lunes, 4 de enero de 2021

Calentamiento global y el nacimiento de hojas de los árboles

meteored.com.ar

Científicos del medio ambiente de China y Finlandia descubrieron que el nacimiento de hojas de algunos árboles se presentan más rápido cada año. Su estudio podría demostrar que variabilidad climática es el factor que está contribuyendo directamente.




Un equipo internacional de investigadores de la Universidad del Este de Finlandia, de la Academia China de Ciencias y la Universidad Zhejiang, han descubierto que de cuatro especies de árboles europeos, el castaño de indias, pino silvestre, aliso y fresno, el intervalo de tiempo entre el despliegue de las hojas y la floración aumentó a un ritmo de 0.6 a 1.3 días por década entre 1950 y 2013.

Aún cuando en otros estudios se ha demostrado que el desarrollo de las hojas y la floración ocurre antes en relación con el calentamiento climático localizado, este trabajo es el primero a gran escala que examina ambos eventos fenológicos juntos y muestra que no avanzan al mismo ritmo en respuesta algunos efectos relacionados al cambio climático.

Como sabemos durante la primavera y en algunas regiones a finales del invierno el despliegue y la floración de las hojas son eventos anuales clave para los árboles y cada uno indica el inicio del crecimiento y la reproducción, respectivamente. Este es uno de los momentos cruciales para maximizar la vida vegetativa de un árbol.

Los investigadores

El Dr. Qianqian Ma, autor principal del estudio, dijo un reportaje para British Ecological Society: "el momento de los eventos fenológicos es muy sensible a los factores ambientales, siendo la temperatura particularmente importante en las plantas templadas. Los cambios en la fenología que observamos en nuestro estudio pueden afectar tanto el crecimiento como el desarrollo reproductivo en especies de árboles y, en última instancia, afectan el ecosistema, los ciclos de nutrientes y el almacenamiento de carbono ".

"Los avances desiguales del despliegue y la floración de las hojas pueden alterar la distribución de los recursos de los árboles entre el crecimiento y la reproducción y podrían dejar las flores u hojas vulnerables al daño por heladas tardías de la primavera si aparecen demasiado pronto", dijo el Dr. Jian-Guo Huang, miembro del grupo de investigación.

"Las plantas a menudo requieren una exposición a temperaturas frías durante el invierno como una señal para descansar antes de que el estallido de las yemas de las hojas o la floración puedan desencadenarse por una exposición suficiente a temperaturas más cálidas en primavera", explicó el Dr. Qianqian Ma.

Metodología y observaciones del ecosistema

Los cambios en los tiempos de floración podrían interrumpir las interacciones con los polinizadores, lo que afectaría la supervivencia de ambas especies con consecuencias para el ecosistema.

Para recopilar los datos sobre las cuatro especies de árboles, se utilizo la red Paneuropea de Fenología (PEP). Esta base de datos contiene observaciones anuladas de la fecha en que las hojas se despliegan por primera vez o se separan para los árboles de hoja perenne, y la fecha en que las flores emergen por primera vez para las especies de árboles en toda Europa.

Con estos datos, los autores calcularon los intervalos de tiempo entre la fecha de la primera hoja y la fecha de la primera flor entre 1950 y 2013 y lo evaluaron con los datos de temperatura correspondientes. Solo cuatro especies de árboles tenían registros de datos suficientes durante períodos de tiempo suficientemente largos y áreas geográficas suficientemente grandes.

Conclusiones de la investigación

Encontraron que las especies que producen flores antes que las hojas, podrían sufrir pérdidas en la producción de semillas si las flores fueran dañadas por heladas. En cuanto a las especies que producen hojas antes que las flores, como el castaño de indias, el daño de las heladas de la primavera tardía en las hojas podría reducir el crecimiento y la absorción de carbono.

El Dr. Jian-Guo Huang dijo: "Se necesitan más estudios que monitoreen simultáneamente el momento de los eventos fenológicos y la asignación de recursos dentro de las plantas para evaluar mejor las consecuencias de la fenología alterada bajo el calentamiento climático".

miércoles, 9 de diciembre de 2020

 ¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD ENERGÉTICA?

elblogverde.com


La creación de Comunidades Energéticas puede que sea una de las mejores opciones para fomentar desde ya mismo el uso de energías más limpias y abrir el camino del cambio a la participación local. En este artículo os vamos a contar con más detalle en qué consiste y por qué puede ser una opción que tú mismo también puedes llevar a cabo.


Cada vez son más personas las que están concienciadas de la necesitad de un cambio para hacer frente a las consecuencias del cambio climático, aunque también es cierto que demasiadas veces uno no sabe qué hacer para actuar con sus medios y en su zona residencial.

Una de las posibilidades que resultan asequibles es apostar por el uso de las energías renovables. ¿Y cómo trasladar esto a tu vida? De ahí surge el impulso y la oportunidad de crear Comunidades Energéticas locales que permitan ir instaurando un cambio local, para formar parte del cambio global que se necesita.

¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD ENERGÉTICA?

Según REScoop (Federación europea de cooperativas energéticas, de energía renovable) “Una Comunidad de Energía es una entidad legal donde los ciudadanos, las PYMES y las autoridades locales se unen, como usuarios finales de energía, para cooperar en la generación, la distribución del consumo, el almacenamiento, el suministro, la agregación de energía de fuentes renovables u ofrecer eficiencia energética y/o servicio de gestión de la demanda.“

Es decir, las comunidades energéticas locales son consideradas entidades jurídicas que funcionan de manera cooperativa entre todos sus integrantes-socios. Estas comunidades pueden estar formadas por personas físicas, así como por asociaciones, pymes, entre otros, que aceptan la responsabilidad de formar parte de dicha cooperativa. Todos ellos tienen como objetivo lograr unos beneficios medioambientales, energéticos, sociales y económicos para los propios socios y/o terceros, en lugar de que suponga ganancias financieras o beneficios lucrativos.

Una comunidad energética ha de ser autónoma, debe permitir una participación abierta y democrática de sus integrantes (una persona, un voto), a la par que también debe de ser voluntaria. Los miembros que la conforman son quienes deben de controlar los proyectos de energías renovables que lleven a cabo, al igual que los proyectos deben ser propios y desarrollados por ellos mismos.

Otra de las características importantes es que las empresas o inversores que participan no ocupan un papel de control en el consejo de la comunidad, puesto que dicha cooperativa ha de ser independiente.

CARACTERÍSTICAS Y VENTAJAS DE UNA COMUNIDAD ENERGÉTICA

Una de las principales características que diferencian la Comunidad Energética de las empresas tradicionales de energía es que el objetivo varía, aquí nos encontramos un enfoque comunitario en lugar de empresarial. Lo cual no quiere decir que no participen grandes empresas en el desarrollo energético de estas comunidades, como es el caso de Energés, que son un referente en la energía fotovoltaica y de autoconsumo, ya sea residencial como industrial, con 16 años de experiencia a sus espaldas. Sencillamente, como mencionábamos anteriormente, forman parte del proyecto como un medio para lograrlo, pero siempre manteniendo la autonomía e independencia de la comunidad.

Un ejemplo de este trabajo en común lo encontramos en la asociación comarcal Gran Vega, que en 2018 firmó un Convenio Marco con Energés para promover el uso de energías renovables en toda la zona y mejorar su producción, como ha ocurrido recientemente con empresas como Cáteríng y Restauración Hermanos González, Autoservicio Ecobero, Bar Ferrobús o Bar Paco, entre otros, que han conseguido reducir su factura eléctrica a través de instalaciones fotovoltaicas. Más ejemplos de cooperación, los tenemos en el Ayuntamiento de Alcolea del Río, que tras recibir asesoramiento profesional de Energés, ha llevado a cabo diversos proyectos fotovoltaicos en el Campo de Fútbol y la Guardería Municipal. Pero, sin duda, la vinculación más fuerte de Energés con Comunidades Energéticas ha sido a través de la cooperativa de consumo eléctrico Som Energia para la que ha desarrollado y construido dos plantas fotovoltaicas de 1,89 y 1,4MW respectivamente y colaborado en otra de 2MW en Lora del Río.

La mayor ventaja de todas es que vas a formar parte de un cambio a muchos niveles. No solo hablamos de una apuesta por el uso de energías 100% limpias y formar parte activa del cuidado del planeta, que ya es mucho, si no que también se rompe con la imagen de una sociedad capitalista fomentando una cooperativa regida por personas de forma democrática, donde todos tienen voz y voto, donde tú también vas a poder elegir las medidas que quieres que se lleven a cabo o cómo quieres que se haga.

Estas comunidades energéticas están basadas en una economía colaborativa, lo que quiere decir que hay cooperación entre los actores, públicos o privados, instituciones, empresas, o cooperativas. Pero no se limitan solo a las cooperativas energéticas.

La economía también es importante, más en tiempos complicados como los que vivimos. Otra de las ventajas es la reducción de costes a final de mes. El hecho de que una comunidad energética no busque lucrarse financieramente no está reñido con que la creación de la comunidad implique que cada miembro pueda optar a una energía a costes más accesibles y ajustados.

Es cierto que todavía son pocas las comunidades energéticas comparadas con la gran empresa eléctrica, que en los medios no se les está dando tanta cabida y que por ello resultan desconocidas para muchas personas, pero lo importante es que sepas que existen, que tú también puedes crear tu propia cooperativa y conseguir formar parte del cambio.

sábado, 31 de octubre de 2020

Proteger la naturaleza, la clave para evitar nuevas pandemias

airedesantafe.com.ar

Un nuevo informe internacional destaca que trabajar en la prevención es más ético (y barato) que afrontar las consecuencias.

Si la dinámica de interacción humana con la naturaleza no cambia con urgencia, la multiplicación de pandemias como la actual dejará de ser una amenaza difusa para volverse una hipótesis inquietantemente real y cercana. Así se desprende del reporte "Escapando de la era de las pandemias” elaborado desde la Plataforma Intergubernamental sobre Diversidad Biológica (IPBES), que advierte sobre “crisis peores a las que vivimos en la actualidad” y en la necesidad de que los gobiernos se enfoquen en eliminar los riesgos más que en intentar paliar sus consecuencias.

La lista de temas sobre los cuáles se debe avanzar ya es conocida y la deforestación y el comercio de fauna salvaje son dos de los más importantes. ¿Por qué apuntar allí? Porque según los científicos, existen un reservorio de entre 540 mil a 850 mil virus aún desconocidos en la naturaleza susceptibles de infectar a los humanos. “Se prevén pandemias más frecuentes, mortales y costosas cuyo impacto económico es 100 veces más alto que lo que costaría la prevención”.

Otro enfoque, urgente

Según el reporte publicado esta semana por la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos si nada cambia de manera rápida en el futuro mediato las pandemias serán “más frecuentes, rápidas, dañinas y mortales” que la del Covid-19. Los expertos recordaron la estrecha correlación que existe entre la degradación de la naturaleza y el aumento en riesgos de pandemia: “hay que ir de la reacción a la prevención”.

Para ubicar el debate en el presente, conviene hacer un breve repaso en la historia cercana: la pandemia de Covid-19 es al menos la sexta que afecta a la salud global desde la gran gripe de 1918 y si bien se originó en microbios transportados por animales “su aparición ha sido completamente provocada por la actividad humana”, según el informe.

Los especialistas estiman que existen otros 1,7 millones de virus que aún no han sido descubiertos tanto en mamíferos como en aves, de los cuales alrededor de 850 mil podrían tener la habilidad de infectar a las personas.

“Las mismas actividades humanas que causan el cambio climático y la pérdida de biodiversidad también provocan los riesgos de pandemias a través de los impactos que causan en nuestro entorno. Los cambios en el uso de tierras, la expansión e intensificación de la agricultura y el comercio, la producción y el consumo insostenibles alteran la naturaleza y aumentan el contacto entre la fauna salvaje, el ganado, los patógenos y los seres humanos. Este es el camino hacia las pandemias”, explicaron desde el Ipbes.

El extractivismo, en la mira

La agricultura y la extracción de recursos naturales son los dos procesos productivos que más impactan en el cambio del uso del suelo, lo que genera una destrucción de la naturaleza. Los modelos extractivistas son los que más han influido de manera negativa sobre los ecosistemas en los últimos 50 años, y causan una cuarta parte de las emisiones de gases que provocan el calentamiento global.

lunes, 19 de octubre de 2020

Misiones tiene el primer ministro de Cambio Climático de América Latina: “Hay que empezar a ponerle valor a la biodiversidad argentina”

noticiasambientales.com


“El tema es difícil y está más conectado de lo que parece. Sé que asumo una causa compleja. Pero no es para trabajarla con miedo, sino para hacerlo con comunicación desde el amor. Porque es la única forma de mejorar este planeta”. Las palabras pertenecen a Patricio Lombardi, el primer secretario de Cambio Climático de Misiones, un cargo de avanzada en América Latina.

El ministerio fue creado para su provincia por el gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, en lo que se convierte en un hecho histórico para la política nacional y Latinoamericana. Lombardi, que hasta hoy cumplía su función como secretario de Exterior del gobierno misionero, será el encargado de levantar la bandera de una lucha global que se ha convertido en una causa pública motorizada por artistas, políticos e intelectuales. Lombardi asumió minutos antes de las 14 y se mostró “muy honrado y agradecido” ante el “enorme desafío”.

“Vine a esta provincia como parte de la sociedad civil y hoy juro como secretario de Cambio Climático, esto habla a las claras de que acá hay políticas de Estado. Misiones tuvo el primer ministerio de Ecología, hoy la primera secretaría de Cambio Climático. Asumo con compromiso y lealtad hacia Misiones”, destacó el flamante secretario.

El medio ambiente sano representa mejor calidad de vida y en poco tiempo representará un ingreso monetario a través de un plan para motorizar la economía verde, o la contabilidad verde, obteniendo recursos económicos mediante el cobro por las toneladas de oxígeno que la selva misionera envía al mundo. De calcular y lograr el cobro por esa tarea se encargará la flamante Secretaría de Cambio Climático, creada por ley del presidente de la Legislatura, Carlos Rovira.

“Misiones tiene el 52% de la biodiversidad de toda la Argentina. Esto, en materia ambiental, la coloca en el puesto N° 1. Es la líder”, resalta Lombardi. Atrás dejó una carrera que lo llevó a estar en los poderes Ejecutivo y Legislativo, durante los años 90, como asesor en Relaciones Exteriores. También 12 años viviendo en Estados Unidos donde fue nombrado viceministro encargado de las Relaciones con América Latina en el estado de Florida, durante el gobierno local de Jeb Bush, hijo y hermano de los ex presidentes norteamericanos.

En 2007 regresó a la Argentina. Un año después fue invitado por el entonces gobernador misionero Carlos Rovira, para dar una charla sobre medio ambiente. En ese instante empezó a construirse la historia que lo depositará hoy en el flamante ministerio. Su acercamiento a Misiones y su intención clara de poner en agenda el cuidado del medio ambiente.


Lombardi vino a vivir a Misiones y se casó con una misionera. No tenía pensado volver a la administración pública pero, como definió, “esto no es político, esto es ambiente, y en el ambiente tengo el corazón”.

“Nosotros queremos empezar a ponerle valor a la biodiversidad argentina. Producimos servicios ecosistémicos en Misiones, donde está el 52% de la biodiversidad del país. Nadie nos paga por eso”, explicó Lombardi, que definió su objetivo advirtiendo que lo que buscan crear es “una criptomoneda verde”.

¿En qué consiste la criptomoneda verde? ¿Buscan cobrarle a los que dañan el ambiente? El nuevo ministro de Cambio Climático de Misiones brindó definiciones concretas para entender el plan de acción que tiene en mente y que buscará aplicar desde su nuevo cargo.

“Sos una petrolera, me estas dañando el ambiente. Estas modificando el clima con tus acciones. Tenés que comprar bonos. Con estos bonos compensás y mitigás el daño. Es una forma de compensar el daño ambiental o la huella ecológica que la empresa hace”, explicó.

“Un bosque produce oxígeno, captura carbono, es el hábitat de los animales, es medicina, fija los suelos y hace que llueva. Para monetizarlo, tenemos que valorizarlo. Lo que estamos proponiendo es revolucionario. Le vamos a poner un valor a esos bonos. Ya lo estamos trabajando con las Naciones Unidas y bancos europeos. Le vamos a poner valor a la selva misionera”, afirmó.

A lo largo de los años Lombardi comprendió que el cambio climático se genera por múltiples factores que están encadenados. Uno de esos eslabones, según definió, está vinculado a la alimentación y la producción de esos alimentos. “Soy vegetariano desde hace 32 años. Abrazo la causa ambiental también desde la alimentación. Tiene mucha relación el cambio climático con la forma en que nos alimentamos”, precisó

Lombardi dice que llegó a este ministerio para comunicar. Por eso profundizó su mensaje sobre el cuidado ambiental durante la charla. “Tenemos que tomar más conciencia, comer más orgánico, alimentos provenientes de la agricultura familiar. Hay que tener huerta, buenas practicas ambientales, querer al planeta y no creerse el tope de la cadena”, indicó.

“Somos acreedores. Voy a salir con el maletín bajo el brazo a decirles a nuestros deudores que nos paguen. Porque le están haciendo daño al planeta. Esa es mi meta N°1. La segunda es comunicar desde lo ambiental toda la enorme problemática que significa el cambio climático. Trabajar con los intendentes y las fundaciones. Visibilizar lo que está sucediendo”, explicó el nuevo funcionario.

Al momento de la toma del juramento, el Gobernador estuvo acompañado por el vicegobernador, Carlos Arce; el ministro de Ecología, Mario Vialey; el intendente de Posadas, Leonardo Stellato; la titular del Instituto Misionero de Biodiversidad, Viviana Rovira y el diputado provincial, Martín Cesino. A través de una videoconferencia también estuvo presente el secretario de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación de la Nación, Rodrigo Rodríguez Tornquist en representación de ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, Juan Cabandié.

Sobre el rol del nuevo ministro, Herrera Ahuad aseguró que “a partir del día de hoy se transforma en custodio del patrimonio de todos los misioneros, enfrentamos un enorme desafío qué tiene que ver con políticas públicas al tope de la agenda provincial que nos enfrenta a lograr un trabajo articulado y sinérgico con los tres poderes del Estado en favor de parar el cambio climático”. Al respecto, Lombardi agradeció la confianza recibida para ocupar el cargo y destacó que la creación del ministerio es una muestra clara de que en Misiones hay políticas de Estado para proteger el medio ambiente”.

Según la ley, aprobada el martes 9 de septiembre pasado, el Ministerio tendrá entre sus funciones asistir al Ejecutivo en el desarrollo e implementación de planes y monitoreo, como los planes estratégicos de disminución y emisión de gases de efecto invernadero y de mitigación, adaptación y resiliencia al cambio climático. Además, se trabajará en desarrollar e implementar los principales indicadores en lo relativo a las emisiones, calidad del aire y del agua, incendios, sequias, olas de calor, cambios de nivel de cursos de agua, efectos en la salud e impacto en la economía. Para ello se elaborarán planes de acción, mapas de amenazas, vulnerabilidades y riesgos hídricos, de incendios y sequías ante nuevos escenarios climáticos.

Para avanzar en este sentido se promoverá el desarrollo sustentable a partir del uso de energías renovables, el uso de ciclovías y el consumo de bienes locales. La actividad agrícola-ganadera también será un tema a abordar, invirtiendo en la asistencia para la reducción de emisiones con la captación de los mismos a partir de la forestación.

Articular el trabajo con otros actores es fundamental para avanzar con las metas propuestas por el ministerio. Por eso se ha resuelto la colaboración y trabajo conjunto entre el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, el Ministerio de Educación, el Instituto Misionero de Biodiversidad, el Consejo Federal del Medio Ambiente y los municipios para el desarrollo de políticas y asistencia técnica necesaria referidas al cambio climático fortalecerán los procesos de cambio a través de acciones, enseñanza y aprendizaje vinculados al cambio climático.

miércoles, 23 de septiembre de 2020

ALEMANIA

¿Cómo conseguir una agricultura más ecológica?
dw.com
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¿Sembrar flores o papas? Un agricultor de una granja convencional está experimentando métodos de agricultura orgánica y muestra que la conservación de la naturaleza es compatible con su explotación agraria.




"Papas, deliciosas y saludables" se lee en el letrero de la puerta. Se podría agregar también "raras". El lema corresponde a la filosofía de Cornel Lindemann-Berk: la calidad antes que la cantidad. "No tenemos suficiente lluvia en el verano; como no queremos regar, hicimos de la necesidad una virtud". Así que apostó por variedades poco habituales como la papa Bergerac o la Bamberg.

El rendimiento es un 50% menor de lo podría ser, pero no tienen ese sabor acuoso, sino uno más fuerte, y son ricas en minerales como el potasio o el magnesio. De todas partes de la región vienen clientes para comprar estas deliciosas papas en la tienda de la granja.


Medidas que promueven la biodiversidad, a pesar de la agricultura

El verano pasado, sin embargo, a los clientes les encantaron las exuberantes y coloridas flores bordeando el campo frente a su granja bajo el zumbido de los insectos. "Las especies han aumentado y el número de insectos de cada especie se ha cuadruplicado", dice el agrónomo. Los científicos dieron cuenta de este crecimiento en la franja de flores sembrada específicamente para insectos y pájaros. Aquí los animales encuentran néctar, alimento y cobijo donde reproducirse.


Así se convierte la agricultura convencional en "orgánica"

Esta empresa familiar de Renania es una de las diez que integran F.R.A.N.Z. Son las siglas de "por unos recursos agrarios y naturales con futuro", iniciativa que busca probar e implementar medidas prácticas y económicamente viables de agricultura y conservación de la naturaleza en Alemania hasta 2027. "En el marco del proyecto, no tratamos las zonas con estiércol líquido o pesticidas, pero el rendimiento es a veces cero, porque las malas hierbas como el cardo y la bardana se descontrolan", indica el apasionado agricultor. En torno a un solo cultivo suelen crecer una treintena de malas hierbas y plantas no deseadas.

Lindemann-Berk lleva años perdiendo dinero con los cereales o la colza (Se ríe porque ya no vive de la agricultura, sino de alquilar apartamentos en su imponente granja de época.) Pero son importantes para la rotación de cultivos, como se hacía hace siglos. Eso regenera el suelo y reduce las enfermedades y plagas.

En una plantación de maíz se dejaron espacios de veinte metros cuadrados, por ejemplo, para que las alondras, unas aves muy diezmadas, pudieran posarse en el suelo sin dificultad. "Ventanas", las llama.


Alta tecnología y estiércol como en el pasado

En una emergencia, Lindemann-Berk usa fertilizantes y pesticidas en dosis homeopáticas: "demasiado fertilizante puede incluso hacer que se multipliquen las malas hierbas no deseadas". Afirma llevar cuarenta años calculando las dosis, usando muestras de suelo para examinar los nutrientes. Con un pulverizador digital geolocalizado por satélite se echa el herbicida allí donde hace falta.

Lindemann-Berk prefiere usar fertilizantes orgánicos, o sea, estiércol. "Viene de los Países Bajos porque aquí casi no hay ganadería". Su granja suministra grano para el ganado al país vecino. "Entonces, ¿por qué no traer las excreciones de los animales?" Con el uso de bacterias del ácido láctico, el agricultor pudo además reducir drásticamente los fungicidas químicos para combatir los hongos.

Después de la cosecha, vuelve a toma muestras. "Las mediciones hasta ahora no han mostrado residuos de glifosato en el cereal", dice Lindemann-Berk. El agricultor señala el estante lleno de archivadores detrás de él. Hay que guardar los registros durante cinco años. Las regulaciones de fertilizantes se han endurecido durante años, los aditivos se han reducido a la mitad, pero su presencia en el agua subterránea tarda treinta años en hacerse patente, porque demora mucho en infiltrarse.


No es una granja orgánica, sino una operación ecológica

Las granjas orgánicas solo pueden tratar sus plantas con preparados de cobre, que estimula el crecimiento y actúa contra los hongos. Es un metal pesado, pero en pequeñas dosis es necesario para el cuerpo humano. "Hacemos lo posible para hacer negocio de manera respetuosa con el medio ambiente y adoptar lo que las granjas orgánicas hacen bien", dice Lindemann-Berk. "Porque nadie quiere contaminar el medio ambiente; las empresas agrícolas han estado trabajando en el mismo lugar durante cientos de años", resume.

La sostenibilidad es una prioridad, pero para certificarse como granja orgánica se tienen que arrancar las malezas a mano y, como en tiempos prehistóricos, rastrillar regularmente el suelo alrededor de las plantas para arrancar las malas hierbas. "Nadie quiere hacer ese trabajo, ni siquiera los jóvenes que vienen en prácticas". En la era de la agricultura industrial en Alemania lo hacen grandes máquinas.

El agricultor deja más espacio entre sus plantas. Así absorben más nutrientes del suelo, que está mejor aireado y, por tanto, es menos propenso a las enfermedades por hongos. Cornel Lindemann-Berk también hace un llamamiento a los consumidores que aún prestan demasiada atención a la apariencia: "si ofrezco a mis clientes manzanas sabrosas y sin tratar del huerto, se quejan de algunas manchas". Eso de que la fruta sea orgánica al cien por ciento "no es compatible" con tener buen aspecto.



Agricultura ecológica para combatir el cambio climático y la pandemia

dw.com

La agricultura ecológica se plantea como una alternativa efectiva para alimentar a la población mundial sin poner en riesgo la salud del planeta, preservando la biodiversidad y los ecosistemas locales.



Hace 24 años Brasil vivió uno de los capítulos más oscuros de su historia agraria. Una veintena de miembros del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra fueron acribillados en el estado de Pará. Por este suceso, cada 17 de abril se celebra el "Día Internacional de las Luchas Campesinas". No obstante, el pasado sigue estando más presente que nunca: según el informe "Conflictos en el Campo Brasil 2019" de Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), y los conflictos y violencia en 2019, se produjeron 32 asesinatos y 201 amenazas de muerte.

Asimismo, en el año pasado se registró el mayor número de asesinatos de líderes indígenas de los últimos 11 años. Se trata de uno de los principales problemas que deben afrontar las organizaciones campesinas en América Latina, pero no la única. "No es posible pensar un futuro en los territorios de quienes producen la mayor parte de los alimentos mientras continúe el acaparamiento de tierras, la expansión de los monocultivos industriales, la contaminación masiva con agrotóxicos, la destrucción de los ecosistemas y el extractivismo", dijo a DW Carlos Vicente de GRAIN América Latina, una organización internacional que apoya a agricultores en pequeña escala y a movimientos sociales.

Reivindicaciones en tiempos de pandemia

A esta situación se une el hecho que este año la conmemoración coincide con la crisis mundial del coronavirus. En este contexto, la Vía Campesina, un movimiento social internacional de pequeños y medianos agricultores que aboga por la defensa de la agricultura campesina, reivindica más que nunca su papel de "alimentar los pueblos" en el sistema alimentario mundial, uno de los mayores responsables del calentamiento global.

Según datos de esta organización, entre el 44 y 57 % de todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provienen de la cadena alimentaria industrial, entre las que se encuentran la deforestación, agricultura, procesamiento, embalaje, negocio minorista, transporte, refrigeración y desperdicios.

Ello se debe a las "grandes plantaciones de monocultivos como la palma africana, la caña de azúcar, la soja; utilizando grandes cantidades de químicos y semillas transgénicas", dijo a DW Nury Martínez, portavoz de La Vía Campesina en Sudamérica. A lo que hay que añadir "la ganadería extensiva y los comestibles ultraprocesados que no solo son dañinos para la salud si no que, a través de los tratados de libre comercio, importan millones de toneladas de alimentos utilizando muchísimo combustible", agregó.
  

                      



Según datos de la organización, mientras el sistema alimentario industrial provee alimentos al 30 % de la población mundial utilizando un 75 % de los recursos agrícolas, los agricultores a pequeña escala alimentan a más del 70 % de la población mundial utilizando el 25 % de los recursos agrícolas.

"El sistema industrial de alimentos es un fracaso frente a una crisis mundial como la que vivimos", criticó Martínez abogando por un cambio de modelo del agronegocio. "Mientras el sistema alimentario industrial no reconozca el derecho a la alimentación como un derecho humano y utilice los alimentos como una mercancía, no podrá nunca acabar con el hambre en el mundo", aseguró.

No obstante, "los productores familiares están produciendo los alimentos a lo largo de todo el continente que permiten que no haya un incremento del hambre durante esta pandemia", agregó Vicente.

La alternativa de un futuro más sostenible

"La pandemia va a pasar, pero el cambio climático sigue", alertó a DW Julia Lernoud de la Comisión Directiva de IFOAM Internacional, la organización paraguas mundial para el movimiento de agricultura ecológica, con sede en Bonn (Alemania). Así, además de la pandemia, "la agroecología de base campesina es una de las respuestas que tenemos para enfrentar la crisis climática", aseguró Vicente. "Cuidando los suelos podemos en las próximas décadas secuestrar casi un 50 % del dióxido de carbono que hoy se ha acumulado en exceso en la atmósfera", agregó.


Además del abandono del uso de agrotóxicos y monocultivos, otras medidas que propone la agricultura ecológica en la reducción de emisiones de carbono son "la diversificación de la producción, la utilización de bioinsumos y la interacción con la madre naturaleza", detalló Martínez, que destacó el uso de conocimientos ancestrales y la protección de la biodiversidad con el uso de las semillas criollas.

La situación actual "es una oportunidad de pensar en todos los actores de la cadena de valor incluyendo la naturaleza, la biodiversidad, la protección de nuestras aguas, de nuestros aires...", consideró Lernoud. "Tenemos una oportunidad de diseñar nueva economía, un nuevo sistema productivo y social", agregó.

Para ello, es necesario que "el poder que hoy ejercen las corporaciones del agronegocio sobre los Gobiernos y organismos internacionales sea desmantelado para que se privilegie hoy más que nunca el bien común por encima del interés de las corporaciones", concluyó Vicente. (few)


ARGENTINA

Acuerdos para fomentar la agroecología

diarioelargentino.com.ar

La Comisión de Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado (La Paz) Sergio Castrillón, se encuentra analizando el proyecto de Ley para fomentar, incentivar y desarrollar los llamados sistemas de producción agroecológica.



Se trata de una propuesta que en principio está reuniendo el apoyo –inusual, por cierto, pero bienvenido- de entidades ambientales como de las patronales vinculadas con la producción agropecuaria, además de organismos como el caso de Investigación Nacional del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

El proyecto de ley tiene dos autores: Ángel Giano (que es el actual presidente de la Cámara de Diputados) y Mario Torres, pero lo elaboraron cuando eran senadores departamentales.

Los legisladores recibieron los aportes y perspectivas del intendente de Gualeguaychú, Esteban Martín Piaggio; y del director nacional de Agroecología, Eduardo Cerdá. En ambos casos, no sorprendió a nadie el apoyo que los dos dieron al fomento de la agroecología. Fue un apoyo coherente con lo que vienen proponiendo desde hace años.

Por su parte, el coordinador del INTA de la Chacra Experimental Integrada Barrow, Martín Zamora; como el delegado de la Federación Agraria Argentina (FAA), Alfredo Bel; y el titular del distrito Entre Ríos de la Sociedad Rural Argentina, Walter Feldkamp, también dieron un apoyo importante a la iniciativa.

Lo sorprendente es que en el paradigma de la agroecología puedan confluir tan diversos sectores tan unidos.

Expuesta esta situación, hay que entender entonces que la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados de la provincia no tendría mayores obstáculos para aprobar el proyecto que pretende “fomentar, incentivar y desarrollar sistemas de producción agroecológica mediante la regulación, promoción, capacitación e impulso de prácticas, actividades, procesos de producción, comercialización y consumo de alimentos saludables”.

Porque está claro que, así como se acuerda que la agroecología genera enormes beneficios para las generaciones presentes y para las futuras; hay que decir que el actual sistema extractivista, fomentador del monocultivo de exóticas, del desmonte nativo y de incendios de pastizales de manera intencional, es un modelo que agota los bienes naturales, y destruye toda posibilidad de diálogo entre el la cultura y la naturaleza.

La agroecología hay que comprenderla no solamente como la aplicación de una técnica sustentada en conocimientos científicos; sino fundamentalmente en un valor cultural como la defensa de la vida.