos uno de cada tres árboles en estado silvestre se enfrenta a la extinción en todo el mundo, según las conclusiones de un reciente informe.

El reporte Estado de los árboles en el mundo, elaborado por Botanic Gardens Conservation International (BGCI), una organización con sede en Londres, concluyó que entre un tercio y la mitad de las especies de árboles en todo el planeta podría desaparecer.

 Las especies amenazadas van desde robles y magnolias hasta árboles tropicales. Los expertos dicen que 17.500 especies se encuentran en peligro, el doble de la cantidad de mamíferos, aves, anfibios y reptiles amenazados todos juntos.

Los grupos conservacionistas están pidiendo esfuerzos de protección urgentes en medio de amenazas como la deforestación, tala y el cambio climático.

“Tenemos cerca de 60.000 especies de árboles en el planeta; y por primera vez sabemos cuáles de estas especies necesitan acciones de conservación, cuáles son las mayores amenazas para ellas y dónde se encuentran”, dijo Malin Rivers, de la BGCI.

 “Para un planeta saludable necesitamos diversidad de especies de árboles”, agregó Sara Oldfield, copresidenta del Grupo Global de Especialistas en Árboles de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

“Cada especie de árbol tiene un papel ecológico único que desempeñar”, dijo. “Con el 30% de las especies de árboles del mundo en peligro de extinción, necesitamos ampliar urgentemente las acciones de conservación”.

Especies amenazadas

Unas 142 especies ya han desaparecido de la naturaleza, mientras que 442 están al borde de la extinción y quedan menos de 50 árboles individuales.

Las mayores amenazas para los árboles a nivel mundial son la agricultura (que afecta a 29% de las especies), la tala (27%), ganadería (14%), desarrollo urbano y comercial (13%) e incendios (13%).

Otras amenazas son la producción de energía y minería (9%), plantaciones de madera y pulpa (6%), especies invasivas (5%) y cambio climático (4%).

La tala de árboles es una de las mayores amenazas

Madagascar encabeza la lista de países con mayor número de especies amenazadas, un total de 1.842, lo que representa 59% del total de las especies en la isla.

Le sigue Brasil, hogar del Amazonas, donde 1.788 especies de árboles, 20% del total, están amenazados; e Indonesia: 1.306, lo que equivale a un 23%.

Muchas de las miles de especies amenazadas se encuentran en los países más biodiversos del planeta, como son Brasil, Colombia, Indonesia, Malasia, Venezuela y China.

Aunque los países megadiversos ven el mayor número de variedades en riesgo de extinción, las especies de árboles de las islas corren un riesgo más proporcional, tal como informó la agencia de noticias Reuters citando al informe.

“Esto es particularmente preocupante porque muchas islas tienen especies de árboles que er”, agregó el informe.

Los árboles en riesgo particular de extinción incluyen:


Grandes árboles tropicales conocidos como dipterocarpus que se están perdiendo debido a la expansión de las plantaciones de aceite de palma.
Robles debido a la agricultura y el desarrollo en partes de México, Chile y Argentina.
Ébano y palo de rosa usados para obtener madera en Madagascar.
Árboles de magnolia amenazados por la recolección insostenible de plantas.
Árboles como el fresno que mueren a causa de plagas y enfermedades en el Reino Unido y América del Norte.


Soluciones


El cambio climático, el clima extremo y el aumento del nivel del mar son amenazas crecientes para los árboles. Pero los autores dicen que con la acción de conservación, hay esperanza para el futuro.

“El informe nos da esa hoja de ruta para movilizar a la comunidad conservacionista en general y otros actores clave para asegurar que la conservación de los árboles esté al frente de la agenda de conservación”, dijo Rivers.

Los expertos piden una serie de acciones, que incluyen:


Preservar los bosques existentes y ampliar las áreas protegidas (actualmente, al menos el 64% de todas las especies de árboles se pueden encontrar en al menos un área protegida).
Mantener especies amenazadas en jardines botánicos o bancos de semillas con la esperanza de que algún día puedan volver a la naturaleza (actualmente, alrededor del 30% de todos los árboles están respaldados de esta manera)
Proporcionar educación para garantizar que los planes de reforestación y plantación de árboles se lleven a cabo científicamente, con el árbol correcto en el lugar correcto, incluidas las especies raras y amenazadas.


Aumentar la financiación para la conservación de árboles.

Los científicos estiman que un millón de especies de animales y plantas están en peligro de extinción.

Durante los últimos 300 años, la superficie forestal mundial ha disminuido en aproximadamente un 40% y 29 países han perdido más del 90% de su cubierta forestal.

 

BBC Mundo

miércoles, 30 de junio de 2021

Camino de restauración forestal 

eldiariodelaregion.com.ar


Los bosques tropicales son ecosistemas fundamentales para la vida en el planeta, los cuales contribuyen en la absorción del dióxido de carbono de la atmósfera, de manera que adquieren una gran importancia para la conservación del medio ambiente

No obstante, estos bosques están en grave peligro por las serias amenazas que les acechan, como la fragmentación del hábitat y la alteración de la biodiversidad, debido a la mano del hombre. Anualmente se pierden 10 millones de hectáreas de bosques, una cifra alarmante que es necesaria detener.

El 22 de junio se celebra el Día Internacional de los Bosques Tropicales, una efeméride proclamada en el año 1999 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de Conservación (WWF) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

¿DÓNDE ESTÁN?

Los bosques tropicales son ecosistemas terrestres, que se desarrollan en regiones de alta temperatura y se les denomina macrotérmicos. Son consideradas áreas higrófilas, debido a su ambiente húmedo.

Estas zonas boscosas de gran extensión han sido generadas por sucesión natural. Son muy importantes para la preservación de la vida en el planeta, los cuales cuentan con más de 15 millones de especies arbóreas, arbustos y plantas trepadoras. Debido a que se ubican en climas cálidos con alta humedad, albergan una gran variedad de flora y fauna exuberante.

Se encuentran ubicados entre el Trópico de Capricornio y el Trópico de Cáncer, cerca de la línea ecuatorial, en países de Sur América, África y el sudoeste de Asia. Ello es debido a que los niveles de iluminación natural y temperatura son constantes durante todo el año.

TIPOS

Bosque Tropical Lluvioso: son bosques sin estaciones secas y con precipitaciones de más de 2.500 mm. La Amazonia contiene la mayor extensión de bosque tropical lluvioso en el mundo.

Bosque Tropical Húmedo Caducifolio: son bosques menos biodiversos, con precipitaciones anuales de 1.000 a 2.000 mm.

Bosque Tropical Seco y Semi Seco: presentan precipitaciones anuales de 500 a 1.000 mm, con extensos periodos de sequía. Se encuentran en África.

Formaciones de Bosques Tropicales en tierras altas: se ubican en colinas o montañas, con altitudes superiores a los 800 metros sobre el nivel del mar. En América Latina se ubican en la Cordillera de Los Andes.

BENEFICIOS

Los beneficios que brindan los bosques tropicales al planeta y a nuestra vida cotidiana son de un valor incalculable. Ejercen un rol relevante en la erradicación de la pobreza y el logro de las metas de desarrollo, previstas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Mencionamos a continuación algunos de sus beneficios: Son el hábitat de miles especies de plantas, aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Contribuyen notablemente al equilibrio del oxígeno, del dióxido de carbono y de humedad en el aire. Regulan el ciclo del agua, ayudando a evitar inundaciones. Son vitales para contrarrestar el cambio climático, debido a que absorben el dióxido de carbono (CO2). Contribuyen a evitar la erosión de los suelos. Constituyen el hábitat de más del 80% de las especies animales y vegetales. Proporcionan materia prima para la producción de alimentos, medicinas y combustibles. Potencian el bienestar físico y mental de las personas, beneficiando nuestro sistema inmunológico, reduce la presión arterial y es un ambiente ideal para la relajación.

LOS PELIGROS

Estas zonas boscosas de grandes extensiones afrontan los siguientes riesgos y peligros, ocasionados principalmente por la mano del hombre, aunado a la ausencia de políticas y lineamientos sectoriales por parte de algunos gobiernos y naciones para la protección de bosques tropicales: Incendios forestales. Invasión de áreas boscosas, para el establecimiento de asientos comunitarios ilegales. Construcción de infraestructura. Proliferación de cultivos ilícitos. Deforestación indiscriminada de áreas boscosas, que contribuyen a la emisión de gases de efecto invernadero, incidiendo en el calentamiento global y el cambio climático.

2021

Anualmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desarrolla una campaña para la celebración de esta efeméride. Para el año 2021 el tema central de la campaña es «Restauración forestal: un camino a la recuperación y el bienestar».

Con ello se pretende concienciar acerca de la pérdida y degradación de los bosques en el mundo, generando grandes cantidades de gases que ocasionan el calentamiento climático.

La ejecución de acciones orientadas a la restauración y la gestión sostenible de los bosques tropicales beneficiarán significativamente al clima y la biodiversidad, generando bienes y servicios necesarios para el desarrollo sostenible de las naciones.

Aunado a la ejecución de esta campaña se destaca el Decenio de la ONU sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), con la finalidad de efectuar una convocatoria global, para aunar esfuerzos en la protección y recuperación de los ecosistemas.

¿Sabías que?

A continuación mencionamos algunos datos interesantes sobre los bosques tropicales: Un árbol libera entre 8 y 10 veces más humedad en la atmósfera. Los bosques contienen más del 80% de la biodiversidad terrestre. En los bosques amazónicos se ubican más de 1.000 especies de plantas, utilizadas con fines medicinales. Los bosques tropicales cubren al menos el 3% del área terrestre.

De acuerdo a un estudio publicado por la International Journal of Oncology, aproximadamente el 60% de los medicamentos utilizados contra el cáncer y para el tratamiento de otras enfermedades (afecciones cardíacas, reumatismo, hipertensión, artritis, entre otras) proviene de plantas de los bosques tropicales.

Anualmente se pierden millones de hectáreas de bosques tropicales, ocasionados por la mano del hombre. La Organización Mundial de las Naciones Unidas estima que más del 25% de la población a nivel mundial dependen de los recursos forestales para su subsistencia.

 

lunes, 28 de junio de 2021

Alicante pedirá 104 millones para reutilizar agua depurada en la agricultura
efeverde.com



Aguas Municipalizadas de Alicante (AMAEM) y el Ayuntamiento de la capital alicantina solicitarán financiación de los fondos Next Generation para proyectos de reutilización de agua depurada en l’Alacantí por un importe de 104 millones de euros, con los que fomentar su uso agrícola y la creación de empleo en este sector. 

 



Así se ha aprobado este lunes en el segundo Consejo de Administración de AMAEM correspondiente a 2021.

Dentro de las diferentes temáticas tratadas por el órgano de gobierno, ha cobrado especial importancia el apartado dedicado a los proyectos en que trabaja ya la compañía dentro del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia para los próximos años, derivado de los Fondos Europeos de Recuperación, con el objetivo de mitigar el impacto socioeconómico derivado de la pandemia de la Covid-19.

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha resaltado: “a través de estos proyectos, avanzamos hacia la reutilización de toda el agua depurada en usos agrícolas y el riego de jardines y zonas verdes, con un doble objetivo, mejorar la sostenibilidad y el medio ambiente, al tiempo que impulsamos la generación de empleo en el sector como el agrícola”.


“Estamos trabajando en favor de la recuperación económica de Alicante, un compromiso basado en un pacto social centrado en la solidaridad con los colectivos más vulnerables y el impulso del empleo en el camino hacia la reconstrucción económica desde la innovación, la digitalización y la sosteniblidad como factores principales para este desarrollo”, ha explicado Barcala.

Con un valor de 104.390.000 euros, el denominado Plan integral de reutilización de agua depurada en l’Alacantí tiene como objetivos fundamentales lograr la reutilización del 100 % del agua depurada de Alicante. 


Impactos medioambientales

En el aspecto medioambiental, este plan supondrá la eliminación de cualquier tipo de caudal excedente de aguas depuradas a través de cuencas fluviales. Además, la disponibilidad de los nuevos caudales traerá una reducción de la extracción de agua de los acuíferos del Vinalopó, recientemente declarados en sobreexplotación. 


Barcala ha indicado que, “junto a los usos agrícolas, el desarrollo de estos programas permitirá la ampliación de redes de agua regenerada para el riego de nuevos espacios verdes, cumpliendo con los objetivos del Ayuntamiento de Alicante y de AMAEM con la Agenda Urbana Alicante 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, que consideramos un objetivo irrenunciable en una capital turística como es Alicante”.

Según fuentes municipales, el plan integral en el que trabaja Aguas de Alicante permitirá el aporte al sector agrícola de “nuevas aguas de calidad, a un precio competitivo y con totales garantías, lo que activará una importante dinamización del sector, con la creación de nuevos puestos de trabajo, tanto directos como indirectos”.

En el apartado de medidas directamente vinculadas al usuario, el órgano de gobierno de AMAEM ha aprobado también la libre elección de la periodicidad con la que el consumidor quiere recibir su facturación, que puede ser desde ahora tanto mensual como trimestral. 


Beneficios de la facturación mensual

Si bien hasta este momento la facturación mensual del agua estaba destinada únicamente a grandes consumidores, la aprobación de dicha opción para la ciudadanía supondrá grandes beneficios como disponer de información de sus consumos las 24 horas de día los 7 días de la semana, alerta temprana de fugas o consumos anómalos, respeto a la privacidad del hogar (contadores interiores), eliminación de estimaciones de consumo y eliminación de aportar la lectura del contador.

Además, otras ventajas adicionales serán la posibilidad de acompasar los gastos de factura con los ingresos personales, habitualmente mensuales, y un incremento en la facilidad de pago, con importes más reducidos.

Con relación al compromiso medioambiental de la compañía, se ha destacado también el proyecto en el que ya se trabaja para lograr una reducción de las emisiones de CO2 en un 37 % por parte de la flota de vehículos en 2027.

Tanto la renovación de la flota de vehículos, primando la motorización eléctrica, como inversiones en infraestructuras para la producción solar fotovoltaica y la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos completan esta apuesta por las soluciones de movilidad eléctrica de la empresa. 


Desarrollo Sostenible


Finalmente, se ha presentado el Informe de Desarrollo Sostenible correspondiente al ejercicio 2020, documento verificado externamente según el estándar internacional de GRI (G4) en su versión exhaustiva.

Se trata del duodécimo año consecutivo en el que Aguas de Alicante elabora este informe, que es una presentación completa del desempeño económico, social y ambiental de la empresa durante el periodo y que, en esta ocasión, hace hincapié en el impacto de la crisis derivada de la Covid-19 en todos los ámbitos de gestión.

A este respecto, se ha resaltado la ampliación del fondo social hasta 1,5 millones de euros, ampliando el espectro de posibles beneficiarios incluyendo, además de a las personas en situación de vulnerabilidad, a autónomos y pequeñas empresas afectadas por las restricciones derivadas de la pandemia. 

 

martes, 18 de mayo de 2021

La OMS llama a cuidar la naturaleza para evitar nuevas pandemias
cuerpomente.com

La Organización Mundial de la Salud se suma al llamamiento de las organizaciones conservacionistas y ecologistas: el futuro de la humanidad depende en primer lugar de la protección de la naturaleza. Cambiar nuestra relación con ella es necesario para prevenir nuevas pandemias, el cambio climático y la contaminación.

Volver a la normalidad no es suficiente. La Organización Mundial de la Salud hace un llamamiento a los gobiernos nacionales de todos los países del mundo para que destinen las inversiones destinadas a reactivar la actividad económica a transformar nuestra relación con la naturaleza. Esta es la mejor manera de que no se sucedan las pandemias y a la vez luchar contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la pobreza y la contaminación.

Los expertos que han trabajado para la OMS en la redacción de un manifiesto aseguran que las enfermedades infecciosas procedentes de la fauna silvestre se suceden cada vez con más frecuencia: la COVID-19 ha seguido el patrón marcado por el VIH/sida, el SARS o el ebola, y los medios sanitarios no han sido suficientes para atajar la enfermedad ni para ofrecer los tratamientos adecuados a la mayoría de los pacientes, víctimas tanto de la enfermedad como de la pobreza.

"PRESERVAR LA FUENTE DE LA SALUD HUMANA: LA NATURALEZA"

"El mundo no puede permitirse nuevas catástrofes de la dimensión de la COVID-19, ya sea a causa de la próxima pandemia o por los daños medioambientales y el cambio climático, cada vez más devastadores", se afirma en el manifiesto dado a conocer por la OMS. Su primera recomendación es proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza.

Las economías y las sociedades humanas dependen del entorno natural: la fuente original de todo el aire puro, el agua y los alimentos. Estos bienes están amenazado por la deforestación, las prácticas agrícolas intensivas y contaminantes o el consumo de especies silvestres.

Los planes de recuperación tras la COVID-19 y los destinados a reducir el riesgo de futuras epidemias no deben quedarse en la detección precoz, ni en el control de los brotes, sino que deben minimizar el impacto de la actividad humana en el medio ambiente.

ABANDONAR LOS COMBUSTIBLES FÓSILES

Para reducir este impacto es necesaria una transición energética hacia las energías renovables y seguras. Es la única manera de evitar que el 90 por ciento de las personas respiran aire en el exterior con niveles de contaminación que superan los valores de referencia establecidos en las directrices de la OMS sobre la calidad del aire, lo que produce más de siete millones de fallecimientos al año.

Los expertos de la OMS pide a los gobierno que dejen de subvencionar los combustibles fósiles y que apuesten definitivamente por las energías renovables limpias.

El manifiesto de la OMS pide otras medidas, como promover sistemas alimentarios sanos y sostenibles, construir ciudades sanas y habitables, con más zonas peatonales y restringidas a las bicicletas, e invertir en servicios esenciales, como el suministro de agua.

"Más del 70% de las enfermedades humanas en los últimos 40 años han sido transmitidas por animales salvajes. Los casos más conocidos son los de la gripe aviar, el ébola, el sida y la del coronavirus COVID-19", explica Juan Carlos del Olmo en una entrevista en La Vanguardia.

Esta transmisión de enfermedades tiene que ver con la destrucción de los ecosistemas naturales.
El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana que causa el sida) procede de chimpancés y pasó a los humanos que los cazaban y comían.

El virus de la fiebre Lassa se contagió a través de roedores que huyeron de bosques destruidos y acudieron a zonas habitadas del oeste de África.

El ébola, el SARS, el MERS y ahora el coronavirus SARS-CoV-2 proceden de murciélagos, animales que cobijan 500 coronavirus y el conjunto de animales podría hospedar 1,7 millones de virus desconocidos que podrían infectarnos.

LA PANDEMIA ACTUAL ERA MUY PREVISIBLE

Lo explica el ecólogo de enfermedades Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance. Hace tres años, él y otros especialistas advirtieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que un virus desconocido de origen animal podría extenderse como la gripe y con una mortalidad mayor. La COVID-19 ha cumplido la profecía.

"En hábitats bien conservados y con variedad de especies los virus se distribuyen, hay especies que bloquean su dispersión y predadores que eliminan a los enfermos. En cambio, la destrucción de los ecosistemas, y sobre todo de los bosques tropicales, facilita la propagación de patógenos", explica Del Olmo.

Por otra parte, el cambio climático también está favoreciendo la expansión de las enfermedades infecciosas. Al derretirse los glaciares, por ejemplo, pueden liberarse virus potencialmente infecciosos para los seres humanos. Otro riesgo son los mosquitos que pueden ser vectores, que llegan ahora a latitudes más amplias. En España, el mosquito tigre ya puede transmitir el dengue, una enfermedad tropical.

LA INVASIÓN DE LA AGRICULTURA Y LA GANADERÍA INSOSTENIBLES

La principal causa de destrucción de los ecosistemas es la extensión de cultivos como la palma, la soja y otras plantas que se utilizan para alimentar a los animales que proporcionan carne. Por tanto, para revertir la situación es necesario reducir el consumo de carne en el planeta y organizar un sistema alimentario basado en la agricultura sostenible.

La destrucción de los hábitats naturales, el crecimiento de las ciudades, el cambio climático y la globalización del transporte han contribuido al número creciente de brotes epidémicos desde 1980, según el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). Puedes descargarte su informe al respecto:

ES NECESARIO TRANSFORMAR EL MODELO ECONÓMICO

"Hay que darle la vuelta a este modelo de desarrollo en el que vivimos basado en una relación muy depredadora de la naturaleza", advierte Del Olmo.

"Gracias a la COVID-19 –añade– nos hemos dado cuenta de que no tenemos capacidad para abordar una crisis global, nos faltan organizaciones internacionales fuertes y con políticas claras, y no gobiernos cortoplacistas que no están dispuestos a tomar las medidas necesarias". "El gran negocio de futuro de la humanidad es proteger la naturaleza. El gran desafío de la sociedad mundial es darle la vuelta al sistema económico, y le toca a nuestra generación", asegura Del Olmo.