jueves, 26 de octubre de 2017

Nuevo aeropuerto de Ciudad de México trabajará con energía solar
acrlatinoamerica.com

Una planta solar a gran escala será incluida en el proyecto para la construcción del nuevo aeropuerto Internacional de Ciudad de México, según reveló la firma Standard & Poor's (S & P)



El proyecto incluye la construcción de una planta solar de US$21.8 millones, y varios edificios verdes alimentados con energías renovables que necesitarían de una inversión adicional de US$$ 5.6 mil millones. En el documento de S & P no se especifica si el edificio también recibirá proyectos fotovoltaicos en la azotea, pero afirma que el objetivo del aeropuerto será operar con energía 100% renovable y lograr reducciones del 30% en agua y 40% en consumo de energía en comparación con el aeropuerto existente.

"El nuevo aeropuerto fue concebido como un proyecto de infraestructura sostenible desde su inicio y busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GHG) y la contaminación a través de edificios verdes certificados, energía renovable (principalmente solar fotovoltaica) y tratamiento del agua", dijo S & P. Según la prensa local, las instalaciones fotovoltaicas previstas para el nuevo aeropuerto pueden tener una capacidad combinada entre 30 MW y 40 MW.

El aeropuerto está siendo construido en terrenos federales en el Ex-Vaso de Texcoco, cerca de la Ciudad de México y, según el gobierno mexicano, será el segundo mayor aeropuerto del mundo.

El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) adjudicó el contrato para construir el aeropuerto a un consorcio liderado por la operadora Cicsa, propiedad del empresario mexicano Carlos Slim, que también incluye a la española Acciona.

Fuente: www.pv-magazine.com

miércoles, 25 de octubre de 2017

EL FUTURO SE PINTA DE UN TONO VERDE

China verá la primera ciudad-bosque
opinion.com.bo

Ecología e innovación. El arquitecto italiano Stefano Boeri anunció la construcción de un complejo que busca cambiar el paradigma de urbanización, convirtiendo a los árboles en los protagonistas de su ciudad.



Pocos paisajes inspiran tanta calma, armonía y plenitud como los bosques. Verdes y frondosos, recubiertos de tal manera que su belleza nos hace pensar que realmente debe existir un Creador Supremo.

Si bien en las ciudades se procura replicar la sana presencia de los árboles, plantándolos en calles y parques, ninguna zona urbana puede igualarse a la forma natural. Sin embargo, un ambicioso proyecto pretende tumbar la idea de que los conglomerados humanos no pueden coexistir con el bosque tupido.

La visión del arquitecto italiano Stefano Boeri, denominada “Vertical ForestING” (Forestación vertical), edificando torres elevadas fusionadas con árboles, ha echado raíces y comienza a expandirse por el mundo.

Tras su primer rascacielos ‘Bosco Verticale’ edificado en Milán (Italia) y otros proyectados para Lausanne (Suiza), Utrecht (Países Bajos) o Nanjing (China), el estudio de Boeri ha dado un gran salto al aplicar el concepto del ‘Vertical ForestING’ a una ciudad entera, que también se edificará en el gran gigante asiático.

La primera ciudad-bosque que combatirá la contaminación del aire ha comenzado a hacerse realidad, ya que su plan maestro ya está en marcha y la construcción propiamente dicha comenzará antes de 2020, informa a EFE el estudio Stefano Boeri Architetti, SBA, (www.stefanoboeriarchitetti.net).

DESCONTAMINACIÓN NATURAL

Esta ciudad-bosque se edificará en el norte de Liuzhou, en la zona montañosa de Guangxi, situada en la parte meridional de China, y cubrirá un área de 175 hectáreas a lo largo del río Liujiang, según SBA, que ha proyectado esta urbe verde por encargo de la oficina de planificación urbana de este este municipio con nivel de prefectura y 1.4 millones de habitantes.

Esta ciudad donde todas las construcciones estarán enteramente cubiertas por plantas y árboles, acogerá a 30 mil personas, según SBA.

Además se calcula que absorberá casi 10 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2), así como 57 toneladas de partículas contaminantes por año y producirá aproximadamente 900 toneladas anuales de oxígeno, una vez terminada y en funcionamiento, de acuerdo a sus proyectistas.

ENERGÍAS LIMPIAS
La nueva ciudad verde, estará enteramente cableada para el uso de nuevas tecnologías de producción y distribución de energía, ya que se conectará a Liuzhou a través de una línea de carriles para convoyes eléctricos rápidos, y contará con varias áreas residenciales, espacios comerciales y recreativos, dos escuelas y un hospital, añade este estudio.

Según el arquitecto Boeri, la ciudad-bosque de Liuzhou tendrá todas las características de un establecimiento urbano autosuficiente en materia de energías renovables.

Este complejo dispondrá de energía geotérmica para su climatización interior, así como de paneles solares sobre sus techos, apunta.

En cuanto al transporte, la ciudad no quedará aislada, ya que se implementará una línea rápida de ferrocarril para coches eléctricos que conectarán con el centro de Liuzhou, actualmente, una verdadera ciudad turística en su propio mérito.

Como bien complementa el portal elmundo.es, este proyecto aspira a afrontar uno de los grandes problemas de China, el país más contaminado del mundo. Para ilustrar, la página web menciona un estudio de la Universidad de Berkeley (EEUU), que señala que una media de 4.400 chinos mueren al día por la polución del aire.

Por un lado, la exhuberante flora que la nueva ciudad albergará será como “un aire acondicionado natural, puesto que contribuirá a disminuir la temperatura media del aire. Además, los árboles harán de barrera contra el ruido y mejorarán la biodiversidad de las especies animales de la zona, generando un hábitat para las aves, insectos y pequeños animales de la zona”, señala elmundo.es.

VERDOR PLENO

Pero, la gran innovación de este proyecto es la presencia de plantas y árboles en todos y cada uno de los edificios, de todos los tamaños y para todo tipo de funciones, señalan desde este estudio milanés.

La Liuzhou Forest City acogerá un total 40 mil árboles y casi un millón de plantas de más de 100 especies, según anuncia SBA. Solo esta característica la podría convertir en una verdadera atracción ecoturística.

Esta cubierta vegetal contribuirá a mejorar la calidad del aire y disminuirá la temperatura media, creando barreras naturales contra el ruido y mejorando también la biodiversidad de la fauna, al proporcionar un nuevo hábitat para las distintas especies de aves, insectos y animales pequeños que habitan el territorio de Liuzhou, según SBA.


2020: AÑO DE INICIO

Por primera vez en el mundo, un asentamiento urbano innovador combinará la autosuficiencia energética, el uso de energías renovables, aumentará la biodiversidad y reducirá la contaminación del aire, gracias a la multiplicación de las superficies urbanas vegetales y biológicas, informa SBA a la agencia Efe.

“El Vertical ForestING (VF) es un proyecto de supervivencia ambiental urbana, para aumentar la masa forestal y la biodiversidad, reducir la contaminación y el consumo de energía, desmineralizar las superficies en las ciudades, creando un nuevo ecosistema consistente en torres para árboles habitadas por seres humanos”, explica el arquitecto Boeri.

El primer ‘bosque vertical’ proyectado por Boeri fue inaugurado en 2014 en Milán, en la zona de Porta Nuova Isola, y se compone de dos torres residenciales de 80 y 112 metros de altura, que albergan 480 árboles grandes y medianos, 300 árboles pequeños, 11.000 plantas perennes y 5.000 arbustos, según SBA.

“Hace unos años nos planeamos replicar el modelo VF de Milán en otras partes del mundo sumándole el desafío de multiplicar veinte, treinta o cincuenta veces la capacidad e impacto medioambiental de los rascacielos o bosques verticales, hasta que en 2015 surgió la posibilidad de hacerlo a través de la ciudad-bosque de Liuzhou”, añade.

“Liuzhou Forest City tendrá un impacto medioambiental decenas de veces mayor que el de nuestro ‘bosque vertical’ construido en Milán y otras torres similares proyectadas para otras partes del mundo”, señala Boeri.

Para finalizar, el arquitecto Boeri confía en que “esta experiencia servirá de referencia para animar a cada vez más arquitectos, planificadores urbanísticos, administraciones públicas y autoridades políticas a implementar, mejorar y multiplicar la construcción de nuevas ciudades-bosque en China y otras partes del mundo”.


Anhelo

La primera ciudad-bosque del mundo se construirá en la región china de Liuzhou en 2020.

Habilitada para 30 mil personas, tendrá casas, hoteles, hospital y escuelas, totalmente cubiertos por más de un millón de plantas y árboles.


Eco-aire

Cubriendo 175 hectáreas, la urbe absorberá casi 10 mil toneladas de CO2 y 57 toneladas de contaminantes, además producirá 900 toneladas de oxígeno, solo en un año.


Ambición

La gran innovación de esta ciudad verde como ninguna son sus 40 mil árboles y casi un millón de plantas de más de 100 especies, que cubrirán masivamente edificios de todos los tamaños y para todo tipo de funciones, según Boeri.

De acuerdo a sus proyectores, Liuzhou Forest City tendrá un impacto medioambiental decenas de veces mayor que el de el ´bosque vertical´ construido en Milán y otras torres similares proyectadas para otras partes del mundo, señala Boeri.


martes, 24 de octubre de 2017

Suiza, cuna de las lechugas del futuro
swissinfo.ch

Benoit de Combaud es francés, pero apostó por Suiza para desarrollar un revolucionario proyecto de cultivo de lechugas fuera de la tierra. Tras dedicar más de cinco años a la investigación y desarrollo de su propuesta, hoy está listo para comercializarla. Entrevista con este profesor de la agrotecnología.



Desde el 2011, Benoit de Cambaud desarrolla un sistema de automatización en el cultivo de lechugas y otras plantas de hojas en invernadero. Un proyecto que ha visto la luz en Suiza.(swissinfo.ch)




El ingeniero en logística Benoit de Cambaud tiene una agenda de ministro. Sin embargo, entre los últimos ajustes a un mecanismo que permitirá a sus lechugas desplazarse conforme van creciendo y una cita que tiene con un experto en nutrición de plantas, este experto en industria agroalimentaria nos recibe para una entrevista.


La cita tiene lugar en su cuartel general de Molondin, el pequeño pueblo agrícola del cantón de Vaud que eligió en 2012 para establecer sus oficinas e invernaderos de prueba. Imposible osar sugerirle una sesión de fotos o vídeo, Combagroup Enlace externo está a punto de abandonar el estatus de empresa emergente para dar un gran salto: convertirse en una empresa que batalle de lleno en la ultracompetitiva y despiadada industria de los agroalimentos.

Pero Combaud acepta, a cambio, revelarnos algunos de los secretos del cultivo de sus lechugas, que son 100% orgánicas, locales y producidas en espacios limitados. Un producto que este emprendedor confía en que conquiste las mesas de los consumidores del mundo entero.


swissinfo.ch: ¿Qué le llevó a lanzarse al mercado de las lechugas cultivadas fuera de la tierra?

Benoit de Combaud: La automatización de la agricultura abre numerosas oportunidades, especialmente cuando los cultivos se realizan en invernaderos. Se dieron grandes progresos en cultivos como los pimientos o los tomates, entre otros, pero la evolución en el caso de las lechugas ha sido muy limitada.

Mi idea actual consiste en aumentar la productividad y limitar de forma significativa el impacto medioambiental. De los cultivos que se realizan fuera de la tierra (lo que permite una producción continua todo el año, a diferencia de la labranza tradicional que exige fases de reposo para la tierra), la aeroponía me parece la técnica más prometedora.


swissinfo.ch: ¿En qué consiste exactamente la aeroponía?

B.d.C: La aeroponía consiste en atomizar las raíces de las lechugas con una solución nutritiva compuesta por agua, sales minerales y oxígeno que les permitirá crecer sin contacto alguno con la tierra o el agua (hidroponía). La aeroponía es una técnica muy eficaz, pero por ahora solo se ha desarrollado en laboratorios.
Para industrializar la producción de las lechugas aeropónicas, los desafíos técnicos han sido numerosos: debimos crear una carretilla equipada con inyectores capaz de desplazarse y producir una bruma que reciben constantemente las raíces de las lechugas.

También tuvimos que perfeccionar robots programados que desplazan las lechugas conforme crecen. Gracias a ello, todos los días hay lechugas listas para cosechar, lo cual libera espacio para las más pequeñas.

Estos procesos, sumados al hecho de que uno puede cultivar ensaladas 10 veces al año con este sistema en vez de solo dos como ocurre en el cultivo tradicional en la tierra, hacen que la producción se multiplique por 35.


swissinfo.ch: ¿Qué otras ventajas tiene la técnica de la aeroponía?

B.d.C: En un campo normal, alrededor del 90% de las sustancias nutritivas que reciben los cultivos se infiltran en la tierra y se pierden. En los cultivos fuera de la tierra, con especial énfasis en la aeroponía, uno tiene la posibilidad de reciclar el agua y las sales minerales, lo que permite utilizar menos nutrientes. Por otra parte, al estar en un ambiente totalmente controlado, no se requieren pesticidas y se obtienen lechugas que son 100% orgánicas.


swissinfo.ch: ¿En qué estado se encuentra su invento?

B.d.C: Tras cinco años de investigación y desarrollo, comenzamos a vender nuestro sistema a diversos países europeos. La construcción del primer invernadero que comercializará estas lechugas comenzará a finales de septiembre en Francia.




Combagroup ha ganado diversos premios por su innovador concepto y suele figurar en los índices de las 100 mejores empresas emergentes suizas.

Combagroup ha ganado diversos premios por su innovador concepto y suele figurar en los índices de las 100 mejores empresas emergentes suizas.(swissinfo.ch)


swissinfo.ch: ¿Quiénes se han interesado en su sistema?

B.d.C.: Nuestros clientes son empresas especializadas en la comercialización de lechugas que se venden en bolsa, así como los horticultores que buscan opciones para mejorar su producción local. Quieren lechugas limpias, de peso regular y calidad consistente que tengan hojas más bien gruesas. La aeroponía responde a todas estas expectativas.Fin de la cita

Además, ofrecemos precios competitivos. Por ello, aunque la inversión inicial es importante, posteriormente los costos de producción son muy bajos. Estamos ante un cambio de paradigma: en los campos tradicionales solo se plantan lechugas, pero la productividad es limitada y tanto el costo de los insumos de producción (fertilizantes y pesticidas) como la mano de obra son elevados.


swissinfo.ch: ¿Por qué eligió desarrollar su proyecto en Suiza y, sobre todo, en un pequeño pueblo agrícola de solo 200 almas?



B.d.C.: Estudié en París y Londres, luego realicé periodos de formación en Singapur y Dubái. Sí, sin duda, es todo un cambio mudarse a Molondin (risas). En Francia es muy complicado crear una empresa y no me gusta cómo se trata a los emprendedores.

Dudé entre establecerme en Inglaterra, donde cursé parte de mis estudios, o en Suiza, donde tengo familia. Opté por Suiza porque es una tierra de acogida maravillosa para los emprendedores y, sobre todo, para las mentes innovadoras.

Suiza ha sido tierra fértil para mis ideas y para desarrollar mi empresa, he tenido constantemente el apoyo del cantón de Vaud, de la Confederación y de todo un ecosistema al servicio de las empresas emergentes.

swissinfo.ch: Usted promueve enfáticamente las virtudes ecológicas de su tecnología. ¿Ha sido esto un poderoso argumento de marketing, especialmente en el caso de los supermercados?



B.d.C.: ¡No se trata de mercadotecnia! Combagroup tiene la absoluta convicción de producir lechugas con el menor impacto medioambiental posible. Hemos ido tan lejos en este objetivo que hemos buscado, incluso, instalar nuestros invernaderos lo más cerca posible del consumidor final para evitar al máximo el transporte de las lechugas.

“Proponemos una lechuga producida localmente durante todo el año, sin productos químicos y con una trazabilidad total”

Fin de la cita

Para funcionar en invierno, nuestros invernaderos están iluminados con luces LED de muy bajo consumo energético. Y el sistema de calefacción se alimenta con las emisiones de calor de las fábricas de embalaje. Estos esfuerzos nos han valido una distinción de la Fundación Suiza para el Clima.


swissinfo.ch: ¿Conseguirá convencer a los consumidores para que coman sus lechugas de alta tecnología?


B.d.C.: Hoy, el 90% de los tomates que se consumen en el mundo se producen fuera de la tierra y es algo que no parece perturbar a mucha gente. Es importante recordar que, durante el invierno, las lechugas se producen en España y en el sur de Italia para luego ser transportadas en camiones al norte de Europa. Nosotros proponemos una producción local de lechugas durante todo el año, sin productos químicos y con una trazabilidad total. ¿No es eso acaso lo que quieren los consumidores?


swissinfo.ch: Y si hablamos del sabor de estas lechugas, seguro no es el mismo que el de sus primas cultivadas pacientemente en tierra y al calor del sol...


B.d.C: ¡No se confunda! Nuestras lechugas están llenas de sabor. Prueba de ello es que muchos de los grandes chefs del mundo incluyen lechugas cultivadas fuera de la tierra entre sus insumos. Su frescura está siempre asegurada ya que pueden ser cosechadas y consumidas el mismo día y a muy poca distancia de donde fueron producidas.


Traducción del francés: Andrea Ornelas

viernes, 13 de octubre de 2017

ESPAÑA

Senderos de transición en agricultura
blogs.publico.es



Es un hecho que debemos disminuir nuestra desbocada huella ecológica. Nuestra actividad productiva es una de las causas de esa huella. Producir implica extraer recursos, transportarlos, transformarlos, distribuirlos, consumirlos y gestionar los residuos que se van generando de todos estos pasos. Desmaterializar la producción, como pretenden algunos economistas, para desligar el crecimiento económico, de recursos físicos, es en muchos casos imposible.

La producción de alimentos no se puede desmaterializar y es una actividad que se desarrolla en buena parte de la tierra emergida, según datos de la FAO, un 38 % de ésta. Este porcentaje incluye tanto pasto para producción animal, más del 60%, y lo que sería tierra cultivada, propiamente.

El paisaje agrario ha sido el fruto de una larga relación entre la humanidad y el territorio. Ese paisaje es la manifestación visible de un recurso de naturaleza híbrida que tiene un sustrato físico y otro eminentemente cultural y localizado. Este tipo de relación todavía existe y da de comer, al menos al 50% de los seres humanos, según estimaciones bastante contenidas.

Entraría dentro de la categoría de la agricultura de subsistencia. Una modalidad de agricultura que en nuestro marco europeo ya no existe. Nuestro modelo, de país rico, es resultado de los cambios   producidos a partir de mediados del pasado siglo y que generó la llamada revolución verde.

Esta revolución ha logrado incrementar la producción por superficie a costa del incremento significativo del uso de insumos como fertilizantes, fitosanitarios, energía, maquinaria y de la mejora genética. Es un modelo que ha acabado simplificando mucho la forma de producir alimentos. La producción se industrializa, deslocaliza, y se des-territorializa culturalmente.

El agricultor ya es empresario agrícola especializado en uno o muy pocos cultivos y el alimento pasa a ser un producto más que cotiza en mercados financieros. Este sistema encaja muy bien en el mercado y externaliza los costes ambientales que se traducen en un deterioro evidente de los agroecosistemas naturales porque se consume más energía física que la que contiene el alimento.

Podemos concluir, -excluyendo la agricultura de subsistencia, que aún se mantiene en muchos lugares- que hemos pasado de un modelo de producción de alimentos a otro de producción de mercancías comestibles”. Y es la reversión de esta situación la que debemos abordar con urgencia. Es realmente urgente invertir en una agricultura resiliente, clave para garantizar la soberanía alimentaria, especialmente por el importante rol que juega la agricultura en la mitigación y adaptación al cambio climático.

Los tres recursos más amenazados a nivel global por la actividad agrícola, son: agua, suelo y biodiversidad. En relación a ellos, unos apuntes:

Agua - Se debe ir a un consumo ajustado a la disponibilidad real. El principal consumidor, por encima del 70- 80 % de todo el consumo de agua, corresponde al regadío. A pesar de que muchas cuencas hidrográficas son deficitarias, el regadío sigue creciendo. Las modernizaciones de regadío, en general, no reducen el consumo. Ese consumo de agua por encima de las disponibilidades conlleva sobreexplotación y salinización de acuíferos, desecación de lagunas y zonas húmedas, pérdida de biodiversidad…

Suelo - Hay que tomar medidas para evitar las toneladas de tierra fértil que se pierden cada año por las prácticas de cultivo a suelo desnudo. Y pérdida de suelo fértil por el urbanismo. Esta pérdida por el urbanismo desaforado es aún más grave que la pérdida por erosión. Nuestro modelo de desarrollo y de ocupación del territorio ha supuesto la destrucción de muchas hectáreas de nuestros mejores suelos (Vegas, litoral). Entretanto, no existe una figura de protección para los suelos agrarios. Desde el punto de vista social, económico y medioambiental, es una aberración.

Pérdida de biodiversidad - Se ha perdido a lo largo del Siglo XX más del 90 % de la biodiversidad agrícola. En los años 60 y primeros 70, se localizaron 368 variedades de melones cultivadas en España. Hoy hay 10 o 12 variedades nada más. Se han perdido cientos de variedades de frutas, de hortalizas. Lo mismo con las razas ganaderas. Eso nos hace mucho más frágiles frente a incidencias como plagas, enfermedades o frente al cambio climático.

Asimismo, hay un problema en cuanto al crecimiento de la ciudad, y es que ha desplazado del suelo urbano la mayor parte de las actividades relacionadas con la Producción de Alimentos. Desde una perspectiva global, la producción de alimentos es uno de los retos que debemos afrontar en las dos próximas décadas según todos los informes FAO y publicaciones internacionales. La soberanía y seguridad alimentarias también son importantes en las ciudades ya que en es en ellas donde vivimos y viviremos la mayor parte de la población mundial.

Se hace necesario fomentar la agricultura urbana en todos los distritos y barrios de las ciudades. Este puede ser un elemento de socialización, educación, activismo o de subsistencia, como ocurre en algunas áreas urbanas del país más rico del mundo, donde estos huertos sirven para combatir los “Food Desert” (desiertos de alimentos frescos). Una relocalización de la producción implica conservar, cuando no recuperar y potenciar la agricultura periurbana.

Es importante que nuestros hijos se acostumbren a ver y cuidar jardines comestibles. Es importante que tomemos conciencia de lo importante de la producción de alimentos a nivel local y la importancia de lo que se obtiene con ello: se limita la pérdida de suelo, su impermeabilización y el gasto en energía fósil relacionado con la producción de alimentos deslocalizada, se fomenta la economía local…, y se disminuyen las huellas ecológica e hídrica de nuestras ciudades.

La estrategia debería ser consensuada y la planificación debería realizarse para el medio y largo plazo. Con medidas que protejan a los pequeños agricultores, porque hace ya tiempo que se constata la destrucción de la agricultura familiar. El número de explotaciones ha descendido (23,2% entre censo y censo 1999/2009) y sigue descendiendo. Así como se constata una grave pérdida de patrimonio cultural, construido, etc…

Parte de las inversiones en  infraestructuras agrarias y modernización de explotaciones debieran ir hacia ellos  y no mayoritariamente al regadío (infraestructuras) e inversiones en maquinaria y otros. Esto es así porque es más fácil, visible y rentable electoralmente, hacer infraestructuras y comprar tractores que dinamizar proyectos de Grupos de Desarrollo Rural con vistas a conseguir un sistema de producción más sostenible y resiliente.  En Andalucía, los niveles de desempleo en los municipios rurales son superiores al 50%. Y se precisa una política activa contra el despoblamiento.  Y también una política estratégica frente al cambio climático y de conservación del patrimonio natural y la biodiversidad. Y estas estrategias se suman.

Todo esto que planteo, implica debatir, convencer y establecer “senderos de transición”. Con Planes de Desarrollo Comarcal participativos basados en el “capital territorial” de cada zona (capital natural + capital construido + capital humano + capital social).

jueves, 12 de octubre de 2017

ARGENTINA

Avanza la creación del Parque Nacional Traslasierra
lmneuquen.com

Protegerá una porción del Chaco seco, una de las ecorregiones más amenazadas a nivel mundial.

Avanza la creación del Parque Nacional Traslasierra


Avanza el Parque Nacional Traslasierra que se ubicará en las 105.000 hectáreas de la estancia cordobesa Pinas con el objetivo de proteger tanto la biodiversidad como su patrimonio histórico.

Se estima que en el predio hay vestigios de la cultura de los comechingones y fue propiedad del político y periodista Lisandro de la Torre.

Ubicado en los departamentos Minas y Pocho y limitando al oeste con La Rioja, el Parque Nacional Traslasierra protegerá una porción del Chaco seco, una de las ecorregiones más amenazadas a nivel mundial, de las menos conocidas por los ciudadanos y -quizás por eso- en un serio estado de fragilidad.

Además, su localización resulta estratégica para el turismo y la conservación de la naturaleza: por un lado es clave para conformar el Corredor Biogeográfico del Chaco Árido ya que se ubica cerca del Parque Provincial Chancaní de 5.000 hectáreas y de la Reserva de Uso Múltiple Salinas Grandes, de 196.000.

Por otro lado, también ocupa un papel protagónico en el Corredor de Conservación y Turismo del Norte de Córdoba, junto con el futuro Parque Nacional Ansenuza y el Parque Nacional Quebrada del Condorito, un área protegida ya posicionada y reconocida por los ecoturistas.

Según un equipo de biólogos de la Universidad de Córdoba que estudia la zona, a causa del hermetismoque siempre reinó alrededor de esta estancia, la información disponible no es abundante pero alcanza para saber que es indispensable convertirla en parque nacional para garantizar su conservación.

Prueba de ello es que además de albegar 161 especies de aves, 24 de mamíferos y 30 de reptiles, en Pinas acaba de ser descubierta una especie que nunca había sido detectado en Córdoba y que está catalogada en peligro de extinción a nivel global: el pecarí chaqueño, Catagonus wagneri.

A esto se le suma un escenario que paradójicamente contribuyó a la conservación de la naturaleza en la estancia: por estar ubicada en una zona con poca agua, la producción agropecuaria se limitó a ganadería de baja intensidad (pocas cabezas por hectárea), así que no sufrió los cambios en el suelo ocurridos en otras partes de la Provincia como consecuencia de los avances tecnológicos y las demandas del mercado.

Todas estas características hacen que la estancia Pinas se encuentre en inmejorables condiciones de conservación y sea el momento justo para darle la máxima protección posible a un territorio, como lo es la categoría de parque nacional.

Un equipo interdisciplinario participa en el Consejo Asesor Técnico de esta iniciativa y, a la vez, la asociación Aves Argentinas realiza trabajos de educación ambiental y capacitación para el turismo de naturaleza en las comunidades vecinas.

"Desde Aves Argentinas apoyamos la concreción del Parque Nacional Traslasierra y esperamos que se realice en un futuro cercano para proteger de forma efectiva una ecorregión tan olvidada como lo es el Chaco seco", sostuvo un comunicado.

La Argentina posee 33 parques nacionales que significan cerca de 3,8 millones de hectáreas protegidas y un 4% del territorio.

El proyecto de ley del PN Traslasierra se presentó en julio de 2017 en la legislatura cordobesa; la ley provincial que cede la jurisdicción a la Administración de Parques Nacionales fue aprobada por unanimidad el 20 de septiembre.

miércoles, 11 de octubre de 2017

MEXICO

Crean biofertilizante a partir de algas de ecosistemas costeros 
20minutos.com.mx

El investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, Martín Soto Jimémez, trabaja en un proyecto para aprovechar el exceso de algas que afecta a los ecosistemas costeros para crear un fertilizante orgánico de uso rural.

La propuesta del científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es cosechar los florecimientos macroalgales, aprovechar su capacidad de concentrar elementos disueltos como nitrógeno, fósforo, hierro, cobalto, zinc o níquel en el líquido y aplicarlos en la producción de frutos agrícolas para lograr un rápido crecimiento.

El ingeniero en alimentos explicó que al crear un biofertilizaante a partir de los florecimientos algales es posible brindar a las plantas una cantidad óptima de nutrientes y al mismo tiempo, compuestos orgánicos activos como las fitohormonas, las cuales aceleran y regulan el crecimiento de la siembra.

“Además, esto se traduce en algo positivo para el entorno costero, porque al retirar el exceso de biomasa permitimos que el sistema respire y destine el oxígeno a otras actividades, en vez de gastarlo en la degradación de materia orgánica”.

Además de los impactos ecológicos, los beneficios del proyecto también son económicos, pues con este biofertilizante los campesinos podrán desechar los abonos químicos y sembrar alimentos orgánicos, los cuales tienen un precio de mercado mucho más elevado.

“Un plus es que la aplicación continua y prolongada de estas sustancias devolverán sus riquezas a la tierra, porque le estamos proporcionando materia orgánica y micronutrientes indispensables. Así, la ganancia es ambiental y monetaria. Ésa es nuestra apuesta”, indicó para UNAM Global.

Hasta el momento, el universitario ha logrado producir algunos litros de concentrado de biofertilizante a partir de este método, sin embargo, para que su propuesta funcione requiere generar cientos a la semana y para lograrlo se inscribió a la convocatoria de Problemas Nacionales del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

“El objetivo es obtener recursos para instalar una planta piloto. El plan es aprovechar esta infraestructura en las mismas comunidades costeras, es decir, no centralizarla en una gran compañía, sino erigir pequeñas unidades de producción en pueblos de Sonora y Sinaloa que dependan tanto de la siembra como de la pesca. Ése es el reto”.

En contraste con otros productos orgánicos, el investigador detalló que las algas son un fertilizante neto que no contiene bacterias ni acarrea malezas y su precio es más bajo.

Explicó que la instalación de pequeñas plantas en comunidades costeras representaría una manera de atacar los florecimientos macroalgales, los cuales, representan pérdidas para los pescadores porque provocan la muerte entre los cardúmenes, y para el turismo ya que esas costras de biomasa muerta restan atractivo al mar y generan malos olores.

“De alguna manera el impacto también es social porque de ponerse en marcha nuestra propuesta crearía fuentes de empleo y mejoraría los ecosistemas costeros”, indicó. Señaló que el siguiente paso es aplicar el biofertilizante en campos de cultivo y demostrar que es viable y positivo para los agricultores y los consumidores, quienes tendrán acceso a frutos libres de fertilizantes sintéticos.

martes, 10 de octubre de 2017

Plantas en el Amazonas, alberga a 14.003 especies
lostiempos.com



La región amazónica alberga 14.003 especies de plantas. Así lo revela un nuevo estudio, realizado por un equipo internacional de científicos en el que participa una investigadora del Real Jardín Botánico-CSIC, y que proporciona una base sólida para futuras investigaciones sobre la ecología, evolución y conservación de la biota de una de las regiones más ricas en biodiversidad de la Tierra.

La cuenca del Amazonas es uno de los puntos calientes de biodiversidad del planeta. Conocer cuántas plantas viven en ella ha sido siempre un tema de gran interés y debate, pero que hasta ahora no se había abordado de manera rigurosa.

Anteriormente, se habían realizado estimaciones sobre el número de plantas con flores que iban desde las decenas a los cientos de miles de especies. Pero, ¿cómo podemos estimar mejor la diversidad en este lugar icónico? Los datos de referencia son fundamentales para tomar decisiones importantes sobre qué y cómo conservar grandes reservorios de biodiversidad como el Amazonas, así como investigar los procesos que genera esa extraordinaria riqueza de especies.

Un estudio realizado por un equipo internacional de científicos cataloga 14.003 especies de plantas con semillas (plantas con flores y cícadas) conocidas para la región amazónica, a partir de datos verificados de colecciones botánicas incluidas en herbarios y museos de diferentes países.

Según el trabajo, publicado en la revista PNAS, casi la mitad de las especies de plantas amazónicas son árboles (6.797), un número inferior al estimado en trabajos previos usando modelos ecológicos. Las hierbas, arbustos y epífitas (plantas como las orquídeas que viven sobre otras plantas) son igualmente diversas en esta región, pero a menudo se pasan por alto en los estudios de diversidad de bosques tropicales.

Verificación taxonómica

“Recursos como esta lista de plantas taxonómicamente verificada proporcionan una base sólida para estudiar y ayudar a predecir la respuesta de estas vastas comunidades boscosas al cambio climático y otras perturbaciones ambientales”, señala la investigadora del Real Jardín Botánico-CSIC Ricarda Riina, quien ha destacado el valor científico de este trabajo por ser la primera lista disponible de todas las especies de plantas amazónicas verificada taxonómicamente.

“Es una publicación basada en décadas de trabajo investigador de cientos de botánicos de todo el mundo. Además, este estudio muestra cómo la infraestructura de las colecciones de los museos y las personas que trabajan en ellas, con una colaboración entre países, son esenciales para lograr conocer la flora de regiones hiperdiversas del planeta como es el caso de la cuenca Amazónica”, enfatiza la científica.

“Al establecer una base de datos taxonómicamente verificada para las plantas amazónicas, tenemos una referencia sólida para proponer estrategias de conservación, pero también para los estudios posteriores sobre la evolución y la ecología de estos extraordinarios y maravillosos bosques", añade la investigadora.