lunes, 8 de octubre de 2018

Aseguran que "Argentina puede ser una potencia eólica"
lacapital.com.ar

Así lo aseguró el experto Ramón Fiestas, presidente del Global Wind Energy Council.

Parque eólicos. El cambio de la matriz energética está en marcha.


En medio de una montaña de incertidumbres, algunas certezas parecen escribir su propio camino en Argentina: es el caso de las energías renovables, un campo en el cual el país tiene un potencial gigante de la mano de la extensión de su territorio y del abaratamiento de las tecnologías disponibles para producir electricidad de manera sustentable.

   En ese marco la energía eólica tiene su propio espacio de crecimiento. "Si todo va bien durante este año se puede convertir en la tercera potencia de América Latina en potencia eólica instalada en un año ya que el plan Renovar está funcionando bien" señaló Ramón Fiestas, el presidente del Global Wind Energy Council (GWEC) para Latinoamérica y uno de los expositores destacados de "Argentina Wind Power 2018", el evento eólico más importante y representativo de esa industria que tuvo lugar en Buenos Aires hace pocos días atrás.

En charla con Más, el especialista destacó la necesidad de profundizar la transición hacia las energías renovables de la mano de una mayor conciencia ambiental y del abaratamiento de esas tecnologías.

—¿La transición energética hacia las renovables es un hecho que los países ya no pueden eludir?

—La transición energética es la consecuencia de la conciencia que toma la sociedad sobre la necesidad de preservar el medioambiente y utilizar los combustibles fósiles para otros fines que no sean quemarlos. Esa conciencia habla de poder explotar los recursos naturales renovables que son inagotables con nuevas tecnologías que los hacen absolutamente competitivos con respecto a otras fuentes de generación de electricidad. Es muy novedoso eso respecto al estado de la tecnologías y sus costos de hace 15 años. En este siglo hubo un gran salto y esas tecnologías son muy competitivas respecto a las otras, por eso existe la necesidad de incorporarlas a la matriz con más volumen y capacidad y revertir la situación.

—Se trata de que las renovables sean las nuevas convencionales...

—Claro, las renovables deben ser las convencionales y esto ya es así en algunos países de Europa como España, donde estamos hablando de que estas tecnologías que en América Latina se conocen como no convencionales en Europa ya son convencionales.

—¿La urgencia por el cambio climático aceleró esa transición?

—Esto es fundamental para luchar contra el cambio climático ya que uno de los sectores que más contribuye a la emisión de gases es el energético, sobre todo el eléctrico por lo que representa la combustión de los fósiles sea petróleo, carbón o gas natural, o sea los combustibles que están detrás del sector del transporte que es uno de los más contaminantes. Lo bueno es que es allí donde la acción de la tecnología tiene más capacidad ya que se puede reemplazar a las antiguas con bastante facilidad desde lo económico y lo tecnológico.

—¿Cuál es el panorama de energía eólica en América Latina?

—América Latina en general es un continente al que le queda muchísimo recorrido en cuanto a su modernización energética, aunque hay casos singulares como el de Brasil que está en un proceso de inversión en eólicas muy intensivo ya que anualmente se instalan unos 2.000 megavatios de origen eólico. Uruguay también acometió una inversión muy eficiente e intensiva en la última década y hoy está a la cabeza de los países del mundo que más generación eléctrica eólica integran en su sistema. Se están produciendo desarrollos importantes, serios y con regulación en México y en Chile, un poco menos en Perú. Y está apenas empezando apenas en Colombia con una primera subasta que se hará antes de fin de año.

—¿Y Argentina?

—Si todo va bien durante este año se puede convertir en la tercera potencia de América Latina en potencia eólica instalada en un año ya que el plan Renovar está funcionando bien, ha atraído inversiones para ponerlo en marcha de forma sólida y hay aproximadamente 1.800 megavatios en construcción. Es posible que el año termine con entre 300 y 400 megavatios conectados a la red por lo que Argentina ha dado un salto de gigante. El 2019 si todo va bien se convertirá en un año muy intensivo logísticamente hablando para las eólicas porque se van a tener que concretar más de 2.000 megavatios que deberían ingresar al sistema. La cartera de proyectos es grande y se ha financiado más del 50% de la potencia adjudicada. Esperemos que a pesar de las circunstancias el proceso pueda continuar porque el mecanismo económico financiero del Renovar es sólido como para enfrentar la coyuntura. Puede aparecer un cuello de botella en el financiamiento de los proyectos pero confiamos en lo atractivo del sistema. En el caso argentino es indispensable seguir apretando el acelerador de las renovables porque precisa potencia eléctrica instalada para mejorar su suministro y además ahora dispone de una tecnología que es la más eficiente de todas. No hay muchas excusas para no avanzar en el programa de renovables, hay una necesidad de satisfacer la demanda eléctrica y una necesidad de hacerlo de forma sostenible desde lo ambiental y desde lo económico.

—Ya no se puede decir que las renovables son un lujo de sociedades ricas...

—Antes se decía que las renovables eran caras y que algunos países no podían acceder a ellas pero ese mito ya fue derribado. Hoy en muchos países es la tecnología más eficiente porque hay muchos y buenos lugares para el aprovechamiento eólico, y Argentina es uno de esos lugares. Las centrales son energéticamente muy eficientes y eso redunda en la competitividad porque se deja de pagar combustibles, el viento no se paga. Hay que hacer una inversión importante pero la diferencia es que la central convencional exige pagar el gas o el petróleo o el carbón, mientras que en las renovables los recursos son inagotables y están en la naturaleza. Esa es una ventaja muy grande una vez que se ha llegado a un punto de eficiencia competitiva.

—¿Qué opina de la apuesta por Vaca Muerta en un contexto de transición energética global? ¿Tiene sentido seguir invirtiendo en los fósiles?

—Entiendo que los sistemas eléctricos en cada territorio responden a los recursos de cada territorio y a las tecnologías disponibles, que son complementarios unos y otros y esa es una necesidad que existe, ya que las renovables tienen una gestión variable por su propia naturaleza. Las tecnologías que queman combustibles fósiles son más predecibles desde lo técnico porque el suministro es constante, entonces hace falta una complementariedad entre uno y otro. En este momento de transición energética en el que estamos hay que tener la visión de ese carácter complementario sin perder de vista hacia donde vamos y que el objetivo debe ser el aprovechamiento máximo de las renovables con el respaldo para que esto funcione de una manera segura y permanente. Cada sistema tiene sus necesidades y son todos diferentes, los consumidores son distintos y las demandas también en cada país, así como los recursos naturales. Si ahora se puede explotar el gas de Vaca Muerta hay que planificar cuánto gas hace falta para respaldar la transición, sin perder de vista que el Renovar tiene que llegar al objetivo del 20% para el 2025 de fuentes renovables.


jueves, 4 de octubre de 2018

Por qué se desvía el eje de rotación de la Tierra
zocalo.com.mx

Cuando pensamos en la Tierra, la imagen que primero nos viene a la mente es la de una esfera geométrica

Por qué se desvía el eje de rotación de la Tierra

Cuando pensamos en la Tierra, la imagen que primero nos viene a la mente es la de una esfera geométrica, como la de un globo terráqueo que gira suave y regularmente cuando lo empujamos.
Sin embargo, la realidad es bien distinta, y resulta que nuestro planeta no es, ni mucho menos, tan perfecto como las representaciones de él que tenemos encima de la mesa. Ni en sus formas, ni en su rotación, publicó ABC.

Para empezar, la Tierra no es una esfera perfecta. Y cuando gira sobre su eje (una línea imaginaria que atraviesa el mundo desde el Polo Norte al Polo Sur), su rotación se parece más a la de una peonza que a la de una esfera, bamboleándose y desviándose continuamente. Es lo que se conoce como "movimiento polar".

Las mediciones realizadas durante décadas demuestran que, solo durante el siglo XX, el eje de giro se desplazó alrededor de 10 cm por año. Lo que, durante todo el siglo, supone un desplazamiento de más de 10 metros. Ahora bien, ¿a qué se debe exactamente esta deriva?

Un equipo de investigadores de la NASA ha utilizado datos observacionales que abarcan todo el siglo XX y ha conseguido, por primera vez, identificar las causas del desplazamiento. Son tres: la pérdida de masa, principalmente en Groenlandia; el llamado "rebote glacial" y, por último, la convección del manto. El estudio se acaba de publicar en Earth and Planetary Science Letters, y cualquier persona que esté interesada puede acceder a una simulación interactiva de cómo los varios procesos contribuyen al "bamboleo" del eje de rotación terrestre.

'La explicación tradicional - afirma Surendra Adhikari, investigador del Jet Propulsion Laboratory de la NASA y autor principal del trabajo- es que un solo proceso, el rebote glacial, es responsable de este desplazamiento del eje de rotación terrestre. Pero recientemente, muchos investigadores han especulado que otros procesos podrían tener también grandes efectos sobre él. 

Elaboramos modelos para un conjunto de causas que se consideran importantes para impulsar el movimiento del eje de rotación. Al final no identificamos uno, sino tres conjuntos de procesos que son cruciales. Y la fusión de la criosfera global (especialmente Groenlandia) a lo largo del siglo 20 es uno de ellos".

LA CLAVE, GROENLANDIA

En general, la redistribución de la masas sobre y dentro de la Tierra, como los cambios continentales, las capas de hielo, los océanos y el flujo del manto, afectan a la rotación del planeta. Pero a medida que las temperaturas aumentaron a lo largo del siglo XX, la masa de hielo de Groenlandia disminuyó. 

De hecho, un total de aproximadamente 7.500 gigatoneladas del hielo de Groenlandia (el peso de más de 20 millones de edificios como el Empire State) se derritió en el océano durante ese lapso de tiempo. Lo cual convierte a Groenlandia en uno de los principales contribuyentes de la masa que se transfiere a los océanos, lo que provoca un aumento del nivel del mar y, en consecuencia, una deriva en el eje de rotación de la Tierra.

Y si bien es cierto que el hielo también se derrite en otros lugares, como la Antártida, la especial ubicación de Groenlandia hace que su deshielo contribuya de forma más significativa al movimiento polar.

'Existe un efecto geométrico -asegura por su parte Eric Ivins, coautor de la investigación- según el cual, si tenemos una masa que está a 45 grados del Polo Norte (como es el caso de Groenlandia) o del Polo Sur (como los glaciares patagónicos), tendrá un mayor impacto en el eje de rotación de la Tierra que una masa que esté justo al lado de los Polos".

Anteriores estudios ya habían identificado el "rebote glacial" como otro de los mayores contribuyentes al movimiento polar a largo plazo. ¿Pero qué es exactamente el rebote glacial? Durante la última edad de hielo, enormes y pesados glaciares hundieron la superficie de la Tierra de forma similar a como un colchón se hunde cuando nos sentamos sobre él.

Pero a medida que el hielo se derrite, o se elimina, la Tierra vuelve lentamente a su posición original. En el nuevo estudio, que se basó en gran medida en un análisis estadístico de dicho rebote, los científicos descubrieron que es probable que el rebote glacial sea responsable de solo alrededor de un tercio de la deriva polar a lo largo del siglo XX.

CONVECCIÓN DEL MANTO

Por último, los investigadores sostienen que "el tercio final" de la responsabilidad la tiene la convección del manto terrestre, que es responsable del movimiento de las placas tectónicas sobre la superficie de la Tierra. Básicamente, se trata de la circulación del material en el manto, causada por el calor del núcleo de la Tierra.

Ivins lo describe como algo similar a una olla de sopa colocada sobre el fuego. A medida que la olla (o el manto) se calienta, los tropezones de la sopa empiezan a subir y bajar, formando esencialmente un patrón de circulación vertical. Y eso es lo que hacen las rocas que se mueven a través del manto de la Tierra.

Una vez identificados estos tres factores principales, los investigadores estuvieron en condiciones de distinguir entre los cambios a gran escala en el movimiento del eje, causados por procesos geológicos a largo plazo sobre los que no tenemos control alguno, y los causados por el cambio climático. Y ahora saben que si la pérdida de hielo en Groenlandia se acelera, el movimiento polar también lo hará.


miércoles, 3 de octubre de 2018

Innovación

En España lanzaron un robot que cuida los viñedos
clarin.com

El robot registra parámetros esenciales en los viñedos, como la disponibilidad de agua, la temperatura de las hojas de la vid y el vigor de las planta



La uva tiene que recogerse en su punto exacto de maduración, pero, además, la planta ha de disponer de un aporte de agua adecuado durante su desarrollo para que el vino acabe teniendo las propiedades que demandan los consumidores.

El control de esos parámetros tan importantes para el viticultor no se suele hacer en campo porque es complicado y caro y, si se hace, pocos pueden permitirse utilizar cámaras de presión que miden el potencial hídrico, así lo explica el sitio AgenciasSinc.es donde se dan a conocer noticias científicas de España.

“Esto impide que el viticultor y el enólogo tengan acceso a información completa y fiable durante los ciclos de crecimiento y maduración de la vid, de forma regular y en tiempo real. De esta forma, la mayoría de los productores no utilizan datos que podrían ayudarles a optimizar el manejo de su viña y, en última instancia, a influir en la calidad del vino que producen”, explica Francisco Rovira, director del Laboratorio de Robótica Agrícola (ARL) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Para solucionar este déficit, un consorcio de investigación europeo liderado por la UPV trabaja en un robot autónomo de monitorización de viñedos en el marco del proyecto Vinescout.

El objetivo final es ayudar a los productores de vino a medir los parámetros clave del viñedo, incluida la disponibilidad de agua (estado del agua de la vid), la temperatura de la hoja/copa de la vid y el vigor de la planta.

Los parámetros que se miden incluyen la disponibilidad de agua, la temperatura de las hojas y el vigor de las plantas.

Después de casi dos años de trabajo, a finales del mes pasado presentaron en Portugal el nuevo prototipo del proyecto, un robot que mejora notablemente las prestaciones de su antecesor.

“Nuestro robot permite un muestreo intensivo, pasando de veinte medidas por hora utilizando el método tradicional a más de tres mil datos por hora sin que el usuario tenga que esforzarse para conseguir las medidas. Al final, el productor obtiene un mapa de su parcela con datos que le dan idea de cuándo activar el riego si dispone de él en la parcela, o de la fecha de la vendimia, así como de la distribución de las plantas más productivas de su viñedo”, destaca el profesor Francisco Rovira, coordinador del proyecto europeo.

Además de la UPV, participan en el proyecto el grupo de investigación Televitis de la Universidad de La Rioja, la compañía francesa Wall-Ye SARL, la británica Sundance Multiprocessor Technology Ltd y la portuguesa Symington Family Estates. Fue precisamente en los viñedos de Quinta de Ataíde, propiedad de esta empresa lusa, donde se realizaron las pruebas del prototipo y la demostración oficial del segundo año del proyecto.


martes, 2 de octubre de 2018

La naturaleza tiene una nueva aliada contra los problemas ambientales: la tecnología blockchain
infobae.com

El Foro Económico Mundial publicó un artículo detallando las posibles soluciones

Blockchain puede lograr una transición a soluciones más limpias y más amigables con los recursos (Getty)


Descentralizar la gestión de los recursos naturales, como la energía y el agua. O trazar cadenas de suministro sustentables. Nuevos mecanismos de financiación para recaudar las enormes sumas de dinero necesarias para lograr un crecimiento económico con baja emisión de carbono.

Blockchain puede ayudar a resolver al menos 65 problemas que afectan al medio ambiente, según un estudio que publicó el Foro Económico Mundial en conjunto con PwC.

Blockchain es una tecnología emergente fundamental, que permite la transferencia de una gama de activos entre partes de forma segura y económica sin la intermediación de terceros. A medida que las aplicaciones y plataformas de blockchain, incluyendo Bitcoin y Ethereum, se hacen cada vez más conocidas, existe un creciente entusiasmo sobre la oportunidad de la blockchain para la naturaleza. 

Por ejemplo, cómo se puede aplicar para enfrentar los desafíos ambientales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la escasez de agua.

El estudio fue lanzado en la Cumbre de Acción Climática Global la semana pasada y examina cómo las nuevas plataformas internacionales podrían "incubar ecosistemas de blockchain responsables".

La investigación analiza las áreas que la tecnología de blockchain podría tener un impacto positivo en seis secciones: cambio climático, biodiversidad y conservación, océanos, seguridad del agua, aire limpio, clima y resiliencia ante desastres, cada una subdividida en áreas más precisas que podrían ser atacadas.

El informe argumenta que tales oportunidades están siendo ampliamente ignoradas por los desarrolladores, los inversores y los gobiernos, sin embargo, representan una oportunidad para "desbloquear y monetizar el valor que actualmente está incrustado en los sistemas ambientales".

Mientras que los casos de uso de blockchain en la disrupción de las finanzas han sido en gran medida el foco de las empresas y los inversores, Celine Herweijer, socio de PwC UK, dijo:

"Hay una oportunidad para nuevas ideas de aprovechar esta tecnología incipiente para ayudar a generar grandes ganancias para nuestro medio ambiente. Desde cadenas de suministro limpias y éticas transparentes y confiables, hasta incentivar el consumo y la producción sostenibles o apuntalar la transición tan necesaria hacia la energía descentralizada baja en carbono , agua y sistemas de movilidad ".

Blockchain tiene potencial, sugiere el informe, para ayudar a lograr una transición a soluciones más limpias y más amigables con los recursos, así como a "desbloquear capital natural y empoderar a las comunidades".

jueves, 27 de septiembre de 2018

ARGENTINA
Casi el 40% de los bosques nativos destruidos en 2016 estaban protegidos por ley
infobae.com

Relevamiento de Greenpeace en Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco



El dato es alentador a medias: según relevamiento realizado por Greenpeace, la deforestación en las cuatro provincias más afectadas cayó un 50% con relación al promedio anual previo a la sanción de la ley de bosques, pero un tercio de los desmontes se produjo en zonas protegidas.

Con el 4,3% de la deforestación mundial, Argentina es uno de los diez más que más desmontaron en los últimos 25 años: se arrasaron 7,6 millones de hectáreas de bosques nativos, lo que equivale a la superficie de Entre Ríos. La sanción de la ley de bosques en 2007 mejoró el panorama, pero desde su aprobación hasta fines de 2014 se destruyeron 2,1 millones de hectáreas, de las cuales el 30% corresponden a zonas protegidas. 

¿Las causas? El avance de la frontera agropecuaria y los incendios. Hay datos esperanzadores, pero todavía hay mucho por mejorar, por ejemplo, que nunca se cumplió con el presupuesto del fondo para la conservación de los bosques nativos.

En este marco, Greenpeace presentará esta semana su informe anual 2016 sobre deforestación en las provincias de Santiago del Estero, Formosa, Chaco y Salta, que aglutinan el 80% de la deforestación nacional. El trabajo al que Infobae tuvo acceso arrojó que se desmontaron 112.252 hectáreas, lo que equivale a un 50% del promedio anual anterior a la ley. Sin embargo, el 37% de esa superficie está catalogado en los inventarios de bosques como categorías I (rojo) y II (amarillo), que son las zonas protegidas.




"Resulta evidente que las multas no son suficientes para desalentar la deforestación en zonas protegidas y que, salvo unas pocas excepciones, no se reforestaron los bosques desmontados ilegalmente. Por otra parte, en muchos casos es clara la complicidad de los funcionarios en la violación de la normativa", evaluaron desde la Campaña de Bosques de Greenpeace. Y recordaron que la protección de los bosques es una "demanda social". En este punto hay una cuestión clave: la ley se aprobó con el apoyo de un millón y medio de firmas.

Frente a este panorama, Greenpeace reclamó que el desmonte ilegal y el incendio intencional de bosques para su posterior cambio de uso de suelo sean considerados delitos, al igual que el otorgamiento de permisos de desmonte en zonas protegidas. También advirtieron la necesidad de que el Estado obligue a los propietarios o responsables a restaurar los bosques destruidos de manera ilegal.




Salta: linda, pero sin bosques

En los últimos días el gobierno de Salta, que durante años autorizó desmontes en áreas protegidas, hizo circular un comunicado en el que aseguró que se redujeron un 66% los desmontes "no autorizados o en zonas prohibidas".

Sin embargo, llama la atención que mientras Salta reconoció que sólo se desmontaron 385 hectáreas de manera ilegal, Greenpeace relevó que se destruyeron casi 5 mil hectáreas de áreas protegidas.

Detrás de Santiago del Estero, Salta es la segunda provincia más afectada del país. Entre 2007 y 2014, Greenpeace estima que se desmontaron 120 mil hectáreas protegidas, casi la misma cantidad que hubo en 2016 en todo el país.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

LA LUZ PERMANECE MIENTRAS LA TEMPERATURA SUBE
Las gorgonias sustituyen a los corales en un proceso natural que deteriora más la condición del planeta
elciudadano.cl

La especie posee mayor flexibilidad alimentaria, -en cuanto a los recursos existentes-, que los escleractinios y se adaptan fácilmente a los cambios

A causa del impacto humano y del cambio climático mundial, desaparecen de los ecosistemas marinos los corales escleractinios, durante la sustitución natural de otras especies como las gorgonias, según la revista Scientific Reports.

Los investigadores aseguran que el cambio climático erosiona los arrecifes estructurados por corales escleractinios que tienen la función de capturar la luz a través de sus simbiontes (algas microscópicas) para construir la piedra o parte dura, responsable de la elevada tasa de fotosíntesis en talofita aportando hasta el 95 por ciento de los nutrientes necesarios por el animal para vivir, reseñó Prensa Latina.

Sergio Rossi, autor principal del estudio, manifestó que a pesar de que la luz permanece constante, la temperatura se ha incrementado en el mar, generando mayor aceleración de los procesos metabólicos vinculados con la fotosíntesis y que derivan moléculas tóxicas.

Esta toxicidad ha conllevado a que las alzas en la temperatura origina que las algas se alejen del coral, cuyo proceso se conoce como blanqueamiento, dijo Rossi, quien detalló que sin los nutrientes y sobreviviendo con un 15 por ciento de estos, el coral fallece siendo relevado por las gorgonias (género de octocorales) de manera significativa.

Tras comparar por primera vez la eficiencia fotosintética en nueve de estos organismos del Caribe, los científicos pudieron demostrar que la efectividad del proceso está relacionada con la morfología de las especies, porque las gorgonias poseen mayor flexibilidad alimentaria en cuanto a los recursos existentes que los corales escleractinios y se adaptan fácilmente a los cambios.





Además, los especialistas advierten que, ésta especie retienen menor cantidad de dióxido de carbono de la atmósfera, sus estructuras no crean los arrecifes que logran los corales duros, por tanto presentan menos resistencia a los huracanes.

Rossi alegó que la desaparición de los arrecifes y otras estructuras biogénicas complejas conllevan aceleradamente al proceso de degradación del planeta.


martes, 25 de septiembre de 2018

¿Cuántas especies se pueden mantener en un ecosistema?
ambientum.com



Especies

Construir un ecosistema sostenible no es solo un problema ecológico, también lo es matemático. Y es que, pese a que si nos inspiramos en el arca de Noé o en un zoológico con todos los animales libres serían muchas las especies a ubicar en un mismo entorno, los modelos teóricos demuestran que la coexistencia de todas las especies que observamos en un ecosistema natural es “poco probable”.

Determinar el número óptimo de especies diferentes que se pueden mantener si queremos garantizar un ecosistema estable es el objetivo de un estudio en el que han participado investigadores del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Madrid.

“Multitud de estudios en ecología han demostrado, desde un punto de vista teórico, que la coexistencia de un gran número de especies en ecosistemas es poco probable. Los modelos más sencillos de dinámica de poblaciones (por ejemplo, las ecuaciones de Lotka-Volterra) muestran que los parámetros de interacción entre las especies se hacen más y más restrictivos conforme aumenta el número de especies en el ecosistema. Esto es problemático, ya que en la naturaleza observamos ecosistemas estables formados por muchas especies”, explica José A. Capitán, investigador de la UPM que participa en este trabajo.

Ajuste de parámetros

Esto implica que, para que pueda haber una coexistencia estable de todas las especies que observamos en un ecosistema, los parámetros tienen que ajustarse adecuadamente porque una mínima desviación de esas elecciones puede implicar la extinción de alguna especie.

“La introducción de nuevas especies dificulta la coexistencia y restringe los valores que pueden tomar los parámetros de interacción. Pero el ajuste fino de parámetros en una ciencia “ruidosa” como la Biología resulta paradójico: no podemos llegar a conclusiones robustas si cambios mínimos en las interacciones implican variaciones drásticas en el comportamiento dinámico del ecosistema”, añade.

En el artículo “Coexistence of many species in random ecosystems”, publicado recientemente en Nature Ecology and Evolution en colaboración con investigadores de la Universidad de Chicago y del Instituto Americano de Matemáticas, los investigadores apostaron por un punto de vista diferente al utilizado hasta el momento en ecología.

El problema del zoo aleatorio

“Consideramos que las comunidades ecológicas que observamos son una porción de un conjunto mucho mayor de especies potenciales que ha sido “filtrado”, tras sucesivas extinciones, por las interacciones del ecosistema”, relata Jose A. Capitán.

“El “espejismo” del ajuste fino de los parámetros proviene del hecho de que las comunidades que observamos en la naturaleza son sólo el subconjunto de especies que son capaces de coexistir de forma estable todas juntas”, dice.

En este contexto, los investigadores se plantearon la siguiente pregunta: si empezamos con n especies, y dejamos que sus poblaciones cambien en el tiempo de acuerdo con un modelo dinámico sencillo, ¿cuántas especies sobrevivirán al final? O lo que es lo mismo: vamos a un gran zoológico y abrimos todas las jaulas, de forma que las especies interaccionarán aleatoriamente entre ellas. Si volvemos después de unos pocos años, ¿cuántas especies vivas encontraríamos?.

Cálculo

Para realizar este cálculo, los investigadores tomaron los parámetros de interacción entre especies como muestras independientes de una distribución, en principio, arbitraria. La conclusión a la que llegaron fue la siguiente: el problema del zoo aleatorio puede resolverse matemáticamente y, bajo condiciones bastante generales, en promedio esperamos observar la mitad de las especies en coexistencia estable, independientemente del número de especies inicial y de la forma matemática concreta de la distribución de interacciones.

“En resumen, en este trabajo hemos resuelto un problema original que podría haberse propuesto y resuelto hace décadas. Sin embargo, en ecología se está renovando el interés científico por determinar las condiciones que favorecen el “ensamblaje” y la dinámica de comunidades ecológicas formadas por un gran número de especies, similares a las que observamos en la naturaleza”, explica el investigador de la UPM.

Para los investigadores es necesario “un estudio más detallado de estas condiciones de coexistencia, manteniendo el enfoque de este estudio. Nuestros resultados pueden utilizarse como punto de partida para incorporar estructuras más realistas en las interacciones entre especies. Esto podría proporcionar importantes avances en la comprensión actual que tenemos de cómo funcionan los ecosistemas naturales”.

Fuente: UPM