lunes, 8 de enero de 2018



La NASA descubrió dos nuevos planetas: Kepler-90i y Kepler-80g
infobae.com

El primero, cerca de un 30% más grande que la Tierra, está tan cerca de su "Sol" que se cree que la temperatura superficial promedio excede los 426 grados Celsius. El segundo forma parte de "un sistema extremadamente estable"



El Telescopio Espacial Kepler de la NASA descubrió un octavo planeta que rodea a Kepler-90, una estrella similar al Sol a 2.545 años luz de la Tierra.

Kepler-90i, un planeta ardiente y rocoso que orbita su estrella una vez cada 14,4 días, fue encontrado usando el aprendizaje automático de Google. Esta herramienta del buscador es una aproximación a la inteligencia artificial en la que las computadoras "aprenden". En este caso, las computadoras aprendieron a identificar planetas al encontrar datos donde el telescopio registró señales de planetas más allá de nuestro sistema solar, conocidos como exoplanetas.

"Tal como esperábamos, hay descubrimientos emocionantes entre nuestros datos archivados de Kepler, aguardando la herramienta o tecnología adecuada para desenterrarlos", dijo Paul Hertz, director de la División de Astrofísica de la NASA en Washington. "Este hallazgo muestra que nuestros datos serán un tesoro para los investigadores en los próximos años".

Otros sistemas planetarios probablemente sean más prometedores para la vida que Kepler-90. Cerca de un 30 por ciento más grande que la Tierra, Kepler-90i está tan cerca de su estrella que su temperatura superficial promedio se cree que excede los 800 grados Fahrenheit, casi como Mercurio. El planeta más externo del sistema, Kepler-90h, orbita a una distancia similar a su estrella que la Tierra al Sol.

"El sistema Kepler-90 es como una mini versión de nuestro sistema solar, más compacto", dijo Vanderburg, un becario posdoctoral Sagan de la NASA y astrónomo de la Universidad de Texas en Austin.

Kepler 90i, el tercero desde la estrella mayorKepler 90i, el tercero desde la estrella mayor
Pero Kepler-90i no fue la única joya que se descubrió con esta herramienta. En el sistema Kepler-80 encontraron un sexto planeta. Este, el Kepler-80g, del tamaño de la Tierra, y cuatro de sus planetas vecinos forman lo que se llama una cadena resonante, donde los planetas se bloquean por su gravedad mutua en una danza orbital rítmica. El resultado es un sistema extremadamente estable, similar a los siete planetas en el sistema TRAPPIST-1.


El trabajo de investigación que informa estos hallazgos ha sido aceptado para su publicación en The Astronomical Journal. Shallue y Vanderburg planean aplicar su red neuronal informática al conjunto completo de más de 150.000 estrellas del telescopio Kepler.




viernes, 5 de enero de 2018

MAPA DE LA BIODIVERSIDAD DEL CONTINENTE AMERICANO
quo.es

En total abarca unas 125.000 especies

Mapa de la biodiversidad del continente americano
La Kunhardtia rhodantha es un género con dos especies y son endémicas del continente americano. Crédito imagen: P. Berry


Un equipo de investigadores ha cumplido una lista exhaustiva de todas las plantas conocidas que se arraigan en América del Norte y del Sur, arrojando luz sobre la diversidad de plantas y patrones en los dos continentes. La empresa constituye "un logro monumental que será de enorme interés para los biólogos conservacionistas, ecologistas, biólogos evolutivos, biogeógrafos, gestores de tierras y funcionarios gubernamentales de todo el mundo", según los autores. La lista de verificación pública incluye 124.993 especies, 6.227 géneros y 355 familias, que constituyen el 33% de todas las especies de plantas vasculares conocidas en todo el mundo. Para crear dicha base de datos, Carmen Ulloa Ulloa compiló listas de comprobación de plantas regionales en las Américas que fueron creadas por científicos entre 1993 y 2016.

Los autores informan que 51.241 especies se encuentran en América del Norte y 82.052 en América del Sur, con solo 8.300 especies compartidas entre dos continentes América del Sur tiene más especies de plantas que África, a pesar de que este último continente es casi el doble. Dentro de las Américas, Brasil tiene la flora más diversa, encontraron los autores. Informan que la gran mayoría de las especies de plantas en las Américas se encuentran en un solo país o región. Con base en la cantidad de nuevas especies de plantas que se descubren cada año, Ulloa Ulloa pronostica que para el 2050 se documentarán alrededor de 25.000 especies adicionales para las Américas. El estudio ha sido publicado en Science.

martes, 2 de enero de 2018

El chacarero que desafía a la cosecha tradicional
lmcipolletti.com

Junto con su pareja, Jorge se volcó a la agricultura biodinámica para obtener productos más sanos.

El chacarero que desafía a la cosecha tradicional


Alejarse de la falsa necesidad del consumo y conectarse con la naturaleza fue el disparador de la historia de Jorge Aragón y su esposa Cecilia, dos cipoleños que compraron una chacra en Cordero y le dieron forma a un plan que provocó un giro inesperado en su forma de ver la realidad. Se trata de Janus, un proyecto rural integrador que se reinventa con el paso del tiempo y que se basa, en pocas palabras, en la agricultura biodinámica.

Este método tuvo su origen entre los años 1922 y 1924 cuando los agricultores comenzaron a sentirse desalentados por las grandes pérdidas de fertilidad en el suelo y el aumento de plagas que, si no terminaban de destruir sus cultivos, provocaban que su calidad bajara a paso acelerado. Las teorías de Rudolf Steiner, padre de la antroposofía y fundador de esta práctica ecológica, fueron las que trajeron la solución. En la actualidad, el objetivo principal de estos productores es revitalizar la tierra, los cultivos, los animales y a las personas a través de una fuerte conexión y equilibrio entre ellos.

También se valen de los ritmos y fenómenos de los planetas, el Sol, la Luna y otros satélites teniendo en cuenta la posición de las estrellas del Zodiaco para poder armar su calendario anual de siembra. Es que los astros influyen en el origen y el desarrollo de las plantas, las cuales no deben ser forzadas a crecer de una manera determinada ni estar sometidas a un ambiente estresante.

En sus tierras no sólo construyeron su casa circular de barro con una vista increíble a orillas del río Neuquén, sino que también dieron vida a una huerta en la que siembran y cosechan un sin fin de frutas y verduras, utilizadas para preparar productos orgánicos y caseros como mermeladas, kéfir, pan integral, snacks de manzanas deshidratadas, sidra, aceite, quesos, quinoa, alfalfa, entre otros. Además, tienen una producción de hongos sobre sustrato de álamos, alrededor de 15 gallinas que producen huevos y una vaca lechera llamada Clarita.

En la chacra, el uso de agroquímicos, pesticidas o derivados químicos no existen porque tanto Jorge como Cecilia la consideran un espacio integral, cultural, educativo, terapéutico y ambiental que se construye como un modelo de producción sustentable que contempla hasta a los astros para la siembra, porque influyen en el crecimiento de las plantas.

Jorge y Cecilia levantaron casas de barro para que se integren al paisaje de la chacra.
Janus era un héroe cultural representado con dos caras y se le atribuye la invención de la agricultura y la navegación.
“Todo lo que se usa lo generamos nosotros mismos. La agricultura biodinámica es una filosofía más comprometida con la tierra y lo hace todo en armonía con los ciclos naturales, los cuales percibimos pero que no explotamos porque sobrevaloramos otras técnicas más efectivas desde el punto de vista productivo”, explicó Jorge.

Otra característica que los distingue es que no se basan en un modelo de producción comercial. Lo que cosechan o cocinan lo comparten con una comunidad. A cambio, cada semana reciben una “canasta” con 15 o 20 productos frescos y de elaboración propia que son repartidos a domicilio. Año a año, Janus viaja alrededor de 8 mil kilómetros en su recorrido de entregas.

“Son productos sanos, de calidad y confianza. Aunque parezca que se trata de un círculo cerrado, en realidad no lo es, sólo que no se puede alimentar a miles de personas. Es un sistema muy pequeño que si tomara dimensiones más grandes pasaría a ser industrial y así desnaturalizaría la idea”, contó el cipoleño.
"Todo lo que se usa lo generamos nosotros mismos. La agricultura biodinámica es una filosofía más comprometida con la tierra”."Son productos sanos, de calidad y confianza. Sólo que no se puede alimentar a miles de personas”.Jorge Aragón. Es cipoleño y se mudó a Cordero para tener su chacra.
Un refugio para los turistas

Jorge y Cecilia habilitaron una zona de acampe con casitas de barro y un albergue de mayor tamaño rodeado por árboles tupidos y un canal terciario de riego que alquilan a través de la reconocida página de viajeros Airbnb. A través del sitio llegaron visitantes de Alemania y Haití. La inigualable experiencia promete cambiar la visión del mundo de quienes decidan hospedarse en Janus.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Un mundo que se calienta está provocando cada vez más incendios forestales
elespectador.com

Los incendios que esta semana se presentaron en California y Siberia, y que han arrasado cada uno con casi 10.000 hectáreas de bosque, son causados por el cambio climático, según científicos.




Los incendios forestales son un fenómeno natural. Pero el número de incendios que se viene presentando en el mundo no lo es, y el cambio climático es el factor que los explica. "La evidencia es cada vez más abrumadora", dice Mike Flannigan a la revista Yale360. Es director del departamento de incendios forestales de la Universidad de Alberta, en Canadá, donde se presentaron 1.000 incendios en el curso de julio de este año, 10 veces más que el promedio. De acuerdo con él, el cambio climático está propagando incendios en todo el mundo.

A nivel mundial, la duración de la temporada de clima de fuego aumentó en casi un 19% entre 1978 y 2013, gracias a las estaciones más largas de clima cálido y seco en una cuarta parte de los bosques del planeta. En el oeste de los Estados Unidos, por ejemplo, la temporada de incendios forestales ha aumentado de cinco meses en la década de 1970 a siete meses en la actualidad. A la par, según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, la temperatura global ha aumentado 1.4°C en los últimos 100 años, y las predicciones advierten sobre un aumento de hasta 4°C para 2100.

Sin embargo, hacer una relación causa-efecto entre incendios forestales y cambio climático aún es motivo de disputa. De acuerdo con Yale 360, la ciencia de la atribución del clima ha crecido a pasos agigantados en las últimas décadas. Los incendios forestales individuales todavía están cerca de la parte inferior de la lista de cosas que pueden vincularse fácilmente a un clima cambiante, gracias a todos los otros factores en la mezcla, por ejemplo, la descomposición de los bosques en trozos más pequeños a través de la tala o la agricultura; o el hecho de que algunos árboles arden más rápido que otros (los árboles más jóvenes son más verdes, por lo que se queman más lentamente); o el paso de un año particularmente lluvioso que aumenta el riesgo de incendio si la lluvia llega en primavera, al aumentar el volumen de vegetación disponible para quemar más adelante.

Todo lo anterior hace difícil determinar la causa de un incendio. Sin embargo, hay un vínculo innegable: a mayor temperatura, mayor cantidad y voracidad en los incendios forestales. Como explicó a Yale 360 el geógrafo de la Universidad de Swansea en Gales y editor en jefe del International Journal of Wildland Fire, Stefan Doerr, el aire caliente contiene más agua. A medida que sube la temperatura del aire, absorbe más humedad de la vegetación, que a su vez se seca y quema más fácil.

De acuerdo con el geógrafo, las temperaturas más cálidas también provocan más rayos, lo que también aumenta el riesgo de incendios, y entre más caluroso sea el mundo, más viento hay, lo que esparce las llamas de manera más dramática. Según sus cálculos, cada grado de calentamiento aumenta los incendios forestales en un 12% en todo el mundo.

Según Yale 360, el año pasado, John Abatzoglou de la Universidad de Idaho publicó un documento que mostraba que el calentamiento causado por los humanos desde la década de 1970 ha sido responsable de aproximadamente la mitad del aumento de la sequedad de los bosques occidentales de EE. UU. "La forma en que lo vemos, cómo los combustibles secos explican las tres cuartas partes de la variabilidad de un año a otro [en los incendios]". En ese orden de ideas, el cambio climático es culpa de duplicar el área que ardió en el oeste de EE. UU. entre 1984-2015, agregando un adicional de 10 millones de acres de árboles carbonizados.

Incluso, el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, en 2014, advierte sobre la relación ebtre cambio climático e incendios en tres áreas: Alaska, el Mediterano y África Oriental. Según la investigación, las conclusiones pueden ser conservadoras.

Arde California, arde Siberia

En California, el Thomas Fire ya está clasificado como el tercer incendio más fuerte que ha visto ese estado desde 1932. De acuerdo con Telesur, el incendio que podría convertirse en el más grande de la historia, y que inició el 4 de diciembre en el condado de Ventura, ya ha calcinado 98.000 hectáreas al sur de California, tiene unas 18.000 casas en alerta y ha causado 100.000 evacuados y dos muertos.

Siberia no se queda atrás. Están viviendo los peores incendios en 10.000 años dado el aumento de temperaturas en la región, según el Siberian Times. Según un artículo en IOP Science, citado por ese diario, el nuevo clima podría estar cambiando la manera en la que los árboles crecen en el paisaje siberiano, como los pinos, que son algo más resistentes a los incendios porque se queman más lento. En países tropicales como Colombia, el riesgo de incendios sigue presente pero disminuye gracias a la posibilidad de precipitaciones.

Los incendios no solo tienen efecto en la vegetación. También significan más dióxido de carbono emitido en la atmósfera a la par que se queman los árboles y la vegetación, más humo que eventualmente causa neumonía y enfermedades del corazón, más químicos que retardan la combustión en el paisaje, entre otros.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

MENOS EMISIONES DE CARBONO PARA LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO
naturahoy.com

Un estudio revela que reducir las emisiones del carbono orgánico del subsuelo es fundamental para paliar el efecto invernadero



La Organización de las Naciones Unidas por la Alimentación y la Agricultura, FAO, está detrás del hallazgo, cuyos resultados fueron presentados como parte del programa de actividades del Día Mundial del Suelo. El estudio presenta un mapa del suelo con las zonas más ricas en carbono con la idea de establecer un plan de conservación. Una información que, según la FAO, puede ayudar a “tomar decisiones sobre prácticas que apuntan a preservar y aumentar las actuales existencias de carbono del suelo, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático”.

Actualmente, se ha calculado que los 30 primeros centímetros del superficie planetaria contienen alrededor de 680.000 millones de toneladas de carbono, de las cuales el 60 % se encuentra distribuida en Canadá, China, Estados Unidos, Australia, Indonesia, Argentina, Kazajstán, Brasil, República Democrática del Congo y Rusia. Desde la organización, se destaca la importancia de “implementar medidas para proteger estos suelos naturales ricos en carbono y evitar las emisiones a la atmósfera”.

Por último, el estudio apoya su propuesta añadiendo que los suelos ricos en carbono natural son más productivos para la agricultura, debido sobre todo a que purifican mejor el agua y dan a las plantas condiciones de humedad óptimas.

martes, 19 de diciembre de 2017

Argentina lucha contra la extinción de sus especies
dw.com

Un ambicioso plan, en el que trabajan conjuntamente entidades estatales y privadas, busca salvaguardar la biodiversidad de Argentina.

El cardenal amarillo es una de las especies en peligro de extinción que busca salvar el país sudamericano.
El cardenal amarillo es una de las especies en peligro de extinción que busca salvar el país sudamericano.


La meta es que nunca más se extinga una especie en Argentina. Por eso el nombre de este plan de acción: Extinción Cero. Ideado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, comenzó este año con siete especies prioritarias -tres aves, dos mamíferos, un anfibio y un pez-: el cardenal amarillo, el macá tobiano, el cauquén de cabeza colorada, el jaguar o yaguareté, el venado de las pampas, la ranita del Pehuenche y la mojarra desnuda.

No significa que otras especies no requieran atención, sino que implica un esfuerzo adicional en el manejo de las que están en estado más crítico. "Queremos resguardar el patrimonio natural, cultural y la biodiversidad de los argentinos. No sólo para los que estamos hoy, sino para las generaciones futuras", indica a DW Javier García, Director Nacional de Biodiversidad y Recursos Hídricos del ministerio.

El Plan de Acción Extinción Cero es parte de la Estrategia Nacional de Biodiversidad, con planes que apuntan a conocer el estado de conservación y proteger diversos ecosistemas. "Es un paso adelante no sólo en reducir la amenaza y la pérdida, sino también en recuperar poblaciones y disminuir la pérdida de hábitat, con un enfoque mas abarcativo", explica García.

Para cada especie se han establecido alianzas con instituciones expertas en el tema y socios estratégicos en terreno. El plan aúna los esfuerzos de una gran red de entidades estatales y de la sociedad civil, como ministerios, parques nacionales y provinciales, ONG, universidades, centros de estudio, entre otros, que ahora trabajan en forma coordinada. Desde el control y la fiscalización, hasta la protección del hábitat y la reintroducción de especies. "Los esfuerzos de conservación de la biodiversidad tienen que ser colectvios, no hay una sola institución que pueda abordar la problemática por sí misma y en soledad", afirma Javier García.

Con una superficie de 3,7 millones de km2 y una gran variedad de paisajes y climas, Argentina cuenta con una gran diversidad de ecosistemas y especies.
Con una superficie de 3,7 millones de km2 y una gran variedad de paisajes y climas, Argentina cuenta con una gran diversidad de ecosistemas y especies.



"El Plan Extinción Cero ha sido una muy buena experiencia y un ejemplo de cómo el estado y la sociedad civil pueden trabajar en equipo en planes concretos de acción", afirma a DW Carina Righi, responsable de conservación de Fundación Temaikèn.

Esta es una de las instituciones involucradas en el plan. Se trata de una organización privada sin fines de lucro, que cuenta con un bioparque en la provincia de Buenos Aires. "Nos enfocamos principalmente en especies que tienen amenaza de conservación o que están en peligro, pero además rehabilitamos y reintroducimos animales víctimas de tráfico ilegal. Trabajamos con las autoridades que hacen decomisos y esos animales vienen acá, se los recupera, rehabilita y la mayoría se vuelve a reinsertar", explica Carina Righi.


Cardenal amarillo, de vuelta a la naturaleza

La mayoría de las especies víctimas de tráfico ilegal son aves, pues su traslado y comercialización ilegal es más fácil. "Muchas veces viajan en mochilas, en el doble fondo de valijas, dentro de la ropa de las personas o en los baúles de los autos", relata Carina Righi. Víctimas de la captura y de traslados traumáticos, llegan en un gran estado de estrés y deben ser recuperados, desde la alimentación hasta al sociabilización.

El tráfico ilegal casi llevó a la extinción al cardenal amarillo. "Es un ave muy bonita, colorida, que canta muy lindo y es muy codiciada como mascota, al igual que los loros y los tucanes", indica la experta de Temaikèn.

En el plan de protección del cardenal amarillo trabajan cuatro entidades: el gobierno como fiscalizador del comercio ilegal, la Fundación Temaikèn en la rehabilitación, la ONG Aves Argentinas en labores de educación y difusión, y la Universidad de Buenos Aires en el monitoreo de las aves reintroducidas.

Los resultados de esta cooperación son más que positivos, destaca Carina Righi: "Hace dos meses hicimos una liberación de 26 cardenales amarillos que habían estado mucho tiempo decomisados y por burocracias estatales o judiciales no podían liberarse. Hoy están monitorizados, sobreviviendo con éxito y formando pareja en la vida silvestre. Con la descendencia están aportando a la preservación de esa población".

Innovación, educación, conciencia

Junto con la cacería, las especies nativas se ven afectadas por la reducción del hábitat con el avance del hombre, tanto por la agricultura, la ganadería y la urbanización. Muchas veces las medidas preventivas de control no bastan y se están incorporando enfoques más innovadores.

En el caso del yaguareté, por ejemplo, se busca minimizar el conflicto con la ganadería en las poblaciones circundantes al área de distribución. En algunas especies se consideran sitios potenciales para traslocar poblaciones, proyectos de cría ex situ, creación de áreas protegidas y técnicas de reproducción asistida.

"Cuando las poblaciones disminuyen de manera muy crítica y ya no existe población silvestre que recuperar, empiezan a tenerse en cuenta los planes de reproducción en ambientes controlados para después reinsertar. Ese es un camino que nos queda por recorrer. Ahora lo estamos pensando para una especie de guacamayo que en nuestro país se encuentra extinto y ver si por esa vía se puede volver a repoblar", dice Carina Righi.

lunes, 18 de diciembre de 2017

¿Por qué India no puede controlar su contaminación?
nytimes.com

La contaminación del aire en el país asiático se ha agravado durante este año, con nubes de esmog sobre Nueva Delhi. Los ambientalistas acusan que parte del problema son las políticas de Narendra Modhi pues, afirman, estas le dan preferencia al desarrollo empresarial a cualquier costa.



NUEVA DELHI — A principios de diciembre millones de personas estaban viendo un partido de críquet televisado entre los equipos nacionales de India y Sri Lanka, cuando el juego de pronto se detuvo.

La contaminación en Nueva Delhi ha estado especialmente fuerte y uno de los jugadores de Sri Lanka apenas podía respirar. Se inclinó hacia adelante, puso las manos sobre sus rodillas y comenzó a vomitar durante la transmisión en vivo.

Era evidente que los jugadores de críquet de Sri Lanka no estaban preparados para el aire sucio de Nueva Delhi, que esa semana superó en veintidós veces el nivel de partículas contaminantes nocivas que la Organización Mundial de la Salud considera aceptable. Fue un momento vergonzoso para India y el Tribunal Verde Nacional, la corte medioambiental de ese país, reprendió al gobierno local por haber organizado el partido.

“Todos los diarios habían tenido encabezados acerca de que la contaminación del aire sería más pronunciada. Sin embargo, ustedes no tomaron medidas. Los jugadores incluso estaban usando tapabocas durante el partido”, dijo la corte. “¿Acaso la gente de Delhi debe soportar esto?”.

Se podría hacer una pregunta más amplia: ¿por qué India, país que ha hecho considerables avances en la lucha contra la pobreza y aspira a ser una superpotencia, no puede controlar su contaminación?


La crisis de esmog afecta la esencia de la imagen que India quiere proyectar hacia el extranjero; está atizando la insatisfacción con el primer ministro Narendra Modi; es un lastre para la economía, y, de acuerdo con un nuevo informe de Unicef, podría estar dañando de manera permanente los cerebros de los niños.

Los ambientalistas del país reconocen que la contaminación del aire es un monstruo de varias cabezas con muchas causas. No obstante, afirman que Modi no ha podido responder adecuadamente e, incluso, que sus políticas proempresariales, como relajar las reglas en torno a los sitios de construcción, han hecho que empeore el problema.

“Las regulaciones ambientales se están diluyendo para promover la facilidad de crear negocios”, dijo Prerna Bindra, una conservacionista de la vida salvaje. “Las preocupaciones ecológicas no se reflejan en la historia de crecimiento de India. En algunas ciudades, inhalamos veneno cada vez que respiramos”.

A principios de noviembre, el esmog en Nueva Delhi era tan denso que no se podía ver el extremo de la calle. United Airlines canceló vuelos durante varios días y las autoridades cerraron escuelas. La gente llenó los hospitales con casos graves de tos. Algunos dijeron que sentían como si una mano estuviera apretando sus gargantas.



Esta época del año, con la llegada del invierno, es la peor. El humo de diésel, el polvo de construcción, las emisiones de las plantas de carbón y el humo de enormes hileras de cultivos se combinan para formar una capa de esmog, engrosada a causa de un aire relativamente frío y con poco viento.

Algunos en el equipo de Modi se han apurado en atribuirlo al factor estacional. El ministro de Medioambiente, Harsh Vardhan, le aseguró a la gente que el problema se solucionaría en cuanto el viento comenzara a soplar.

Arvind Kejriwal, ministro principal de Delhi (un puesto parecido al de gobernador), tuvo una actitud totalmente distinta: dijo que Delhi se había convertido en una “cámara de gas”.

Este es otro problema. Las distintas capas del gobierno indio —y son muchísimas— se pelean entre sí mientras la contaminación del aire sigue filtrándose por las grietas.

“El 99 por ciento de este problema se debe a la falta de coordinación”, dijo Salman Khurshid, un antiguo ministro y miembro del principal partido de oposición. “El gobierno central solo habla, pero no hace nada”.



En 2015, la contaminación fue vinculada con 2,5 millones de muertes en India, según la revista médica The Lancet. El nuevo informe de Unicef indica que los altos niveles de contaminación del aire pueden provocar neuroinflamación, la cual perjudica el desarrollo cognitivo en niños pequeños.

Muchos observadores externos comparan a India y China, dos importantes países asiáticos que intentan encontrar un equilibrio entre expandir su economía tan rápido como sea posible sin arruinar el ambiente.

China ha emitido multas y ha presentado cargos penales con mayor velocidad, pero India jamás ha podido controlar a su población como lo hace China.

El sistema político indio es mucho más libre y más caótico: una democracia descentralizada donde hay 1300 millones de personas y abundan todo tipo de rivalidades políticas y regionales. Los funcionarios indios rara vez respaldan un solo conjunto de políticas, incluso cuando se trata de un enorme problema de salud pública.

El 8 de noviembre, después de que imágenes satelitales de la NASA mostraron una enorme mancha de esmog que cubría el norte del país, ¿qué hicieron los ministros principales de Delhi y Punjab? ¿Acaso se apresuraron a reunirse con el primer ministro? No, comenzaron a enviarse tuits.

“Del se está ahogando, señor”, publicó Kejriwal en referencia a Modi.

“No es un asunto de discusión interestatal”, respondió Amarinder Singh, su par en Punjab.

Una semana después, Kejriwal tuiteó: “Estaría agradecido si pudieran apartar algo de su tiempo para reunirse conmigo”.

Aún no se han reunido.




Los ambientalistas indios tienen una larga lista de quejas: dicen que Modi debería intervenir más para ejercer liderazgo en materia de contaminación del aire. Dicen que la decisión de su gobierno de eliminar la evaluación de impacto ambiental para la mayoría de los proyectos de construcción ha provocado que haya más polvo, lo que contribuye significativamente a la contaminación del aire de Delhi.

También se quejan de que el gobierno de Modi no ha podido reforzar las restricciones en torno a las plantas de energía que utilizan carbón mientras que ha otorgado permisos para construir otras nuevas (incluyendo algunas cerca de Delhi). El carbón es uno de los combustibles más sucios.

Los asesores de Modi argumentan que están impulsando la energía solar, atacando el tráfico de camiones y organizando un grupo de trabajo.




Cada año, en noviembre, flotan por encima de Nueva Delhi nubes de humo blanco. Provienen de miles de millones de kilogramos de residuos de cultivos, como hojas y tallos, que son quemados en granjas en los territorios vecinos de Punjab y Haryana con tal de hacer espacio para la siguiente plantación. La quema de cultivos crea un cuarto de la contaminación del aire de Delhi en el invierno.

Varios gobiernos estatales le han suplicado al gobierno central que dé apoyos para alternativas como transportar los residuos a granjas lecheras para que se los coman las vacas. El costo sería de cerca de 200 millones de dólares, menos de un décimo del uno por ciento del producto interno bruto indio, que suma 2000 millones de dólares. El gobierno central aún no está de acuerdo.

Vinay Kesari, un abogado, abandonó hace poco Delhi y se mudó para ir a Bangalore con su esposa embarazada.

“El factor decisivo”, dijo Kesari, fue “que no queríamos que nuestro bebé respirara por primera vez en Delhi”.