lunes, 25 de agosto de 2014

MEDIO AMBIENTE Según un trabajo publicado en 'Science', se trata de un ciclo natural

El calentamiento global se ha detenido por la acumulación de calor en el océano Atlántico
elmundo.es
El efecto invernadero debido al aumento del CO2 en la atmósfera y el calentamiento del planeta durante la segunda mitad del siglo XX son una realidad científicamente incontestable. Pero desde el año 2000, el calor acumulado en la superficie terrestre parece haber desaparecido y las temperaturas medias globales han permanecido prácticamente inmutables durante los primeros años del presente siglo.
Una nueva investigación, realizada por expertos la Universidad de Washington (Estados Unidos) y que se acaba de publicar en la revista 'Science', muestra que ésta ausencia de calor se puede estar sumiendo en las profundidades del norte y el sur del Océano Atlántico y es parte de un ciclo natural. El calentamiento bajo la superficie del océano explica por qué las temperaturas medias mundiales del aire se han estancado desde 1999, a pesar de una mayor presencia de gases de efecto invernadero que atrapan el calor solar en la superficie de la Tierra.
Tras un rápido calentamiento en el siglo XX, este siglo ha visto hasta ahora muy poco aumento de la temperatura media de la superficie de la Tierra. Este cambio ha desatado más de una docena de teorías de la llamada interrupción del calentamiento global, que van desde la contaminación del aire a los volcanes o las manchas solares.
"Cada semana hay una nueva explicación de esta pausa -reconoce el autor Ka-Kit Tung, profesor de Matemáticas Aplicadas y profesor adjunto de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Washington-. Muchos de los documentos anteriores se han centrado en los síntomas en la superficie de la Tierra, donde vemos muchos fenómenos diferentes y relacionados. Nosotros nos fijamos en el océano para tratar de encontrar la causa subyacente".
Los resultados muestran que una corriente de lento movimiento en el Atlántico, que transporta calor entre los dos polos, se aceleró a principios de este siglo para hundir el calor hacia casi 1.500 metros de profundidad. "El hallazgo es una sorpresa, ya que las teorías actuales han señalado al Océano Pacífico como el culpable de ocultar el calor -resalta Tung-. Pero los datos son bastante convincentes y demuestran lo contrario".

Un ciclo natural

Tung y el coautor Xianyao Chen, de la Universidad del Océano de China, utilizaron observaciones recientes de temperaturas de aguas profundas de boyas Argo, que muestran el estado del agua a 2.000 metros de profundidad. Estos datos presentan un aumento de la disipación del calor hacia el año 1999, cuando se detuvo el rápido calentamiento del siglo XX.
"Hay ciclos recurrentes que son impulsados por la salinidad que pueden almacenar calor en la profundidad del Atlántico y los océanos del Sur -argumenta Tung-. Después de 30 años de rápido calentamiento, ahora es el momento de la fase de enfriamiento". Estos expertos detectaron que la mitad del rápido calentamiento en las últimas tres décadas del siglo XX se debía al calentamiento global y la otra mitad al ciclo natural del Océano Atlántico que mantiene más calor cerca de la superficie.
Cuando las observaciones mostraron una alteración en el ciclo oceánico, alrededor del año 2000, la corriente comenzó a hundir el calor más profundamente en el océano, para contrarrestar el calentamiento inducido por el hombre. El ciclo se inicia cuando el agua más salada y más densa en la parte norte de la superficie del Atlántico, cerca de Islandia, hace que el agua se hunda, cambiando la enorme velocidad de la corriente en el Océano Atlántico que hace circular el calor por todo el planeta.
"Cuando llega el agua pesada a la parte superior de agua ligera, se sumerge muy rápidamente llevándose calor", resume Tung. Observaciones recientes en la superficie del Atlántico Norte muestran salinidad récord, según Tung, mientras que, al mismo tiempo, el agua más profunda en el Atlántico Norte exhibe un aumento de las cantidades de calor.
Los autores desenterraron datos históricos para demostrar que el enfriamiento en las tres décadas entre 1945 a 1975, que hicieron a la gente preocuparse por un posible comienzo de una edad de hielo, fue durante una fase de enfriamiento. Las oscilaciones de temperatura tienen un interruptor natural, de forma que durante el periodo de calentamiento, las rápidas corrientes provocan que agua más tropical se desplace hacia el Atlántico Norte, calentando la superficie y las aguas profundas.
En la superficie, este calentamiento derrite el hielo, lo que, a la larga hace que el agua superior sea menos densa y, después de algunas décadas, pone freno a la circulación, lo que desencadena una fase de enfriamiento de 30 años. Esta explicación implica que la actual desaceleración en el calentamiento global podría durar otra década, o más, y luego volverá un rápido calentamiento.
EUROPA PRESS / EL MUNDOMadrid





sábado, 23 de agosto de 2014

Registran más de 200 sismos en el volcán Copahue
mdzol.com
El llamado "enjambre sísmico" ocurrió cerca de la fractura geológica que presenta el macizo, aledaño a la frontera con Argentina.
El gobierno chileno declaró en alerta amarilla el volcán Copahue, luego de registrar 230 temblores en sus inmediaciones entre jueves y viernes.
El llamado "enjambre sísmico" ocurrió cerca de la fractura geológica que presenta el macizo, aledaño a la frontera con Argentina.
El Copahue, cuya última erupción fue en 2012, registra regularmente actividad sísmica, aunque no tan seguida, precisó el Observatorio Vulcanológico de Los Andes del Sur del Servicio Nacional de Geología y Minería.

El volcán, de 2.997 metros de altitud, tuvo actividad en 2013, año en que fueron evacuados lugareños de localidades cercanas,ubicadas a 400 kilómetros de la capital. 

viernes, 22 de agosto de 2014

Expertos aconsejan proteger a las abejas
elnuevoherald.com
 

 <span class="cutline_leadin">Un apicultor</span> manipula un panal de abejas.

EFE

Las abejas, incansables trabajadoras en los campos de cultivo, están desapareciendo a causa de agentes como los pesticidas, plagas o virus que obstaculizan su acción como principales polinizadoras, un hecho que representa una fuerte amenaza para la agricultura, y que el domingo se puso de manifiesto al observarse el Día Nacional de las Abejas.
“En Europa, las alarmas saltaron en el año 2005, principalmente en Francia, Bélgica y Holanda, cuando se observó un descenso notable de la población de abejas”, dijo la bióloga Gabriela Orihuela, del jardín botánico de Miami (Fairchild Tropical Botanic Garden), uno de los centros que acogerán actos previstos en diversos puntos del país con motivo de la fecha.
Según apuntó por su parte Georgia Tasker, colaboradora en este centro de investigación, en Estados Unidos el problema también se empezó a detectar en 2006, cuando los apicultores descubrieron que sus abejas simplemente desaparecían, en lo que denominó el Desorden del Colapso de Colonias (CCD, en inglés).
“En Francia se unieron agricultores y apicultores para analizar el problema y señalaron a los pesticidas sistémicos, especialmente la variedad neonicotinoides, llamados así porque se aplican a la tierra, como responsables de este fenómeno”, detalló Orihuela.
Los neonicotinoides son unos pesticidas de nueva generación que no necesitan ser rociados y, por tanto, son más seguros para la salud de los agricultores, pero se cree que dañinos para las abejas, que con su acción polinizadora hacen posible el cultivo de frutas como la uva, los arándanos, el melón o las almendras.
La Unión Europea en 2013 ordenó una restricción de dos años para estos pesticidas, lo que no ha ocurrido en Estados Unidos, en donde tan solo, tras iniciativas de representantes de estados agrícolas como Oregon y Michigan, el tema ha sido puesto sobre el tapete en Washington a través de proyectos de ley para salvar a los polinizadores y revisar el uso de los neonicotinoides.
Según un artículo de la revista Time publicado en 2013, el trabajo polinizador de las abejas aporta más de $15,000 millones anuales a la industria agrícola de Estados Unidos.
Sin embargo, datos del Departamento de Agricultura (USDA) apuntan a que mientras en las décadas de los años 40 y 50 la población de abejas rondaba los 6 millones de colonias, en los años 90 disminuyeron hasta los 3 millones y actualmente ronda los 2.5 millones.
Orihuela puntualizó que aún es pronto para achacar toda la responsabilidad de la desaparición de abejas a los pesticidas sistémicos, porque existen también otros factores.
Entre ellos, la bióloga se refirió al ácaro Varroa, transmisor de diferentes tipos virus que ocasionan que se les paralice las alas o les afecte el sentido de la orientación, un problema importante en vista de que una abeja puede volar hasta 5 millas para buscar el polen.
Otro factor lo constituye la mala nutrición de estos insectos, una consecuencia de la agricultura a gran escala que ha generado que los cultivos de flores silvestres se vean sustituidos por plantaciones de maíz o la soja, los cuales no necesitan ser polinizados.
“El USDA dice que una tercera parte de los alimentos que consumimos están en nuestras mesas gracias a la polinización de las abejas, y ya el presidente Obama se ha manifestado a favor de proteger a nuestros polinizadores”, apuntó Orihuela.
La especialista recordó que las abejas no solo producen miel, sino que su gran labor es ser unas trabajadoras del campo gracias a su labor como agente polinizador, y por tanto se debe hacer algo para protegerlas y evitar la reducción de su población.
Orihuela fue la encargada del evento que tuvo lugar en el Fairchild Tropical Botanic Garden de Miami, y que reunió a productores de miel y apicultores; además de expertas en el tema como Georgia Tasker, que analizaron precisamente la problemática que constituye la disminución de la población de abejas.
“El Día Nacional de las Abejas sirve para hacer un llamado de atención sobre el riesgo que corren estos importantes insectos y llevar el mensaje de que se debe trabajar en diferentes frentes para preservarlos, y así poder sentarnos a la mesa y empezar nuestro día con zumos de naranjas, fresas o almendras, que están ahí gracias a que han sido polinizados”, resaltó.

jueves, 21 de agosto de 2014

144 millones de personas han sido desplazadas a causa del calentamiento global
diarioecologia.com
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Más de 144 millones de personas se han visto obligadas a dejar sus casas por los efectos del cambio climático entre 2008 y 2012, según el informe sobre el asunto que han publicado la Universidad de Naciones Unidas y el Centro Noruego para los Refugiados. El trabajo ha relacionado los efectos meteorólogicos adversos exacerbados (inundaciones, tormentas, incendios), una de las consecuencias que los expertos atribuyen al cambio climatico con el desplazamiento de la población. Y a ello, advierten los autores, hay que añadir otros efectos no tan repentinos, como las prolongadas sequías, que pueden añadir otros cientos de miles de afectados a la estadística.
La atención de los afectados es uno de los inconvenientes. Muchos son desplazados internos, dentro del mismo país. Ellos son los que tienen más difícil recibir ayuda, ya que a veces no se reconoce su situación y, además, suelen ser habitantes de países pobres, advierte el estudio. Pero tampoco los que emigran a otro país lo tienen fácil. Las agencias de ayuda internacional no los consideran refugiados con la misma situación que los políticos —aunque muchas veces ambas condiciones se superponen—, lo que les impide acceder a algunos programas. Para ellos se puso en marcha en 2012 la llamada Iniciativa Nansen, un intento de establecer sistemas internacionales de cooperación y ayuda, que todavía no ha sido asumida por muchos países.
Pero no son solo los países pobres los que se ven afectados por estos problemas. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo público un informe en el que relacionaba sucesos como los incendios, inundaciones y sequías con el calentamiento, en lo que se interpretó como que, por primera vez, la segunda economía del mundo (y el primer país en emisiones per cápita de gases de efecto invernadero) podía asumir el liderazgo de la lucha contra mundial contra el calentamiento.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Más de 200.000 vehículos usarán autogás como combustible en 2017
europapress.es
MADRID, (EUROPA PRESS) -
   Más de 200.000 vehículos utilizarán el autogás como combustible en 2017 y en 2015 se alcanzarán las 1.000 estaciones en España, según las previsiones que maneja el sector de cara a los próximos años y que ha avanzado el director general de la Asociación de Operadores de Gas Licuado de Petróleo (Aoglp), José Luis Blanco, en la Jornada sobre Combustibles Alternativos para una Movilidad Sostenible.
   Durante su intervención, Blanco ha explicado la evolución que ha vivido el sector en los últimos años en España, de forma que el consumo de autogás creció en 2013 un 30% y ya hay más de 28.000 vehículos que utilizan GLP y más de 300 estaciones de servicio. "El autogás es el combustible alternativo que más crece en España", ha señalado Blanco.
   Según los datos aportados por la asociación, más de 300 flotas en España cuentan con un 'skid' propio para el suministro de autogás, cien autobuses de la flota vallisoletana circulan con autogás, el 4% de las ambulancias españolas se mueven con este combustible y existen convenios de operadores con más de 30 ciudades y comunidades autónomas para la promoción del autogás.
   En este sentido, Blanco ha añadido que, en línea con la aprobación en el Congreso de un estudio del IDAE para realizar un Plan Nacional para el uso del gas en el transporte, "los incentivos a la compra y transformación de vehículos para utilizar autogás son esenciales para potenciar el uso de este combustible alternativo".
   "El sector necesita más ayudas por parte de la Administración destinadas a potenciar el consumo de este combustible alternativo y poder cumplir los objetivos del Plan Nacional de Calidad del Aire", ha expresado.

martes, 19 de agosto de 2014

La sequía sin precedentes en California altera los ecosistemas

alertacatastrofes.com
Sequía California ecosistemas

Los especialistas afirman que el ecosistema de California, que está haciendo frente a una sequía feroz, ya ha sido alterado significativamente y se ha vuelto extremadamente vulnerable a los desastres.

Del 10 al 15 de agosto en Sacramento está transcurriendo la reunión anual de la Sociedad Ecológica de América, en la que los expertos han confirmado que muchas especies de plantas y animales del estado de California se encuentran en peligro debido a la sequía extrema.

Peter Moyle, un biólogo de la Universidad de California, estudió durante 5 décadas los arroyos y ríos del estado de California y recolectó datos sobre los animales que habitan la zona. Este pasado mes de julio el científico advirtió que los afluentes del río Navarro están completamente secos, lo que normalmente sucede en septiembre u octubre, o sea, al final de la estación seca, informa Scientific American. La culpa es de la sequía, concluyó el especialista.

Sin embargo, Navarro no es el único ejemplo de la dramática desecación. Moyle afirma que la sequía récord ha alterado los ecosistemas del estado, desde la cordillera de la Sierra Nevada hasta los grandes ríos Sacramento y San Joaquín.

Así, en los últimos años se ha reducido significativamente el mayor recurso de agua dulce en California, la nieve de la Sierra Nevada, que provee acerca del 75%-80% del agua del estado. Según los expertos, en el corto plazo la gente se verá obligada a recurrir cada vez más a las aguas subterráneas.

Los científicos estiman que se encuentran bajo riesgo 129 especies de pez de río, entre ellas varios tipos de salmón y de esturión. Las especies terrestres también sufren por las consecuencias de la sequía. Los investigadores han documentado la pérdida de hábitat y la reducción del número de aves como los ánades reales y el tordo tricolor.

Todavía no está claro cómo afecta la sequía a los animales más grandes (por ejemplo, los osos). Algunos informes muestran que los osos han empezado a aparecer más cerca de los asentamientos humanos y mucho más lejos de las montañas de lo habitual. Tal vez la sequía haga que los animales salvajes se acerquen más a la población, observa el medio.
 La sequía sin precedentes en California altera los ecosistemas

Los científicos sugieren que es más probable que el efecto más dramático del fenómeno climático recaiga sobre los bosques de California, incluyendo las famosas secuoyas gigantes. Actualmente tratan de recolectar más datos para estudiar el efecto de la sequía sobre la superficie forestal y disminuir el riesgo de incendios en el futuro.

(Fuente: rt.com)

viernes, 15 de agosto de 2014

Áreas semiáridas pueden convertirse en sumideros de CO2
Por EFE | abc.com.py
SÍDNEY. Las áreas semiáridas del planeta pueden convertirse en sumideros de CO2 en el futuro, pese a que la absorbción se mantiene por poco tiempo en comparación con los bosques tropicales, según un estudio divulgado en Australia.
La investigación, liderada por el biólogo español Pep Canadell, revela que la sabana australiana fue una de las principales responsables del aumento de la absorción de dióxido de carbono por parte de plantas terrestres registrado en 2011.
La vegetación en tierra firme absorbe unos 2.600 millones de toneladas de CO2 de los 10.000 millones que se emiten a la atmósfera debido a la actividad humana, una cantidad que en 2011 aumentó hasta los 4.100 millones.
“La tierra absorbió (en 2011) más CO2 antropogénico que en cualquier otro momento registrado antes”, dijo Canadell, jefe del Proyecto Mundial de Carbono, a la cadena local ABC.
Hasta ahora, los científicos han considerado a los bosques tropicales como la Amazonía como los principales sumideros de CO2. En cambio, el estudio, publicado por la revista Nature, atribuye los datos de 2011 al crecimiento de la vegetación en zonas semiáridas de Australia, Sudamérica y África, especialmente de componentes herbáceos.
“Nunca pensamos que las sabanas del mundo podrían tener potencialmente este efecto (de convertirse en importantes sumideros de carbono)”, dijo Canadell.
Según el biólogo, el crecimiento de la vegetación en estas zonas fue debido al aumento de las lluvias provocado por el fenómeno de La Niña entre 2010 y 2011.
Debido a que las áreas semiáridas absorben el carbono por un tiempo relativamente corto, sus consecuencias respecto al cambio climático todavía deben ser estudiadas, indicó Canadell.