jueves, 1 de septiembre de 2016

ARGENTINA

Descubren los fósiles más antiguos de la región en Olavarría
lanacion.com.ar

Pertenecen a organismos marinos que vivieron hace 560 millones de años

Así eran los aspidellas.


Con 560 millones de años, los fósiles hallados por los investigadores de la Universidad Nacional de La Plata en una cantera de Olavarría son los más antiguos de la Argentina y de América del Sur en lo que respecta a formas de vida de gran tamaño. Pero más allá de ese dato récord, los miles de ejemplares de aspidella -organismo marino conformado por una base con forma de disco de la que emergía una suerte de pluma de hasta 20 centímetros- permiten llenar un vacío en el conocimiento de los seres vivos que habitaron las aguas poco profundas que cubrían parte de lo que hoy es el territorio bonaerense antes de la llamada "explosión del Cámbrico", que se produjo hace 542 millones de años.

Los aspidellas descubiertos en Olavarría pertenecen a la llamada fauna de Ediacara, integrada por formas de vida que habitaron los océanos, pero que no dejaron descendencia directa que llegue a nuestros días, tras ser barridos en la "explosión del Cámbrico" por nuevas formas de vida que son las predecesoras de la fauna actual. El problema es que, sin esqueletos y sin caparazones, estos organismos de cuerpo blando no dejaron mucha evidencia fósil que permita reconstruir la historia de su paso por el planeta. "Éste es un hallazgo sumamente importante, en parte porque su registro en el planeta es muy escaso", comentó Daniel Poiré, experto en sedimentos del Centro de Investigaciones Geológicas de la universidad platense y uno de los autores del trabajo que resume los hallazgos y que fue publicado en los Scientific Reports de Nature.

Tan escaso es el registro fósil de la fauna de Ediacara que generó un debate en torno a cómo eran y cómo vivían sus integrantes. El caso de los aspidellas lo ilustra: son fósiles con forma de disco de hasta seis centímetros de diámetro que antiguamente se creía que eran las marcas que medusas parecidas a las actuales dejaban al morir sobre el fondo del mar. Sin embargo, cuenta Poiré, "cuando se encontraron ejemplares de Rangea, otro fósil de la fauna de Ediacara con forma de fronde o pluma que en sus bases mostraban discos similares a los de aspidellas, se comenzó a interpretar que los discos de aspidella eran las bases de frondes. Hoy se cree que eran grandes organismos filtradores marinos que se alimentaban de los microorganismos planctónicos en suspensión".

Pero la discusión no está del todo zanjada. "Hoy se duda de su asignación biológica. Incluso se reemplazó el término fauna por biota, por las dudas de que en realidad hayan sido algún tipo de vegetal que hoy no conocemos", explicó Poiré, que dirige Precámbrico Sedimentario en Argentina, el proyecto de investigación que halló los fósiles gracias a la colaboración de Cementos Avellaneda SA, empresa que opera la cantera de Olavarría donde se produjo el hallazgo.

Los aspidellas de Olavarría no dejan de ser una postal -con forma más de rompecabezas que de instantánea- de un mundo perdido, recuerdos de un fallido ensayo de la naturaleza.

"Son los únicos macrofósiles que aparecen tan sólo unos millones de años antes de la gran explosión del Cámbrico -señaló el investigador-. Recordemos que la gran mayoría de la fauna que hoy conocemos apareció de golpe en la explosión del Cámbrico, hace 542 millones de años. Los macrofósiles de Ediacara serían como los antecesores y que no pudieron cruzar esa línea de tiempo. Es como si los «nuevos» fósiles animales les hubieran ganado el hábitat marino."

El paper publicado por Poiré y sus colegas del Centro de Investigaciones Geológicas platense, junto con expertos de la Universidad Estatal Paulista y la Universidad Federal de Uberlandia (ambas de Brasil), no sólo aporta datos sobre la vida en el Precámbrico en el mar de aguas someras que cubría la tierra que hoy se extiende entre Barker y Olavarría. También suma evidencias al debate sobre la existencia de un océano llamado Clymene que, en tiempos de los aspidella, habría cubierto el sur del megacontinente llamado Gondwana.

"Existe una gran discusión sobre la existencia o no del océano Clymene en lo que hoy es parte de Brasil y de la Argentina hace más de 540 millones de años -explicó Poiré-. Es como armar un rompecabezas sobre la geografía de los paleocontinentes. Lo que queda claro es que este mar de Olavarría perteneció al océano Clymene, con el continente probablemente al Oeste y el mar abierto hacia el Este." Del otro lado de Clymene estaba lo que hoy es la parte central de Brasil, que habría de unirse a Gondwana al retroceder estas aguas.

miércoles, 31 de agosto de 2016

ESPAÑA

En el 2020 el mar será de plástico
lavozdegalicia.es

Greenpeace denuncia el vertido anual de 8 millones de toneladas de residuos al océano



Se estima que en el 2020 la producción de residuos plásticos superará los 500 millones de toneladas anuales, por lo que Greenpeace presentó ayer su nueva campaña Mejor sin plásticos, que demanda soluciones para frenar los ocho millones de toneladas de este material que llegan al océano cada año y alerta del peligro que suponen para la fauna marina.


En España, la mitad de los residuos plásticos van a parar a los vertederos sin ser reciclados, y muchos llegan a los océanos por vías fluviales. En el medio marino los procesos de degradación son más lentos, lo que agrava el impacto medioambiental de estos desechos, que ya de por sí son muy persistentes y fáciles de dispersar. Por ejemplo, un hilo de pesca tarda en degradarse 600 años; una botella de plástico, 500; y una colilla, entre uno y cinco. Por esta razón se pueden encontrar en todos los océanos del mundo, y de los 50 billones de fragmentos que se estima que hay solo el 15 % está en la superficie, mientras que el 70 % se acumula en el fondo marino.

Otro gran problema del plástico como agente contaminante es que, con el tiempo, se deshace en sus componentes más básicos y tóxicos, que no forman parte del ciclo natural de nutrientes marino y que son una amenaza para los peces y mariscos, que sufren desde enredos hasta asfixia, pasando por desnutrición.

El impacto es agravado por los microplásticos, piezas inferiores a cinco milímetros que pueden atraer y desprender productos tóxicos. Estos materiales son ingeridos tanto por animales que se alimentan por filtración en un proceso no selectivo, como por otros que los confunden con comida o que los escogen frente a fuentes naturales de alimentación. De este modo, su toxicidad se acumula y daña a la fauna marina y, además, se incorpora a la cadena trófica y llega hasta nuestros platos. Sin embargo, los efectos en la salud humana de esta bomba de relojería tóxica son todavía desconocidos.


«El actual sistema de gestión de residuos es insuficiente», declaró Julio Barea, responsable de la campaña de Greenpeace que demanda al Gobierno medidas como prohibir las microesferas de plástico, reciclar correctamente este material o fomentar la reutilización.

Cada segundo, más de 200 kilos de basura aterrizan en los océanos, por lo que Greenpeace llevará a cabo recogidas de residuos en playas y ríos de todo el Estado entre el 27 de agosto y el 10 de septiembre.

martes, 30 de agosto de 2016

ARGENTINA

Hongos misioneros para producir biocombustibles
noticiasdel6.com

Desde el Instituto de Biotecnología de Misiones, una graduada de la Universidad Nacional de Misiones investiga acerca de la producción de celulasas (enzimas) utilizando hongos nativos de Misiones para producir un tipo de biocombustible llamado bioetanol.Daniela Rodríguez es graduada de la carrera de ingeniera química y realizó el doctorado de ciencias aplicadas en la UNaM. En la carrera de grado, realizó la orientación en biotecnología, y a partir de una beca del CONICET, comenzó a trabajar en el InBioMis, y ahora continúa una beca posdoctoral siguiendo la misma línea de investigación. 

Hongos misioneros para producir biocombustibles


La investigación se centra en un problema actual: los combustibles actuales son generados a partir de residuos fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón, que son materias primas finitas. Además, la población mundial y la cantidad de automóviles están en aumento, y esto implica un mayor consumo de combustibles. Lo más preocupante es que estos combustibles le generan al ambiente varios aspectos negativos, como ser los gases de efecto invernadero. Por eso, en varios países se ha iniciado e incentivado la búsqueda de un nuevos combustibles, y ahí aparecen los biocombustibles que utilizan material biológico o vegetal obtenido de la naturaleza como materia prima.

Brasil y Estados Unidos son los mayores productores de biocombustibles de primera generación a partir de caña de azúcar y almidón de maíz. Las tierras que se destinaban a producir cultivo alimenticio comenzaron a competir con la producción de biocombustible. Lo que dio pie al desarrollo de biocombustibles de segunda generación, usando material vegetal que fuera residuo de otra actividad industrial, como aserrín de pino o eucalipto, cascarilla de arroz o bagazo de caña de azúcar.

Misiones se caracteriza por ser una provincia agroforestal, por ende hay mucho aserrín, y algo de plantación de bagazo, al sur de la provincia y en Corrientes también se encuentran plantaciones de arroz. Actualmente en los aserraderos se quema el aserrín al aire libre, lo cual genera gases contaminantes. Una solución además para darle un valor agregado al residuo, es utilizarlo como materia prima para la producción de bioetanol.


De qué se trata la investigación

Los biocombustibles se clasifican en biodiesel, bioetanol y biogás. El primero se adiciona a la gasolina, y el bioetanol es el que se adiciona a la nafta. La ley argentina obliga a las empresas que producen y distribuyen combustible que tengan un corte mínimo de estos biocombustibles, entre el 10 y 15 por ciento. El bioetanol que se propone producir desde el InBioMis es utilizando residuos agroindustriales, y el que más abunda es el aserrín de madera. Este aserrín tiene tres componentes mayoritarios que se tienen que someterse a un pretratamiento para separarlos y dejar la celulosa más accesible para hidrolizarla posteriormente.

“El aserrín se pretrataría para obtener una celulosa más accesible. Esa celulosa tiene que ser hidrolizada, es decir, cortar la glucosa que está presente en la celulosa. Esa hidrólisis se puede hacer a través de ácidos altamente concentrados o a través de enzimas, que son proteínas secretadas por los hongos”, explica Rodríguez.


Los hongos son nativos de Misiones y producen enzimas que son utilizadas en esa etapa de la obtención de bioetanol.


“El hongo por un lado en un proceso paralelo produciría las enzimas, se separan las enzimas del hongo y se agregan a la celulosa, que es el aserrín pretratado, se obtiene la glucosa que luego se fermenta y se obtiene el bioetanol”, detalla la investigadora.

Los hongos son conocidos y estudiados mundialmente. “Lo interesante es que son hongos nuevos que son nativos de la provincia de Misiones”, destaca. Para que puedan ser válidos y aceptados, tienen que pertenecer a un cepario. Por un lado, estos hongos fueron aislados por investigadores de la UBA en Misiones, y fueron llevados al cepario de la UBA y luego enviados al InBioMis. Por otro lado, becarios de la carrera de Génetica del InBioMis realizaron aislamientos propios de reservas naturales en Misiones, y también son mantenidos en el instituto.

Con su tesis, Rodríguez trabajó en la producción de celulasas y la aplicación en esta etapa de la producción de biotanol: la hidrolisis de la celulosa. En la beca posdoctoral, se plantea tratar de aumentar los rendimientos de la producción de celulasas. “El objetivo es aumentar los rendimientos de producción de glucosa, si aumentamos esa hidrolisis de la celulosa y tenemos mas glucosa, tenemos más material para después fermentar y producir bioetanol”.


La alternativa necesaria

Los biocombustibles tienen dos grandes focos de importancia, por un lado el tema ambiental. “Se dice que los biocombustibles no contaminan tanto como los combustibles tradicionales ya que generan menos gases de efecto invernadero”, confirma Rodríguez.

Por otro lado, para el biocombustible a partir de aserrín, también se da un enfoque industrial porque se utiliza un residuo de los aserraderos. “Este residuo, muchas veces, se quema al aire libre y no se le da otro valor agregado. Con nuestra propuesta, se evita esa contaminación y se le da valor agregado a un residuo que muchas veces no tiene utilización y que en la región es abundante”.

Paralelamente al desarrollo de la investigación, hay que analizar costos y la rentabilidad del proceso para llevarlo a escala industrial.

“La alternativa por más de que sea más costosa, es esta y es la que se va a tener que utilizar”, advierte Rodríguez.

Y luego analiza: “En Argentina se dan subsidios en estos temas, se promueve el corte de biocombustibles en los combustible tradicionales, pero comparado con otros países no estamos tan abocados o avanzados en eso; Brasil por ejemplo tiene más desarrollado el tema, utilizan cortes bastante elevados de biocombustibles”. (Fuente: www.unam.edu.ar)

miércoles, 24 de agosto de 2016

ESPAÑA

Camalotes, cangrejo rojo, visones... las especies exóticas que amenazan nuestro ecosistema nacional
lasexta.com

Distintas especies exóticas que no estaban presentes en nuestro país, tales como el camalote o el cangrejo rojo, preocupan por su alta capacidad de devastar el ecosistema actual. Los expertos advierten que lo peor está por llegar.



Por agua, los camalotes; por el aire, las cotorras y por tierra, los visones. Estos tres animales son algunas de las especies exóticas invasoras más devastadoras de nuestro país. Animales, insectos y plantas que cruzaron nuestras fronteras de la mano del hombre.

"Son especies que no estaban en el ecosistema y, por lo tanto, tienen una gran capacidad de distorsionar estos ecosistemas, a veces compitiendo con las especies autóctonas que tenemos o, incluso, en otras ocasiones pueden llegar a desplazarlas", comenta Juan Carlos Atienza, Director de Conservación de SEO BIRD LIFE.

Especies muy agresivas como el cangrejo rojo que invade toda la península y que amenaza al ya casi desaparecido cangrejo europeo, un crustáceo comercializado desde hace años. Ahora, su venta está prohibida. También es muy agresivo, el visón americano el cual es más fuerte físicamente que el visón europeo. Un animal transmisor de enfermedades y explotado por la industria peletera.

Finalmente cierra el pódium de las especies más agresivas la malvasía cabeciblanca, que se ha expandido desde los años 70 hasta llegar a más de 2.000 ejemplares en España."Son impactos a nivel cultural y cambios económicos", asegura Pablo Vargas, científico del CSIC.

Las pérdidas millonarias de la Conferención Hidrográfica del Guadiana, por culpa del camalote, ha acabado con el oxígeno del río. Los científicos dan una solución: "¿Qué hay que hacer? prevenir, ¿los científicos lo decimos? ¡sí! , ¿nos hacen caso la administración? ¡no!", comenta disgustado el científico Vargas. Si la situación no se soluciona a corto plazo, los expertos aseguran que lo peor está por llegar.

martes, 23 de agosto de 2016

ARGENTINA

Biogás: el estiércol de vaca alimenta una nueva planta de energía renovable
telam.com.ar

LA ENERGÍA A PARTIR DEL ESTIÉRCOL DE VACA YA TIENE SU SEGUNDA PLANTA EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, QUE SE PROPONE ABASTECER CON EL BIOGÁS QUE GENERAN LOS DESECHOS DEL GANADO VACUNO A UN COLEGIO AGROTÉCNICO Y SUMAR EN ESTA EXPERIENCIA TAMBIÉN HECES DE GALLINAS Y DE CERDOS.


Como una doble jugada que cuida al medio ambiente y logra economizar recursos, el biogás se luce dentro del mundo de las energías renovables y se destaca por haber sorteado obstáculos burocráticos y técnicos, y tener dos plantas instaladas en el distrito bonaerense, una de las cuales ya abastece parte de la ciudad de Carlos Tejedor.

"El proceso consiste en la fermentación anaeróbica. Son microorganismos que degradan la materia orgánica y liberan gas que es el biogás (mezcla de gas metano con dióxido de carbono), sería un proceso similar a hacer cerveza", definió en diálogo con Télam Martín Pinos, ingeniero de Biogás Argentina, pionero en el proyecto.
Este biogás es combustible y, según el ingeniero, puede ser usado en una caldera para obtener agua caliente o en grupos electrógenos que dan energía eléctrica. También para fabricar fertilizantes ecológicos para todo el campo.

En Carlos Tejedor, a partir de la idea que decidió llevar adelante el productor ganadero Luis Urdangarín junto con Biogás Argentina, hoy se complementa la distribución de energía con biogás, y cuando la planta produzca en un cien por ciento con biogás podrá alcanzar el abastecimiento de hasta 200 viviendas.

"La energía se destina al pueblo, hay convenios del productor con la cooperativa eléctrica. Gracias al Proinged (Programa de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida de la Provincia de Buenos Aires), pudimos hacer esos vínculos y llevar adelante la iniciativa", señaló Pinos.

El especialista que junto el agrónomo Ezequiel Weibel se capacitó en Alemania a través de IncUBAgro, incubadora de emprendimientos tecnológicos de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), explicó que en febrero arrancó la distribución de energía, y que al ser el primero en la provincia de este tipo, "costó y hubo obstáculos", pero que finalmente "está funcionando muy bien".

En cuanto a la nueva planta, ubicada en la localidad de Del Valle, en el partido 25 de Mayo, comentó que allí el objetivo es ampliar la producción de energía.

Se trata de la agrotécnica salesiana Carlos Casares que involucra un desarrollo educativo y la posibilidad de tratar los desechos generados por un tambo y por la cría de cerdos y gallinas para producir biogás, que se utilizará para la calefacción de 300 alumnos, y también para hacer biofertilizantes.

"Se puede ir reemplazando paulatinamente a la energía fósil, no sólo con estiércol sino también usando forrajes o basura orgánica. Existe el biogás que junto con la energía eólica y la solar sería ideal para poder remplazando el combustible fósil, están los recursos para que ocurra", señaló Pino.

La motivación del ingeniero nace en su infancia transcurrida en una granja de pollos donde veía "las dificultades que había en el tratamiento de residuos"."Empecé a investigar para solucionar eso, los efluentes de los animales terminan vertiéndose sobre ríos y terrenos y contaminan el agua, daña el medio ambiente. Noté que el biogás no sólo trata el problema ambiental sino que reemplaza la energía", reconoció.

Del mismo modo, Urdegarin, que tenía feedlot y buscaba soluciones para el problema del estiércol de su ganado, encontró en el biogás una respuesta que resuelve varios problemas a la vez, ya que también de los restos de los animales pueden crearse biofertiizantes ecológicos.

Su planta, llamada La Micaela, es la primera diseñada para utilizar el estiércol de 500 animales en engorde. Se construyó con hormigón para el piso de los corrales lo que permitió una recolección eficiente del estiércol.

"Yo buscaba la manera de fertilizar el campo y dejar de contaminarlo. Siempre me interesó la energía renovable, esto es un proyecto que tiene varias patas y cierra por todos lados; genera un círculo virtuoso porque genera fertilizante para los campos y energía con estiércol", advirtió el emprendedor.

Así, alertó que para que crezca este tipo de energías renovables y de autoabastecimiento, "se necesitan políticas de Estado que financien a largo plazo", y contribuyan al sostenimiento del proceso.

viernes, 19 de agosto de 2016

El agronegocio en América Latina provocó el 70 % de la deforestación
laizquierdadiario.com

En Argentina la cifra llegó al 88 % entre el cultivo comercial y la expansión de pastos. Se tomó como referencia el periodo 1990-2005.


En un informe presentado recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) señaló que “la agricultura comercial origina casi el 70 % de la deforestación en América Latina”. Los países examinados fueron Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay, Venezuela, Colombia y Perú.

El estudio, titulado "El estado de los bosques en el mundo 2016", afirmó que el 71 % de la deforestación en estos siete países sudamericanos durante el periodo 1990-2005 “se debió a un aumento de la demanda de pastos”, mientras que “el 14 % al aumento de la demanda de tierras de cultivo comerciales, y menos del 2 % a la infraestructura y la expansión urbana”. Así mismo informó que “la expansión de los pastos causó la pérdida de al menos un tercio de los bosques en todos los países excepto en Perú, donde la expansión de las tierras de cultivo en pequeña escala (situada en un 41 %) constituyó un factor más dominante”.
En Argentina “la expansión de los pastos provocó la pérdida de aproximadamente el 45 % de los bosques a los largo del periodo en cuestión y la expansión de las tierras de cultivo comerciales, más del 43 %”. Mientras que en Brasil más del 80 % de la deforestación “durante el mismo periodo se asoció a la conversión en tierra de pastoreo”.

En la versión 2010 y 2012 del informe, la FAO había señalado que entre 2000 y 2010 habían desaparecido unos 130 millones de hectáreas de bosques del mundo, “cerca del 3,2 % de la superficie forestal total en 2000”, con un promedio neto de desaparición de 5,2 millones de hectáreas por año (superficie equivalente a Costa Rica).

En 2010 la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación había informado que “entre 2002 y 2006, la Argentina perdió 300 mil hectáreas de bosques por año”, cifra equivalente a quince veces la Ciudad de Buenos Aires. Ya se estimaba que la principal razón de este proceso era el avance no planificado de la frontera agropecuaria, con la expansión del monocultivo de soja en Córdoba y Santiago del Estero, y del ganado, con epicentro en Salta y el Chaco.

Entre los factores subyacentes el informe de la FAO señala al crecimiento de la población al decir que mientras la población mundial ha aumentado un 37 % desde 1990 el consumo de alimentos lo ha hecho en un 40 %.

“Aunque el crecimiento de la población ha ido disminuyendo desde finales de la década de 1970, la población mundial se ha duplicado desde 1970 y en la actualidad se sitúa en aproximadamente 7.300 millones de personas”. “La demanda urbana e internacional de productos agrícolas es un factor importante de la deforestación”, concluye.

Otros factores subyacentes son el desarrollo agrícola, la seguridad de la tenencia de la tierra y la gobernanza del cambio del uso de la tierra:

“Con la globalización, la disponibilidad de alimentos depende cada vez más del comercio internacional. Los cambios en las condiciones del mercado y las políticas agrícolas que aumentan la rentabilidad pueden incrementar la demanda de terrenos agrícolas y conllevar deforestación. La rentabilidad agrícola se puede incrementar, por ejemplo, mediante el acceso preferencial a la tierra, las desgravaciones fiscales y los préstamos en condiciones favorables, la mejora de las conexiones de transporte y el abaratamiento del acceso a los mercados urbanos, la creación de nuevos mercados como los biocombustibles, la debilitación de la moneda (que aumenta la demanda de exportaciones) y la mejora de las tecnologías”.

La importancia de los bosques para la sociedad

Los bosques contienen el 65 % de la diversidad biológica terrestre del planeta. Con ellos no solo desaparece esta diversidad sino que también desaparecen o se resienten algunos de los servicios ecosistémicos vitales que brindan a la sociedad, ya que aportan a las poblaciones humanas fuentes de proteínas y plantas medicinales, además de que contribuyen a conservar las fuentes de agua, la prevención de inundaciones y la protección de los suelos de la erosión.

También funcionan como depósito de dióxido de carbono (CO2), uno de los principales gases de efecto invernadero, llegando al punto de que el 20 % de las emisiones de CO2 a la atmósfera provienen de la deforestación y la degradación de los bosques. La deforestación se ha vuelto en uno de los elementos que contribuyen al cambio climático, mientras que el agronegocio se ha vuelto en una de las principales razones de la deforestación.

El informe de la FAO de este 2016 también señala que “los bosques más vulnerables a la conversión en terrenos agrícolas suelen situarse en tierras planas de fácil acceso con suelos muy fértiles, por ejemplo, bosques en zonas costeras o islas con buenas conexiones de transporte marítimo con los mercados. Los elevados niveles de pobreza y la ineficiencia de los sistemas de producción agrícola también pueden ejercer presión en los bosques y hacer que la población busque oportunidades económicas en la frontera forestal”.

jueves, 18 de agosto de 2016

ESPAÑA

El Delta del Ebro: de 315.000 a 244.000 pájaros

ccaa.elpais.com

Las directrices de la Generalitat en el parque natural hacen mermar la población de aves


Flamencos en el Delta del Ebro
Flamencos en el Delta del Ebro 

La Generalitat daba a conocer recientemente en Twitter el censo de aves acuáticas que habitan el Delta del Ebro en época de invierno. El registro detalla una población total superior a los 315.000 pájaros de 90 especies distintas y pone de relieve un incremento del 29,1% respecto a la mediana de la década.

Sin embargo, la estadística publicada se refiere al ejercicio 2014 y fuentes del parque natural del Delta del Ebro replican que la densidad de población es, ahora, muy inferior. El último estudio hecho por los técnicos rebaja a 244.000 el número de aves avistadas. Desde el parque natural se avisa de que los valores están un 7% por debajo de la media de los últimos 10 años y se lamenta que la Generalitat no atienda a criterios medioambientales para salvaguardar la presencia de aves migratorias en una zona que alberga unos de los humedales más importantes del sur de Europa y que está reconocida por la Unesco como Reserva de la Biosfera.

La entidad ecologista SEO Bird Life acaba de publicar un informe donde denuncia que la regresión, el cambio climático, las plagas o el impacto de la actividad humana convierten al Delta en una de las cuatro áreas para la conservación de las aves y la biodiversidad (IBA, por sus siglas en inglés) que están más amenazadas en España.

Los técnicos de protección e investigación del parque natural afirman que la presencia de aves migratorias en invierno responde básicamente a dos variantes: el clima que haga en zonas del norte de Europa; cuanto más frío y más congeladas estén las aguas en latitudes septentrionales, más viajan los pájaros hacía el sur para poder alimentarse. Es difícil actuar sobre el clima pero, en cambio, los técnicos sí detectan mucho más margen de maniobra en lo que definen como las “capacidades de acogida”. Se trata de las condiciones que presenta el terreno para acomodar a las aves migratorias. 

Desde el parque natural se insiste en la necesidad de dejar el 50% de los arrozales del Delta inundados todo el año para poder dar cobijo, y alimento, a los pájaros. En este contexto se ha desencadenado una situación de disputa con el departamento de Agricultura de la Generalitat, que persevera en ordenar el secado de más de tres cuartas partes de los arrozales para tratar de erradicar la plaga del caracol manzana.

Según la estadística de la Generalitat, en el 2014 permanecieron inundados un 76% de los arrozales. Entonces el censo de aves se disparó al alza, 315.000 aves, y eso que en el recuento se discriminaron las gaviotas y solo se tuvieron en cuenta especies como los flamencos, patos, fochas, cercetas, charranes y avefrías. En los últimos registros el número total de pájaros se frena en los 244.000. Claramente inferior pese a que sí se incluyeron, en este caso, un total de 48.241 gaviotas.

Los técnicos avisan que el declive es evidente. El pato ha sufrido un retroceso del 8,7% pero se advierte que hay especies donde la merma ha llegado al 60%. La población de flamencos, que es evaluada cada dos semanas, se mantiene estable en los 17.000 ejemplares. El parque natural admite que el caracol manzana es una ruina y que hay que hacerle frente pero se argumenta que hay margen de sobra para equilibrar necesidades.